Compartir

Cap. 57: Citación

Autor: M. Díaz
last update Fecha de publicación: 2023-04-26 23:31:35

Cap. 57: Citación

Ritter estaba esperando que la mujer le respondiera, pero ella parecía estar tranquila, así que mirándolo a los ojos le dijo:

—Soy realmente la doctora Mía Koch. ¿Y tú por qué me mandaste a investigar?

—Porque me dijo que estuvo el día de mi nacimiento y mis padres me negaron conocerla, eso me dio a entender que había un secreto que la envolvía a usted conmigo.

La mujer se levantó y tomó el auricular del teléfono al lado de la puerta.

—Que nos envíen dos cafés a la sala, por favor.

Después que les trajeron los cafés, la mujer siguió la conversación con él.

—Ritter —dijo ella con serenidad—. Yo… Es decir, mis padres eran los dueños de clínicas Wolf, no sé si has visto que en los documentos anteriores a la venta de la clínica figuran como Centro de fecundación Koch & Asociados, allí figuraban tus padres, Marlene y Zav como socios de mis padres.   

—Eso ya lo sé, hace poco, mi esposa y yo sufrimos un secuestro a nuestros hijos recién nacidos y la persona que mandó  a atar a mi esposa para impedir que ella saliera a buscar a sus hijos uso su nombre para despistar a las autoridades.

—¡Uff Sí! Yo me enteré de eso.  Pero no tengo nada que ver.

—Eso también lo sé, las personas que lo hicieron ya confesaron que usaron su nombre sólo para despistar, pero yo ahora quiero saber más de usted. Por ejemplo: ¿Por qué está muerta legalmente  y sigue aquí más viva que nunca y con documentos falseados?  ¿Qué pretende con esto? Y lo que más me interesa ¿Por qué usted presenció mi nacimiento y mis padres niegan conocerla?

—Empecemos por la primera  y segunda pregunta. Quién soy? Bueno… Por favor mira esa pintura que está en esa pared —Ritter se volvió y notó que era un feto en un ecosonograma—. ¿Sabes quién es el niño en ese ecosonograma?

Ritter seguía mirando a la mujer con aquellos ojos llenos de expectación y con su labio superior en tics del lado izquierdo negó.

—Pues te cuento: la mujer que me hacía la limpieza en casa era una chica joven, a ella le gustaba pintar y yo le di una beca para que realizará su sueño, estudiar artes plásticas, cuando hizo ese cuadro aún no había empezado sus estudios… puedes ver que era muy buena, aún guardo muchas de sus obras con mucho cariño.

—¿Era? ¿Falleció?

—Sí, ella vivía conmigo y cuando me cambie de lugar, ella se quedó rentada aquí para hacer sus pinturas, pero una noche alguien entró y la asesinó a puñaladas para luego quemar su cuerpo maniatado dentro de un grueso colchón de goma espuma. Ella se carbonizó, tanto que no se pudo reconocer el cuerpo y dieron por hecho era el mío.  El feto que ves allí, eres tú dentro del cuerpo de tu madre y esa madre soy yo.

Ritter desmesuro sus ojos.

—¿Qué dijo?

—Lo que oíste.  Yo soy tu madre biológica. Zav no podía tener hijos y después de hacer varios tratamientos a los espermas  de él decidí probar en mi propio cuerpo inseminándome yo con aquellos espermas que había rescatado totalmente sanos y fuertes. Yo estaba soltera, pero locamente enamorada de tu padre, quien estaba casado desde tiempo  atrás con Marlene.

Ritter vio los ojos cristalizados de la mujer y sintió mucha pena por ella. Apretó la mandíbula y luego arrugó su frente:

—¿Él la obligó a entregarme a ellos?

Ella limpió sus lágrimas.

—No, Zav estaba casado con Marlene y fue ella quien me encerró en un lugar qué aún no sé qué lugar era y que luego de los tres meses de amamantado inicial ella te llevó consigo.

—¿Marlene fue capaz de eso?

