INICIAR SESIÓN[DHARA]
Siento como sus manos me quitan la capucha que me han puesto, el aire roza con mi rostro, y abro mis ojos muy lentamente tratando de acostumbrarme a la luz artificial de esta habitación. Cuando consigo poder ver de manera normal, me doy cuenta de que él está frente a mí. Se ve igual que como lo recordaba, esos ojos azules tan profundos como el mar y ese cabello oscuro donde más de una vez enrede mis dedos hacen revivir todo lo que me pasó a su lado, lo que creía que era bueno y por supuesto que todo lo malo.
—No creí que lo viéramos a ver— Son las palabras que me atrevo a decirle a pesar del miedo que siento por dentro.
Él da un paso hacia mí y con las yemas de sus dedos acaricia mi rostro —Sigues tan hermosa como siempre— Me dice en lo que pareciera ser un susurro.
—Te equivocas, lo que ves es solamente un envase que trató de conservar para tener trabajo. Por dentro soy una mujer horrible, destruida, y sin vida— Le informó a pesar de que siento como sus manos se posicionan a cada lado de mi cuerpo a la altura de mi cintura.
—Yo puedo cuidarte, puedo sanarte si tú quieres. Sigo loco por ti Dhara, y te quiero de vuelta en mi vida— Habla sin rodeos.
«Lo conozco muy bien, si caigo fácilmente en su juegos sospechará de inmediato, por ende, debo ponerle las cosas difíciles.» Pienso tratando de mantener la calma.
—Pero yo no quiero saber nada contigo, no sé si lo recuerdas, pero me hiciste abortar a mi hijo, por tu culpa fui víctima de esos hijos de puta que me violaron. Tú no traes nada bueno a mi vida, no te quiero, ¿lo entiendes?— Le hablo firme y sin dejar de mirarlo a los ojos.
Notó como su mirada se transforma y sé que está funcionando. Si hay algo que él odia, es que alguien le diga la verdad a su cara, y de que esa verdad sea completamente diferente a lo que él piensa que está bien —Esto no es una invitación, tú sabes perfectamente cómo son las cosas aquí— Me advierte.
—¿Acaso me secuestraras? ¿me mantendrás aquí en contra de mi propia voluntad? ¿ harás lo mismo que me hicieron esos tipos? pareciera que no te fue suficiente hacerme tanto daño como el que me hiciste— Le reclamó mientras que inevitablemente las lágrimas se escapan de mis ojos.
Él coloca una de sus manos en mi cuello y la otra en la parte baja de mi espalda. Si él no fuera quién es, cualquier mujer caería rendida a sus pies. Es un hombre alto, de cabello negro azabache, y unos ojos de color mar que parecieran poder mirar dentro de ti. Su cuerpo es atlético y por si todo esto fuera poco es muy inteligente, algo con lo que deberé tener cuidado.
—Sabes que jamás he abusado de ti, y no lo haré ahora, pero tampoco juegues conmigo. sabes perfectamente que tu lugar es a mi lado y que así lo será siempre, ¿lo recuerdas?— Me pregunta y entre cierro mis ojos.
—¿Hablas de aquel cura que contrataste y quien supuestamente nos casó?— Le reclamó.
por algún motivo él sonríe —¿Crees que fue un matrimonio falso?— Me responde muy seguro y comienzo a preocuparme.
Siempre pensé que él solo había pretendido casarse conmigo para darme el gusto en aquel momento cuando yo era una idiota enamorada de él que no tenía idea de quién era. «¿Y si realmente nos casamos?» Me empiezo a preguntar y es que todo esto está tomando un rumbo inesperado.
—¡Dimitrio!— Exclama, y la puerta esta habitación se abre casi de inmediato.
—¿Sí señor?— Pregunta él mientras que se asoma con un sobre en su mano.
—Dame el acta de matrimonio— Declara y definitivamente esto no estaba en los planes de lo que habíamos dicho que haríamos con Xan.
