INICIAR SESIÓNCap. 46: El plan.
Lara soltó sus lágrimas y Ritter abrazó a su hijo… Fue un momento muy lamentable, para unos padres con un hijo enfermo de lo que sea es realmente fuerte pasar por estos momentos, pero un hijo con una enfermedad que amenaza constantemente es realmente fuerte. La petición de Egmont los devastó.
El doctor entraba con los exámenes en la mano…
—Egmont, ¿cómo puedes pensar así? —le dijo a la vez que jalaba una silla y sentaba frente a ellos —. Los niños como tú, tan inteligentes y tan llenos de vida, no pueden darse el lujo dejarse vencer… Además, mira a tus padres, ellos también están con muchísimas esperanzas y fe.
Lara sonrió y apretó la mano de su hijo.
—Doctor, Son buena noticias ¿Verdad?
—Las mejores, mira qué resultados tan espectaculares, la infección está a punto de irse totalmente Egmont y eso es porque tú untaste la crema en la picada después de ducharte ¿No es así?
—Si —asintió también Egmont—. Es que me recordé fue justo cuando terminé de ducharme y la vi enrojecida…
—Pues eso te ha valido para que sólo tengamos que poner dos o tres dosis cada 15 días, será tan ligero esto que ni sentirás nada, sólo un breve mareo en cuanto recibas la dosis, en poquísimos segundos estarás corriendo divertido con tus hermanitos de nuevo.
Lara aspiró con profundidad, ganándose una mirada cálida de Ritter, quién no apartó sus ojos de ella por un breve momento.
—¿Y qué sigue después? —preguntó Lara.
—Lo mejor, hacemos exámenes y ese mismo día el trasplante… Después reposo, reposo y más reposo bajo seguimiento de resultados en la sangre y chequeo médico continuo… Todo va a estar bien, y cada vez mejor a partir de entonces. Te lo prometo yo… junto con mami y papi, quienes somos tus…
Egmont sonrió a su madre quien lo besó en la mejilla.
—Vieron? Soy tan fuerte doctor gracias a mis papás. ¿Verdad?
—Claro que sí hijo, claro que sí —volvió a decir Ritter apretando la otra mano de Egmont.
—¿Cuándo empieza doctor?
—Ahora mismo tenemos que terminar el tratamiento por 7 días, pero mañana irás a casa con mami y tus hermanos… Lo terminaras allá.
***
Al llegar a casa Lara fue al cuarto de ejercicios, allí estaban haciendo las terapias a Aby, la muchacha la recibió con una sonrisa.
—Señora Lara, ¿cómo esta Egmont?
—Aby, debes ponerte bien pronto, no sabes cuanta falta le haces a mi hijo Egmont. Él te extraña demasiado y nadie lo cuida como tú.
—Usted, usted es su madre, nadie cuida mejor a sus hijos que una madre, no lo olvide.
Lara sonrió y la abrazó.
—¡Me haces mucha falta Aby!
Lara se quedó a ver los adelantos de la muchacha, pero la realidad es que aún no movía sus piernas…
Lara decidió ir esa misma tarde a visitar a Zav y Janea, ya ella tenía algunas preguntas que hacerle. La policía no tenía ni pistas ni nada de nada en torno al caso del secuestro en la misma clínica.
Al llegar Janea la recibió cariñoamente.
—¡Vaya, al fin te veo! Creo que Ritter no quiere que nos veas, ¿acaso no cree capaces a Zav y a mí de hacerle daño a los bebés?
—No, no es eso. Es que con todo eso, yo misma tengo miedo de salir a la calle, ahora mismo estoy con 7 guardaespaldas, algo que no debería ser…
Janea sonrió.
—Menos mal que nosotros nunca salimos… Y ahora menos, pues la policía nos sigue a todos lados.
—Janea, vine aquí para pedirte apoyo, yo necesito saber qué es lo que está pasando realmente.
—Lara, hija, nosotros sólo sabemos lo mismo que saben ustedes. Ya fuimos a declarar, nos sacaron ya del grupo de sospechosos. Ahora esperan a que regrese Erika, ya que los dulces que llevamos no contienen nada nocivo para la salud.
—¿Y sobre esa mujer que sabes?
—Lara, aquí es prohibido siquiera decir el nombre de esa mujer… Por Zav. Pero si te puedo dar fe de que esta bajo tierra. Ella murió hace mucho, no tienes que preocuparte por ella.
—¿Pero quién es ella en la vida de Zav?
En ese momento y como si estuviese detrás de la puerta Zav sonó la puerta con las ruedas de su silla. Entrando de inmediato.
—¡Ay, perdón! No sabía que teníamos visita —El hombre sonrió con las mejillas rojas y buscando, rodó sus ojos por toda la habitación—. ¿Y no trajiste a mis nietos?
