LOGIN[XAN]
No tengo idea de cómo abordar este tema con Dhara, y es que en el fondo me muero de miedo de que saber la verdad le haga daño y por consecuencia a nuestro bebé. —¿Esta todo bien?— Me pregunta mientras que terminamos de servir el desayuno.
—Si, solo estoy pensativo— Miento, pero al parecer ella no me cree absolutamente nada ya que entrecierra sus ojos.
—¿Me puedes decir la verdad por favor? No quiero que entre nosotros haya mentiras, no ahora cuando ahora solo nos tenemos el uno al otro— Me pide y sé que tiene razón.
—Yo tampoco quiero ocultarte las cosas, es solo que tengo miedo de que te haga daño. No estoy pensando solo en nosotros, sino también en el bebé— explico y sonríe levemente.
—Yo pienso todo el tiempo en nuestro bebé, jamás haría algo para hacerle daño— Me asegura.
Una vez que ambos nos sentamos a la mesa, tomo su mano y no dejo de mirarla a los ojos —Esta bien, te contare lo que está pasando, pero debes ser fuerte porque lo que te diré no es nada fácil— Advierto y ella asiente.
—Te escucho— Insiste.
En mi cabeza ordeno las palabras que le diré y sé que debo decirle todo de la manera más directa posible —Atraparon a Javier Linares— Comienzo por decir y su rostro cambia inmediatamente.
—Esa es una buena noticia— Susurra y asiento.
—Lo es—
—Aunque no entiendo, eso fue rápido— Continua y asiento.
—Eso mismo le dije a Miguel, y su explicación me dejo helado— Anticipo —Básicamente Javier encontró la prueba de embarazo y pensó que había vuelto a perder un bebé contigo, en pocas palabras, hizo que lo atraparan— Relato y noto como entrecierra sus ojos.
—¿Cómo que había vuelto a perder un bebé conmigo?— Inquiere en un susurro tal y como si todo lo que le dije antes no importara.
Tomo su mano con un poco más de fuerzas y sé que lo que le diré será peor de lo que se acaba de enterar —Encontraron unos documentos que comprueban que en el mismo momento que él te hizo abortar, él le hizo una prueba de ADN a ese bebé… Dhara, mi amor, era de él— Le termino por decir y como era de esperarse su rostro se llena de lágrimas —Mi amor, él te estuvo siguiendo todo este tiempo, tenía un cuarto repleto de fotografías tuyas… incluso tenia un cuarto preparado para un bebé, te trajo de regreso a él para que tuvieran un hijo, pero evidentemente las cosas no salieron como esperaba, y cuando pensó que habías muerto, no quiso luchar más— Concluyo.
—Es un enfermo, mato a su propio hijo— Murmura y me veo obligado a acercar mi silla a la suya para poder abrazarla y contenerla en este momento tan difícil.
—Él sabía que había posibilidades que fuera suyo, no le importo, me hizo vivir uno de los momentos más horribles de mi vida— Declara y claro que entiendo cómo se siente.
—Lo siento mi amor, te juro que haría cualquier cosa por evitarte este dolor, pero lamentablemente no puedo— Hablo mientras tanto de tranquilizarla.
—Solo me duele, es como reabrir aquella herida, pero te prometí que cuidaría a nuestro hijo y no pienso fallarte— Pronuncia mientras se seca las lágrimas y sé que esto le está costando demasiado.
—Yo no te estoy pidiendo que finjas que todo está bien, solo quiero que tú y nuestro hijo no salgan lastimados de todo esto— Aclaro y su mirada ámbar se fija en mí.
Dhara respira profundo —Sabes, en el fondo creo que lo que paso no está mal… me duele la perdida de mi hijo porque era mío, pero si lo pienso fríamente, él o ella me hubiera unido para siempre con ese cabrón y definitivamente eso no es algo que hubiera querido—
Haba angustiada —Mi amor— Trato de interceder.
—Fue él quien mato a su hijo, no fui yo… yo trate de defenderlo, pero no me lo permitió, y ahora mira, su cargo de consciencia no lo dejo en paz, ahora que cree que perdió otro hijo y que me perdió a mí, me parece bien que sufra— Relata y sé en el fondo toda esa situación le duele, pero también es normal que quite toda esa rabia que siente por dentro.
—Jamás volverás a pasar por algo así. Estamos juntos y seremos muy felices— Le aseguro.
—Eso es lo único que quiero, ser feliz contigo— Me deja saber y tan solo la abrazo más fuerte queriendo quitarle todos eso miedos que lleva por dentro.