—Y de más aún, me dejó encerrada en ese lugar, hasta que me llevó un  contrato de vientre alquilado, por una exorbitante  cantidad de dinero que yo supuestamente cobré por ello y otro contrato de confidencialidad. Lo firmé para salir de allí.

—Y mi padre no hizo nada, si tú querías tener al niño nadie podía obligarte a entregarlo, o fue él quien te obligó a hacerlo.

—Ella y sólo ella lo hizo, porque cuando yo quedé embarazada  de Zav, este me confesó que estaba enamorado de mí y yo como lo amaba mantuve una relación de amante con él, Marlene nunca me lo perdonó, imagino que por eso me encerró durante casi un año entre esas cuatro paredes.

—Y las clínicas, ¿por qué se las vendiste a Zav?

—Cuando mis padres murieron me dejaron las clínicas, así que cuando estaba con Zav me convenció de poner todo a su nombre antes de que Marlene me dejará en la ruina, pero después de que quemaron el ático yo me fui lejos hasta ahora que regresé.  Ya todo estaba en manos de Zav cuando yo desaparecí.

Ritter aún estaba incrédulo.

—Todo esto que me dice me aturde totalmente. Es demasiado fuerte todo. NO entiendo cómo lo ha guardado por tanto tiempo.

Ritter no apartaba los ojos de aquella mujer que a pesar de estar llorando sus ojos mostraban un brillo y una ternura cuando lo veía. Se levantó y caminó un poco, luego regresó al lado de la doctora mesando sus cabellos.

—¿Y Qué piensa hacer?

—Quise que supieras la verdad y que me ayudes a recuperar toda la fortuna de mis padres así como las clínicas. Yo, aunque he estado lejos he seguido tus pasos y sé cuan brillante eres, además esa clínica funciona y ha surgido tanto es gracias a tu gestión. Por otro lado Marlene ha sido capaz de muchas cosas sólo porque quiere que sea Derek quien herede las clínicas y toda la fortuna que en verdad me corresponde es a mí y a ti.  

—¿Y Derek si es hijo de Marlene y Zav?  —preguntó dudoso.

—Sí, conozco al médico que inseminó a Marlene porque yo misma le entregué el semen que quedó después de mi tratamiento, para que lo usara con ella,   así que indudablemente Derek es hijo de ellos dos en su matrimonio, gracias a mi tratamiento.

Ritter respiró profundo…

—Sí toda la fortuna que ostentan los Wolf es tuya, yo me encargaré de que vuelva a tus manos. Sólo que la gestión de mi padre me gustaría que la respetaras, porque él viajó mucho e hizo demostraciones que avalaron nuestra clínica y sus tratamientos. Por mi no te preocupes, yo ya tengo una sociedad que está bien encaminada, pero debo conocer la otra parte de boca de Marlene y sobre todo de Zav. A quien admiró y amo profundamente.

—Puedes decirle a tus padres que lo averiguaste por tu cuenta, porque ellos no deben saber que estoy viva, al menos no aún.

Ritter salió de aquél lugar con el corazón hecho añicos.

«Siempre sospeché que Derek no era del todo mi hermano, en cambio sí que  sospeché que Marlene no era mi madre», pensó mientras cruzaba la calle para entrar en la clínica.  

Al llegar a su oficina Emma corrió a encontrarlo y caminar a su lado. Ritter se detuvo al ver la palidez en el rostro de la mujer.

—¿Qué sucede? ¿Por qué estas tan pálida?

—Doctor Wolf, hay alguien esperándolo en su oficina.

Ritter apretó la mandíbula y masculló:

—Es Erika Meyer, ¿no es así? —Emma asintió con el horror dibujado de su rostro.

—¿Qué coño haces aquí? —le dijo de una vez al entrar a Erika. La mujer se levantó y sonriendo se le encimó, pero Ritter no se contuvo, la tomó de los hombros y la jamaqueó.

—¡Eres una perra y no voy a descansar hasta verte hundida en la cárcel por querer matar a mis hijos aún antes de nacer! —Paff!—. ¡Eres una maldit4 desgraciada!

