Masuk30 DÍAS… CAPÍTULO 55. Una declaración inconsistenteEl comando SWAT terminó de registrar el apartamento, incluso revisaron el perímetro del edificio, previendo que el arma hubiera caído en algún lugar debajo, pero no encontraron ningún indicio de que hubiera un arma involucrada.Poco después empezaron a retirarse, Allison fue llevada hacia la salida y Ángel permaneció esposado junto a dos agentes.Entonces apareció un hombre vestido de civil, que llevaba una placa visible en el cinturón. Miró primero a Ángel, después a Oliver.—¿Es usted Oliver Crewman? —preguntó y el hombre dio dos pasos hacia él, enseñando su placa.—Sí.—Detective Fergusson. ¿Quiere decirme qué pasó?—¡Bien, por fin alguien que escucha! —exclamó Oliver señalando a Angel—. ¡Ese hombre debe ser arrestado! ¡Secuestró a mi prometida, entró aquí armado y trató de extorsionarme!El detective levantó una ceja.—¿Está acusando formalmente a ese hombre de secuestro y extorsión? —preguntó sacando su libreta y una pluma y Oli
30 DÍAS… CAPÍTULO 54. Un hombre confiadoAmbos hombres la miraron. Ella estaba encogida en el suelo, llorando y temblando, con las manos en la cabeza.—¡Dale lo que quiera! —suplicó—. ¡Dale el dinero! ¡No quiero morir!Oliver pasó saliva y respiró pesadamente, tratando de controlar la situación.—Allison, cálmate…—¡No me digas que me calme! ¡Me tuvo encerrada durante semanas! ¡Dice que me va a llevar de nuevo! ¡No dejes que me lleve! ¡Dale el dinero!Ángel volvió la pistola hacia Oliver con una sonrisa descarada.—¿La estás escuchando? La pobrecita no quiere que me la lleve de nuevo. ¡Así que mejor hazle caso! ¡Mis trescientos mil! ¡Ahora!—Te estoy diciendo que no tengo esa cantidad aquí. ¡¿Cómo se te ocurre que voy a tener trescientos mil dólares en efectivo en mi casa?!Allison levantó la cabeza en ese momento con los ojos llorosos.—¡Oliver, sí los tienes! ¡La caja fuerte!... ¡Sé que tienes ese dinero! ¡Dáselo!Oliver se quedó inmóvil. Ángel también, aunque únicamente durante una
30 DÍAS… CAPÍTULO 53. Un pago atrasadoMientras Oliver discutía con los médicos y le encargaba a ese que había recibido el cheque que estuviera disponible para él en todo momento, Allison sacó el pequeño aparato de su oído y lo dejó caer en el cesto de desechos peligrosos de su habitación, porque sabía que nadie metería la mano entre agujas usadas y gasas sucias.Regresaron al departamento casi después de la una de la madrugada. Oliver estaba agotado y Allison también, aunque por razones completamente distintas.Apenas entraron, ella se dejó caer sobre el sofá.—No puedo más.Oliver se quitó la chaqueta.—Ve a darte un baño y descansa.Ella miró hacia el despacho con disimulo y luego apretó los dedos de Oliver con un gesto de agradecimiento.—Lo siento, amor.—¿Por qué? —preguntó él con una sonrisa fácil.—Por darte tantos problemas.Oliver se acercó y le acarició el cabello.—Después de la boda no tendrás que preocuparte por nada de esto. Y sobre el poder, no te preocupes, me encarga
30 DÍAS… CAPÍTULO 52. Parte del planOliver estaba tan alterado que ni siquiera volvió al despacho.Los paramédicos tomaron los signos de Allison mientras ella continuaba quejándose del dolor abdominal y manteniendo una expresión de auténtico terror.—¿Desde cuándo está así? —preguntó uno.—Empezó de repente —respondió Oliver—. Estaba bien y comenzó a vomitar sangre.Increíblemente, él también parecía aterrado, pero Alisson sabía muy bien que no era un simple miedo. Estaba realmente aterrado de que a ella pudiera pasarle algo y no por amor, al parecer la codicia y el miedo a perder lo que ya creía suyo podían hacer el mismo efecto.Pero cuando las puertas de la ambulancia se cerraron, ella sintió vibrar discretamente el pequeño dispositivo que llevaba oculto en el oído. Después escuchó la voz de Sammy.“Ya estamos dentro”.Allison mantuvo los ojos cerrados.“La caja está abierta” continuó Sammy. “Esta vez sí lo tenemos. Gánanos tiempo”.Allison soltó un gemido mucho más convincente y
30 DÍAS… CAPÍTULO 51. Un poder temporalOliver regresó al departamento bastante más tarde de lo habitual, pero apenas salió del ascensor, se detuvo: Había comida tirada frente a la puerta.Una bolsa de papel estaba volcada en el pasillo, con varios recipientes esparcidos por el suelo y parte del contenido derramado sobre la alfombra. Oliver frunció el ceño, miró alrededor y abrió rápidamente la puerta.—¿Allison?Escuchó el llanto antes de verla. Cerró y avanzó hacia la sala. Allison estaba sentada en el suelo, acurrucada contra un extremo del sofá, con las piernas pegadas al pecho y las manos cubriéndole el rostro.—¡Allison!Ella levantó la cabeza y retrocedió de inmediato.—¡No!—Soy yo. —Oliver se detuvo como si supiera que ella necesitaba espacio—. Soy yo, cariño. ¿Qué pasó?Allison respiraba agitadamente. Tenía los ojos enrojecidos y las mejillas empapadas.—¡Vinieron…!—¿Quiénes?—¡No sé!Oliver se acercó lentamente.—Explícame qué ocurrió.—¡Alguien trajo comida… tocaron a la
30DÍAS… CAPÍTULO 50. Un plan Al otro lado de la línea se escuchó un golpe seco, después otro, y Allison separó ligeramente el teléfono de la oreja.—¿Ángel?Algo volvió a estrellarse contra una pared y luego lo que llegó del otro lado parecía una voz sacada de alguna de las cavernas del infierno.“No te vas a casar con nadie” espetó él, y su tono sonó tan cortante que Allison dejó de sonreír.—Ángel...Pero ya no pudo seguir hablando, porque un segundo después lo único que se escuchaba era cómo él gritaba órdenes a diestra y siniestra.“Alejandra, prepara todo. Salimos ahora. Mamá, dile a papá que baje los pies del sofá, que es hora de trabajar”.Del otro lado se escuchó algo parecido a ¿cuál es la prisa?” y Angel ni siquiera dudó en responder.“Porque yo digo que es urgente y punto”.Y ahí sí que solo se escucharon gritos y algo como muebles cayéndose o puertas derribándose. Allison frunció el ceño porque no sabía qué estaba pasando pero se escuchaba grave.—Angel… ¿Qué estás hacien







