Mag-log in5 de enero de 2021
Giselle Terminé de servir una taza de té para cada una de las personas presentes, sostuve mi estómago con nerviosismo. —Gracias por venir hasta Nueva York, de verdad no sabes lo agradecida que estoy contigo por aceptar ayudarme en esto —le dije a Olivia, quien trabajaba como secretaria de James desde hace varios años. —Sigo sin poder creer todo el daño que los Windsor les han hecho a su familia, y si puedo ayudarle de alguna manera lo haré sin dudarlo —me sonrió—. Y sé que si el señor James llega a enterarse de la verdad, no dudará en apoyarla. —¿James sigue siendo el tipo de persona con un buen corazón? —Disimulé la sonrisa que había empezado a aparecer en mi rostro. —El señor James es, al igual que sus hermanos, una persona honesta. Es una pena que siga atrapado en este horrible matrimonio con una mujer tan calculadora como Priscilla. Solo escuchar el nombre de esa mujer hace que se me revuelvan las entrañas. —Tampoco es como si tuviera otra opción, ella fue la mujer que escogieron para que se casara con él...Aunque creo que debes tener cuidado con ella, por lo que recuerdo no era muy amable. —Mi hermana mencionó. No es que no era muy amable, la realidad es que esa mujer me odiaba por completo debido a que sabía que James me amaba a mí y no a ella. —No me parece que tenga que preocuparse por ella, nunca está en casa. Se la pasa en la casa de los señores Windsor, pero no es alguien muy cercana a su esposo o hijos, no será un obstáculo. —¿Y los niños? ¿Qué puedes decirme sobre ellos? —Jayden y Rosalie son un par de angelitos, de verdad. El estómago me dio un vuelco en cuanto escuché los nombres de los hijos de James. ¿Cómo es que había elegido esos nombres para sus hijos? Aquellos nombres que siempre deseamos para nuestros hijos en caso de tenerlos. Parece,al final, que él no pudo olvidarme. Siendo honesta, tampoco lo he olvidado del todo. Jackson es como un tipo de consuelo para mí. —Mi plan es ganarme la confianza de todos...Y recopilar la información suficiente para poder sacar a la luz todo lo que han hecho, sé que me llevará tiempo, pero es lo que deseo hacer. —Le expliqué a Olivia y a mi hermana menor. Mientras hablábamos sobre cuál sería mi plan apenas llegara a casa de James, comencé a recordar los pequeños momentos felices de esa vida que dejé en Londres hace mucho tiempo atrás. Hay almas que están destinadas, que quizá han nacido solo con el fin de encontrarse. Eso pensé que éramos él y yo, tal vez lo hubiéramos sido. Sin duda es una lástima que los dramas familiares nos separaran. Me sacudí, intentando dejar de pensar en ideas tontas de lo que un día pudo haber sido. Tengo que controlarme o de lo contrario no sabré cómo sobrevivir en Londres una vez esté viviendo bajo el mismo techo que él. Olivia se quedó con nosotras una hora más y apenas se fue, volví a suspirar. —Antes de irme a casa quiero volver a preguntar si estás segura de esto, todavía estás a tiempo de no irte...—Juliette me dijo. —Comprendo que estés consternada por el daño provocado por la familia Windsor, todos lo hemos estado a lo largo de los años, pero, tienes una vida aquí y dejarla...No sé si es la mejor decisión. —Soy feliz con mi carrera y con la vida que llevo ahora, es cierto que no podría pedir nada más —aunque mi relación amorosa con Jackson no es lo mejor de la vida—. A pesar de todo eso, deseo ayudar a que mis padres también puedan vivir con tranquilidad. Supongo que luego de todo, este es el nuevo propósito que le he encontrado a mi vida. —Si esto es lo que deseas, cuentas con mi apoyo, solo recuerda cuidarte y si sientes que las cosas se han ido por la borda...Por favor, vuelve a casa. —Te prometo que así será —le di una sonrisa falsa que buscaba solo tranquilizarla. Mi plan no puede fallar y no puedo retroceder ni una sola vez, no importa todo lo que pueda pasar, tendré que ver cómo me las arreglo. Juliette abandonó mi departamento, y en cuanto me quedé sola, me recosté en el sillón de la sala a pensar en todo. Hay algo que no puedo admitir en voz alta frente a los demás. James Windsor es el amor de mi vida. Y no sé qué va a ser de mí cuando lo vea por primera vez después de trece años.12 de octubre de 2021GiselleLa tarde estaba bañada en la calidez del sol poniente, y aunque el día aún no se despedía del todo, una brisa suave ya anunciaba la llegada del crepúsculo. El ambiente en la casa estaba cargado de una mezcla de emociones que no podía ignorar. Claire estaba a punto de irse. No había palabras suficientes para describir todo lo que sentía en ese momento. Mientras observaba cómo ella se despedía de cada uno de los que más amaba, sentía que un nudo se formaba en mi garganta, un nudo que no desaparecía.Camila estaba a su lado, abrazándola con una fuerza que mostraba el cariño y la tristeza de toda una vida compartida. Aunque ambas intentaban mantener la compostura, podía ver cómo las lágrimas brillaban en los ojos de Camila, a pesar de su esfuerzo por sonreír. Era imposible no sentir que algo se rompía con esta despedida. Claire no solo se llevaba consigo un pedazo de su historia, sino también un pedazo de nosotros.—Voy a extrañarles tanto —dijo Claire con un
