3 Jawaban2026-01-30 12:50:24
Me encanta cuando alguien pregunta esto porque el rastro de los templarios en España está por todas partes, aunque no siempre en forma de series largas grabadas aquí. En mi caso, he seguido documentales y programas históricos emitidos en España que dedican capítulos enteros a los templarios —programas de televisión pública y documentales independientes— y esos sí se han rodado aquí, con entrevistas en castillos y rutas templarias. No siempre son series de ficción, pero la narrativa documental española ha abordado el tema con bastante profundidad y material de archivo local.
Si buscas ficción televisiva concreta, la oferta es limitada: no abundan las series contemporáneas sobre los templarios que se rodaran íntegramente en España. Lo más habitual es encontrar producciones internacionales sobre los templarios (como la serie «Knightfall») que se pueden ver en plataformas, y filmes históricos que usaron localizaciones españolas: por ejemplo la película «Kingdom of Heaven» aprovechó paisajes y construcciones españolas en algunos tramos de su rodaje. Además, muchas series históricas españolas incluyen episodios o tramas que rozan la temática templaria y se filman en Castilla y León, Aragón, Extremadura o Cataluña, regiones con castillos y ciudades medievales muy bien conservadas.
En resumen, si tu interés es ver Templarios en pantalla y te importa especialmente el rodaje en España, te sugiero combinar documentales y capítulos españoles con producciones internacionales que utilicen localizaciones españolas; así obtienes contexto histórico local y la épica de las ficciones grandes. Personalmente, prefiero empezar con un buen documental rodado aquí para entender el terreno antes de lanzarme a las ficciones internacionales.
3 Jawaban2026-01-30 12:33:28
Siempre me emociona caminar entre muros que cuentan historias; por eso mi primera recomendación es poner rumbo a El Bierzo para visitar el castillo de Ponferrada. Este castillo, conocido como el «Castillo de los Templarios», tiene esa mezcla de torreones restaurados y rincones que te hacen imaginar órdenes medievales y peregrinos del Camino de Santiago pasando a sus pies. Yo disfruto perderme por la fortaleza, subir a las almenas y luego bajar al casco antiguo para comer algo contundente y probar los vinos de la zona.
Si sigues con ganas, desde allí puedes planear rutas por Castilla y León y Aragón: el castillo de Monzón, en Huesca, fue una fortaleza estratégica de los templarios y tiene un aire más agreste, ideal si te atraen las historias de reyes y cautiverios. En Cataluña, el Castillo de Miravet, en la orilla del Ebro, te ofrece una experiencia visual impresionante —las vistas desde la fortaleza sobre el río son perfectas para fotos al atardecer. Y si buscas combinar playa y murallas, la abrupta península donde se alza el castillo de Peñíscola te da ambas cosas: mar, paseos y una fortaleza templaria con mucha atmósfera.
En mis viajes procuro informarme de horarios y de si hay visitas guiadas; muchas de estas fortalezas ofrecen recreaciones históricas o pequeñas exposiciones que enriquecen la visita. Me quedo siempre con la sensación de que recorrer estos castillos es tocar los relatos de la Edad Media y, al mismo tiempo, disfrutar del paisaje y la gastronomía local.
3 Jawaban2026-01-30 05:05:36
Me sorprende cuánto de la España que camino hoy lleva pequeñas huellas templarias que yo, a menudo, encuentro sin buscar.
He leído y recorrido lugares donde la presencia de los caballeros del Temple dejó marcas tangibles: fortificaciones como la de Ponferrada o Miravet, tramos de muralla, iglesias con cruces y aldeas que crecieron alrededor de sus encomiendas. Esas propiedades no eran solo residencias militares; funcionaban como centros económicos y administrativos que impulsaron la repoblación durante la Reconquista. Yo he leído documentos y crónicas que muestran cómo sus comandancias organizaban la agricultura, gestionaban rutas de comercio y protegían peregrinos, contribuyendo a que ciertas comarcas se estabilizaran y prosperaran.
