INICIAR SESIÓN[DHARA]
Dos días después: 15 de junio
Llevamos dos días en esta ciudad y a cada hora que pasa siento el ambiente mucho más pesado. Sé muy bien los motivos que me trajeron hasta aquí, que es lo que se supone que debo hacer y todas las reglas que me impusieron, pero eso no evita que la ansiedad se apodere de mí. De no ser por Xan, hubiese vuelto a tomar aquellas pastillas que me mantenían tranquila, pero sin duda alguna, él es mi mejor terapia. Él me mantiene a salvo de la depresión, de la ansiedad, y sobre todo de los miedos.
Hoy inicia la fase do de este plan y eso significa andar sola por las calles de Málaga, o al menos hacerle creer al mundo que es así. Cruzo la calle para ir al café que esta frente a la playa, y escucho el sonido del intercomunicador camuflado como si fuera un arete en mi oído.
—Dhara, te vemos ¿de acuerdo? Estamos en el puesto de las flores, hay un hombre que te está siguiendo, no mires hacia atrás ni te pongas nerviosa, necesitamos que se acerque— Me indica Xan.
Tomo mi celular de adentro de mi bolso, y disimulo hacer una llamada telefónica —¿Es de sus hombres?— Pregunto y espero por su respuesta.
—Si, es rubio de ojos verdes y tiene muchísimos tatuajes— Lo escucho y respiro profundo.
—Es Dimitrio, es su mano derecha— Indico.
—¿Es nuevo?— Averigua.
—No, él solo se encarga de los asuntos más importantes, por eso tal vez ni siquiera ustedes sepan de su existencia— Les informo y para disimular rio tal y como si estuviese hablando con una amiga.
Siento a Xan conversando con alguien y me atrevería a decir que incluso discutiendo —Dhara, soy Martín, necesito que él se acerque a ti, no sé cómo lo harás, pero debemos dar inicio al plan— Me pide.
Respiro profundo porque sé lo que esto significa —No te preocupes, lo hare, tengo una idea, pero necesito que no se entrometan pase lo que pase ¿de acuerdo?— Advierto.
—Solo miraremos que no te haga nada, no te preocupes— Me responde, aunque sé que Xan no estará de acuerdo con esto.
—Va— Me limito a contestarle y sin más guardo el celular.
Miro a mi alrededor disimuladamente y agradezco a los lentes de sol que traigo puestos y me ayudan a disimular. Al darme cuenta de que realmente él está cerca, más precisamente caminando a pocos metros de mí, hago un cambio de planes y cruzo una calle más, pero esta vez sin prestar atención al tráfico. Soy consciente del peligro al que me estoy exponiendo, pero es la única salida.
El auto que viene por la calle me toca el claxon tal y como si esta fuera su salvación, y yo solo cierro mis ojos para prepárame para lo que sea. Escucho el grito de Xan a través del intercomunicador, pero de repente lo que esperaba que ocurriese, pasa —¡Dhara! ¿Qué rayos haces?— Escucho la voz de Dimitrio y por dentro respiro aliviada al darme cuenta de que estoy a salvo y que mi plan ha funcionado.
Él me jala hacia su cuerpo y como protegiéndome me lleva hacia la acera mientras que el conductor del auto me insulta. Trato de controlar mi respiración por la adrenalina del momento y por el miedo que me da tener a este hombre cerca y lo miro a los ojos como si me sorprendiese verlo —¿Dimitrio?—
—Si, soy yo, ahora ven conmigo— Me pide y trato de soltarme solo para pretender que no quiero ir con él.
—No, suéltame— Le pido, pero él niega.
—Lo siento Dhara, pero el jefe quiere verte y ya sabes cómo es él cuando quiere algo— Me informa y lo miro con dudas.
—¿Acaso no recuerda lo que paso? No quiero verlo— Le reclamo.
