ANMELDENCap. 110: Doble compromiso.
Después de 15 días de intenso trabajo entre las clínicas y la mansión de Ritter preparando los adornos y envolviendo los regalos y premios a entregar al personal, así que se hizo intenso el trabajo que tuvieron que hacer entre todos.
Aquél día el rollizo chef llegó bien temprano a las clínicas, ya en las cocinas las ayudantes habían acondicionado con todos los ingredientes que el chef había pedido con antelación.
Jérémie estaba ajetreado aquella mañana, mientras que Derek se movía angustiado y marcaba cada cinco minutos un número telefónico, sin embargo ese número parecía estar apagado.
Derek entró al auditorio y Lara estaba siendo ayudada a colocar una tarima en el centro, los hombres movían cada cosa según las instruciciones de ella, Derek se le acercó y le preguntó.
—Lara, ¿Has tenido noticias de Aby hoy?
—Sí, ella está muy ocupada así que no podrá estar por estos lados…
—¿Qué dices? ¿Y por qué no podrá estar por aquí?
—Por qué ella estará hoy preparando otras cosas.
Derek explotó.
—Lara, hazme el favor y detente.
—Derek, hazme el favor tú, estoy súper ocupada, ya es casi mediodía y esto comienza a las tres de la tarde. Tendremos a la prensa y hasta varios actores y actrices del país para acompañarnos y tú me dices que me detenga. NO seas tú tan cara dura…
—Está bien discúlpame sólo dime ¿Dónde está Aby hoy que no está aquí?
Lara sólo se encogió de hombros.
—Ella obtuvo un permiso de Ritter para ausentarse hoy… Al menos durante toda la mañana.
Derek resopló y salió maldiciendo.
Entró a la cocina y el aire acondicionado estaba fallando, así que saludó a Jérémie, pero para sorpresa suya, el Jérémie que él conoce, siempre amable y de buen humor esta mañana estaba en estado de ansiedad y de su frente se dejaban ver líneas de sudor cayendo.
Derek se sorprendió al verlo así, parecía sofocado. Entonces se le acercó algo preocupado.
—Oye, ¿te está afectando este calor? Es que no te ves bien Jérémie.
—Ah, no. Esta falta de aire me está haciendo daño.
—Ve al baño y refréscate, luego vuelves. No puedes estarte arriesgando así, puedes caerte desmayado por el sofocó.
Jérémie lo vio con aquella mirada que a Derek le daba ánimos. Entonces le sonrió, pero Derek al ver aquella sonrisa se dio cuenta de que estaba sudoroso su rostro y parecía que se viera de otro color, puso su mano en la mejilla y este seguía sonriendo, Derek le dijo.
—Jérémie ¿Usas una mascarilla en tu cara?
Jérémie corrió afuera y se metió al baño, pero en su carrera entró al baño de damas. Derek le gritó que estaba equivocado, pero fue demasiado tarde ya estaba adentro y cerró la puerta. Menos mal y no había ninguna mujer allí adentro.
Derek sólo sonrió y se quedó a esperarlo en la cocina, pero este se tardó tanto que Derek decidió irle a buscar al baño, pero antes llamó al técnico y mando a revisar el aire de la cocina.
Derek llegó a la puerta y entonces la toca con fuerzas, mientras le llamaba. .
—Jérémie, ¿estás bien?
—Sí, señor ya voy a salir. Me estoy refrescando.
Pero allí adentro Jérémie estaba a punto de llorar ya que el exceso de calor le había hecho mojar toda su humanidad.
Derek espero un poco y luego fue a su oficina regresando con una toalla. Toma, es una toalla Jérémie, con ella podrás secarte bien y regresar a la cocina, ya te hice reparar el aire, te sentirá mejor ahora. El hombrecito salió y tomando la toalla la puso en su cuello y juntos regresaron a la cocina.
Derek lo miró compasivo, entonces Jérémie le dijo con voz chillona.
—No me miré así señor Derek que no me gusta que me compadezcan, todo tiene solución en esta vida…
Caminó apresurado y se limitó a sus comidas.
Derek observó entonces que sus dedos estaban delgados otra a vez y que tenía la piel del antebrazo arrugada… Cuando iba por el pasillo de regresó a su oficina, oyó que Jérémie pegó un gritillo, se devolvió y lo vio poniendo su mano bajo el grifo de agua fría, una de las ayudantes iba en carrera al cafetín, Derek la detuvo.
—¿Fue mucho lo que se quemó el chef?
—Sólo fue su dedo meñique, se le hará el manchón negro en la piel, pero nada más. Fue todo el dedo. Derek frunció el ceño.