8 de octubre de 2021GiselleLa habitación estaba bañada en una luz tenue, suave, como si el tiempo mismo hubiera decidido detenerse por un momento para darnos espacio. Afuera, la lluvia comenzaba a caer, el sonido de las gotas golpeando las ventanas parecía ser la única cosa que se oía, junto con el leve murmullo de las enfermeras y los monitores. Mi respiración era entrecortada, pesada, pero me mantenía concentrada en el rostro de James, que estaba junto a mí, tomándome la mano con firmeza, como si, al sostenerla, pudiera evitar que me desmoronara bajo el peso del dolor.Cada contracción me alcanzaba como una ola, y sentía que me arrastraba bajo el agua, luchando por salir, pero sabiendo que, al final, todo lo que necesitaba era un poco más de paciencia, de fuerza. James no dejaba de mirarme, su rostro tan serio como siempre, pero con un brillo en los ojos que no había visto antes. Había algo en él, algo que reflejaba la intensidad de lo que estábamos viviendo. La anticipación, el a
12 de julio de 2021JamesLa lluvia caía suavemente contra la ventana, el sonido rítmico creando una atmósfera tranquila en la casa. Me encontraba sentado en el sofá, mirando a Giselle, que estaba a mi lado, aunque a una pequeña distancia emocional. Había algo en su actitud, algo en su mirada que me decía que algo no estaba bien. La conocía demasiado bien como para no darme cuenta de que algo la estaba atormentando, aunque no quería presionarla para que hablara si no estaba lista.Su rostro, tan hermoso como siempre, se veía más sereno de lo normal, pero había una cierta inquietud en sus ojos. Algo en su postura también me decía que no estaba completamente aquí, que su mente probablemente estaba en otro lugar, luchando con pensamientos que no se atrevía a compartir. Y yo, con el corazón lleno de amor por ella, me sentía impotente. Quería ayudarla, quería aliviar ese peso que la estaba oprimiendo, pero no sabía cómo.El sonido de la lluvia y el susurro del viento eran lo único que romp
27 de junio de 2021GiselleEl sol estaba comenzando a ponerse en el horizonte, y el sonido suave de las olas chocando contra la orilla era como una melodía tranquila que nos envolvía. La playa estaba desierta, casi mágica, con el cielo tiñéndose de tonos naranjas, rosados y violetas, reflejando la calma que había invadido mi corazón desde que llegamos aquí. Un pequeño bungalow, de paredes blancas y techos de palma, se alzaba justo frente al mar, y desde allí, podía ver cómo el agua brillaba bajo la luz dorada de la tarde. Era perfecto.La luna de miel. Ese momento que tanto habíamos soñado y esperado. James y yo, finalmente, estábamos solos, en un rincón apartado del mundo, lejos de las preocupaciones, los horarios, las demandas de la vida diaria. Solo nosotros, el mar y el cielo. Era un tiempo para desconectarnos, para disfrutar de cada pequeño momento, para seguir aprendiendo el uno del otro y, sobre todo, para disfrutar de lo que habíamos construido juntos.La suave brisa acaricia
26 de junio de 2021JamesEl sol comenzaba a ponerse, tiñendo el cielo de tonos cálidos que iban desde el dorado hasta el rosado, mientras el jardín alrededor de nosotros se bañaba en esa luz suave que hace que todo se vea más hermoso. Nunca había imaginado que un día me encontraría en este lugar, rodeado de amigos y familiares, esperando a ver a Giselle caminar hacia mí. A lo largo de nuestra historia juntos, había momentos en los que sentía que este día nunca llegaría, y sin embargo, aquí estaba, a punto de casarme con la mujer que había sido mi roca, mi amor y la madre de mis hijos.La ceremonia estaba sucediendo en un rincón apartado del jardín, donde las flores parecían haber sido colocadas justo para ese día. Las sillas de madera estaban dispuestas alrededor de un altar de madera rústica, que se alzaba decorado con enredaderas y flores silvestres, como un símbolo de todo lo que habíamos crecido juntos, de todo lo que habíamos construido. Mis amigos y familiares estaban sentados
12 de mayo de 2021GiselleLa tarde se deslizaba lentamente hacia el atardecer, y el aire fresco que entraba por la ventana hacía que las cortinas de lino blanco danzaran suavemente. La habitación, pequeña y acogedora, estaba llena de una quietud palpable, pero era un tipo de quietud que a mí no me resultaba extraña. Ya conocía ese silencio. Había vivido en él demasiadas veces. Lo que no sabía era cuán distinto se sentía cuando lo compartías con alguien más.Claire estaba sentada junto a mí, abrazando sus rodillas contra su pecho, su mirada fija en el horizonte. Podía ver la angustia en sus ojos, un miedo que se reflejaba en cada movimiento de su cuerpo. Sabía que no podía decirle que todo estaría bien de inmediato, porque eso no era cierto. Pero sí sabía que debía ayudarla a encontrar la manera de lidiar con lo que sentía. Porque había pasado por algo similar.—Estoy aterrada, Giselle... —su voz salió baja, casi un susurro, pero cargada de una desesperación que no podía ignorar—. Me