Las dos mujeres se miraron nerviosas.
—No, Egmont no está muy bien, se harán quimios de nuevo así que el trasplante se pospone para el próximo mes y los morochos aún están muy pequeños.
—¿Y Marlene? —Preguntó Janea moviendo sus ojos nerviosamente hacia Zav sin mirarlo directamente.
—Ella está en su pequeño chalet, creo que Ritter mencionó que debe traerla para el control médico.
—Ah —Zav se acercó un poco más a ellas.
—Debemos darnos un paseo por aquellas tierras calientes. El puerto en esta época es muy saludable.
Lara se levantó.
—Bueno, os dejo.
***
Pasada la hora del ocaso y ya casi oscureciendo Lara llegó al edificio de apartamentos donde reside Derek y Adalia. Esperó a que alguien entrara y aprovechó para pasar también tomar el ascensor. Luego pidió el favor le marcaran el piso con la llave.
Pero al tocar el timbre sólo se oían ladridos, dedujo que estaría de viaje, así que comenzó a bajar las escaleras ya que el ascensor funciona por llave. En el piso cuatro oyó a Adalia, ella siguió bajando, pero vio a Adalia saliendo del apartamento del piso, y el hombre que estaba en la puerta la volvió rápidamente y la abrazó plantándole un besó pasional y sensual, Lara enrojeció. E hombre era alto, un portento, las caricias que ambos se propiciaban eran demasiado incitantes. El hombre le tomó la mano y se la metió por la bata a lo que Adalia la movió separándose un poco de él y dejando ver lo levantado que estaba aquello.
Lara retrocedió en las escaleras y se quedó en el descanso, entonces oyó:
—¿Cuándo vuelves?
—En dos semanas —respondió él—. ¿Vendrás?
La voz de Adalia era susurrante.
—Envíame el mensaje de Roxy —Ambos rieron.
—¡MMM! No me quiero ir —metía su pierna moviéndose.
—¿Resultó lo de los mellizos? —Preguntó él abriendo la boca en un gemido.
Adalia sonrió:
—Tú plan funcionó y casi lo logramos, pero el estúpido médico echó todo perder…
—¿Tú marido?
—¿Mi marido? Por Dios Roxi, mi marido es un idiota —entonces el tono de voz de Adalia se hizo tenso —: Fue el otro, pero Gracias al pasado, las sospechas están en una sola dirección…
Repentinamente se oyó la voz de Berit gritando
—¡Voy a llegar primero, papi! —y luego a Derek:
—Berit, ¡Cuidado te caes! —Entonces Adalia se soltó rápidamente del hombre que la tenía pegada a su cuerpo y sacó su mano limpiándosela con la bata de baño que él llevaba.
—¡MMM! —suspiró ella—. Me tengo que ir —se dio la vuelta y corrió al ascensor. El hombre quedó jadeante pegado a la puerta, entonces Lara se asomó y le vio el rostro, dejando escapar un gritito puso su mano en la boca para ahogar su gran sorpresa.
—¡OH, NO!
Cap. 114: El beso de los novios. El enorme jardín de la mansión de Derek Wolf estaba decorado de colores pasteles y un gran arco de rosas Blancas lo cubría. Había muchas piedrecitas en el largo camino desde la puerta del jardín hasta el aro de los novios. Un sacerdote estaba esperando mientras apretaba su libro de oraciones en sus manos y un colgante del rosario marcaba unas cuantas enseñanzas que daría el cura a los novios y los presentes ese día, soleado y maravilloso.Aby salió de la mano de su padre, un anciano abogado que se veía tan orgulloso de su hija y de todo lo que ella representaba… Se detuvieron en la entrada principal hasta oír el arrancar de la orquesta y los coros.Todos se pusieron de pié cuando sonaron los compases de un Ave María cantados por un coro de pequeñas y bellas niñas que entre risas y bromas lo cantaban acompasadas.La clínica estaba toda presente. Todos los compañeros de trabajo de los novios y los dueños de las clínicas Wolf estaban allí…El novi
Cap. 113: Un perdón no es suficiente.Derek esperaba en la sala de operaciones, mientras Mía y Ritter estaban en la sala de operaciones. El rostro de Derek estaba totalmente serio, de su boca nadie había oído que pronunciase alguna palabra desde que vio a Aby en aquel pozo de sangre…—Hijo —le dijo Zav sentándose a su lado y apretando su mano dentro de la de él—. Todo va a salir bien.Derek continuaba viendo al frente, a la nada.—A veces no sabemos con quien convivimos, y tu madre siempre ha sido manipuladora, pero jamás imagine que fuese capaz de hacer todas las cosas que te hizo para evitar que te unieras a esta muchacha.Derek resopló.—Mi madre aceptó a Adalia a mi lado, sólo porque con ella a mi lado yo obtendría la vice presidencia de las clínicas, de lo contrario no lo hubiese hecho. Ya luego con nació Berit ella sintió que tenía a alguien más en su vida.Zav sonrió.—Sí, ella pensó que tendría a alguien más a quien manipular, pero se encontró con una dura roca, es decir, Be