Cuando se asomó de nuevo a la cocina, ya estaban llevando los platillos a la sala de eventos y al llegar allí vio a Aby, estaba en zapatos deportivos y un jeans que le ajustaba muy bonito a su cuerpo. Derek alegró su día cuando al fin la vio. Pero ella no estaba más que pendiente de adornar las mesas de degustación. Derek se quedó a la distancia admirando la destreza con la que elaboraba ramos completos de rosas hechas con fresas en rodajas y con pepinos y piñas hacía unos cuencos para salsas que iba preparando con gran conocimiento. Entonces se preguntó:
—¿Y en qué momento esa mujer aprendió a hacer todo eso? —pero para eso estaba detrás de él, Lara. Ella la conocía mejor que nadie.
—Ella es niñera Derek —le respondió— y entre sus funciones esta ayudar a preparar eventos infantiles, por supuesto eso involucra adornar mesas de alimentos. ¿Verdad que es súper útil mi amiga?
Derek asintió con una sonrisa pícara en los labios.
Cuando ya todo estaba listo y preparado todos fueron a cambiarse y a ponerse lindos. A las tres de la tarde estaban puntuales en el salón de eventos.
Ritter hizo la alocución de entrada y felicitó a los trabajadores por su arduo trabajo durante todo el año. Luego Derek también agradeció a todos por su apoyo y por último Zav dio un cordial saludo a todos.
Terminadas las formalidades se comenzaron a entregar los premios a los ganadores. En una entrega de trofeo al segundo lugar al trabajador del año, Derek y Aby eran los encargados de entregar el premio, ambos felicitaron a la chica ganadora, pero esta tuvo una caída aparatosa y fue a dar a las piernas de Derek, quien enseguida la apretó por la cintura para que no siguiera en camino al piso, lo que puso a Aby colorada y hasta enojada por el incidente, Derek se estuvo riendo durante toda la velada por ese hecho.
Cuando la noche caía llegó una orquesta musical y todos salieron al área de la pista de baile. Derek se acercó a Aby y risueño le dijo:
—¿Me acompañas en esta pieza? Creo que podríamos simular un baile perfecto. Lo único que te aseguró es que si caes tienes mis piernas para caer segura en ellas —claro en aquellas palabras y esa sonrisa ladeada iba claramente implícita una puntada por el caliente momento en que la chica premiada fue apretada por los brazos de él y el rostro de Aby se transformó en el de una tigresa a punto de sacarle los ojos a aquella pobre chica.
—Claro que sí. Ella lo llevaba de la mano, mientras que él sonreía mientras iba impulsado a la pista.
Como todo un experto con su silla eléctrica, la manejó de manera que pudo hacer brillar a su pareja y él quedar muy bien. Pero casualmente y como él predijo, la chica se tropezó con el pie de freno de la silla y cayó en las piernas de Derek, este la apretó por la cintura pero en ello apretó su mano, ella chillo y él sin saber que pasaba le apretó la mano entonces Aby gritó, Derek le soltó la mano y fue entonces cuando Derek vio como tenía el dedo meñique toralmente negra la quemada.
Cap. 114: El beso de los novios. El enorme jardín de la mansión de Derek Wolf estaba decorado de colores pasteles y un gran arco de rosas Blancas lo cubría. Había muchas piedrecitas en el largo camino desde la puerta del jardín hasta el aro de los novios. Un sacerdote estaba esperando mientras apretaba su libro de oraciones en sus manos y un colgante del rosario marcaba unas cuantas enseñanzas que daría el cura a los novios y los presentes ese día, soleado y maravilloso.Aby salió de la mano de su padre, un anciano abogado que se veía tan orgulloso de su hija y de todo lo que ella representaba… Se detuvieron en la entrada principal hasta oír el arrancar de la orquesta y los coros.Todos se pusieron de pié cuando sonaron los compases de un Ave María cantados por un coro de pequeñas y bellas niñas que entre risas y bromas lo cantaban acompasadas.La clínica estaba toda presente. Todos los compañeros de trabajo de los novios y los dueños de las clínicas Wolf estaban allí…El novi
