LOGIN30 DÍAS… CAPÍTULO 63. Un hombre acorraladoFerguson sostuvo su mirada durante unos instantes y finalmente asintió.—¿Por qué cree que es una mala noticia?—Porque si fuera buena me la habría dado por teléfono, pero en lugar de eso está aquí, esperando ver una reacción.Ferguson se quedó mirándola en silencio por algunos segundos. Allison Hayes no era una mujer impulsiva, no parecía encajar en el perfil de la que se dejaban llevar por la pasión de una infidelidad para romper un compromiso. Pero sí parecía lo suficientemente fría como para evitar una boda con un tipo cuya reputación estaba arruinada.—El señor Crewman está en manos de los federales ahora.Allison no reaccionó, porque eso precisamente era lo que esperaba con la actuación que habían hecho.—¿Y?—Probablemente terminará saliendo bajo fianza. Quizá no inmediatamente, pero es un hombre poderoso, tiene recursos y abogados muy buenos —advirtió Ferguson—. Sin embargo, la investigación que tiene encima es seria.—Imagino que sí
30 DÍAS… CAPÍTULO 62. Una niña desesperadaAllison miró alrededor antes de dejar el bolso sobre el sofá. Su departamento seguía exactamente igual. Los muebles estaban en su sitio, los cuadros seguían perfectamente alineados… la que estaba completamente desalineada era ella.Caminó hasta el dormitorio, se quitó los zapatos y se dejó caer sobre la cama. Necesitaba dormir, pero apenas cerró los ojos, Ángel apareció en su cabeza.—No —se regañó abriendo los ojos.Se acurrucó de lado y volvió a intentar dormir de nuevo, pero entonces vio aÁngel esposándola, Ángel cocinando, Ángel herido, Ángel con fiebre, Ángel besándola.Allison se cubrió la cara con una almohada y gritó.—¡Joder, esto es ridículo!La lanzó a un lado y se quedó mirando el techo. Antes de saber quién era Ángel Rivera y cuáles eran sus verdaderas intenciones, ya le resultaba interesante. Ahora que sabía mucho más, el problema era peor, porque lo extrañaba. No al secuestrador. No al competidor. No al hombre infiltrado baj
30 DÍAS… CAPÍTULO 61. Una distancia necesariaAllison llegó a su departamento con la sensación de que habían pasado semanas desde la última vez que había estado allí. Quizá porque, en cierto modo, así era. No importaba cuánto tiempo hubiera transcurrido realmente; la mujer que había salido de aquel lugar con una boda organizada, un prometido y una vida aparentemente bajo control ya no era la misma que regresaba ahora.Sloan abrió la puerta y Allison apenas alcanzó a mirarlo antes de descubrir que su departamento estaba lleno. Los Rivera estaban allí, y ni siquiera se molestó en preguntar cómo habían entrado.—¡Cuñadita!Alejandra fue la primera en llegar hasta ella y la abrazó con tanta fuerza que Allison soltó el aire de golpe.—Ale...—No digas nada —ordenó ella, apretándola todavía más—. Déjame comprobar que estás entera.Allison soltó una pequeña risa, pero apenas tuvo tiempo de corresponder al abrazo porque Sammy apareció inmediatamente después.—Ahora me toca a mí.—¿También nec
30 DÍAS… CAPÍTULO 60. Descubrimientos peligrososContrario a lo que pudiera parecer por sus interrogatorios agresivos, Ferguson no era la clase de detective que se tomaba las cosas demasiado personales como para enojarse porque los abogados intentaran sacar a sus clientes. Por el contrario, era la clase de policía que analizaba cada hecho con la cabeza fría y lo primero que había notado era que un hombre que podía pagar abogados de tres o cuatro mil dólares la hora no necesitaba amenazar a nadie con una pistola para destruirlo.La falta de evidencias contra Angel Rivera era crítica. La infidelidad de Allison Hayes era obvia pero no penalizada por la ley porque seguía siendo una mujer soltera. Ahora… lo que pudiera haber en la caja fuerte de Oliver Crewman que lo ponía tan nervioso… esa era una historia que podía ser más jugos de lo que imaginaban, y con tantos años en el departamento de policía, Ferguson era capaz de oler una investigación jugosa como un tiburón podía oler la sangre.
30 DÍAS… CAPÍTULO 59. Una investigación desviadaLa salita ya había dejado de sentirse fría, y el ambiente se había tornado de un momento a otro mucho más tenso, como si la verdadera investigación estuviera a punto de empezar.—¿Qué clase de cosas vio, señorita Hayes? —se interesó Morgan, porque esa podía ser perfectamente una razón para la acusación falsa de secuestro.—Documentos —explicó Allison mirando al centro del escritorio, como si tratara de recordar—. Había visto papeles que me preocuparon. Movimientos, contratos, algunos registros relacionados con sus empresas.La detective frunció el ceño.—¿Dónde?—En el despacho de su departamento, y en su caja fuerte.—¿Usted tenía acceso?—Soy su prometida. He estado allí muchas veces —respondió Allison.—¿Y qué vio exactamente? —insistió la detective.—No puedo decirle qué tan graves eran los documentos, porque no tuve tiempo de estudiarlos. Pero recuerdo suficientes irregularidades como para saber que algo no estaba bien con su empre
30 DÍAS… CAPÍTULO 58. Una falsa acusación—Señor Crewman, lamento decirle esto, pero no tenemos ni una sola prueba de que su historia sea cierta —sentenció Ferguson—. Comprendo que sea difícil de aceptar, pero a veces las personas tienen dudas antes de dar un paso tan grande como el matrimonio…—¡No trate de confundirme! —gritó Oliver furioso, golpeando la mesa—. ¡Allison no tenía ninguna duda! ¡Ellos no son amantes! ¡Él de verdad la secuestró!Entonces el detective sacó varias fotografías y las extendió sobre la mesa.—La señorita Hayes nos proporcionó esto.Oliver miró la primera: Allison aparecía en la cocina de una cabaña mientras Ángel cocinaba cerca de ella.La segunda era una selfie de ellos frente a la chimenea.En otra estaban juntos en un sofá.Había fotografías en las que Allison sonreía, otras en las que ambos preparaban comida, otra en la que volaban en un avión ejecutivo, otra con una familia que parecía la de Angel y la última era una en la que dormían juntos, completam







