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Un poco más de un mes después: 10 de septiembre
Debo admitir que desde el día que atraparon a Javier y que supe aquella verdad que tanto me dolió, no he vuelto a ser la misma. Por una parte, he experimentado esa increíble sensación de paz que no pensé que sentiría jamás, y, por otra parte, he vivido un nuevo duelo. Saber que ese bebé era suyo y que fue él mismo quien lo mato, me hizo revivir ese dolor que antes anestesiaba con pastillas y castigándome a mi misma.
Bebo otro sorbo de la taza de té que tengo entre mis manos, y siento a Xan justo detrás del sofá, él lleva sus manos a mis hombros y como de costumbre me hace masajes.
—¿Te sientes bien? —pregunta y besa mi cuello.
Asiento y acaricio su mano con la mía.
—Si, solo pensaba —informo.
Xan besa mi mano para luego dar la vuelta al sofá y se sienta a mi lado para luego extender su brazo y que así yo me acomode en su abrazo.
—Ya tengo la información de nuestro regreso a Nueva York —anuncia.
Estas palabras, inmediatamente alertan a mis sentidos haciendo que lo mire a la cara.
—¿Es seguro volver?
Él asiente y acaricia mi mejilla.
—Ya no hay más peligros, han caído todos sus hombres —informa.
Volteo para mirar a la nada y respiro profundo.
—No sé si quiera regresar a Nueva York —le digo finalmente.
A pesar de que no lo estoy viendo fijamente, puedo sentir esa mirada gris en mi.
—¿De qué hablas Dhara? Pensé que querías regresar a la normalidad, que no querías que nuestro hijo tuviera que nacer en esta clandestinidad —expone preocupado.
Respiro profundo tomando valor para hacerle mi propuesta.
—¿Y si regresamos a España? Tus padres están en Marbella, ¿no? —averiguo.
En esta ocasión volteo para verlo fijamente y a pesar de que aún no ha pronunciado ni una sola palabra, puedo adivinar como se siente.
—Linda, que ese tipo y sus secuaces estén tras las rejas, no quiere decir que sea seguro exponernos como si nada. Sobre todo, en Marbella — declara.
Entiendo perfectamente a lo que se refiere, pero siento que Nueva York ya no es mi casa.
—Elijamos otro sitio entonces, uno donde tus padres también quieran ir. Por lo que hemos hablado en estos días, a tu padre ya lo han operado y todo salió bien, ¿no? — comento.
Xan asiente y besa mi hombro mientras que me vuelve a abrazar.
—Así es, él ya esta bien. Debo decir que sin tu ayuda no hubiese sido posible, tú fuiste quien le exigió a Martin que cumpliera con lo de mi pago —expresa dulcemente.
—Te arriesgaste demasiado, hubiese sido injusto que no cumplieran.
—Tú también te arriesgaste —declara.
Con mucho cuidado dejo la taza sobre la pequeña mesa que esta al costado del sofá, y me acurruco en los brazos de mi amado para así poder perderme en el aroma de su colonia que tanto me gusta.
—Quiero estar siempre así contigo.
Él besa mi cabello, acaricia mis brazos y luego me aprieta con cuidado.
—Mis padres siempre han querido ir a vivir a Italia —menciona finalmente.
Sus palabras me hacen sonreír y es que la idea me encanta.
—Vayamos todos a Italia entonces —sugiero.
Con mucho cuidado hago que me suelte y así vuelvo a mirarlo a los ojos.
—Me gusta la idea, tú, nuestro bebé, mis padres y yo en una gran casa en la región de la toscana —relata.
Ahora soy yo quien sonríe y acaricia su rostro.
—Compremos un viñedo, tengamos una vida tranquila —le pido.
—Eso sería hermoso.
—Puede ser nuestra realidad, ¿no lo crees? — sugiero.
Xan se acerca lentamente a mis labios y me besa de una manera dulce, una que altera mis sentidos. Yo solo puedo responder a su boca ya que es mi sitio en este mundo.
—Invirtamos el dinero que hemos ganado de manera sabia, me gusta la idea del viñedo —afirma.
—Entonces arreglémoslo todo.
—Me pondré en ello, tú descansa que mañana tenemos una cita muy importante con el doctor —aconseja.
Solo puedo sonreír con sus palabras y es que jamás hubiera imaginado que sería de esta manera en su rol como padre. Lo observo levantándose del sofá y pienso que de alguna manera u otra yo estaba destinada a encontrarme con él, a tener una nueva oportunidad para intentar ser feliz, pero sobre todo para sanar de ese pasado tan difícil que me tocó vivir. Siento que todo lo que nos espera por delante es bueno, y es que cuando crees que tu vida toco fondo y lo has perdido todo, lo que viene solo puede ser mejor.
