12 Respostas2026-07-18 19:38:58
Me he pasado la tarde revisando fuentes oficiales y perfiles de editoriales para contestarte con tranquilidad, y lo que saco en claro es que por ahora no hay un anuncio público y confirmado sobre un nuevo libro de Santiago Posteguillo que vaya a salir próximamente en España. He mirado las páginas web de las editoriales con las que suele colaborar y sus redes sociales —que es donde suele adelantarse cualquier novedad— y, hasta la última actualización que encontré, no aparece una fecha de lanzamiento ni un título concreto anunciado. Esto no significa que no esté trabajando en algo; simplemente no hay una comunicación oficial todavía.
Como lector habitual de sus novelas, sé que Posteguillo no se deja llevar por prisas: sus obras históricas requieren mucha investigación y suelen presentarse con campañas formales por parte de la editorial. Por eso recomiendo seguir los canales habituales: la web de la editorial, la cuenta personal del autor y las noticias de ferias del libro o presentaciones. También es útil vigilar las plataformas de preventa de librerías grandes, porque muchas veces ahí aparece la ficha del libro antes de una nota de prensa amplia. Personalmente, me emociona la idea de que pueda surgir cualquier día la noticia de una nueva entrega —y, si eres de los que coleccionan sus ediciones, estar pendiente te da ventaja para reservar una copia—.
En definitiva, mi impresión actual es de paciencia y expectación: no hay título confirmado para España en este momento, pero el entorno editorial está atento y cualquier novedad suele difundirse rápido. Me hace sonreír pensar en cuál será su próximo salto narrativo, y mientras tanto disfruto releyendo fragmentos de lo que ya publicó y comentándolos con otros fans.
2 Respostas2026-02-03 14:00:49
Me enganchó desde la primera página «Africanus. El hijo del cónsul», y por eso suelo recomendarlo como puerta de entrada a Santiago Posteguillo para quien busca épica histórica con músculo narrativo. En mi caso, lo leí estando más curioso que sabio sobre la Roma republicana, y el libro hizo el trabajo de presentarme personajes enormes —Escipión, Aníbal y el hervidero político romano— sin dejar de lado escenas de batallas que se sienten cinematográficas. Posteguillo te mete en el barro de las legiones, pero también en los despachos y tabernas donde se tejen alianzas y traiciones; esa mezcla es su sello y aquí aparece con fuerza.
La prosa es densa pero clara: abundan datos históricos bien integrados y el ritmo alterna entre tensión bélica y reflexiones políticas, así que no es sólo hoja por hoja de combates; hay intriga, ambición y evolución de personajes. Personalmente agradecí las notas contextuales y la manera en que el autor convierte eventos complejos en escenas comprensibles y emocionantes. Si te atrae la idea de una saga larga, «Africanus» es el inicio ideal porque establece un universo coherente y personajes a los que vuelves en los siguientes tomos con ganas, no por obligación.
Eso sí, hay que aceptar que es un libro generoso en extensión y en información: requiere paciencia y cierto gusto por el detalle histórico. A cambio recibes inmersión y ese cosquilleo de estar aprendiendo mientras te entretienes. Si disfrutas de novelas que combinan investigación y narrativa potente, empezar por «Africanus. El hijo del cónsul» te dará una base sólida para entender el resto de la obra de Posteguillo y apreciar cómo maneja tiempo, poder y destino en la Roma antigua. A mí me dejó con ganas de seguir explorando la trilogía y de recomendarle el autor a cualquiera que ame la historia contada a lo grande.
3 Respostas2026-02-06 09:12:45
Me entusiasma cuando puedo ayudar a alguien a empezar con Antonio Escohotado: su obra puede intimidar, pero también fascina si la abordas con un plan sencillo.
Si estás empezando, mi primera recomendación es leer «Aprendiendo de las drogas». Es el texto más directo y condensado de Escohotado: plantea sus ideas centrales sobre las drogas, la libertad individual y las políticas públicas de forma clara y con ejemplos históricos. No es un tratado académico pesado; funciona como un mapa que te permite entender el enfoque crítico y liberal que mantiene en trabajos más voluminosos.
Con esa base, es natural dar el salto a «Historia general de las drogas». Aquí encontrarás el detalle, las raíces históricas, las anécdotas y la documentación que fundamentan sus tesis. Date tiempo: son páginas densas y ricas, así que yo las leí por partes, subrayando y volviendo a los capítulos que más me interesaban. Si después te entran ganas de explorar su ensayo sobre economía moral y propiedad, entonces «Los enemigos del comercio» es una lectura que cierra el círculo al mostrar cómo entiende Escohotado las relaciones entre libertad, mercado y moralidad. En resumen, empiezo con lo breve para entender el mapa, luego me pierdo en lo extenso para disfrutar los matices; suele funcionar muy bien para no quemarse con tanta información.
