Me encanta perderme en debates sobre personalidad y anime, y poner a los protagonistas bajo la lupa del
eneagrama siempre es entretenido.
Veo a «Naruto» (Naruto Uzumaki) claramente como un tipo 7 con ala 8: optimista, busca experiencias, rehúye el dolor con energía explosiva y una voluntad desafiante cuando las cosas se ponen serias. Su necesidad de evitar el vacío y su búsqueda constante de conexión encajan bien con ese perfil.
«Luffy» de «One Piece» me parece un 7 también, pero con rasgos muy libres y menos cálculo que Naruto; su alegría y búsqueda de libertad son puro núcleo 7. En contraste, «Izuku Midoriya» («My Hero Academia») lo colocaría como un 1 reformador con inclinación hacia el 6: idealista, muy autocontrolado, perfeccionista consigo mismo y preocupado por hacer lo correcto.
Por último, «Goku» («Dragon Ball») lo siento como un 7 puro y sano: hambre de experiencia, sencillez moral y una alegría contagiosa, aunque con menos preocupación por las consecuencias sociales. Estas lecturas no son exactas al 100%, pero ayudan a entender por qué nos conectamos con cada héroe de maneras distintas.