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Cap. 109:  Mi esposa

last update Veröffentlichungsdatum: 31.07.2023 22:15:25

Cap. 109:  Mi esposa

Si Derek tenía dudas sobre luchar o no por volver a conseguir el amor de  Aby, con este beso todo quedó muy claro. Él no la dejara ir esta vez.

Aquella mañana Jérémie llegó muy temprano, estaba animado y conversador. La primera en notarlo fue Berit.

—Hallo, Jérémie.  Hoy estas contento. ¿Por qué?

—Quizás y sólo quizás comparta contigo hoy algún secretito de cocina.

—Entonces vendré directo a la cocina hoy.  Por cierto Jérémie, la abuela se fue a su chalet, así que en cuanto regresé de clases podemos esta a nuestras anchas.

—¿Te gustaría que traiga a Arón más tarde?

—Sí —Berit abrió sus ojos enormemente y junto sus manos —. Soy muy feliz al poder compartir con mi… Amiguito Arón. 

Jérémie sonrió divertido y agregó:

—Haré un postre que les guste a los dos.

—Nos vemos Jérémie, estoy muy feliz hoy porque tú estad feliz y me traerás a mi  niño Arón.

***

Derek aquella mañana se vistió en un traje de taller en beige todo con una camisa en dos tonalidades más oscuras, lo que le resaltaba el color de su rostro y su cabello dorado. Estaba esperando a que Berit saliera cuando la vio venir con Jérémie, quien le dio una mirada de reojo a Derek que hizo que este se ruborizara, pero ya a Derek empezaba a tomarse como algo común las miradas indiscretas e intensas de Jérémie, que aunque igual le daban una sensación extraña ya no se avergonzado sino que las sentía como un halago y admiración sintiéndose cómodo con ello.

Fue así que se fue a la oficina, pero antes de salir Berit le lanzó una punta a su papá.

—Oye, papi ¿No te has dado cuenta cómo Jérémie te mira?  Es que a mí me causa mucha risa verlo revolotear cuando tú estás cerca.

Derek se volvió a verla, pero el aire frío que evaporó de sus ojos hizo que Berit aleteara sus manos.

—UY, creo que me equivoque hoy al escoger el tema.

—Yo también lo creo, pienso que no debes copiar a Marlene en las cosas desagradables, sino en lo que ves bueno en ella. ¿De acuerdo?

—Está bien… Me dejas claro que no  puedo copiar nada de ella…

Derek la miró entre pestañas y ella sólo agregó:

—Todos sus nietos pensamos igual, así que no me condenes.

Derek tarareó una risa en la garganta.  

Nos vemos pronto. Cuídate. —le dijo a su hija, para luego irse a su auto.  Sintió detrás de él a Jérémie.

—Señor, ¿puedo traer a Arón, es que Berit me lo pidió.

—Sí, Jérémie, lo puedes traer siempre que quieras, sólo que debes vigilarles mientras estén contigo, recuerda que Berit está grande, pero también es una niña. 

—Sí señor. ¿Y usted tiene alguna cita hoy? Es se puso muy guapo.

Derek se volvió a verle y notó de nuevo que sus mejillas no se sonrojaron.

—Tengo que contarte algunas cosas nuevas en mi vida Jeremie, pero ahora no tengo tiempo.

Él lo miraba con ojos de borrego regañado.

 —¿Quiere que le preparé algún plato especial?

—No, quiero que hoy hagas una cena especial, porque traeré a cenar a una mujer que es especial en mi vida.

—Derek notó una agitación extraña en los ojos y las manos del chef. Sintió de nuevo ese palpitar acelerado y volvió a reírse de sí mismo cuando el auto arrancó.

«Creo que ese Jérémie es muy exagerado. ¿Será que todos los franceses son así? Me colocare esa etiqueta en un buscador de internet, quizás consiga la respuesta a esto». Se volvió a este y le movió la mano para despedirse.

Pero no esperó llegar a la oficina para hacer su consulta, en seguida lo hizo en su Iphone, pero le fue peor de lo que se imaginaba, pues las respuestas no le gustaron para nada.

Llegó a la oficina con las mejillas a punto de sangrarle, Emma le bromeó:

—Doctor,  ¿se vino a pié? Es que tal parece que se tomó todo el sol en el rostro. Viene colorado.

—Sólo sonrió y siguió  su oficina.

***

A media mañana Jérémie salió apresurado de la mansión,  pero entonces un auto convertible en color ladrillo y vidrios oscuros lo siguió y luego en la parada de bus se fue tras  el transporte en el que este se subió, después se detuvo frente la vivienda en la cual entró el hombrecito rollizo. Unos minutos  después este salió con un niño en brazos  y una chica que se fue caminando mientras él ya tenía una taxis esperándolo. El auto caramelo lo siguió en su recorrido en taxi, pero el chef regresó  a la mansión.