Cap. 113: Un perdón no es suficiente.Derek esperaba en la sala de operaciones, mientras Mía y Ritter estaban en la sala de operaciones. El rostro de Derek estaba totalmente serio, de su boca nadie había oído que pronunciase alguna palabra desde que vio a Aby en aquel pozo de sangre…—Hijo —le dijo Zav sentándose a su lado y apretando su mano dentro de la de él—. Todo va a salir bien.Derek continuaba viendo al frente, a la nada.—A veces no sabemos con quien convivimos, y tu madre siempre ha sido manipuladora, pero jamás imagine que fuese capaz de hacer todas las cosas que te hizo para evitar que te unieras a esta muchacha.Derek resopló.—Mi madre aceptó a Adalia a mi lado, sólo porque con ella a mi lado yo obtendría la vice presidencia de las clínicas, de lo contrario no lo hubiese hecho. Ya luego con nació Berit ella sintió que tenía a alguien más en su vida.Zav sonrió.—Sí, ella pensó que tendría a alguien más a quien manipular, pero se encontró con una dura roca, es decir, Be
Cap. 112: ¡Paralítico!Derek salió de la habitación mientras su madre le seguía.—Madre ¿qué haces aquí? ¿Por qué no avisas que vendrás y llegas así sin avisar y sin tocar a la puerta de los demás… ¿Hasta cuando esta invasión a mi privacidad?—Derek, he venido porque quiero salvarte precisamente de ese francés. ¿O acaso estás interesado en ese francés?Derek soltó la carcajada.—Madre, te repito: ¡RESPETA MI PRIVACIDAD! Lo que yo haga con mi vida es mi asunto y tú no tienes nada que ver con ella. ¿Estamos?—No estamos, no me resigno a ver que tú, sólo por esa necesidad de cariño y de ser reconocido seas capaz de aceptar a ese hombre aquí…—Mamá tú viniste por qué quieres separarme de ese hombre o de todo lo que “ese hombre significa para mi”… ¡MALDICIÓN VETE! DÉJAME DECIDIR LO QUE QUIERO EN MI VIDA Y CON QUIEN! Derek le gritaba tan fuerte que Jérémie estaba muy nerviosa en la cocina caminando de un lado a otro, las mucamas estaban caminando también alrededor de las escaleras y los
Cap. 111: SituacionesDerek apretó la mano de ella cuando la sintió querer zafarse de su agarre, entonces ella chilló de dolor y él miró la mano que mantenía sostenida entre las de él para quedarse sorprendido al ver que el dedo meñique estaba toda la piel negra por una quemadura que había sufrido. Derek se quedó estupefacto al darse cuenta de que su amada Aby tenía una quemada igual a la que había sufrido, esa mañana, su chef Jérémie en la cocina, justo cuando preparaba las delicias que todos degustaban y halagaban por su exquisito sabor. En silencio simuló no haberse dado cuenta de nada, quería escuchar que le diría Aby con respecto a lo que tenía en ese preciso dedo.—Aby, ¿te pasa algo? ¿Te duele esta mano?Ella lo miró con dolor en sus ojos y a punto de llorar.—Es que me quemé este dedo cuando ayudaba a adornar las mesas de degustación, ya sabes que me gusta hacer eso.—Sí, ya veo. Pero es que eso lo tenía que hacer mi chef Jérémie y resulta que este se fue y ni siquiera t
Cap. 110: Doble compromiso.Después de 15 días de intenso trabajo entre las clínicas y la mansión de Ritter preparando los adornos y envolviendo los regalos y premios a entregar al personal, así que se hizo intenso el trabajo que tuvieron que hacer entre todos.Aquél día el rollizo chef llegó bien temprano a las clínicas, ya en las cocinas las ayudantes habían acondicionado con todos los ingredientes que el chef había pedido con antelación.Jérémie estaba ajetreado aquella mañana, mientras que Derek se movía angustiado y marcaba cada cinco minutos un número telefónico, sin embargo ese número parecía estar apagado.Derek entró al auditorio y Lara estaba siendo ayudada a colocar una tarima en el centro, los hombres movían cada cosa según las instruciciones de ella, Derek se le acercó y le preguntó.—Lara, ¿Has tenido noticias de Aby hoy?—Sí, ella está muy ocupada así que no podrá estar por estos lados…—¿Qué dices? ¿Y por qué no podrá estar por aquí? —Por qué ella estará hoy prepar
Cap. 109: Mi esposaSi Derek tenía dudas sobre luchar o no por volver a conseguir el amor de Aby, con este beso todo quedó muy claro. Él no la dejara ir esta vez.Aquella mañana Jérémie llegó muy temprano, estaba animado y conversador. La primera en notarlo fue Berit.—Hallo, Jérémie. Hoy estas contento. ¿Por qué?—Quizás y sólo quizás comparta contigo hoy algún secretito de cocina.—Entonces vendré directo a la cocina hoy. Por cierto Jérémie, la abuela se fue a su chalet, así que en cuanto regresé de clases podemos esta a nuestras anchas.—¿Te gustaría que traiga a Arón más tarde?—Sí —Berit abrió sus ojos enormemente y junto sus manos —. Soy muy feliz al poder compartir con mi… Amiguito Arón. Jérémie sonrió divertido y agregó:—Haré un postre que les guste a los dos.—Nos vemos Jérémie, estoy muy feliz hoy porque tú estad feliz y me traerás a mi niño Arón.***Derek aquella mañana se vistió en un traje de taller en beige todo con una camisa en dos tonalidades más oscuras, lo q







