
El hombre que me quiso muerta
Nunca imaginé que una noche de fiesta se convertiría en mi sentencia.
Solo quería olvidar que mi novio me había engañado. Solo quería bailar, beber, reír. Pero abrí la puerta equivocada… y vi cómo dos matones golpeaban a un joven arrodillado mientras un hombre elegante, impecable y frío como el hielo observaba la escena.
Cuando sus ojos se cruzaron con los míos, supe que iba a morir.
—Matadla —ordenó sin pestañear.
Caí de rodillas, temblando, suplicando por mi vida. Y por una razón que ni él mismo entendió, decidió perdonarme.
No fue misericordia. Fue una condena diferente.
Ahora vivo en su mansión, bajo reglas que no pedí, bajo una protección que no quiero, y bajo la mirada del hombre que quiso matarme. Él es Alessandro Romano: poderoso, temido, imposible de descifrar. Un villano con más secretos que sonrisas.
Soy su riesgo.
Su error.
Su posesión temporal.
La testigo que no debería estar respirando.
Pero cuanto más tiempo paso a su lado, más descubro que el verdadero peligro no es él… sino lo que despierta en mí. Su oscuridad atrae. Su fragilidad oculta duele. Y su manera de mirarme hace que el miedo y el deseo se confundan.
Él fue mi verdugo.
Podría ser mi ruina.
Y, tal vez, la única persona por la que no debería sentir nada… es exactamente a la que no puedo dejar de mirar.
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Chapter: Capítulo 102: CubiertaDesperté con cierto dolor de cabeza. No era muy fuerte; era como una punzada, como una ligera resaca. Laura se había levantado y hacía estiramientos o ejercicios aeróbicos en ropa interior.—Buenos días, Laura.Laura pegó un pequeño brinco y se giró sorprendida.—Buenos días, señora... digo, Natalia —respondió con una sonrisa.Mi rostro se relajó un poco.—¿Qué haces?—En la isla me acostumbré a empezar la mañana con un poco de ejercicio. Entre las mujeres de la isla corría una idea: aquel lugar podía ser un infierno, pero salir de allí podía significar acabar en algo todavía peor. Por eso casi todas cuidábamos nuestros cuerpos para seguir siendo deseables.La justificación me pareció repugnante. No era porque fuera beneficioso para ellas, que obviamente lo era. Era para seguir siendo atractivas para los hombres. Me pregunté qué otras cosas les habrían enseñado a hacer para resultar todavía más atractivas a los hombres. Preferí no seguir por ese camino.—¿En ropa interior?—Sí, solo t
Última actualización: 2026-08-26
Chapter: Capítulo 101: ConflictoCerré la puerta del camarote detrás de mí y me quedé unos segundos con la mano sobre el pomo.Natalia estaba convencida de que su marido ya no la quería.Y yo empezaba a pensar que los dos eran idiotas.No sabía demasiado sobre matrimonios. Mucho menos sobre matrimonios como aquel. Durante meses había aprendido que hacer preguntas, mirar demasiado o interesarse por la vida de otras mujeres solo traía problemas. Pero incluso yo había visto cómo Romano miraba a Natalia.No parecía la mirada de un hombre que hubiera dejado de querer a su esposa.Parecía la de alguien que no sabía qué demonios hacer con ella. No como la mirada de aquel cabrón que me hizo terminar en esa isla, ni la mirada de todos esos hombres con los que estuve desde que fui vendida hasta que apareció Natalia.Era una mirada cargada de frustración y miedo. Como si quisiera acercarse a Natalia y, al mismo tiempo, no supiera si tenía derecho a hacerlo.Sí. Definitivamente, los dos eran idiotas.Quizá no debía entrometerme.
