INICIAR SESIÓN**AMAYA**Han pasado dos meses desde nuestra luna de miel y, desde hace varios días, algo no anda bien. El cansancio aparece incluso después de dormir toda la noche; algunas mañanas despierto con el estómago revuelto y ciertos olores que antes ignoraba ahora consiguen quitarme el apetito.Hoy, mientras reviso unos documentos, tengo que detenerme y cerrar los ojos.—Otra vez...Bebo un poco de agua y la sensación mejora, al menos por unos minutos.Entonces la puerta se abre y Fredery aparece con el teléfono en una mano y varios documentos en la otra.—Tengo que salir. Me confirmaron una reunión en la ciudad vecina y quiero cerrar el negocio hoy.—¿Cuánto tardarás?—Unas horas. Intentaré regresar antes de la cena.Deja los documentos sobre mi escritorio y me observa con atención.—&iques
**FREDERY**Un año… Nunca imaginé que la distancia pudiera pesar tanto. Pero la espera terminó.Hoy vuelve a convertirse en mi esposa y, curiosamente, nunca imaginé que una boda pudiera ponerme tan nervioso.He negociado contratos millonarios, hablado frente a cientos de inversionistas y tomado decisiones capaces de cambiar el rumbo de una empresa sin que me temblara una mano.Sin embargo, esta mañana soy incapaz de abotonarme correctamente la camisa.—Por quinta vez.Levanto la vista hacia el espejo.Marcus, apoyado en la puerta de la habitación del hotel, niega con la cabeza.—El botón va en el otro ojal.Resoplo.—No digas nada.Él suelta una risa, se acerca y termina de acomodarme el cuello de la camisa y la corbata.—Listo.Observo mi reflejo.—Gracias.Marcus sonríe.—Jamás pensé que viviría para ver a mi amigo más nervioso por casarse que por cerrar una fusión internacional.No puedo evitar reír.—Yo tampoco.Marcus termina de acomodar el saco sobre mis hombros y da un paso atr
**AMAYA**La primera sensación al despertar es sentir el peso del anillo sobre mi mano izquierda. Levanto la vista y el diamante refleja los primeros rayos de la mañana, arrancándome una sonrisa.Así que no fue un sueño.Giro lentamente el rostro, Fredery sigue dormido. Sonrío al verlo; tiene el cabello desordenado, Con cuidado me acerco un poco más y aparto el mechón que cae sobre su frente y deposito un beso en su mejilla.—Buenos días, futuro esposo...—Eso es trampa.Doy un pequeño salto al descubrir sus ojos abiertos.—Pensé que seguías dormido.—Lo estaba, hasta que mi futura esposa decidió despertarme a besos.No puedo evitar reír. Antes de que responda, rodea mi cintura, vuelve a atraerme hacia él y apoya su frente contra la mía.Nos quedamos así unos instantes, disfrutando de ese silencio que solo existe cuando dos personas ya aprendieron a entenderse sin palabras.Un rato después bajamos a desayunar. Nita nos recibe con café, pan recién horneado y una sonrisa que parece deci
**AMAYA**Nunca imaginé despertar con tantos nervios. Abro los ojos antes de que suene el despertador y sonrío al recordar que hoy conoceré la sorpresa de Fredery.Giro la cabeza y sigue dormido, con una mano sujetando la mía. Intento liberarme con cuidado, pero aprieta mis dedos.—¿A dónde crees que vas?Su voz ronca me hace reír.—Pensé que estabas dormido.—Lo estaba... hasta que alguien intentó escapar.—Solo quería levantarme.Suspira exageradamente y finalmente abre los ojos. Me observa unos segundos y sonríe.—Estás emocionada.Termino bajando la mirada.—Solo... tengo mucha curiosidad.Aparta un mechón de cabello de mi rostro.—Debí imaginar que no soportarías la espera.Me acerco un poco más.—Dame una pista.—No.Inflo las mejillas.—Eres cruel.Ríe y me abraza por la cintura.—Solo hasta las ocho, señora Blackwood.Mi corazón da un pequeño vuelco.—¿Y si decido no ir?Me mira con total seguridad.—Vas a ir.—¿Y cómo lo sabes?Se inclina hasta quedar muy cerca de mí.—Porque
**FREDERY**Cuando me separo de Amaya, el ambiente está lleno de aplausos. Las cámaras siguen grabando, pero ahora buscan una historia, no un escándalo.Marcus se acerca con el teléfono en la mano.—Señor... debería ver esto.Miro la pantalla. Las notificaciones no dejan de aparecer y los principales medios ya cambiaron sus titulares:«El CEO que eligió el amor por encima del poder.»«Fredery Blackwood conmueve al país con su declaración pública a su esposa.»«La historia de amor que conquistó Blackwood Corporation.»Marcus desliza nuevamente la pantalla.—Y hay algo más. Las acciones comenzaron a subir hace quince minutos.—¿Cuánto?—Cinco por ciento... y siguen aumentando.No puedo evitar sonreír.Toda mi vida me enseñaron que las emociones eran una debilidad.Hoy acabo de descubrir que amar a mi esposa también puede ser el mejor negocio que ha hecho Blackwood Corporation.El teléfono de Marcus vuelve a sonar.Después de escuchar unos segundos, Marcus levanta la vista.—Es la señora
**FREDERY**El trayecto hacia Blackwood Corporation transcurre en completo silencio. Amaya permanece a mi lado con la mano entre las mías y la mirada perdida tras la ventanilla. No necesito preguntarle en qué piensa; conozco ese miedo.Acaricio suavemente el dorso de su mano. Ella gira hacia mí e intenta sonreír.—Todavía podemos dar marcha atrás. No quiero que pierdas la empresa por mi culpa.No respondo.El automóvil reduce la velocidad.—Señor... ya llegamos —anuncia Marcus.Levanto la vista y encuentro el caos esperándonos. Decenas de periodistas bloquean la entrada principal; cámaras, micrófonos y fotógrafos convierten el edificio en el centro de todas las miradas.Marcus desciende primero y los hombres de seguridad rodean el vehículo. Apenas ponemos un pie fuera, una avalancha de periodistas se lanza sobre nosotros.—¡Señor Blackwood!—¡¿Es cierto que todo fue un contrato?!—¡¿Piensa divorciarse?!—¡Señora Blackwood! ¿Se casó por dinero?Las preguntas se atropellan mientras los