2 Respostas2026-04-12 05:16:46
Me resulta fascinante la manera en que Santiago Posteguillo construye puentes entre la investigación académica y la narración épica. Desde mi experiencia leyendo mucha historia y novela histórica, noto que su trabajo se apoya en una base documental muy sólida: recorre fuentes clásicas, monografías modernas, trabajos de arqueología y estudios de epigrafía y numismática para dar verosimilitud a cada escena. Lo que más valoro es su transparencia: suele incluir notas del autor, bibliografías y apéndices al final de las novelas donde explica qué partes parten de fuentes antiguas y cuáles son licencias narrativas. Eso me ayuda a distinguir lo que es evidencia histórica de lo que es reconstrucción novelística.
Otra cosa que me llama la atención es su método de triangulación de fuentes. Muchas veces describe batallas, logística militar o costumbres cotidianas recurriendo a relatos de cronistas antiguos (como las fuentes latinas y griegas), pero también contrasta esos relatos con estudios recientes y hallazgos arqueológicos. Ese cruce le permite corregir anacronismos y ofrecer detalles creíbles sobre armamento, maniobras y vida social. Además, cuando no hay documentos directos, se apoya en analogías bien argumentadas y en la interpretación de material material (restos, inscripciones, monedas) para llenar huecos sin forzar la verosimilitud.
Finalmente, disfruto que su tono es divulgativo sin perder el rigor: sus introducciones y notas sirven tanto a lectores curiosos como a quienes buscan fuentes para profundizar. Personalmente, después de leer novelas como «Africanus» o «Yo, Julia» he seguido las referencias que cita para profundizar en temas puntuales; esa práctica demuestra que no solo investiga, sino que piensa en el lector crítico. Me deja la impresión de que Posteguillo entiende la responsabilidad de quien noveliza la historia: entretener, sí, pero también abrir ventanas a la documentación y fomentar la consulta directa de las fuentes, algo que siempre agradezco como lector exigente.
4 Respostas2026-04-06 11:38:14
Siempre me ha parecido acertado cómo Leontxo García pone el foco en lo práctico cuando habla de libros para empezar en el ajedrez.
En varias de sus columnas y charlas recomienda manuales que enseñen táctica elemental, mates y finales sencillos antes que teorías de aperturas complejas. Por ejemplo, suele aconsejar obras accesibles y bien explicadas como «Ajedrez para Dummies» de James Eade para quien parte desde cero, y títulos didácticos tipo «Logical Chess: Move by Move» de Irving Chernev para quien quiere entender el porqué de cada movimiento. El punto clave que destaca es que el libro debe ofrecer muchos ejercicios comentados y partidas explicadas jugada a jugada.
Yo, que aprendí con libros y partidas amistosas, veo que esa orientación funciona: empezar por tácticas y mates da rápidas satisfacciones y mantiene la motivación. Al final, lo que Leontxo propone es aprender jugando y resolviendo problemas reales, no memorizar líneas sin sentido, y eso me sigue pareciendo el mejor camino para un principiante.
1 Respostas2026-04-12 14:32:45
Me encanta hablar de cómo Santiago Posteguillo ha traído la Roma antigua a la vida con voces enormes y escenas que se quedan pegadas en la cabeza; sus novelas sobre Roma se centran en dos grandes ciclos y algunos títulos sueltos que también bucean en la política, la guerra y la intriga del mundo romano.
La primera gran saga que escribió es la trilogía dedicada a Publio Cornelio Escipión, conocida por sus títulos potentes: «Africanus: El hijo del cónsul», «Las legiones malditas» y «La traición de Roma». En estas novelas Posteguillo reconstruye con detalle la figura de Escipión y la guerra contra Aníbal y Cartago, mezclando batallas, estrategia y políticas familiares. Lo que más me atrapó fue cómo transforma hechos militares en relatos humanos: no sólo ves las legiones, sino las dudas, ambiciones y tensiones personales que impulsan la historia.
La otra gran obra ambientada en el corazón del imperio es la trilogía sobre el emperador Trajano, formada por «Los asesinos del emperador», «Circo Máximo» y «La legión perdida». Aquí la Roma imperial aparece en toda su grandiosidad: intrigas palaciegas, campañas en Dacia, la construcción de monumentos y el choque entre ambición personal y deber público. Posteguillo tiene una habilidad especial para convertir detalles históricos en escenas trepidantes —el cerco de una ciudad, una traición en la corte, las maniobras políticas— y al mismo tiempo explicar el contexto de forma clara para quien no es experto.
