FAZER LOGINEstimadas lectoras y lectores ¿Qué es lo que sucederá con Dayana y su hijo? ¿Thiago será capaz de separarlo de ella?
¡Les doy mis más sinceras gracias…! Este libro lo comencé a escribir en un momento de mi vida, en el que, necesitaba sacar lo que llevaba dentro. Hice varios pilotos, pero, ninguno convenció. Este fue el mejor, el inicio fue lento, pero, no me dejaran mentir que, muchas de las situaciones no las esperaban.Si algo aprendí, es que, es bueno finalizar un libro cuando debe finalizar. Lo amé, claro que lo amé, y sé que pareciera que aún hay mucho que contar, pero, también sé que es momento de terminar.Espero que les haya agradado y les haya llegado al corazón, tanto como lo hizo conmigo.Ya trabajo en más libros que espero les gusten, aunque, debo ser honesta. Conforme voy escribiendo, voy agarrando más experiencia y me doy cuenta de que, es mejor ir escribiendo de uno en uno, para poder poner mayor empeño en cada obra.Les agradezco mucho todo su apoyo, corazones y comentarios, aquello me ayuda a ser más visibles mis obras.Prometo pronto deleitarlas con más obras que toquen sus corazone
Anya contemplaba aquellas tumbas frente a ella, montones de recuerdos venían a su mente, la mayoría de estos; eran dolorosos, sí, es verdad, hubo buenos momentos, pero, la gran mayoría de ellos, honestamente le dolían.Esta era una de las mayores razones por las que llevaba muchísimo dudando en si venir o no a visitar este lugar.En este momento, era inevitable que unas cuantas lágrimas se colaran y rodaran por sus mejillas.- Mi cielo, ¿Todo bien? -preguntó Theo acercándose y tomándola de la mano.Anya volteo a ver al hombre que la llamaba con cariño, sonrió y sintió la gran calidez que este le transmitía.- Todo bien…Theo se detuvo a lado de la mujer de su vida, sostuvo la mano que llevaba libre y observo el par de tumbas que estaban ahí. Para aquel hombre tampoco era nada fácil, pues por más que uno lo intente, en ocasiones, no es por un fuerte sentimiento, solo es por el recuerdo o la nostalgia hacía el pasado, lo que hace que duela.- ¿Necesitas más tiempo? -preguntó el hombre ap
- Señor Garza, fuera de la oficina esta la señora Quintana, dice que quiere verlo y que no se irá hasta que hable con usted.Gabriel se quitó los lentes y con cansancio, dejó caer su espalda en el respaldo de su asiento.- Al parecer esta mujer no piensa dejar de insistir, ¿Verdad?La asistente de aquel hombre lo miró con resignación y movió la cabeza negativamente.- ¡Esta bien! Déjala pasar y que nadie me busque en la próxima hora. Creo que esta será una larga charla. -dijo el hombre sobándose la sien.- ¡Esta bien, señor! Cualquier cosa, solo llámeme y traeré a seguridad… -dijo la joven un tanto preocupada.- ¡Tranquila, Mary! No creo que sea capaz de hacer tonterías… -dijo Gabriel tratando de calmar a su asustada y preocupada asistente.Después de ello, no paso ni un minuto cuando una mujer completamente diferente a lo que Gabriel recordaba cruzó el umbral de su puerta.- ¡Gabriel, necesitamos hablar! -dijo Frida en un tono exigente.- ¡Adelante! Cierra la puerta… -dijo el hombre c
Anya se miraba al espejo, aunque cansada, lucía radiante, su evidente barriguita, mostraba su avanzado embarazo. Ya solo faltaban dos meses para que sus preciosos bebes, llegaran al mundo. La vida había premiado a este bello matrimonio con tres hermosos bebes, ¿cómo había ocurrido aquello? Era una pregunta que todos se hacían, aunque, pocos, muy pocos sabían que, la madre de Anya había tenido una hermana gemela, así que Theo y Anya sabían bien por dónde venía aquella increíble situación. - ¿Cariño? ¿Todo bien? -dijo Theo entrando a la habitación mientras abotonaba el saco de su traje. - ¡Todo muy bien! ¿Cómo me veo? -dijo Anya girando sobre su propio eje. - ¡Hermosa! ¡Increíblemente, hermosa! - ¡Theo lo dices porque eres mi esposo! Yo siento que parezco un pingüino. - Sí, pero, ¡Eres mi pingüino! Y ¡Eres un pingüino muy encantador! -dijo Theo abrazándola por detrás y ayudándole a cargar su barriguita. - ¡Theo! -dijo Anya con molestia. - ¡Anda, cariño! ¡Yo creo que eres la mujer
Como ven, hemos llegado a la parte final de este bello libro. Nuestro querido par de amigas, por fin, encontraron la paz y la tranquilidad que tanto necesitaban.En breve les haré saber qué sucedió con ellas en el tiempo; además, no pienso olvidarme de los antagonistas de esta historia.Aunque de manera breve, les haré saber cómo fue que el futuro trató a todos los demás personajes que de algún modo estuvieron en la vida de Anya y Dayana.A todas mis nuevas lectoras, las invito a darse una vuelta por mis demás libros:- Prometo amarte… Solo hasta que tenga que decir adiós.- Volverás a amar… Cuando las cicatrices hayan sanado- Detrás del amor prohibido ¿El corazón de quién debo elegir?- Entre espinas y placeres… Una flor para un hombre sin raíces (Aun en proceso)Además, les diré que ya trabajo en la continuación de la historia de Luciano D´Angelo, quien nos dará una sorpresa por el cambio que nos mostrará luego de haber viajado de Italia a México con su pequeña Almendra.Muchas grac
En la recepción, no todo fue solemne, hubo momentos como el lanzamiento del ramo, el cual rompía con todo lo que se conocía en aquellas rimbombantes familias. Dayana prácticamente no necesitaba levantarse de su asiento, pues ella ya tenía al amor de su vida a su lado. Incluso, su hijo y su hija la acompañaban, por lo que se mantuvo sentada mirando la escena, pero sería el destino o un mensaje subliminal, el ramo, cayó prácticamente en sus piernas. - ¡Mamá! ¡El ramo cayó contigo! ¿Te vas a casar con papá? Heinrich miró con calma a Dayana, él jamás había tocado el tema de casarse, no porque no quisiera, sino, porque temía que Dayana no quisiera pasar por algo así, pues su primer matrimonio había sido forzado y aun había secuelas de este en ella. - Creo que es momento de ir organizando una nueva boda, ¿no lo crees, cariño? -dijo Heinrich finalmente, rompiendo en silencio. - Heinrich… ¿Es verdad lo que dices? -dijo Dayana, sorprendida y nerviosa. - ¿Querías una señal? ¡Que mejor seña







