Tengo una fascinación especial por
borges desde hace años y cada relectura descubre algo nuevo.
Si tuviera que señalar los libros más famosos, empezaría por «Ficciones» y «
el aleph», que suelen aparecer en todas las listas y con razón: «Ficciones» es una colección que reúne relatos emblemáticos como «La
biblioteca de babel», «El jardín de senderos que se bifurcan» y «Tlön, Uqbar, Orbis Tertius», donde la mezcla de erudición, paradoja y estructura literaria redefine lo que puede ser
un cuento. «El Aleph» contiene relatos más variados en tono pero igual de inquietantes; el texto titular, «El Aleph», es una pieza luminosa sobre la totalidad y la memoria.
Aparte de esos dos volúmenes, no puedo dejar de recomendar «Fervor de Buenos Aires» si te interesa su poesía temprana, «El hacedor» por su mezcla de prosas poéticas y microrrelatos, y «El libro de arena» por su tono más oscuro y obsesivo. Para lecturas que combinan ensayo y ficción, están «Otras inquisiciones» y «Historia universal de la infamia», que muestran su afán por la erudición transformada en arte. Incluso «El libro de los seres imaginarios», coescrito con Margarita Guerrero, revela su gusto por lo fantástico desde un ángulo enciclopédico.
Yo disfruto alternando cuentos y ensayos cuando lo releo: a veces me zambullo en un relato corto para saborearlo, y otras vuelvo a los ensayos para entender mejor sus lecturas de la literatura y la historia. Borges es un autor que obliga a detenerse y pensar, y por eso sigue resonando conmigo cada vez que vuelvo a sus páginas.