Erika puso su mano en la mejilla y con los ojos rojos de ira, levantó su teléfono, enseguida un mensaje se vio en la pantalla del teléfono de Ritter. Este la volvió a sacudir sosteniéndola con fuerzas.

—¿Qué m****a inventaste ahora para enviarme? Mujer falsa.

—¡Suéltame! Ve y mira para lo único que sirves —tiró de su brazo violentamente y se alejó de él,  tomando la manilla de la  puerta y desde allí le soltó—. Mientras tú andas tratando de inculparme de que, “supuestamente”, le causé el conato de aborto a la puta que tienes, yo te muestro allí lo que ella hace con su amiguito… Y te diré más, Ritter Wolf, como reciba otra citación de la  policía,  esos videos se verán en el mundo entero.

Así salió en carrera dejando a Ritter ardiendo de ira.

Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App

Último capítulo

  • Buscando al padre de mi hijo   Cap. 114:  El beso de los novios.  

    Cap. 114: El beso de los novios. El enorme jardín de la mansión de Derek Wolf estaba decorado de colores pasteles y un gran arco de rosas Blancas lo cubría. Había muchas piedrecitas en el largo camino desde la puerta del jardín hasta el aro de los novios. Un sacerdote estaba esperando mientras apretaba su libro de oraciones en sus manos y un colgante del rosario marcaba unas cuantas enseñanzas que daría el cura a los novios y los presentes ese día, soleado y maravilloso.Aby salió de la mano de su padre, un anciano abogado que se veía tan orgulloso de su hija y de todo lo que ella representaba… Se detuvieron en la entrada principal hasta oír el arrancar de la orquesta y los coros.Todos se pusieron de pié cuando sonaron los compases de un Ave María cantados por un coro de pequeñas y bellas niñas que entre risas y bromas lo cantaban acompasadas.La clínica estaba toda presente. Todos los compañeros de trabajo de los novios y los dueños de las clínicas Wolf estaban allí…El novi

  • Buscando al padre de mi hijo   Cap. 113: Un perdón no es suficiente.

    Cap. 113: Un perdón no es suficiente.Derek esperaba en la sala de operaciones, mientras Mía y Ritter estaban en la sala de operaciones. El rostro de Derek estaba totalmente serio, de su boca nadie había oído que pronunciase alguna palabra desde que vio a Aby en aquel pozo de sangre…—Hijo —le dijo Zav sentándose a su lado y apretando su mano dentro de la de él—. Todo va a salir bien.Derek continuaba viendo al frente, a la nada.—A veces no sabemos con quien convivimos, y tu madre siempre ha sido manipuladora, pero jamás imagine que fuese capaz de hacer todas las cosas que te hizo para evitar que te unieras a esta muchacha.Derek resopló.—Mi madre aceptó a Adalia a mi lado, sólo porque con ella a mi lado yo obtendría la vice presidencia de las clínicas, de lo contrario no lo hubiese hecho. Ya luego con nació Berit ella sintió que tenía a alguien más en su vida.Zav sonrió.—Sí, ella pensó que tendría a alguien más a quien manipular, pero se encontró con una dura roca, es decir, Be

  • Buscando al padre de mi hijo   Cap. 112: ¡Paralítico!

    Cap. 112: ¡Paralítico!Derek salió de la habitación mientras su madre le seguía.—Madre ¿qué haces aquí? ¿Por qué no avisas que vendrás y llegas así sin avisar y sin tocar a la puerta de los demás… ¿Hasta cuando esta invasión a mi privacidad?—Derek, he venido porque quiero salvarte precisamente de ese francés. ¿O acaso estás interesado en ese francés?Derek soltó la carcajada.—Madre, te repito: ¡RESPETA MI PRIVACIDAD! Lo que yo haga con mi vida es mi asunto y tú no tienes nada que ver con ella. ¿Estamos?—No estamos, no me resigno a ver que tú, sólo por esa necesidad de cariño y de ser reconocido seas capaz de aceptar a ese hombre aquí…—Mamá tú viniste por qué quieres separarme de ese hombre o de todo lo que “ese hombre significa para mi”… ¡MALDICIÓN VETE! DÉJAME DECIDIR LO QUE QUIERO EN MI VIDA Y CON QUIEN! Derek le gritaba tan fuerte que Jérémie estaba muy nerviosa en la cocina caminando de un lado a otro, las mucamas estaban caminando también alrededor de las escaleras y los