Berit regresó del colegio, pero ya Jérémie había traído a su hijo a la casa, así que Berit bajó del auto muy entusiasmada para jugar con Arón… Al verlo se emocionó mucho y lo ayudó a subir a su habitación. Cuando llegó arriba Berit lo levantó para ponerlo en la cama, entonces Jérémie estaba entrando con una de las mucamas y cerró la puerta.

—A ver Berit, ¿qué van a jugar? su papá me dijo que tenía que estarlos vigilando todo el tiempo, porque los dos son niños, pero yo me tengo que ir a mi otro trabajo, ¿puedes encargarte de él?

—Sí, pero no podemos quedarnos solos.

—Ya hablé con la señora y ella se encargará de  cuidarlos, así que estará cerca a la habitación todo el día…  Trata de no hacer mucho escándalo. Tú papi sabe que Aron esta aquí y estuvo de acuerdo.

—Ve tranquila —. Estaré al pendiente.

Jérémie salió apresurado y tomó de nuevo el transporte, el auto lo volvió a seguir, pero esta vez se quedó frente a la casa de Jérémie, esta vez el chef se tardó más de lo normal, pero  para sorpresa del conductor que le seguía de aquella casa salió fue una bonita dama, de cabellos rulos dorados y ojos azul grisáceo. Vestía elegante y bien trajeada, en uno delicados tacones altos. El conductor del auto sacó una cámara de alto alcance y disparó una ráfaga de tomas,  conectándose al móvil y haciendo llegar las fotos a su cliente.

Luego hizo una llamada:

—Señor, ahí le hago llegar las fotos de la mujer que salió de esa vivienda.

Del otro lado le dijeron:

—Ahora siga a esa mujer y no la pierda de vista y no deje de reportarme cada uno de sus pasos.

***

Aby llegó alegre a la oficina.

—Buenos días Derek, ¿cómo te has sentido?

Derek la miró detallándola.

Aby sonrió pícara,  pero Derek  enserio su rostro.

En ese momento Ritter entró en la oficina, ellos se sobresaltaron y se sentaron en sus escritorios.  Ritter notó el ambiente tenso.

—Hallo! Derek ¿recuerdas que la próxima semana será el agasajo de aniversario de las clínicas? así que me gustaría que colaborasen  con Lara para la preparación de todo el evento.

—Claro que si doctor —respondió Aby.

Derek sólo asintió.

***

Aquella tarde Aby se llegó apresurada a su casa,  pero unos minutos después salió el hombre rollizo y tomó un taxi.  Bajándose nuevamente en la mansión de Derek. 

Una media hora después Derek se bajaba de su auto, el chofer le ayudó a colocarse en la silla y luego lo acompañó hasta dentro de la casa como hacía cada día.

Derek pasó a su ascensor. Luego de que le hicieron las terapias se dio una ducha y volvió a bajar, yéndose directamente a la cocina.  Allí estaba Jérémie preparando la cena.

—Jérémie ¿dejaste tu trabajo de las tardes?  

—Sí señor, no tengo cuidador para Arón. Pero dígame si tiene algún problema con qué yo traiga al niño conmigo por ahora.

—No. Si no tienes otra alternativa.  No pierdas cuidado, a mi me gusta que lo traigas, mi hija se entretiene con él.

—¿Y a usted no le gustan mucho los niños? Es decir, su ex esposa era quizás quien se encargaba siempre de su hija.

—Pues no, Aby siempre  ha andado conmigo, mucho más que con su madre. 

—¿Y por  qué se divorciaron?

—Mi ex tiene muy mal carácter…  Por cierto Jérémie, habrá un evento en las clínicas la próxima semana. ¿Tú podrías encargarte de la comida y lo entremeses?  Creo que sería una buena oportunidad para obtener entradas extras para la familia.  Así podrías regalarle un ramo de flores a tu esposa.

—Sería muy bueno eso. Pero me temó que no podré ir.

—¿Por qué? Yo recomendé tu comida, y en especial tus postres. Ya algunos quieren probar tus platillos.

—No sé señor, no sé si podré…

Berit venía entrando con el niño de la mano.

—papi, deja de comprometer a Jérémie que él tiene que cuidar a su hijo.  Derek se dio la vuelta y captó un guiño de ojo entre ambos…

—Pues lo siento Jérémie, pero ya te comprometí y eres mi empleado… Así que irás a la clínica ese día…

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