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CAPÌTULO 26

Author: Phevo
last update publish date: 2026-07-23 15:40:31

DAMIAN

—Buenos días, jefe —dijo el director del departamento de Relaciones Públicas en cuanto entré.

—Ajam —murmuré mientras echaba un vistazo a mi alrededor. Nunca había estado por este lado de mi empresa; no tenía necesidad. Hasta ahora. Giré hacia la oficina y mis ojos se posaron en él, que se dirigía hacia el despacho de ella.

—Detente —espetó mi voz y él se quedó inmóvil. Me acerqué y me paré frente a él—. ¿Qué estás haciendo?

Pestañeó un segundo antes de abrir la boca.

—Este... Me llamo L
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    SERASabía que le había pedido a Damian que fuera reservado y distante, pero no me esperaba que se lo tomara tan al pie de la letra.Había estado callado desde que salimos de la mansión de mi padre, justo después de recibir aquel mensaje. Y ni siquiera después de que el auxiliar de vuelo nos atendiera y el avión estuviera listo para despegar rumbo a Florida, me dirigió la palabra.Giré la cabeza para mirarlo, preguntándome si el mensaje tendría que ver con su madre, a quien íbamos a ver.—No estoy molesto contigo —murmuró de pronto, y me limité a asentir.—Lo sé —dije, sin apartar la mirada—. Solo me preguntaba...—Qué decía el mensaje —completó la frase por mí y me le quedé viendo.—Sí —susurré finalmente. En ese preciso momento, el auxiliar de vuelo se acercó.—¿Le apetecería tomar algún aperitivo, señora? —me preguntó con amabilidad.—Estoy bien, gracias —respondí, y él me sonrió con un gesto de cabeza. Luego miró a Damian, quien parecía completamente ajeno a su presencia—. Él tamp

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    DAMIAN—No encontramos a Sera —susurró Christy con miedo mientras entraba a mi oficina, y mis manos se congelaron sobre la computadora portátil. Me quedé mirando la pantalla unos segundos, preguntándome si lo estaba imaginando.Más temprano hoy, Matteo me había dicho que ella había salido con el pequeño que salvó el otro día, y según Christy...—Dijiste que había ido a trabajar —la cité, mirándola por fin.—S-sí —tartamudeó y me miró—. Me había dicho que era trabajo.—¿Y no pudiste confirmarlo? —pregunté con severidad, aferrándome a la portátil.—Y-yo no pensé...—¡Tú nunca piensas, Christina, verdad! —estallé, y las aletas de su nariz se dilataron.—No me hables así —gruñó, y entonces me acerqué más.—¿Decías? —dije y me paré frente a ella; entonces esbozó una sonrisa triste.—Dije —empezó, presionando su dedo medio contra mi pecho—, ¡que tú, Damian, no me vas a hablar así! —gritó, mirándome con desafío, como si buscara pelea.Solté una burla. —¿Quieres pelear? —pregunté con sorna, y

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    SERA—¿Sera? —escuché un suave susurro y mis ojos se abrieron lentamente.—Aww —solté un quejido y volví a cerrarlos. Sentía un martilleo insoportable en la cabeza y me preguntaba por qué hasta que...—¡Pete! —exclamé de golpe, abriendo los ojos de par en par.—Tienes que relajarte —dijo Dylan, y solo entonces me di cuenta de que era él quien estaba allí. Lo ignoré y me senté despacio; él suspiró y me ayudó.—¿Dónde está Pete? —pregunté mirándolo—. ¿Y dónde estoy?—¿Cómo te sientes? —preguntó, esquivando mis preguntas. Fruncí el ceño.—Responde a mi pregunta, Dylan —dije con firmeza. Él suspiró.—Sera...—¡Responde!—¡Está muerto! —me gritó de vuelta, y el tiempo pareció detenerse por completo.—¿Qué? —susurré, sintiendo que me faltaba el aire—. ¡No! —rompí a llorar desconsoladamente.¿Pete estaba muerto y su muerte era mi culpa? Incliné la cabeza mientras las lágrimas rodaban sin parar.—Es mi culpa —susurré, y escuché a Dylan suspirar.—Sera...—Yo lo obligué a acompañarme, Dylan —d

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