INICIAR SESIÓN[XAN]
No estoy muy seguro de que es lo que le sucede a Dhara en estos momentos, hoy por la mañana, cuando amanecimos juntos todo parecía ir muy bien, pero ahora que estamos de nuevo aquí en el sitio de entrenamiento, ella se ve distraída. Jake intenta hacer que ella haga lo que le pide una y otra vez, pero algo le sucede que simplemente hace que falle constantemente —¡Dhara! ¡Así no vas a poder con esta misión!— Exclama él bastante nervioso ya que ella ni siquiera esta pudiendo dar un golpe certero, algo de lo más básico que tendría que poder hacer.
En mi cabeza trato de hacer un recuento de lo que ocurrió esta mañana y no entiendo nada, después de despertarnos, simplemente desayunamos juntos y luego me fui a mi habitación a duchar y cambiar de ropa mientras ella hacia lo mismo «¿Qué paso después? ¿Habré hecho o dicho algo que la puso mal? ¿Y si simplemente se arrepintió de absolutamente todo lo que nos dijimos?» Mi cabeza es un caos mientras que intento entenderla.
—¡Perdón, no puedo, no hoy!— Exclama ella y se quita los guantes de box que traía puestos y se baja del ring donde Jake estaba llevando a cabo el entrenamiento y simplemente sale corriendo hacia los vestuarios.
Él me mira como pidiéndome una explicación y yo estoy igual o peor que él —No sé que le pasa— Murmuro —Déjame ir a hablar con ella— Le pido y prácticamente salgo corriendo detrás suyo hasta entrar al vestidor. Al pasar el pasillo que cubre la vista de su interior, allí la veo a ella sentada en el banco ubicado en el centro del lugar hecha un mar de lagrimas y buscando algo en su bolso. Solo la miro hasta que saca su frasco de pastillas y antes de que pueda abrirlo, me acerco a ella y la detengo —Espera, antes que las tomes, dime que ocurre— Le pido sabiendo muy bien que es su medicación para la depresión.
Su mirada, completamente nublada por las lagrimas, se clava en la mía —Hoy es un día muy difícil para mi— Habla entre medio de su llanto y no puedo evitar sentirme culpable.
—¿Es por lo que paso esta mañana? Te juro que no hare nada que te pueda lastimar ¿si?— Le aseguro y niega.
—Sería mucho más fácil si todo se tratara de lo que ocurrió entre nosotros… se me pasaría alejándome de ti o simplemente hablándolo contigo, pero lamentablemente esto nunca se me va a pasar— Explica angustiada y la miro con dudas.
—¿Qué ocurre Dhara? Juro que quiero ayudarte, pero no sé como…— Murmuro y acaricio su cabello suavemente tratando de que ella se sienta mejor.
—Siempre me pongo mal en esta fecha… perdón— Habla y hace una pausa.
—¿Por qué?— Inquiero.
—Hoy se cumplen cuatro años del día que me llevaron a esa clínica y me quitaron a mi bebé… que me hicieron abortar— Me cuenta finalmente y ahora entiendo todo.
—Ven aquí— Le pido extendiendo mis brazos y la rodeo fuerte tratando de darle fuerzas —Lo siento mucho, sé que ese dolor no es algo que puedas superar y que ni siquiera hay palabras que yo pueda decirte para ayudarte— Explico y es que en verdad no hay nada que yo pueda hacer.
—Pensé que con el tiempo dolería menos, pero no es así— Susurra.
—Lo sé… pero te prometo que vamos a hacer algo para vengarnos de él y que pague por lo que te hizo, por lo que nos hizo… ¿si?— Le aseguro.
—Si— Responde bajito.
Cuanto quisiera poder juntar sus trozos rotos y unirlos para que ella este mejor, pero es simplemente imposible… —Sé que duele, pero te prometo que nos encargaremos de él— Reitero mientras que poco a poco nos vamos separando y ella me mira a los ojos.
—No me dejes sola ¿si?— Me pide y niego con la cabeza.
—No lo hare, estaré siempre contigo, no solo en esta misión, sino fuera de ella ¿si?— Le dejo saber y me sonríe levemente. Sus labios son una tentación para mi boca e inevitablemente me acerco a ellos lentamente, pero cuando estoy a punto de volver a besarla, el sonido de mi celular nos interrumpe haciendo que deba sacarlo de mi bolsillo y al ver la pantalla me doy cuenta de que antes de que pueda seguir adelante con Dhara, tengo un asunto por resolver —Debo atender— Le digo al ver el nombre de Micaela y ella solo asiente mientras que me levanto del banco para salir del vestuario e ir a responderle a quien hasta este momento sigue siendo mi novia, pero a quien claramente ya no amo.
Nunca imagine que me convertiría en este tipo de hombre que tanto repudiaba, pero no pienso permitirme jugar con ellas. Estoy decidido a terminar mi relación con Micaela para así poder ser libre y que pase lo que deba pasar con Dhara «No te dejes manipular» Me repito una y otra vez sabiendo que Micaela puede llegar a ser muy persuasiva cuando se lo dispone, y atiendo la llamada.