Última actualización: 2026-08-25
Chapter: Capítulo 100: ¿Se lo has dicho?Laura se quedó mirando. Estaba con el vestido que trajo al subir al barco, aunque todo su maquillaje estaba corrido y su pelo alborotado.—Señora, ¿qué desea?Aún me trataba de señora. Respiré profundamente, intentando expulsar con el aire un enfado que ni siquiera sabía contra quién iba dirigido.—Para empezar, deja de llamarme «señora». Ya eres libre y sé que apenas nos conocemos, pero eres lo más cercano a una amiga que tengo en este barco.Laura miró hacia el suelo con algo de nerviosismo.—Lo intentaré, señora… digo, Natalia.Sonreí. Pensé en cómo podría haber acabado yo si hubiera pasado más tiempo en manos de Jorge.En ese momento llamaron a la puerta.—Adelante.La puerta se abrió y el hombre que se había encargado de limpiar la sangre entró con una bandeja. En ella traía una botella de agua, un par de vasos y varios bocadillos de distintos tipos.—Hemos verificado que no contenga droga.—Gracias.El hombre lo dejó todo sobre una mesa y salió sin decir nada más.—¿Tienes hambr
Última actualización: 2026-08-24
Chapter: Capítulo 099: InterpretacionesRespiré profundamente y caminé los pocos pasos que separaban el camarote donde estaba Natalia de donde sabía que se encontraba Laura. Cuando llegué, estaba en brazos de Alberto. Ella lloraba sin terminar de creer que todo hubiera terminado.Miré un par de metros más a la derecha. Uno de los secuaces de Jorge, según Karem, uno de los que había participado en el secuestro, también yacía muerto.—Disculpa, Laura. ¿Te encuentras mejor?Laura y Alberto me miraron. Sus miradas parecían expresar cosas distintas. La de Laura era de curiosidad; la de Alberto, de súplica por dejarle seguir junto a su hermana.—Creo que sí. Al menos mi cuerpo ya no arde, pero me duele todo.No hacía falta que explicara mucho más. Me aliviaba pensar que Jorge hubiera neutralizado en Natalia los efectos de aquella primera droga.Por lo que Isabella había explicado sobre sus efectos, Laura probablemente había pasado un buen rato completamente dominada por aquella necesidad física. Incluso mis hombres habían tenido
Última actualización: 2026-08-23
Chapter: Capítulo 098: DudasEl silencio me estaba matando. Si no contestaba pronto, iba a explotar. Miré dónde estaba tirada mi ropa interior y mi vestido. El vestido estaba algo más lejos… mi ropa interior estaba cubierta con la sangre de Jorge.Miré a Alberto. Estaba nervioso, pero permanecía apretando los puños al lado de Romano.—Por favor, Alberto, espera un momento fuera y cierra la puerta.Alberto miró a Romano y este asintió.—No, espera, toma estas cosas.Romano le pasó el auricular, la cámara que llevaba en el pecho y el maletín.—Busca a tu hermana. Isabella dirá qué debes hacer.Observé cómo Romano cogía la pistola que había soltado Alberto y se la puso a la espalda.—Romano… yo…—No hables. Túmbate y descansa. Mis hombres se están haciendo con el barco.No quería descansar, quería justificar lo que había pasado. Que entendiera que no quería ser infiel. Quería que me abrazara, pero él seguía distante.Miré cómo Romano pateaba el cuerpo de Jorge. Necesitaba tenerlo cerca, pero desde que me había senta
Última actualización: 2026-08-22
Chapter: Capítulo 097: CulpaJorge gruñó y terminó sobre mí. Me sentía asquerosa. No solo por lo que había hecho, sino porque una parte irracional de mí seguía sintiendo que había traicionado a Romano.Y ni siquiera podía llorar.Dios, quería llorar. Quería romperme allí mismo. Pero seguía sonriendo.—¿Ves? Es mucho mejor así.No tenía fuerzas ni para odiarlo en voz alta.Entonces un estruendo sacudió la habitación.Los dos miramos hacia la puerta.Romano.Durante un segundo pensé que la droga me estaba engañando otra vez.Pero no. Era él.Había venido.Quise levantarme. Correr hacia él. Gritar su nombre.Mis piernas no se movieron.Quise llorar al ver su expresión. Quise hacer cualquier cosa que le demostrara que aquella sonrisa no era mía.Pero seguía allí, de rodillas, sonriendo como una idiota.La mirada de Romano sobre mí fue demoledora.No. Por favor, no me mires así.¿Servía de algo si lo decía? Jorge no me había prohibido hablar, pero la cara de asco de Romano hacía que las palabras se detuvieran en mi in
Última actualización: 2026-08-21
Chapter: Nota del autorLlegar al final de Mentiras, traiciones y bodas es, para mí, algo especial. Ha sido una historia larga, intensa y muy exigente, que me ha acompañado durante meses y que por fin puedo dar por cerrada.Quiero agradecer de corazón a quienes la habéis seguido, capítulo a capítulo, y a quienes habéis llegado a ella por curiosidad y os habéis quedado. Saber que ha habido lectores al otro lado ha hecho que mereciera la pena llevarla hasta el final.Esta novela me ha enseñado mucho como escritor. Y precisamente por eso, la siguiente historia que estoy preparando nace con la intención de cuidar aún más el desarrollo, los personajes y el ritmo.Gracias por estar ahí. Nos veremos muy pronto en la próxima novela.
