AMOR A LOS TREINTAYSIEMPRE
Los dos acostados en la cama, las únicas palabras que podíamos decirnos era te amo, no queríamos hablar de nada más, estábamos abrazados en la cama, abrazados haciéndonos el amor, en ese momento en tiempo se detuvo, solamente estábamos el y yo, haciendo el amor de diferentes formas, dejándonos llevar por el placer, por el amor, por la lujuria, hicimos el amor unas cinco veces más durante la noche, las palabras sobraron, no hubo tiempo para hablar de sus despedida, y yo tampoco quería saber más, ya se encargarían de eso en la delegación
Esa noche yo estaba insaciable necesitando su amor, su miembro, así que era la última noche que tendríamos como novios, ya que finalmente seriamos marido y mu