Además de esas dos grandes sagas, Santiago Posteguillo ha publicado otras novelas y textos que tocan Roma y su legado desde ángulos distintos; por ejemplo «Yo, Julia», que explora la figura de Julia Domna y la compleja dinámica del poder en la dinastía de los Severos, y varios relatos y ensayos donde devuelve al presente episodios y personajes romanos con una mirada contemporánea. En conjunto, su obra sobre Roma abarca desde la República tardía hasta el alto Imperio, permitiendo seguir la evolución de las instituciones, el ejército y las costumbres a través de personajes con los que es fácil empatizar.
Si te interesa sumergirte en la Roma de Posteguillo, te recomiendo empezar por la trilogía de Escipión si te atraen las guerras púnicas y la figura de un general joven convertido en leyenda, o por la trilogía de Trajano si prefieres el drama palaciego y las campañas expansionistas del Imperio. Personalmente, disfruto cómo sus novelas combinan rigor histórico con ritmo novelístico: lees para aprender, pero también para sentirte dentro de la escena, con barro en las botas y tensión en el Senado.
2 Respostas2026-04-12 19:41:09
Me atrapa la manera en que la historia se convierte en novela a través de las páginas de Santiago Posteguillo; su Roma no es un museo, es un teatro lleno de vida y contradicciones.
Hace tiempo que sigo sus libros y lo que me fascina es esa mezcla entre rigor y pasión narrativa: Posteguillo estudia fuentes clásicas —como Plutarco, Polibio o Tácito— y luego las traduce a escenas que se sienten palpables. No se contenta con fechas o batallas: quiere mostrar la piel humana detrás de los nombres, las inseguridades de un general, la ambición de un político, o la soledad de una emperatriz. Ese interés por el detalle historiográfico y por la psicología de los personajes explica por qué eligió Roma: es un escenario perfecto para explorar poder, honores, traiciones y leyes, todo en clave épica y cercana.
Además, hay un impulso didáctico y cultural en su escritura que no puedo pasar por alto. Posteguillo busca recuperar episodios olvidados y ponerlos al alcance de lectores contemporáneos en español; novelas como «Africanus», «Los asesinos del emperador» o «Yo, Julia» funcionan tanto como entretenimiento como puerta de entrada para conocer la Antigüedad. Su prosa suele ser cinematográfica: descripciones de campañas, de asedios, de intrigas palaciegas que se leen con ritmo de serie. También percibo una voluntad de dialogar con el presente: las tensiones políticas, las ambiciones personales y las luchas por la legitimidad resuenan hoy, y él las saca del pasado para que podamos verlas con ojos modernos.
En lo personal, me encanta cómo consigue que la erudición no aburra: cada nota de rigor histórico está al servicio de la historia humana. Eso convierte a Roma en algo cercano, casi cotidiano, y explica por qué Posteguillo vuelve una y otra vez a esa época: le da material infinito para contar historias grandes y humanas a la vez, y a nosotros nos deja con ganas de más.
1 Respostas2026-01-03 05:29:44
Santiago Posteguillo es uno de esos autores que te atrapa desde la primera página, especialmente si te gusta la novela histórica con un toque épico. Si tuviera que recomendar un libro para empezar, sin duda sería «Africanus: el hijo del cónsul». Es el primer volumen de su trilogía sobre Escipión el Africano, y es perfecto para sumergirse en su estilo narrativo. Posteguillo tiene una habilidad increíble para mezclar rigor histórico con una trama trepidante, y este libro lo demuestra desde el principio. Los personajes están tan bien construidos que casi puedes oír el ruido de las espadas chocando en las batallas o sentir el peso de las decisiones políticas en Roma.
Lo que más me gusta de «Africanus» es cómo logra equilibrar la acción con los detalles históricos. No es solo una novela de guerra; también explora la vida cotidiana, las intrigas del Senado y el crecimiento personal de su protagonista. Si te engancha, tienes dos libros más en la serie para seguir disfrutando. Pero incluso si decides quedarte solo con este, la experiencia vale totalmente la pena. Posteguillo tiene otros libros fantásticos como «Yo, Julia» o «Los asesinos del emperador», pero «Africanus» es la puerta ideal para entrar en su universo. Cada vez que lo releo, descubro algo nuevo, y eso es lo que hace grande a su obra.
3 Respostas2025-12-24 19:40:35
César Vallejo es uno de esos poetas que te golpean el alma desde el primer verso. Si nunca has leído su obra, te recomendaría empezar con «Los heraldos negros». Es su primer libro y tiene una mezcla fascinante de modernismo y voz propia, con poemas que exploran el dolor, la muerte y la identidad. Vallejo es intenso, pero este libro es más accesible que otros trabajos suyos como «Trilce», que ya juega con la estructura y el lenguaje de forma más experimental.
Para alguien que recién se adentra en su mundo, también sugiero «Poemas humanos», una colección póstuma que reúne textos profundos pero con una humanidad que conecta fácilmente. Vallejo no es ligero, pero su crudeza emocional vale cada página. Eso sí, prepárate para sentir; su poesía no es de las que dejan indiferente.