Última actualización: 2026-01-22
Chapter: Epílogo II(Un año después)El pueblo dormía entre montañas como si siempre hubiera estado allí para ese único fin.Las casas de piedra restauradas conservaban las líneas originales, los tejados bajos, las contraventanas de madera envejecida con cuidado. No había tráfico, ni ruido, ni señal de que el mundo moderno tuviera prisa por colarse en aquel lugar. Durante ese fin de semana, el resort estaba reservado por completo. No por exclusividad, sino por intimidad.La pequeña capilla románica se alzaba en el centro del conjunto, sobria, contenida, sin adornos innecesarios. Piedra desnuda. Arcos sencillos. Un silencio que no imponía, sino que acogía.Valeria llegó del brazo de Leonard.No llevaba un v
Última actualización: 2026-01-22
Chapter: Epílogo I (Seis meses después)La catedral estaba llena, pero no resultaba abrumadora.No había ostentación excesiva ni despliegues innecesarios. Flores claras, música contenida, una luz suave filtrándose por las vidrieras altas que hacía que todo pareciera ligeramente irreal, como si el tiempo se hubiera ralentizado solo para permitir que aquel momento existiera sin interferencias.Sofía avanzó por el pasillo central del brazo de su padre.Salvador caminaba despacio, con una solemnidad que
Última actualización: 2026-01-22
Chapter: Capítulo 129 — Darle un hogar Catalina no se resistió.No dio órdenes ni buscó una salida que sabía inexistente. Cuando los agentes se acercaron, apartó con cuidado las manos de Silvia de su abrigo, despacio, como si cada segundo ganado pudiera amortiguar lo que estaba a punto de ocurrir.—Caty… —sollozó la niña, aferrándose de nuevo a ella—. No te vayas… por favor…Catalina se agachó una última vez. No para negociar ni para explicar nada que no pudiera cumplirse. Solo para quedar a su altura. Le sostuvo el rostro entre las manos y apoyó la frente en la suya, cerrando los ojos durante un instante que pareció más largo de lo permitido.—Escúchame —dijo en voz baja—. Esto n
Última actualización: 2026-01-22
Chapter: Capítulo 128 — Cuídala La frase no resonó como una amenaza, sino como una anomalía. Catalina tardó un segundo de más en reaccionar, no porque no hubiera entendido las palabras, sino porque no encajaban en el orden que su mente había establecido para aquel momento. Fraude fiscal. Aquello no pertenecía a esa escena. No allí. No ahora.Silvia se aferró a su abrigo con ambas manos, temblando, hundiendo el rostro contra su costado como si pudiera desaparecer dentro de él.—Caty… —susurró, enterrando la cara contra su costado.Catalina bajó la mirada apenas un instante, lo justo para apoyar la mano sobre la cabeza de su hermana en un gesto instintivo, pro
Última actualización: 2026-01-21
Chapter: Capítulo 127 — Caty... El coche se detuvo frente a la terminal de vuelos privados sin llamar la atención.Nada de multitudes, ni anuncios, ni el caos habitual de un aeropuerto comercial. Solo cristal, acero y silencio. Un silencio caro, medido, donde cada paso parecía amortiguado por el dinero y la discreción. Valeria bajó del coche con cuidado, consciente de cada movimiento, no por fragilidad física, sino por la sensación de estar cruzando un umbral.Allí no había marcha atrás.El aire olía distinto. Combustible, metal caliente, limpieza reciente. Un olor que no pertenecía a ningún lugar concreto y, al mismo tiempo, a todos los aeropuertos del mundo. Valeria respiró hondo antes de avanzar, como si necesitara llenar los pulmones por última vez
Última actualización: 2026-01-20