Mi Guardaespaldas
– Ami, preguntó estaba desorientada el dolor de su vientre iba en aumento, apretó los dientes y su rostro dolió, sin embargo su preocupación era que las contracciones eran más seguidas, ahora estaba segura que su parto estaba adelantándose.
- Qué más da donde estemos, no debe interesarte, de cualquier manera no regresaras jamás – ella sonrió con maldad, mientras Amelia, se estremecía
- Bueno quizá estoy siendo mala contigo, ¿te serviría saber que Diego Fernández, te espera? – Amelia, pudo sentir su cuerpo temblar de miedo, Diego, era un mafioso que operaba en la zona de la Costa Sur, había intentado que su padre transportará su mercancía en los sacos de café, que salían hacia los Estados Uni