MasukHola, muchas gracias por leer esta historia,darle una oportunidad de lectura, las actualizaciones no dependen de mi si no de mi editora, publico el capítulo y primero tiene que pasa por revisión antes de ser publicada en la app, puede tardar incluso más de 24 horas. Acalarado ese punto, las invito a agregar la historia a su biblioteca y dejar sus comentarios. Muchas gracias
La noche todavía guardaba demasiados secretos y deudas por saldar.Alexander lo sabía. También sabía que, cuando el sol volviera a ocultarse, muchas cosas habrían cambiado, para bien o para mal.Dejó el teléfono sobre la mesa y se pasó una mano por el rostro. Había llamado a Amy con la esperanza de escucharla, pero, cuando tuvo la oportunidad, el miedo le cerró la garganta.Ahora debía concentrarse en algo mucho más peligroso que sus propios sentimientos.—Tenemos todo listo.La voz de Ezequiel rompió el silencio de la habitación, al entrar en él—Bueno casi todo —Aclaró—. Hay algo que debemos decidir antes de movernos.Alexander levantó la mirada hacia él. Sobre la mesa descansaban los informes, las fotografías y cada uno de los datos que habían conseguido reunir sobre Sakí.—Entonces hablemos —dijo, ocupando su lugar frente a la mesa.—Elí será el que se quede en el muelle, yo iré contigo a la casa de seguridad, entraremos por la parte de atrás—, dijo señalando el mapa.—Me parece p
¿Que probabilidades había en que fueran la misma persona?Ezequiel escuchaba con atención a Alexander. La manera en la que hablaba de aquella mujer le hacía ver que estaba perdidamente enamorado de ella. Había dolor en su voz, arrepentimiento en sus palabras y una clase de amor que no necesitaba ser explicado para entenderse.Quizá nunca llegaría a comprender del todo lo que Alexander sentía por Amy, pero podía reconocer el peso de amar a alguien y no saber cómo reparar el daño causado.Él también había amado a Linda. La había amado con todo lo que era, incluso cuando ella le pidió un mil veces que se alejara. Un mil veces no pudo hacerlo. Siempre encontró una razón para permanecer cerca, de una u otra manera, aferrándose a la esperanza de que algún día ella pudiera mirarlo de nuevo como antes.Sin embargo, escuchar a Alexander hablar de Amy, le hizo comprender que el amor podía tomar caminos distintos. Algunos luchaban por permanecer al lado de la persona amada; otros terminaban ac
¿Cómo dejar de sentir?¿Cómo olvidar?¿Cómo acabar con aquel sentimiento? Si cada vez que pensaba en ella se le erizaba la piel.Si aun podía sentir en sus labios el sabor de su piel.Si cuando cerraba los ojos su sonrisa se hacía presente. Se odiaba, se odiaba por que en su momento fue un cobarde. Un estúpido, que no tuvo el valor suficiente para hablar con la verdad.Destruyó dos corazones que lo querían con sinceridad, algo que pudo evitar . Y ahora estaba solo, con una rabia en su pecho y una cuenta que saldar.Observó aquel liquido transparente en su copa, sentía el rostro caliente. Su garganta ya no sintió el escozor del tequila cuando de golpe lo bebió.¿Cuántas llevaba? Perdió la cuenta.Solo salió de su departamento echo una furia, después de haber mandado al carajo una vez más a Kassandra.¡Vaya que era una mujer muy necia!Sonrió y movió la cabeza, él era igual.—¿Hoy te vas a emborrachar? Preguntó Ezequiel rompiendo aquel silencio que durante horas se había instal
El avión despegó y, mientras las luces de la ciudad comenzaban a desaparecer bajo las nubes, Amy cerró los ojos con fuerza , mientras las lágrimas salían sin esfuerzo. Había intentado convencerse de que todo quedaría atrás en cuanto abandonara aquel aeropuerto. No era así. El alma parecía haberse quedado en aquella ciudad, negándose a volver con ella. Su mente era un caos, sobre todo porque no podía dejar de pensar en aquella mujer. Joaquina. No entendía por qué su rostro le resultaba tan familiar. Ni por qué aquel abrazo había despertado una emoción que no podía explicar. ¿Cuanto tiempo llevaba sin sentir una calidez de ese tipo? Sin embargo ahí estaba, a pesar de nunca haberla visto antes. ¿O sí? Amy abrió los ojos lentamente y miró por la ventanilla. Por alguna razón, aquel encuentro había dejado una extraña sensación en su pecho. Y, sin saberlo, aquello que llevaba dentro acababa de reconocer a alguien que pertenecía a su pasado. **** —Esto es para ti.
A pasos a apresurados sale de aquella oficina, escucha como la secretaria amablemente le desea que le vaya bien, pero ella va que se la lleva el diablo por haber cedido a sus instintos otra vez, era de esperarse, con Alexander era asi. Al salir del ascensor no se da cuenta y su cuerpo choca contra alguien. Un sobre blanco cae a sus pies, se disculpa y rápidamente lo recoge, al erguirse se encuentra con una mujer de mirada triste y cansada, algo maltrata quizás por la vida. Esa mirada se transforma en la mas dulce, al sonreírle mostrando así toda su blanca dentadura siente que su corazón salta de emoción y un sentimiento que no sabe descifrar se apodera de ella. —¡Hola!—Pronuncia soltando el aire que no sabia que retenía. Sus ojos sin poder evitarlo se llenan de lágrimas, no entiende que es lo que le sucede, siente unas intensas ganas de echarse a llorar y de abrazarla con fuerza.¡Le resulta tan familiar!—¿Te encuentras bien?—La mujer frente a ella le pregunta. Amy al escuchar
Sus manos se posaron con rapidez en su cintura, acercándole así mas a él. Mientras sus labios se fundían con los de ella, necesitado …deseado. Subió una de sus manos a su rostro y acarició su mejilla profundizando así aquel acto lleno de pasión. En cuestión de segundos una corriente placentera recorrió sus cuerpos. Amy como si su vida dependiera de eso se aferró a su cuello, dejándose envolver por aquella intensidad de cercanía. Fue subida con agilidad a el escritorio, cayéndose de el alguno que otro objeto que poco importó. Enredó sus piernas en la cintura de aquel hombre que se comía su boca con lujuria, probó de sus besos sabor a un licor exquisito, o quizás eran aquellos labios candentes que le daban ese sabor. —Siéntenme Amy—. Habló contra su boca—,siente lo que haces en mi, tu, solo tu y nadie mas. —Me odié a mi misma por no ser suficiente para ti—Expresó en voz baja—. Hay momentos que quiero que me ames con locura, quiero que me beses y me hagas tuya, pero después quier







