LOGINRichard llegó a presentarse en el Comando donde trabajaba, al comenzar a recorrer el lugar, oye los gritos de voz de mando para los soldados que corrian de allá para acá.
Richard apresura sus pasos para presentarse ante su superior. Al llegar se le presenta a su Jefe parandose firme le cuenta de donde viene. A lo que su Superior le comenta que este lugar no es igual a dónde estaba el. Aquí siempre estamos en constante movimiento, siguiendo las ordenes del régimen. Que principalmente eran: Perseguir y exterminar a todas las personas consideradas diferentes a su raza como los Judíos, Romanies, Gays y Lesbianas entre otros. Algunos fueron deportados o llevados a campos de concentración o eliminados, todo lo que era para ellos anormal lo exterminaban, a veces los distinguían por clase social, cultural o política. A las personas que ellos consideraban gays los distinguían con un listón rosa para diferenciarlos de los otros grupos mientras estaban en los campos de concentración. Dichas instrucciones no eran del agrado de Richard, pero tenían que ser cumplidas, porque el era un subordinado y se sublevaba seguramente sería fusilado o juzgado por traición. Richard específicamente pertenecía al grupo encargado de destruir los comercios de judíos o de gays, además que también les prohibían a los Alemanes tener algún tipo de intercambio comercial con el grupo que era perseguido. Poco a poco y lentamente y a través del régimen fueron excluidos de la Sociedad mediante leyes que crearon para excluirlos y perjudicarlos. Consideraban que eran los causantes de todos los problemas del mundo, eran las razas inferiores, los gays los afeminados asquerosos. En la primera misión de Richard, le tocó entrar a un barrio donde la población era básicamente mujeres, ninos y ancianos. Richard y su grupo entraron a las casas, comercios, escuelas, entre otros lugares. Destruyendo todo a su paso. Las cosas de valor que conseguían, se las llevaban para entregárselas al Régimen como apoyo económico para continuar y mantener la guerra. Tomaron mujeres, algunas fueron violadas y violentadas, montadas en los camiones y llevadas a campos de concentración, dónde eran seleccionadas para ver si estaban aptas para trabajar. De esta manera fueron tratados los niños y los ancianos que no eran considerados fuertes, algunos fueron llevados a hospitales donde hacían monstruosos experimentos con ellos. Experimentos que algunos no resistían. Igual le hacían a las personas llamadas por ellos gays, ya que los consideraban enfermos y bichos raros y pensaban que si averiguaban el motivo de su enfermedad se curarían. Enfermedad de la que nunca descubrieron la causa porque ser gay no es una enfermedad. Muchos murieron debido al maltrato por los experimentos y también por falta de alimentos. Richard al observar tanta maldad decidió con más razón mantener a salvo el secreto de su doble vida por su preferencia sexual, nadie lo podia saber. Si lo averiguaban probablemente acabarían con el, eran más estrictos con los policías de su régimen y tomaban otras medidas más drásticas para según ellos corregir su homosexualidad. Richard en contra de el mismo tuvo que cumplir las ordenes que le fueron impartidas, cada día se arrepentía más de pertenecer a ese grupo de exterminio, pero ya no había vuelta atrás. Una vez que fueron apresados los perseguidos, Richard los llevo a unas barracas, donde fueron sometidos a trabajos forzosos y les fue negado el alimento, solo podían ingerir agua. Richard algunas veces a escondidas les daba algo para comer, con la condición de que no se lo dijeran a otras personas. Porque al enterarse sería debidamente castigado. En algunos momentos Richard anhelaba los buenos momentos que compartía con Mark, de corazón deseaba que le fuera bien. Pero lo que pasó en la Guerra afectó a toda la población sobre todo porque comenzó a excasear el alimento, la gente tenía realmente miedo a que en cualquier momento les tocará a ellos. Richard al ver todas las atrocidades que en nombre del régimen se cometian, decidió buscar la manera de ayudar a los que caían en sus redadas. Eso sí, trataria de no ser descubierto así tuviera que pasar por muchas calamidades, pero haría su mejor esfuerzo para ayudar