LOGINMis mafiosas nos quedan pocos capítulos.
C93 — TE VOLVERÍA A ELEGIRSantiago estaba por acomodarse los puños de nuevo cuando, de pronto, sonó la marcha nupcial. Levantó la mirada y perdió completamente el aire.Emma apareció del brazo de su padre, lucía absolutamente impresionante, como una verdadera diosa descendida del cielo.La luz dorada del atardecer de Jalisco bañaba su piel delicada, haciendo resaltar su tono rubio e impecable.Su vestido era una obra de arte de Carla Fernández, una de las diseñadoras mexicanas más reconocidas: blanco marfil, con bordados artesanales en el corpiño que recordaban los patrones tradicionales de Oaxaca.La falda caía en capas ligeras de seda y tul, y las mangas largas terminaban en un encaje delicado.No era ostentoso; era sencillamente perfecto.Santiago no pudo evitar soltar un suspiro ahogado y murmurar para sí mismo, con el corazón saliéndosele del pecho:—Mi güera es la más hermosa de todo el puto mundo... pinche vida, qué afortunado soy.Olvidó dónde estaba, olvidó que había gente mi
CAPÍTULO 92- ¿CREES QUE HUYÓ?UN DÍA ANTES DE LA BODA...Emma estaba en la habitación meciendo a Antoni hasta que el bebé finalmente se quedó profundamente dormido. De pronto, Santiago apareció en el marco de la puerta y Emma le dio una sonrisa.—No deberías verme.—Ya te vi miles de veces.—Me refiero a antes de la boda.—Técnicamente, también me casé contigo antes de la boda.Emma intentó parecer molesta.—Vete.Santiago no se movió; en lugar de eso, se acercó a la cuna. Miró a Antoni y después a ella.—¿Estás nerviosa?Emma tardó un momento en responder.—Sí. Un poco.El capo asintió con la cabeza.—Yo también.Aquella confesión la sorprendió por completo.—¿Tú?—¿Qué?—No pareces para nada nervioso. De hecho... eres la última persona que pensaría que estuviera nerviosa.—Eso es porque soy bien chingón fingiendo.Emma lo observó detenidamente alzando una ceja.—¿Y de qué tienes miedo?Santiago miró primero al bebé, luego a ella y, por una vez en su vida, no hizo ninguna broma.—Ten
CAPÍTULO 91 - ¡YO NO DIJE QUE NO QUISIERA CASARME CONTIGO!Finalmente, y cumpliendo cada una de las promesas hechas, Santiago le daría a su adorada güera la boda que ella verdaderamente merecía.No habría huidas, ni carreras, ni sombras del pasado empañando el momento.Sería un enlace majestuoso, cálido y profundamente emotivo en el corazón de Jalisco, en una imponente hacienda mexicana vestida con flores de azahar, mariachis de gala y la luz dorada del atardecer.México — Semanas despuésEmma estaba revisando minuciosamente cada preparativo. No obstante, no estaba feliz; al contrario, se sentía sumamente abrumada. Había flores por todas partes, listas interminables de invitados, esquemas de seguridad, manteles, llamadas telefónicas, vestidos que ajustar y familiares opinando a cada minuto.Santiago entró y la encontró arrancando nombres bruscamente de una lista.—¿Qué haces?Emma ni siquiera levantó la cabeza.—Reduciendo invitados.El capo se acercó y tomó uno de los papeles que ell
C90 - ME CASO CONTIGOMás tarde, durante la cena, Olivia no pudo evitar notar un comportamiento sumamente extraño en la casa: las niñas no paraban de cuchichear, Emiliano desaparecía misteriosamente y Daisy estuvo a punto de revelar un secreto tres veces distintas.De pronto, mientras comían, la pequeña soltó:—Mamá, es que Emiliano quiere...Lottie le tapó la boca con la mano y Olivia dejó el tenedor sobre el plato, cruzándose de brazos.—A ver, ¿qué está pasando señoritas?Emiliano miró fijamente a las niñas.—Nada.Olivia levantó una ceja, sospechando del grupo.—Ustedes tres están conspirando en mi contra.—No es en tu contra —aclaró Lottie de inmediato.—¡Es para ti! —reveló Daisy tras zafarse de su hermana.—¡Daisy! —regañó Lottie.Olivia miró directamente a Emiliano.—¿Qué hiciste, Salazar?Emiliano le dedicó una sonrisa enigmática.—Come tranquila, ángel.—Emiliano...—Come mi amor... no es nada.Ella entrecerró los ojos, prometiéndose averiguar la verdad.Al anochecer, Emilia
C89 - NUESTRO PAPÁTres días después de aquel intenso operativo la paz finalmente regresó a las vidas de las familias.Olivia, Emma, Emiliano y Santiago, junto con todos los niños, abordaron un vuelo directo para retornar a su verdadero hogar en México.Sin embargo, antes de partir, hicieron la promesa de que regresarían sin falta para celebrar las festividades navideñas en Londres.Santiago no estaba particularmente entusiasmado con la idea de soportar el frío británico otra vez, pero, como era de esperarse, cedió sin protestar demasiado únicamente por amor a su adorable güera.México.Apenas el vehículo se detuvo frente a la casona principal, Daisy bajó corriendo a toda velocidad.—¡Mi habitación!Lottie corrió inmediatamente detrás de ella, protestando a mitad de la marcha:—¡No toques mis cosas!—¡Ni siquiera quiero tus cosas! —chilló Daisy desde la entrada.—¡Siempre quieres mis cosas!En la puerta del vehículo, Emiliano miró a Olivia con resignación.—Cinco segundos.Olivia sonr
C88 - UNA SORPRESALondres — Residencia Stanton.Olivia seguía inmóvil frente a la ventana y en el centro de la sala, Emma caminaba en círculos con Antoni completamente dormido contra el pecho.—Vas a hacer un agujero en el vidrio —murmuró Emma, buscando romper la tensión.Olivia ni siquiera giró la cabeza.—No puedo sentarme.Emma miró el reloj de pared.Apenas habían pasado unos cuantos minutos desde el brevísimo mensaje de James, pero la espera se sentía como si hubieran transcurrido horas enteras. De pronto, Antoni se movió apenas y Emma bajó la mirada para acomodarle la manta con delicadeza.—¿James dijo que estaban bien? —preguntó Olivia, de nuevo buscando convencerse.—Dijo que venían.—Eso no significa que estén bien.Emma no respondió; sencillamente porque estaba pensando exactamente lo mismo.Fue en ese instante cuando unas luces encendidas aparecieron al otro lado de la entrada principal. Olivia se enderezó de golpe y Emma dejó de respirar por un segundo.Un vehículo cruzó