—Dhara, no me hagas ser malo contigo, sabes muy bien como son las cosas. Si no te llevo con él me mata a mí y luego a ti, así que tú eliges— Me reta y disimulo estar completamente aterrorizada por lo que me dice, aunque en el fondo lo estoy.
—No quiero que me mate— Susurro.
—Entonces ven conmigo— Sentencia y me jala del brazo llevándome hacia la camioneta que lo espera a pocos metros de donde estamos nosotros.
Sé muy bien que el arete será un problema, por ende, pretendo forcejear con el junto al borde de la acera donde dejo caer el intercomunicador para que este se vaya por la alcantarilla —Era de mis aretes favoritos— Me quejo siendo frívola y el ríe.
—El jefe te comprara todos los que tu quieras— Declara y me sube a la camioneta —Esto no es nuevo para ti— Anuncia y antes de que pueda decir algo, me coloca una bolsa de tela en la cabeza para si evitar que vea por donde me llevan.
—No veo nada, no puedo respirar— Digo a modo de molestarlo.
—Cállate o te llevare dormida con el jefe— Me amenaza y sé que cumplirá si así lo quiere.
Guardo silencio con la esperanza de que Xan y el equipo estén detrás de mí. No sé si llevamos minutos u horas en este trayecto, pero de repente el vehículo se detiene y ellos me ayudan a bajar mientras que escucho el sonido de las puertas abriéndose y cerrándose.
—Mi hermosa Dhara, bienvenida una vez más a mi hogar— Escucho su voz y tiemblo de pies a cabeza porque sé que este es el inicio de lo más difícil que posiblemente me toque hacer en la vida.
[DHARA]Un poco más de un año despuésVeo a mi esposo jugando con Zeian en medio de los viñedos y no puedo dejar de pensar en lo que era mi vida antes de ellos dos. Mi vida fue mucho más que la fama que me dio ser modelo. Mi vida fue tocar el cielo con las manos y luego sentir que vivía en el sitio más frio del planeta. Sin embargo, llegó él en medio de esas temperaturas bajo cero que era mi vida y lo transformo todo. Descongelo el hielo que me rodeaba, me rescato de la depresión, y me hizo ser una mujer valiente.No voy a mentir ha habido muchas veces donde llegue a pensar que no lo conseguiría, mi cabeza me gritaba que no sería capaz, pero mi corazón, gracias al amor que conocí con Xan, me hizo luchar hasta el último minuto. La recompensa por luchar fue grande, y Zeian es quien nos hace ver eso cada día.Nuestra vida en la toscana es como la imaginamos, aquí se respira paz y una energía que nos llena de cosas hermosas cada día. Nos hemos educado en enología, tal vez no tanto como de
[XAN]Cinco días después: 6 de octubreTodavía no puedo creer que finalmente haya llegado este momento. Mediante el tiempo que duro nuestra misión, creí que ni Dhara ni yo saldríamos con vida de aquel infierno que representaba la casa de Javier. Si bien tenía la esperanza de que la cosas salieran bien, también era consciente de los riesgos que implicaba lo que Dhara y yo estábamos haciendo. Afortunadamente me equivoque y pudimos salir de allí para ahora estar en medio de este gran viñedo caminando juntos hacia el altar donde nos espera el cura.Dhara me ha dejado sin aliento, se ve preciosa con ese vestido de novia con encaje y una sutil pedrería que la hace ver deslumbrante. Amo la manera que su cabello cae en ondas, y ese sutil maquillaje hace que ese rostro angelical se vea aún más hermoso de lo que es. Nuestra boda no tiene nada de tradicional, no hay decenas de invitados, tampoco una decoración exuberante, ni mesas esperando por una gran celebración. Solo somos ella, y yo junto a