a esta pobre gente. Ayudándolos a ellos sentía que ayudaba a Mark, así mismo y a todos los que eran como el. El régimen estaba bien armado en contra de esta gente, en la calle se desplazaban soldados, tanques de guerra, armas. Todos estaban a la defensiva esperando que en algún momento cayera un misil y los destruyera. Le pedían a Dios que los ayudara que terminara la Guerra o que vinieran de otros países a rescatarlos. En la calle hacían largas colas por horas para poder obtener alimentos, todos los ciudadanos perseguidos o no estaban sufriendo los embates de la Guerra. Siempre vivían en una zozobra constante, igualmente los que se escapaban de las redadas y estaban escondidos permanentemente tratando de no ser encontrados. Algunas personas que perdieron a sus familiares sufrían por esa situación. En el cielo se veían los aviones de guerra preparados para atacar cualquier punto. Los ancianos y las mujeres rezaban todos los días para que Dios metiera su mano. Otros se mudaron a lugares donde pensaban que no llegaría la Guerra, ni el régimen, desplazándose todo el tiempo de un lugar a otro. También sufrían por la escasez de agua. Richard tenía que hacer recorridos por la ciudad tratando de que todo estuviera bien dentro de este caos. Un día en el recorrido, encontró a un niño judío que venía caminando desorientado y solo. Richard al verlo estuvo el vehículo donde se trasladaba y le dijo; ¡Hey! Chico ¿Tu quien eres? ¿Dónde están tus padres? ¿Que edad tienes? El niño le contesto: Tengo 10 años. Mis padres murieron, los soldados los mataron cuando entraron a saquear mi casa. A mí no me asesinaron porque me escondi en un cuarto debajo de mi cama y no me vieron. Richard se enmudeció, la historia de este chico lo desequilibró y le causo mucha impresión. Así que decidió ayudarlo llevándolo a su casa para que se diera un baño y que se alimentara a su vez lo escondería de los soldados. El niño no seguiría en las calles solo y sin familia pasando calamidades y hambre. Una vez estando el niño en casa, después del comer y bañarse. Richard le dió un vaso de leche caliente ya que en ese momento estaba haciendo demasiado frío. Además le permitió que durmiera dentro de la casa y en su cama. El niño no podía creer lo que sucedia, nunca pensó que dentro de los soldados de régimen pudiera existir alguien bueno. Le dijo al niño que no le contara esto a nadie de ninguna manera lo iba a hacer porque a partir de allí se quedó viviendo en la casa de Richard. Ya que como Richard era un oficial podía tener algunos privilegios y uno de ellos era usar a cualquier prisionero como su sirviente. Por eso no llamo la atención la estadía del niño en su casa.La esposa de Richard realmente no era tan mala, solo fue una víctima, una mujer que se dejó llevar por los celos, y el desamor de su marido, se sentía herida y más que traicionada. Cuando ya no pudo aguantar más tomó la peor decisión y la menos acertada. Quizás pensó que si sacaba a los prisioneros de su casa, su marido mejoraría su comportamiento hacia ella. Por eso cometió ese grave error, no tenía idea de lo grave que resultaría lo que hizo, sin querer resultó ser castigada por su propia conciencia. Los prisioneros llegaron al Campo donde fueron enviados luego de salir de la casa de Richard. La esposa de Richard habló con ellos antes de que salieran de su hacienda. Dándoles a todos la seguridad y la esperanza de que irían a un lugar mejor. Ellos muy en el fondo le creyeron, debían tener fé y no perder la esperanza de que no morirían. En el campo de concentración fueron inspeccionados personalmente por el amigo de la esposa de Richard, él persona
La esposa de Mark salió de casa muy temprano, no aviso, ni dijo nada ni siquiera a su esposo, nadie la vio salir. Se vistió muy elegante como hace mucho tiempo que no lo hacía, se dirigió a tomar un vehículo, que la condujo fuera del lugar donde vivía con Richard. Allí tomo un tren que la llevaría al centro de la ciudad, al lugar donde estaba ubicada la cúpula del gobierno. En ese lugar tenía muchos amigos y conocidos, iba dispuesta a todo, haría lo que fuera, cualquier cosa necesaria para evitar que su marido siguiera burlándose de ella. Se vengaria de el y de quién quiera fuera su amante, según ella una prisionera que ella no sabía quien era, pero le estaba quitando a su esposo. Mientras tanto en la hacienda todos estaban extrañando su presencia. Ya que ella era una persona que se levantaba muy temprano a dirigir los quehaceres de la casa y a verificar que los prisióneros estuvieran haciendo su trabajo. Richard ni siquiera se había