[DHARA]Un poco más de un año despuésVeo a mi esposo jugando con Zeian en medio de los viñedos y no puedo dejar de pensar en lo que era mi vida antes de ellos dos. Mi vida fue mucho más que la fama que me dio ser modelo. Mi vida fue tocar el cielo con las manos y luego sentir que vivía en el sitio más frio del planeta. Sin embargo, llegó él en medio de esas temperaturas bajo cero que era mi vida y lo transformo todo. Descongelo el hielo que me rodeaba, me rescato de la depresión, y me hizo ser una mujer valiente.No voy a mentir ha habido muchas veces donde llegue a pensar que no lo conseguiría, mi cabeza me gritaba que no sería capaz, pero mi corazón, gracias al amor que conocí con Xan, me hizo luchar hasta el último minuto. La recompensa por luchar fue grande, y Zeian es quien nos hace ver eso cada día.Nuestra vida en la toscana es como la imaginamos, aquí se respira paz y una energía que nos llena de cosas hermosas cada día. Nos hemos educado en enología, tal vez no tanto como de
[XAN]Cinco días después: 6 de octubreTodavía no puedo creer que finalmente haya llegado este momento. Mediante el tiempo que duro nuestra misión, creí que ni Dhara ni yo saldríamos con vida de aquel infierno que representaba la casa de Javier. Si bien tenía la esperanza de que la cosas salieran bien, también era consciente de los riesgos que implicaba lo que Dhara y yo estábamos haciendo. Afortunadamente me equivoque y pudimos salir de allí para ahora estar en medio de este gran viñedo caminando juntos hacia el altar donde nos espera el cura.Dhara me ha dejado sin aliento, se ve preciosa con ese vestido de novia con encaje y una sutil pedrería que la hace ver deslumbrante. Amo la manera que su cabello cae en ondas, y ese sutil maquillaje hace que ese rostro angelical se vea aún más hermoso de lo que es. Nuestra boda no tiene nada de tradicional, no hay decenas de invitados, tampoco una decoración exuberante, ni mesas esperando por una gran celebración. Solo somos ella, y yo junto a
[XAN]Tres semanas después: 1 de octubreHa sido un camino difícil para poder conseguir que mis padres pudieran dejarlo todo en Marbella, y mucho más para que Martin entendiera que Dhara y yo no queríamos regresar a Nueva York. En mi caso, me he salido completamente de la DEA, he entregado mis credenciales, mis armas, y todo lo que me atara a aquel camino que decidí tomar para hacer justicia por la muerte de mi hermana. En el caso de Dhara, ha decidido que, si bien se anunciara la verdad al mundo, esto se hiciera de una manera un poco más discreta donde no hubiera lugar para que alguien pidiese su regreso a las pasarelas. Tampoco ha querido que se supiera que estamos esperando a nuestro pequeño, y es que decidimos mantener nuestras precauciones en caso de que Javier pudiera tener a algún cómplice afuera de la cárcel, aunque supuestamente no puede comunicarse con nadie.—¿Nerviosa? —le pregunto mientras que conduzco por las encantadoras rutas de esta región tan mágica de Italia.Ella m
[DHARA]Un poco más de un mes después: 10 de septiembreDebo admitir que desde el día que atraparon a Javier y que supe aquella verdad que tanto me dolió, no he vuelto a ser la misma. Por una parte, he experimentado esa increíble sensación de paz que no pensé que sentiría jamás, y, por otra parte, he vivido un nuevo duelo. Saber que ese bebé era suyo y que fue él mismo quien lo mato, me hizo revivir ese dolor que antes anestesiaba con pastillas y castigándome a mi misma.Bebo otro sorbo de la taza de té que tengo entre mis manos, y siento a Xan justo detrás del sofá, él lleva sus manos a mis hombros y como de costumbre me hace masajes.—¿Te sientes bien? —pregunta y besa mi cuello.Asiento y acaricio su mano con la mía.—Si, solo pensaba —informo.Xan besa mi mano para luego dar la vuelta al sofá y se sienta a mi lado para luego extender su brazo y que así yo me acomode en su abrazo.—Ya tengo la información de nuestro regreso a Nueva York —anuncia.Estas palabras, inmediatamente aler
[XAN]No tengo idea de cómo abordar este tema con Dhara, y es que en el fondo me muero de miedo de que saber la verdad le haga daño y por consecuencia a nuestro bebé. —¿Esta todo bien?— Me pregunta mientras que terminamos de servir el desayuno.—Si, solo estoy pensativo— Miento, pero al parecer ella no me cree absolutamente nada ya que entrecierra sus ojos.—¿Me puedes decir la verdad por favor? No quiero que entre nosotros haya mentiras, no ahora cuando ahora solo nos tenemos el uno al otro— Me pide y sé que tiene razón.—Yo tampoco quiero ocultarte las cosas, es solo que tengo miedo de que te haga daño. No estoy pensando solo en nosotros, sino también en el bebé— explico y sonríe levemente.—Yo pienso todo el tiempo en nuestro bebé, jamás haría algo para hacerle daño— Me asegura.Una vez que ambos nos sentamos a la mesa, tomo su mano y no dejo de mirarla a los ojos —Esta bien, te contare lo que está pasando, pero debes ser fuerte porque lo que te diré no es nada fácil— Advierto y el
[XAN]Una semana después: 3 de agostoLeer los titulares en la web de los principales periódicos, hablando del enfrentamiento de la DEA con Javier Linares y su gente me causa un sabor agridulce, y es que de cierta manera me hubiese gustado estar presente en ese momento donde finalmente hubiese podido decirle todas sus verdades en la cara. Observo las imágenes de su captura y solo espero que esta vez no salga de la cárcel, aunque la verdad dudo que pueda hacerlo. Gracias a los micrófonos, cámaras, e información que hemos recopilado con Dhara, la DEA tiene las pruebas suficientes para que termine sus días en una cárcel de máxima seguridad en los Estados Unidos.—Hijo, o hija… hoy es un día muy importante para todos nosotros— Le hablo a la foto de nuestro bebé y sonrió —Tu mami es finalmente libre de ese hombre— Continuo cuando el celular que me ha dado Martin suena interrumpiendo mi conversación. —Jefe, pensé que aún era muy pronto para su llamado— Contesto sin siquiera decirle hola.—X