[XAN]Tres semanas después: 1 de octubreHa sido un camino difícil para poder conseguir que mis padres pudieran dejarlo todo en Marbella, y mucho más para que Martin entendiera que Dhara y yo no queríamos regresar a Nueva York. En mi caso, me he salido completamente de la DEA, he entregado mis credenciales, mis armas, y todo lo que me atara a aquel camino que decidí tomar para hacer justicia por la muerte de mi hermana. En el caso de Dhara, ha decidido que, si bien se anunciara la verdad al mundo, esto se hiciera de una manera un poco más discreta donde no hubiera lugar para que alguien pidiese su regreso a las pasarelas. Tampoco ha querido que se supiera que estamos esperando a nuestro pequeño, y es que decidimos mantener nuestras precauciones en caso de que Javier pudiera tener a algún cómplice afuera de la cárcel, aunque supuestamente no puede comunicarse con nadie.—¿Nerviosa? —le pregunto mientras que conduzco por las encantadoras rutas de esta región tan mágica de Italia.Ella m
[DHARA]Un poco más de un mes después: 10 de septiembreDebo admitir que desde el día que atraparon a Javier y que supe aquella verdad que tanto me dolió, no he vuelto a ser la misma. Por una parte, he experimentado esa increíble sensación de paz que no pensé que sentiría jamás, y, por otra parte, he vivido un nuevo duelo. Saber que ese bebé era suyo y que fue él mismo quien lo mato, me hizo revivir ese dolor que antes anestesiaba con pastillas y castigándome a mi misma.Bebo otro sorbo de la taza de té que tengo entre mis manos, y siento a Xan justo detrás del sofá, él lleva sus manos a mis hombros y como de costumbre me hace masajes.—¿Te sientes bien? —pregunta y besa mi cuello.Asiento y acaricio su mano con la mía.—Si, solo pensaba —informo.Xan besa mi mano para luego dar la vuelta al sofá y se sienta a mi lado para luego extender su brazo y que así yo me acomode en su abrazo.—Ya tengo la información de nuestro regreso a Nueva York —anuncia.Estas palabras, inmediatamente aler
[XAN]No tengo idea de cómo abordar este tema con Dhara, y es que en el fondo me muero de miedo de que saber la verdad le haga daño y por consecuencia a nuestro bebé. —¿Esta todo bien?— Me pregunta mientras que terminamos de servir el desayuno.—Si, solo estoy pensativo— Miento, pero al parecer ella no me cree absolutamente nada ya que entrecierra sus ojos.—¿Me puedes decir la verdad por favor? No quiero que entre nosotros haya mentiras, no ahora cuando ahora solo nos tenemos el uno al otro— Me pide y sé que tiene razón.—Yo tampoco quiero ocultarte las cosas, es solo que tengo miedo de que te haga daño. No estoy pensando solo en nosotros, sino también en el bebé— explico y sonríe levemente.—Yo pienso todo el tiempo en nuestro bebé, jamás haría algo para hacerle daño— Me asegura.Una vez que ambos nos sentamos a la mesa, tomo su mano y no dejo de mirarla a los ojos —Esta bien, te contare lo que está pasando, pero debes ser fuerte porque lo que te diré no es nada fácil— Advierto y el
[XAN]Una semana después: 3 de agostoLeer los titulares en la web de los principales periódicos, hablando del enfrentamiento de la DEA con Javier Linares y su gente me causa un sabor agridulce, y es que de cierta manera me hubiese gustado estar presente en ese momento donde finalmente hubiese podido decirle todas sus verdades en la cara. Observo las imágenes de su captura y solo espero que esta vez no salga de la cárcel, aunque la verdad dudo que pueda hacerlo. Gracias a los micrófonos, cámaras, e información que hemos recopilado con Dhara, la DEA tiene las pruebas suficientes para que termine sus días en una cárcel de máxima seguridad en los Estados Unidos.—Hijo, o hija… hoy es un día muy importante para todos nosotros— Le hablo a la foto de nuestro bebé y sonrió —Tu mami es finalmente libre de ese hombre— Continuo cuando el celular que me ha dado Martin suena interrumpiendo mi conversación. —Jefe, pensé que aún era muy pronto para su llamado— Contesto sin siquiera decirle hola.—X







