4 Antworten2026-02-15 11:55:21
No todo el humor español recae en lo sucio, pero hay varias películas que usan lo escatológico como recurso para provocar y reír sin pudor.
En mi caso, recuerdo que la primera vez que vi «Torrente, el brazo tonto de la ley» me sorprendió lo directo que era: desmadrado, políticamente incorrecto y con chistes de váter que no se cortan. La saga «Torrente» en general abusa deliberadamente de la grosería y el humor físico, incluyendo escenas de heces, vómitos y otras payasadas que buscan el gag fácil. Otra que siempre se cita es «Airbag», de Juanma Bajo Ulloa, película de finales de los 90 con humor grueso y escenas que rozan lo escatológico dentro de su tono gamberro.
Si te interesa el lado más grotesco y transgresor, Álex de la Iglesia en «Acción mutante» y «El día de la bestia» también mezcla sangre, vómito y escatología para crear una estética provocadora. Estas obras no buscan sutileza: prefieren chocar al público, dividir opiniones y, para muchos, provocar carcajadas incómodas. Personalmente, me entretiene ese descaro cuando encaja con el resto de la película, aunque sé que no es para todos.
4 Antworten2026-02-15 02:50:29
Me llama la atención cómo, en el mundo editorial, lo que algunos llaman «escatológico» aparece en sitios muy distintos: desde grandes sellos literarios hasta pequeñas imprentas alternativas. He visto que editoriales como Anagrama, Seix Barral y Alfaguara suelen publicar obras literarias con escenas o tonos groseros y transgresores que rozan lo escatológico dentro de novelas de autor; no es su catálogo principal, pero sí entran cuando el autor es relevante o la obra tiene un enfoque crítico o satírico.
Por otro lado, en el terreno de lo alternativo y experimental hay casas pequeñas que casi buscan ese filo: Blackie Books, Errata Naturae y Sexto Piso (entre otras independientes en España y Latinoamérica) publican textos y traducciones más rupturistas. En el cómic, sellos como La Cúpula o Astiberri también han editado cómics underground con humor y escenas escatológicas. Y, por supuesto, no hay que olvidar las autopublicaciones y los fanzines, donde ese tipo de humor o tratamiento explícito florece sin filtros. Personalmente disfruto cuando una editorial no tiene miedo de publicar lo incómodo si la obra lo justifica: puede ser irreverente y, a la vez, inteligente.
4 Antworten2026-02-15 06:26:40
Me llama la atención cómo en España las bandas sonoras de comedias y cine de culto no suelen tener «motivos escatológicos» explícitos en la partitura clásica, pero sí utilizan recursos sonoros y musicales para subrayar lo grotesco o lo vulgar en pantalla.
He notado esto especialmente en películas españolas de humor corrosivo: por ejemplo, las sagas y títulos que abren la puerta al humor zafio —como «Torrente»— o las obras de cine de tono negro y satírico —como «El día de la bestia» o «La comunidad»— suelen acompañarse de música que enfatiza lo ridículo y lo sucio con golpes de percusión estrambóticos, efectos de sonido y arreglos que rozan la caricatura. No es tanto una melodía que «cante» sobre el tema escatológico, sino un tratamiento sonoro que amplifica la incomodidad o el gag físico.
Para mí, esa aproximación funciona mejor que lo explícito: la banda sonora acaba siendo cómplice de la broma, usando timbres bajos, metales grotescos o ruidos foley (añadidos de efectos) para que la escena tenga un impacto cómico y visceral, y al final se queda como un guiño que recuerda y hace más memorable la escena.
4 Antworten2026-02-15 05:35:45
Perderme en la literatura barroca siempre me deja una mezcla de risa y cierto rubor: ahí están los grandes culpables de buena parte de la tradición escatológica en lengua española. Francisco de Quevedo no sólo satirizaba con saña social e intelectual, sino que también salpicaba sus sonetos y su prosa con imágenes groseras y referencias al cuerpo que hoy llamaríamos escatológicas; su novela picaresca «El Buscón» es un buen ejemplo del humor sucio al servicio de la crítica social.
Con el paso de los siglos, esa veta grotesca reaparece en autores como Ramón María del Valle-Inclán, cuyos esperpentos —pienso en «Luces de Bohemia»— deforman lo humano hasta lo repulsivo como herramienta estética. Y más adelante, Camilo José Cela no se cortó al mostrar lo viscoso y lo cotidiano en novelas como «La colmena»: hay una crudeza tangible en la materia humana que algunos autores explotan para señalar hipocresías. Personalmente disfruto cuando esa suciedad literaria funciona como espejo: más que choque gratuito, suele ser una manera poderosa de hablar de lo humano y lo social.
4 Antworten2026-02-15 19:34:50
Recuerdo con nitidez una noche de risas compartidas viendo episodios viejos que no se toman demasiado en serio: en España hay comedias que no rehúyen lo escatológico y lo celebran como parte del sello cómico. Por ejemplo, «La que se avecina» y su antecesora «Aquí no hay quien viva» tiran muchas veces de humores físicos y chistes sobre el cuerpo y situaciones embarazosas en el baño; no es el eje central, pero aparecen gags y escenas que van al filo del mal gusto intencionado.
También las propuestas de humor absurdo como «La Hora Chanante» y su heredera «Muchachada Nui» explotan lo grotesco y lo zafio con sketches que rozan lo escatológico en ocasiones, más por el impacto que por la descripción explícita. Y cuando se busca choque deliberado, «Aída» no tiene miedo de meter chistes gruesos que incluyen referencias a funciones corporales, sobre todo en momentos de mayor provocación.
Personalmente me parece curioso cómo ese tipo de recursos dividen al público: para unos es catarsis y liberación de tabúes, para otros simple mal gusto. Yo suelo reírme si el chiste está bien escrito, pero si es gratuito me desconecta; en cualquier caso, son series que forman parte del panorama televisivo español y que no rehúyen temas escatológicos cuando la risa lo exige.