Cap. 112: ¡Paralítico!Derek salió de la habitación mientras su madre le seguía.—Madre ¿qué haces aquí? ¿Por qué no avisas que vendrás y llegas así sin avisar y sin tocar a la puerta de los demás… ¿Hasta cuando esta invasión a mi privacidad?—Derek, he venido porque quiero salvarte precisamente de ese francés. ¿O acaso estás interesado en ese francés?Derek soltó la carcajada.—Madre, te repito: ¡RESPETA MI PRIVACIDAD! Lo que yo haga con mi vida es mi asunto y tú no tienes nada que ver con ella. ¿Estamos?—No estamos, no me resigno a ver que tú, sólo por esa necesidad de cariño y de ser reconocido seas capaz de aceptar a ese hombre aquí…—Mamá tú viniste por qué quieres separarme de ese hombre o de todo lo que “ese hombre significa para mi”… ¡MALDICIÓN VETE! DÉJAME DECIDIR LO QUE QUIERO EN MI VIDA Y CON QUIEN! Derek le gritaba tan fuerte que Jérémie estaba muy nerviosa en la cocina caminando de un lado a otro, las mucamas estaban caminando también alrededor de las escaleras y los
Cap. 111: SituacionesDerek apretó la mano de ella cuando la sintió querer zafarse de su agarre, entonces ella chilló de dolor y él miró la mano que mantenía sostenida entre las de él para quedarse sorprendido al ver que el dedo meñique estaba toda la piel negra por una quemadura que había sufrido. Derek se quedó estupefacto al darse cuenta de que su amada Aby tenía una quemada igual a la que había sufrido, esa mañana, su chef Jérémie en la cocina, justo cuando preparaba las delicias que todos degustaban y halagaban por su exquisito sabor. En silencio simuló no haberse dado cuenta de nada, quería escuchar que le diría Aby con respecto a lo que tenía en ese preciso dedo.—Aby, ¿te pasa algo? ¿Te duele esta mano?Ella lo miró con dolor en sus ojos y a punto de llorar.—Es que me quemé este dedo cuando ayudaba a adornar las mesas de degustación, ya sabes que me gusta hacer eso.—Sí, ya veo. Pero es que eso lo tenía que hacer mi chef Jérémie y resulta que este se fue y ni siquiera t
Cap. 110: Doble compromiso.Después de 15 días de intenso trabajo entre las clínicas y la mansión de Ritter preparando los adornos y envolviendo los regalos y premios a entregar al personal, así que se hizo intenso el trabajo que tuvieron que hacer entre todos.Aquél día el rollizo chef llegó bien temprano a las clínicas, ya en las cocinas las ayudantes habían acondicionado con todos los ingredientes que el chef había pedido con antelación.Jérémie estaba ajetreado aquella mañana, mientras que Derek se movía angustiado y marcaba cada cinco minutos un número telefónico, sin embargo ese número parecía estar apagado.Derek entró al auditorio y Lara estaba siendo ayudada a colocar una tarima en el centro, los hombres movían cada cosa según las instruciciones de ella, Derek se le acercó y le preguntó.—Lara, ¿Has tenido noticias de Aby hoy?—Sí, ella está muy ocupada así que no podrá estar por estos lados…—¿Qué dices? ¿Y por qué no podrá estar por aquí? —Por qué ella estará hoy prepar
Cap. 109: Mi esposaSi Derek tenía dudas sobre luchar o no por volver a conseguir el amor de Aby, con este beso todo quedó muy claro. Él no la dejara ir esta vez.Aquella mañana Jérémie llegó muy temprano, estaba animado y conversador. La primera en notarlo fue Berit.—Hallo, Jérémie. Hoy estas contento. ¿Por qué?—Quizás y sólo quizás comparta contigo hoy algún secretito de cocina.—Entonces vendré directo a la cocina hoy. Por cierto Jérémie, la abuela se fue a su chalet, así que en cuanto regresé de clases podemos esta a nuestras anchas.—¿Te gustaría que traiga a Arón más tarde?—Sí —Berit abrió sus ojos enormemente y junto sus manos —. Soy muy feliz al poder compartir con mi… Amiguito Arón. Jérémie sonrió divertido y agregó:—Haré un postre que les guste a los dos.—Nos vemos Jérémie, estoy muy feliz hoy porque tú estad feliz y me traerás a mi niño Arón.***Derek aquella mañana se vistió en un traje de taller en beige todo con una camisa en dos tonalidades más oscuras, lo q