  • Buscando al padre de mi hijo   Cap. 111:   Situaciones

    Cap. 111: SituacionesDerek apretó la mano de ella cuando la sintió querer zafarse de su agarre, entonces ella chilló de dolor y él miró la mano que mantenía sostenida entre las de él para quedarse sorprendido al ver que el dedo meñique estaba toda la piel negra por una quemadura que había sufrido. Derek se quedó estupefacto al darse cuenta de que su amada Aby tenía una quemada igual a la que había sufrido, esa mañana, su chef Jérémie en la cocina, justo cuando preparaba las delicias que todos degustaban y halagaban por su exquisito sabor. En silencio simuló no haberse dado cuenta de nada, quería escuchar que le diría Aby con respecto a lo que tenía en ese preciso dedo.—Aby, ¿te pasa algo? ¿Te duele esta mano?Ella lo miró con dolor en sus ojos y a punto de llorar.—Es que me quemé este dedo cuando ayudaba a adornar las mesas de degustación, ya sabes que me gusta hacer eso.—Sí, ya veo. Pero es que eso lo tenía que hacer mi chef Jérémie y resulta que este se fue y ni siquiera t

  • Buscando al padre de mi hijo   Cap. 110:  Doble compromiso.

    Cap. 110: Doble compromiso.Después de 15 días de intenso trabajo entre las clínicas y la mansión de Ritter preparando los adornos y envolviendo los regalos y premios a entregar al personal, así que se hizo intenso el trabajo que tuvieron que hacer entre todos.Aquél día el rollizo chef llegó bien temprano a las clínicas, ya en las cocinas las ayudantes habían acondicionado con todos los ingredientes que el chef había pedido con antelación.Jérémie estaba ajetreado aquella mañana, mientras que Derek se movía angustiado y marcaba cada cinco minutos un número telefónico, sin embargo ese número parecía estar apagado.Derek entró al auditorio y Lara estaba siendo ayudada a colocar una tarima en el centro, los hombres movían cada cosa según las instruciciones de ella, Derek se le acercó y le preguntó.—Lara, ¿Has tenido noticias de Aby hoy?—Sí, ella está muy ocupada así que no podrá estar por estos lados…—¿Qué dices? ¿Y por qué no podrá estar por aquí? —Por qué ella estará hoy prepar

  • Buscando al padre de mi hijo   Cap. 109:  Mi esposa

    Cap. 109: Mi esposaSi Derek tenía dudas sobre luchar o no por volver a conseguir el amor de Aby, con este beso todo quedó muy claro. Él no la dejara ir esta vez.Aquella mañana Jérémie llegó muy temprano, estaba animado y conversador. La primera en notarlo fue Berit.—Hallo, Jérémie. Hoy estas contento. ¿Por qué?—Quizás y sólo quizás comparta contigo hoy algún secretito de cocina.—Entonces vendré directo a la cocina hoy. Por cierto Jérémie, la abuela se fue a su chalet, así que en cuanto regresé de clases podemos esta a nuestras anchas.—¿Te gustaría que traiga a Arón más tarde?—Sí —Berit abrió sus ojos enormemente y junto sus manos —. Soy muy feliz al poder compartir con mi… Amiguito Arón. Jérémie sonrió divertido y agregó:—Haré un postre que les guste a los dos.—Nos vemos Jérémie, estoy muy feliz hoy porque tú estad feliz y me traerás a mi niño Arón.***Derek aquella mañana se vistió en un traje de taller en beige todo con una camisa en dos tonalidades más oscuras, lo q

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status