Dimitrio se acerca con el sobre, se lo entrega en la mano para que después él le haga una seña de que debe salir de la habitación. Mientras que él se va, Javier abre el sobre y saca un documento de allí dentro —No puede ser real, tú mientes todo el tiempo, mentiste con tu nombre, mentiste con el lugar de nacimiento… es que no es posible— Insisto.
De repente, él me muestra el acta de matrimonio y me doy cuenta de que es un documento completamente legal que me hace sala esposa del hombre que más odio en este mundo —¿Quieres que llame al juez y al cura para que te digan que no es falso?— Me cuestiona y debo recordar que tengo un plan, que a pesar de que ahora estoy atada a él, las cosas no pueden cambiar.
—¿Qué rayos quieres de mí?— Le pregunto al borde del llanto.
—Que te quedes aquí, que seas lo que eres; mi esposa— Sentencia.
—Yo tengo una vida no puedo volver a dejarlo todo por ti, esto se había acabado— Expresó completamente frustrada por la situación.
—Puedes seguir con tu carrerita de modelo, pero será bajo mis reglas y si no te atienes a ellas, sabes muy bien de lo que soy capaz— Amenaza.
Miro hacia el suelo y sé que esto es lo que queríamos que me trajera aquí, pero no bajo estas reglas que me imponen ese papel —Necesito traer mis cosas y a mi booker, no lo puedo dejar solo— Le pido.
—¿Al amanerado ese?— Habla sarcástico y le diría una cuantas cosas, pero debo mantenerme en mi papel.
—Es esencial en mi trabajo, a mí no me importa que es lo que haga ni con quien— Defiendo.
—Sabes que es con mis reglas ¿no?— Advierte y asiento.
—Claro que lo sé— Indico.
—Tienes dos horas, Dimitrio te acompañara— Es lo último que dice y sé que aquí se termina esta conversación.
[DHARA]Un poco más de un año despuésVeo a mi esposo jugando con Zeian en medio de los viñedos y no puedo dejar de pensar en lo que era mi vida antes de ellos dos. Mi vida fue mucho más que la fama que me dio ser modelo. Mi vida fue tocar el cielo con las manos y luego sentir que vivía en el sitio más frio del planeta. Sin embargo, llegó él en medio de esas temperaturas bajo cero que era mi vida y lo transformo todo. Descongelo el hielo que me rodeaba, me rescato de la depresión, y me hizo ser una mujer valiente.No voy a mentir ha habido muchas veces donde llegue a pensar que no lo conseguiría, mi cabeza me gritaba que no sería capaz, pero mi corazón, gracias al amor que conocí con Xan, me hizo luchar hasta el último minuto. La recompensa por luchar fue grande, y Zeian es quien nos hace ver eso cada día.Nuestra vida en la toscana es como la imaginamos, aquí se respira paz y una energía que nos llena de cosas hermosas cada día. Nos hemos educado en enología, tal vez no tanto como de
[XAN]Cinco días después: 6 de octubreTodavía no puedo creer que finalmente haya llegado este momento. Mediante el tiempo que duro nuestra misión, creí que ni Dhara ni yo saldríamos con vida de aquel infierno que representaba la casa de Javier. Si bien tenía la esperanza de que la cosas salieran bien, también era consciente de los riesgos que implicaba lo que Dhara y yo estábamos haciendo. Afortunadamente me equivoque y pudimos salir de allí para ahora estar en medio de este gran viñedo caminando juntos hacia el altar donde nos espera el cura.Dhara me ha dejado sin aliento, se ve preciosa con ese vestido de novia con encaje y una sutil pedrería que la hace ver deslumbrante. Amo la manera que su cabello cae en ondas, y ese sutil maquillaje hace que ese rostro angelical se vea aún más hermoso de lo que es. Nuestra boda no tiene nada de tradicional, no hay decenas de invitados, tampoco una decoración exuberante, ni mesas esperando por una gran celebración. Solo somos ella, y yo junto a