[DHARA]Un poco más de un año despuésVeo a mi esposo jugando con Zeian en medio de los viñedos y no puedo dejar de pensar en lo que era mi vida antes de ellos dos. Mi vida fue mucho más que la fama que me dio ser modelo. Mi vida fue tocar el cielo con las manos y luego sentir que vivía en el sitio más frio del planeta. Sin embargo, llegó él en medio de esas temperaturas bajo cero que era mi vida y lo transformo todo. Descongelo el hielo que me rodeaba, me rescato de la depresión, y me hizo ser una mujer valiente.No voy a mentir ha habido muchas veces donde llegue a pensar que no lo conseguiría, mi cabeza me gritaba que no sería capaz, pero mi corazón, gracias al amor que conocí con Xan, me hizo luchar hasta el último minuto. La recompensa por luchar fue grande, y Zeian es quien nos hace ver eso cada día.Nuestra vida en la toscana es como la imaginamos, aquí se respira paz y una energía que nos llena de cosas hermosas cada día. Nos hemos educado en enología, tal vez no tanto como de
[XAN]Cinco días después: 6 de octubreTodavía no puedo creer que finalmente haya llegado este momento. Mediante el tiempo que duro nuestra misión, creí que ni Dhara ni yo saldríamos con vida de aquel infierno que representaba la casa de Javier. Si bien tenía la esperanza de que la cosas salieran bien, también era consciente de los riesgos que implicaba lo que Dhara y yo estábamos haciendo. Afortunadamente me equivoque y pudimos salir de allí para ahora estar en medio de este gran viñedo caminando juntos hacia el altar donde nos espera el cura.Dhara me ha dejado sin aliento, se ve preciosa con ese vestido de novia con encaje y una sutil pedrería que la hace ver deslumbrante. Amo la manera que su cabello cae en ondas, y ese sutil maquillaje hace que ese rostro angelical se vea aún más hermoso de lo que es. Nuestra boda no tiene nada de tradicional, no hay decenas de invitados, tampoco una decoración exuberante, ni mesas esperando por una gran celebración. Solo somos ella, y yo junto a
[XAN]Tres semanas después: 1 de octubreHa sido un camino difícil para poder conseguir que mis padres pudieran dejarlo todo en Marbella, y mucho más para que Martin entendiera que Dhara y yo no queríamos regresar a Nueva York. En mi caso, me he salido completamente de la DEA, he entregado mis credenciales, mis armas, y todo lo que me atara a aquel camino que decidí tomar para hacer justicia por la muerte de mi hermana. En el caso de Dhara, ha decidido que, si bien se anunciara la verdad al mundo, esto se hiciera de una manera un poco más discreta donde no hubiera lugar para que alguien pidiese su regreso a las pasarelas. Tampoco ha querido que se supiera que estamos esperando a nuestro pequeño, y es que decidimos mantener nuestras precauciones en caso de que Javier pudiera tener a algún cómplice afuera de la cárcel, aunque supuestamente no puede comunicarse con nadie.—¿Nerviosa? —le pregunto mientras que conduzco por las encantadoras rutas de esta región tan mágica de Italia.Ella m
[DHARA]Un poco más de un mes después: 10 de septiembreDebo admitir que desde el día que atraparon a Javier y que supe aquella verdad que tanto me dolió, no he vuelto a ser la misma. Por una parte, he experimentado esa increíble sensación de paz que no pensé que sentiría jamás, y, por otra parte, he vivido un nuevo duelo. Saber que ese bebé era suyo y que fue él mismo quien lo mato, me hizo revivir ese dolor que antes anestesiaba con pastillas y castigándome a mi misma.Bebo otro sorbo de la taza de té que tengo entre mis manos, y siento a Xan justo detrás del sofá, él lleva sus manos a mis hombros y como de costumbre me hace masajes.—¿Te sientes bien? —pregunta y besa mi cuello.Asiento y acaricio su mano con la mía.—Si, solo pensaba —informo.Xan besa mi mano para luego dar la vuelta al sofá y se sienta a mi lado para luego extender su brazo y que así yo me acomode en su abrazo.—Ya tengo la información de nuestro regreso a Nueva York —anuncia.Estas palabras, inmediatamente aler
[XAN]No tengo idea de cómo abordar este tema con Dhara, y es que en el fondo me muero de miedo de que saber la verdad le haga daño y por consecuencia a nuestro bebé. —¿Esta todo bien?— Me pregunta mientras que terminamos de servir el desayuno.—Si, solo estoy pensativo— Miento, pero al parecer ella no me cree absolutamente nada ya que entrecierra sus ojos.—¿Me puedes decir la verdad por favor? No quiero que entre nosotros haya mentiras, no ahora cuando ahora solo nos tenemos el uno al otro— Me pide y sé que tiene razón.—Yo tampoco quiero ocultarte las cosas, es solo que tengo miedo de que te haga daño. No estoy pensando solo en nosotros, sino también en el bebé— explico y sonríe levemente.—Yo pienso todo el tiempo en nuestro bebé, jamás haría algo para hacerle daño— Me asegura.Una vez que ambos nos sentamos a la mesa, tomo su mano y no dejo de mirarla a los ojos —Esta bien, te contare lo que está pasando, pero debes ser fuerte porque lo que te diré no es nada fácil— Advierto y el
[XAN]Una semana después: 3 de agostoLeer los titulares en la web de los principales periódicos, hablando del enfrentamiento de la DEA con Javier Linares y su gente me causa un sabor agridulce, y es que de cierta manera me hubiese gustado estar presente en ese momento donde finalmente hubiese podido decirle todas sus verdades en la cara. Observo las imágenes de su captura y solo espero que esta vez no salga de la cárcel, aunque la verdad dudo que pueda hacerlo. Gracias a los micrófonos, cámaras, e información que hemos recopilado con Dhara, la DEA tiene las pruebas suficientes para que termine sus días en una cárcel de máxima seguridad en los Estados Unidos.—Hijo, o hija… hoy es un día muy importante para todos nosotros— Le hablo a la foto de nuestro bebé y sonrió —Tu mami es finalmente libre de ese hombre— Continuo cuando el celular que me ha dado Martin suena interrumpiendo mi conversación. —Jefe, pensé que aún era muy pronto para su llamado— Contesto sin siquiera decirle hola.—X







