LOGIN*—Sebastián:Las manos le temblaban mientras sostenían su tableta y veía la fotografía.El mismo rostro que aparecía una y otra vez entre aquellos fragmentos confusos de su pasado, aquel hombre que parecía haberlo secuestrado, quien había amenazado tanto a su madre como a él, y el que, incluso después de tantos años, conseguía que su cuerpo reaccionara con un miedo que su mente era incapaz de explicar. De repente, el aire no llegaba a sus pulmones.—No… —murmuró.Las náuseas aparecieron primero. Después llegaron el mareo, las manos temblorosas y aquella aceleración descontrolada de su corazón que ya conocía demasiado bien.Por favor, no otra vez.La tableta cayó sobre el asiento y Sebastián salió prácticamente huyendo hacia el baño. Apenas consiguió llegar al retrete antes de devolver todo lo que había comido, vaciando el estómago mientras su cuerpo se estremecía violentamente. Las arcadas continuaron incluso cuando ya no tenía nada más que expulsar, provocándole dolor en la espalda,
*—Sebastián:Al ver a Cameron esperándolo, Sebastián caminó hacia él con evidente enojo y se detuvo a pocos pasos.Los dos hombres que acompañaban a Cameron se tensaron inmediatamente cuando Sebastián dejó escapar sus feromonas. Los tres eran alfas, pero Cameron era el único dominante y, por lo tanto, el único con posibilidades reales de resistir la presión.Aun así, Sebastián vio cómo intentaba mantenerse firme hasta que finalmente retrocedió un paso y se cubrió la nariz.—¿Qué demonios quieres de mí? —preguntó Sebastián con cansancio.A pesar de la presión que debía estar soportando, una pequeña sonrisa apareció en los labios de Cameron.—Ya me tuteas, ¿eh?—Has estado soltando comentarios, apareciendo donde estoy y mirándome raro desde que te conocí. Comienzo a cansarme de tu maldito juego, así que, si quieres algo de mí, pídelo directamente y deja de utilizar a la compañía de seguridad para conseguirlo —espetó Sebastián sin molestarse en suavizar sus palabras. Alzó una mano y pres
*—Sebastián:Un pesado suspiró salió de Sebastián, quien se paso la mano por el pelo mientras pensaba en Adam, en lo que fue y el no que nunca volverá. Entonces, Sebastián recordó que todavía no le había contado a Charles lo de sus recuerdos y el mensaje de Adam. —Recordé su muerte y la mayoría de nuestros recuerdos —anunció Sebastián finalmente y Charles lo miró sorprendido—. Así es, el mismo cuatro de julio tuve un ataque de pánico, como te dije, pero esa noche soñé con su muerte, con la misión fallida y con él muriendo en mis brazos —Sebastián apretó las manos sobre sus piernas—. Aunque ya no creo que haya sido un sueño, más bien, fueron los recuerdos llegando a mí, Charles y yo…—Sebastián apretó los labios—. Fue horrible recordar todo eso.—Lo siento mucho, Sebastián. Ese día… —Charles apartó la mirada y su expresión se ensombreció—. No quiero recordarlo.—Lo sé. Sé que ninguno de ustedes quiere hacerlo, pero yo lo hice y fue horrible. Traté de salvarlo, pero… —Sebastián negó co
*—Sebastián:—Lo siento, pero no hago ese tipo de trabajos —decidió finalmente Sebastián, aferrándose a la poca sensatez que le quedaba al negarse al pedido de Cameron Saint Hilaire.No podía imaginar qué sucedería si Engel y él volvían a cruzarse. La última vez apenas había conseguido mantener el control y, si volvía a tenerlo cerca, con aquel aroma envolviéndolo y esa maldita necesidad de descubrir qué existía entre ellos, Sebastián no estaba seguro de poder marcharse con tanta facilidad una segunda vez.Cameron lo miró en silencio durante unos instantes y Sebastián le sostuvo la mirada. Ambos eran alfas dominantes y, aunque Sebastián todavía estuviera jodido por lo que fuera que su madre le había inyectado, su presencia no era ningún juego. Ninguno parecía dispuesto a ceder, convirtiendo aquel intercambio en una silenciosa lucha de dominancia hasta que, finalmente, una sonrisa surcó los labios de Cameron. —Vengo por recomendación de Dante Delacroix. Entiendo que sabes de quién ha
*—Sebastián:Después de su sesión, Sebastián salió con más preguntas que respuestas, pero solo tenía una hora con Ethan y tampoco podía abrumar al pobre hombre con todo lo que pasaba por su cabeza. Decidió anotar algunas de sus preguntas para la próxima sesión, pero, cuando sacó el teléfono, vio que tenía varios mensajes pendientes. Cody, su viejo compañero de la milicia, le había escrito, también tenía una buena cantidad de mensajes en el chat grupal del antiguo Equipo Fantasma, y, por supuesto, había uno de su madre. Sebastián ignoró el de su madre y abrió primero el chat de sus amigos, solo para encontrarlos hablando de las mismas tonterías de siempre, Hugo iba a tener unos días libres y quería vacacionar, y ya Ricky estaba haciendo planes de villas y playa. Pasó al mensaje de Cody. El hombre comenzaba disculpándose por haber estado M.I.A. durante los últimos días porque había tenido demasiado trabajo, pero le había adjuntado parte de la pequeña investigación que había conseguid
*—Sebastián:Aun estaba confundido y Sebastián permaneció pensativo hasta que otra confesión escapó de sus labios. Una de las principales cosas que había descubierto estas ultimas semanas.—Creo que conocí a mi destinado —-soltó de repente y las cejas de su doctor se elevaron ligeramente.—Eso es importante, pero… ¿Estás seguro?Sebastián soltó una pequeña risa.—Todo lo seguro que puede estar un alfa cuando su cuerpo parece perder completamente la cabeza por un omega.—Si realmente lo es, tendrás que descubrir qué significa eso para ambos.Sebastián hizo una mueca.—Mi omega está casado —soltó otro descubrimiento y el doctor no pudo ocultar su sorpresa, algo raro en él ya que siempre era tan serio y Sebastián se rió—. Sí, exactamente esa fue mi reacción cuando lo descubrí —murmuró—. Aunque no creo que esté vinculado, porque recuerdo que llevaba un collar y podía percibir perfectamente sus feromonas.—Que esté casado no significa necesariamente que exista un vínculo —señaló Ethan—. Ha