La esposa de Richard, disimuladamente sale de la habitación de el, para dirigirse a la suya con las cartas en una mano escondidas. Ella pensaba que había tomado solo una pero sin darse cuenta tomo varias. ¿Cuál era el misterio? ¿De quién eran las cartas?¿De que trataba su contenido? Su corazón le decía que algo estaba mal. Una vez que entró en la habitación, se sentó en la cama comodamente para leer las cartas. De momento bruscamente se abrió la puerta, era Richard diciéndole que bajara que necesitaban hablar sobre las cosas domésticas de la hacienda. A su vez quería comentarle sobre el cuidado que debian tener con Alejandro. Al parecer Richard no se había dado cuenta que le faltaban cartas. Por la conversación que iba a tener con Richard interrumpió de nuevo la lectura de las cartas. Acudiendo al llamado de su esposo decidió leer las cartas en otro momento, preferiblemente en la noche cuando ya todos estuvieran durmiendo, así lo haría en paz y tranquili
Richard no pudo seguir enviando más cartas ni provisiones a Mark, debido a la situación económica que se generó en la casa de Richard después que tiraron la bomba. Tuvieron que hacer una pausa ya que la hacienda paro de producir. Ya no alcanzaba ni para mantener la casa ni a los prisióneros que allí vivían. A Richard le quedaba poco del dinero de la herencia de sus padres. No podía quedarse sin dinero esto no era viable. Richard y Mark por el momento tuvieron que pausar la relación bonita que se había desarrollado entre ellos a través de las cartas. Se estaba esforzando por lograr conseguir el dinero para sacar adelante su hacienda. Hablo con sus amistades millonarias y poderosas que apoyaban al régimen, para que le prestarán dinero. Y se lo prestaron porque muchos de ellos vieron una oportunidad de negocio en lo que estaba haciendo Richard. Al conseguir el dinero, se ausentó varios días de la casa para comprar materiales de construcción y también
Sin más preguntas, Alejandro continúa llevándole las provisiones a Mark, situación está que se volvía cada vez más peligrosa. Pronto tendrían que idear otra estrategia para poder comunicarse, para Alejandro se estaba poniendo muy comprometedor ya que el era el mensajero. ¿Que podrían hacer? Richard iba a tener que decirle la verdad a Alejandro, hablarle de la verdadera relación que lo unia con Mark. No podia hacer más nada sino confiar en el, esperar que Alejandro lo entendiera y que aceptara ayudarlo. Lo peor era que no sabía que haría si no aceptaba ni entendía la relación de Mark y Richard. Se decidió y le conto todo, le hablo del sentimiento que tenía por Mark y de las poderosas razones por las que guardaba su amor en secreto, aunque todo estaba muy obvio, Richard se lo aclaro. Le dijo que era por sus hijos que ya no estaban, por la sociedad y porque no quería morir a manos del régimen por ser homosexual. Alejandro que ya sospechaba algo, quedó aso
Una noche en medio de la faena de trabajo en la casa de Richard, porque aquí se trabajaba día y noche. Richard les ordena tomar un descanso. Les ordena a los prisioneros que se reunan en el patio con el. Ellos asombrados pensaban que les iban a dar un castigo, ya que ninguno de los verdugos del régimen les daba tregua, solo los reventaban a palos y trabajo. Richard mando a su esposa a que les llevará panes y chocolate caliente a dónde estaban reunidos. Luisa a regañadientes manda a la cocinera a llevar el encargo, pero muy molesta porque ella no era de las ideas de darle confianza a los prisioneros. Esto era algo de su esposo que ella no entendía, ni buscaba de entender por el momento. Solo obedeceria y nada más. En la reunión estaba la cocinera, quien ya había tomado mucha confianza con el. Estaba sirviendo el chocolate y los panes. Además de ella se encontraban Alejandro y el albañil, a quienes también les habia tomado mucho cariño, que era retribuido