[XAN]Tres semanas después: 1 de octubreHa sido un camino difícil para poder conseguir que mis padres pudieran dejarlo todo en Marbella, y mucho más para que Martin entendiera que Dhara y yo no queríamos regresar a Nueva York. En mi caso, me he salido completamente de la DEA, he entregado mis credenciales, mis armas, y todo lo que me atara a aquel camino que decidí tomar para hacer justicia por la muerte de mi hermana. En el caso de Dhara, ha decidido que, si bien se anunciara la verdad al mundo, esto se hiciera de una manera un poco más discreta donde no hubiera lugar para que alguien pidiese su regreso a las pasarelas. Tampoco ha querido que se supiera que estamos esperando a nuestro pequeño, y es que decidimos mantener nuestras precauciones en caso de que Javier pudiera tener a algún cómplice afuera de la cárcel, aunque supuestamente no puede comunicarse con nadie.—¿Nerviosa? —le pregunto mientras que conduzco por las encantadoras rutas de esta región tan mágica de Italia.Ella m
[DHARA]Un poco más de un mes después: 10 de septiembreDebo admitir que desde el día que atraparon a Javier y que supe aquella verdad que tanto me dolió, no he vuelto a ser la misma. Por una parte, he experimentado esa increíble sensación de paz que no pensé que sentiría jamás, y, por otra parte, he vivido un nuevo duelo. Saber que ese bebé era suyo y que fue él mismo quien lo mato, me hizo revivir ese dolor que antes anestesiaba con pastillas y castigándome a mi misma.Bebo otro sorbo de la taza de té que tengo entre mis manos, y siento a Xan justo detrás del sofá, él lleva sus manos a mis hombros y como de costumbre me hace masajes.—¿Te sientes bien? —pregunta y besa mi cuello.Asiento y acaricio su mano con la mía.—Si, solo pensaba —informo.Xan besa mi mano para luego dar la vuelta al sofá y se sienta a mi lado para luego extender su brazo y que así yo me acomode en su abrazo.—Ya tengo la información de nuestro regreso a Nueva York —anuncia.Estas palabras, inmediatamente aler
[XAN]No tengo idea de cómo abordar este tema con Dhara, y es que en el fondo me muero de miedo de que saber la verdad le haga daño y por consecuencia a nuestro bebé. —¿Esta todo bien?— Me pregunta mientras que terminamos de servir el desayuno.—Si, solo estoy pensativo— Miento, pero al parecer ella no me cree absolutamente nada ya que entrecierra sus ojos.—¿Me puedes decir la verdad por favor? No quiero que entre nosotros haya mentiras, no ahora cuando ahora solo nos tenemos el uno al otro— Me pide y sé que tiene razón.—Yo tampoco quiero ocultarte las cosas, es solo que tengo miedo de que te haga daño. No estoy pensando solo en nosotros, sino también en el bebé— explico y sonríe levemente.—Yo pienso todo el tiempo en nuestro bebé, jamás haría algo para hacerle daño— Me asegura.Una vez que ambos nos sentamos a la mesa, tomo su mano y no dejo de mirarla a los ojos —Esta bien, te contare lo que está pasando, pero debes ser fuerte porque lo que te diré no es nada fácil— Advierto y el
[XAN]Una semana después: 3 de agostoLeer los titulares en la web de los principales periódicos, hablando del enfrentamiento de la DEA con Javier Linares y su gente me causa un sabor agridulce, y es que de cierta manera me hubiese gustado estar presente en ese momento donde finalmente hubiese podido decirle todas sus verdades en la cara. Observo las imágenes de su captura y solo espero que esta vez no salga de la cárcel, aunque la verdad dudo que pueda hacerlo. Gracias a los micrófonos, cámaras, e información que hemos recopilado con Dhara, la DEA tiene las pruebas suficientes para que termine sus días en una cárcel de máxima seguridad en los Estados Unidos.—Hijo, o hija… hoy es un día muy importante para todos nosotros— Le hablo a la foto de nuestro bebé y sonrió —Tu mami es finalmente libre de ese hombre— Continuo cuando el celular que me ha dado Martin suena interrumpiendo mi conversación. —Jefe, pensé que aún era muy pronto para su llamado— Contesto sin siquiera decirle hola.—X