También noto su influencia en la memoria cultural. Tras la disolución del Temple, muchas de sus tierras pasaron a órdenes locales —como la de Montesa en Aragón— o a la corona, y eso dejó un rastro legal y social: privilegios, fueros y estructuras de señorío que modelaron la vida comunal. En el imaginario popular, los templarios se transformaron en símbolos: de caballería, misterio y tesoros ocultos. Esa mitología alimenta libros, rutas turísticas y festivales, y hoy la cruz templaria aparece en escudos municipales y en museos locales. Me parece fascinante cómo una orden medieval sigue condicionando tanto la geografía como las historias que contamos alrededor del fuego.
3 Jawaban2026-01-30 15:58:17
Nunca me cansan las historias donde la ley, la fe y la espada se cruzan; los templarios en España son un ejemplo perfecto de eso.
Empecemos por lo básico: la Orden del Temple nació en Tierra Santa a principios del siglo XII y muy pronto sus redes se extendieron hasta la Península Ibérica. En España su papel no fue exactamente el mismo que en Francia: aquí se integraron en la dinámica de la Reconquista, recibiendo encomiendas y castillos en zonas fronterizas para defender y repoblar territorios. Lugares como Monzón, Miravet o Gardeny, y sobre todo el famoso Castillo de los Templarios de Ponferrada, muestran la huella que dejaron en Aragón, Cataluña y Castilla. A diferencia de otras órdenes ibéricas, los templarios actuaron como señoríos militares con cierta independencia, pero siempre ligados a la política real mediante pactos y donaciones.
El fin de la orden en el reino hispánico siguió otro ritmo al de Francia: cuando en 1307 Felipe IV ordenó arrestos masivos, la reacción de los reyes peninsulares fue más cautelosa. El papa Clemente V suprimió formalmente la orden en 1312 y las posesiones templarias se redistribuyeron: en la Corona de Aragón surgió la Orden de Montesa en 1317 para absorber bienes y funciones militares de los templarios; en Castilla algunos bienes pasaron a órdenes ya existentes o a la Corona; en Portugal la transformación fue aún más curiosa, con la creación de la Orden de Cristo que heredó gran parte del patrimonio templario. Hoy las ruinas, documentos y leyendas siguen alimentando mitos —pero también evidencian un fenómeno real de poder, colonización y adaptación política—. Me sigue fascinando cómo una institución militar-religiosa pudo ser tan estratégica y, a la vez, tan vulnerable a las luchas de poder de su tiempo.
3 Jawaban2026-01-30 16:58:01
He hemeroteca mental está llena de recuerdos de rastros y librerías de provincia donde he encontrado joyas sobre los templarios.
Cuando busco libros serios, primero me voy a las grandes colecciones: la Biblioteca Nacional de España tiene catálogos digitales y fondo histórico que puedes consultar desde su web, y muchas bibliotecas universitarias (Salamanca, Barcelona, Complutense) publican catálogos en línea con monografías y tesis sobre la Orden del Temple. En paralelo reviso bases como WorldCat o Dialnet para localizar ediciones y artículos académicos; a menudo las universidades editan estudios locales que no aparecen en tiendas comunes.
En el terreno físico, no subestimo las librerías de viejo y los mercados de libros: El Rastro en Madrid, los mercadillos de Salamanca o las librerías de segunda mano en ciudades con pasado medieval suelen tener ejemplares descatalogados. También tiro de plataformas como IberLibro (AbeBooks), que une libreros de viejo de toda España, y de tiendas especializadas en historia y patrimonio. Para documentación primaria y archivos, el Archivo Histórico Nacional y los archivos provinciales contienen protocolos y documentación que inspiran más de un ensayo moderno.
Al final lo que más disfruto es combinar búsqueda online con paseos por ciudades templarias —Ponferrada, Toro, Aragón— y comprobar cómo un hallazgo físico cambia la lectura de un texto académico; ese contraste entre archivo y librería es lo que hace emocionante la caza del libro perfecto.