[DHARA]Un poco más de un año despuésVeo a mi esposo jugando con Zeian en medio de los viñedos y no puedo dejar de pensar en lo que era mi vida antes de ellos dos. Mi vida fue mucho más que la fama que me dio ser modelo. Mi vida fue tocar el cielo con las manos y luego sentir que vivía en el sitio más frio del planeta. Sin embargo, llegó él en medio de esas temperaturas bajo cero que era mi vida y lo transformo todo. Descongelo el hielo que me rodeaba, me rescato de la depresión, y me hizo ser una mujer valiente.No voy a mentir ha habido muchas veces donde llegue a pensar que no lo conseguiría, mi cabeza me gritaba que no sería capaz, pero mi corazón, gracias al amor que conocí con Xan, me hizo luchar hasta el último minuto. La recompensa por luchar fue grande, y Zeian es quien nos hace ver eso cada día.Nuestra vida en la toscana es como la imaginamos, aquí se respira paz y una energía que nos llena de cosas hermosas cada día. Nos hemos educado en enología, tal vez no tanto como de
[XAN]Cinco días después: 6 de octubreTodavía no puedo creer que finalmente haya llegado este momento. Mediante el tiempo que duro nuestra misión, creí que ni Dhara ni yo saldríamos con vida de aquel infierno que representaba la casa de Javier. Si bien tenía la esperanza de que la cosas salieran bien, también era consciente de los riesgos que implicaba lo que Dhara y yo estábamos haciendo. Afortunadamente me equivoque y pudimos salir de allí para ahora estar en medio de este gran viñedo caminando juntos hacia el altar donde nos espera el cura.Dhara me ha dejado sin aliento, se ve preciosa con ese vestido de novia con encaje y una sutil pedrería que la hace ver deslumbrante. Amo la manera que su cabello cae en ondas, y ese sutil maquillaje hace que ese rostro angelical se vea aún más hermoso de lo que es. Nuestra boda no tiene nada de tradicional, no hay decenas de invitados, tampoco una decoración exuberante, ni mesas esperando por una gran celebración. Solo somos ella, y yo junto a
[XAN]Tres semanas después: 1 de octubreHa sido un camino difícil para poder conseguir que mis padres pudieran dejarlo todo en Marbella, y mucho más para que Martin entendiera que Dhara y yo no queríamos regresar a Nueva York. En mi caso, me he salido completamente de la DEA, he entregado mis credenciales, mis armas, y todo lo que me atara a aquel camino que decidí tomar para hacer justicia por la muerte de mi hermana. En el caso de Dhara, ha decidido que, si bien se anunciara la verdad al mundo, esto se hiciera de una manera un poco más discreta donde no hubiera lugar para que alguien pidiese su regreso a las pasarelas. Tampoco ha querido que se supiera que estamos esperando a nuestro pequeño, y es que decidimos mantener nuestras precauciones en caso de que Javier pudiera tener a algún cómplice afuera de la cárcel, aunque supuestamente no puede comunicarse con nadie.—¿Nerviosa? —le pregunto mientras que conduzco por las encantadoras rutas de esta región tan mágica de Italia.Ella m
[DHARA]Un poco más de un mes después: 10 de septiembreDebo admitir que desde el día que atraparon a Javier y que supe aquella verdad que tanto me dolió, no he vuelto a ser la misma. Por una parte, he experimentado esa increíble sensación de paz que no pensé que sentiría jamás, y, por otra parte, he vivido un nuevo duelo. Saber que ese bebé era suyo y que fue él mismo quien lo mato, me hizo revivir ese dolor que antes anestesiaba con pastillas y castigándome a mi misma.Bebo otro sorbo de la taza de té que tengo entre mis manos, y siento a Xan justo detrás del sofá, él lleva sus manos a mis hombros y como de costumbre me hace masajes.—¿Te sientes bien? —pregunta y besa mi cuello.Asiento y acaricio su mano con la mía.—Si, solo pensaba —informo.Xan besa mi mano para luego dar la vuelta al sofá y se sienta a mi lado para luego extender su brazo y que así yo me acomode en su abrazo.—Ya tengo la información de nuestro regreso a Nueva York —anuncia.Estas palabras, inmediatamente aler
[XAN]No tengo idea de cómo abordar este tema con Dhara, y es que en el fondo me muero de miedo de que saber la verdad le haga daño y por consecuencia a nuestro bebé. —¿Esta todo bien?— Me pregunta mientras que terminamos de servir el desayuno.—Si, solo estoy pensativo— Miento, pero al parecer ella no me cree absolutamente nada ya que entrecierra sus ojos.—¿Me puedes decir la verdad por favor? No quiero que entre nosotros haya mentiras, no ahora cuando ahora solo nos tenemos el uno al otro— Me pide y sé que tiene razón.—Yo tampoco quiero ocultarte las cosas, es solo que tengo miedo de que te haga daño. No estoy pensando solo en nosotros, sino también en el bebé— explico y sonríe levemente.—Yo pienso todo el tiempo en nuestro bebé, jamás haría algo para hacerle daño— Me asegura.Una vez que ambos nos sentamos a la mesa, tomo su mano y no dejo de mirarla a los ojos —Esta bien, te contare lo que está pasando, pero debes ser fuerte porque lo que te diré no es nada fácil— Advierto y el
[XAN]Una semana después: 3 de agostoLeer los titulares en la web de los principales periódicos, hablando del enfrentamiento de la DEA con Javier Linares y su gente me causa un sabor agridulce, y es que de cierta manera me hubiese gustado estar presente en ese momento donde finalmente hubiese podido decirle todas sus verdades en la cara. Observo las imágenes de su captura y solo espero que esta vez no salga de la cárcel, aunque la verdad dudo que pueda hacerlo. Gracias a los micrófonos, cámaras, e información que hemos recopilado con Dhara, la DEA tiene las pruebas suficientes para que termine sus días en una cárcel de máxima seguridad en los Estados Unidos.—Hijo, o hija… hoy es un día muy importante para todos nosotros— Le hablo a la foto de nuestro bebé y sonrió —Tu mami es finalmente libre de ese hombre— Continuo cuando el celular que me ha dado Martin suena interrumpiendo mi conversación. —Jefe, pensé que aún era muy pronto para su llamado— Contesto sin siquiera decirle hola.—X







