Share

Advertencias Silenciosas

Author: Ava Sterling
last update publish date: 2026-03-30 02:24:00

**POV de Ava** 

La puerta principal se cerró detrás de mí con un clic suave que, de alguna manera, sonó más fuerte de lo que debería. La mano de mi madre permaneció sobre mi brazo mientras me guiaba por el pasillo familiar hacia la sala. La casa olía igual que siempre, una mezcla de flores frescas y el leve aroma de lo que había cocinado antes. Pero hoy el aire llevaba algo más pesado.  

Sandra ya estaba allí, sentada al borde del sofá con las piernas cruzadas. Me dio una sonrisa rápida, de esas que no llegan del todo a los ojos. El coche de Clara afuera no había sido producto de mi imaginación. Mi hermana mayor estaba en el sillón junto a la ventana, piernas cruzadas con elegancia, luciendo como la socialité compuesta que siempre había sido. Sin embargo, algo en su postura se sentía extraño, como si se sujetara demasiado.  

Mamá me guió hasta el sofá y se sentó a mi lado. Sus dedos apartaron un mechón suelto de mi rostro como solía hacerlo cuando era pequeña. Por un momento solo me miró, sus ojos buscando los míos con esa preocupación silenciosa que solo una madre puede sentir.  

—Ava, cariño —comenzó, con voz baja y cuidadosa—, ¿cómo has estado realmente? No las respuestas educadas que das a todos. Dime la verdad. ¿Cómo te trata Ethan estos días? ¿El bebé hace que las cosas sean más difíciles?  

Coloqué ambas manos sobre mi vientre. Los pequeños movimientos dentro de mí se sentían reconfortantes. —Ha estado… diferente últimamente —dije suavemente—. Mejor. Me trae el desayuno. Me sostiene. Incluso habla del bebé como si le importara.  

Mamá asintió lentamente, pero las líneas alrededor de sus ojos no se relajaron. Miró a Clara por medio segundo, luego volvió la vista hacia mí. —Me alegra escuchar eso. De verdad. Después de todo lo que pasó, recé todas las noches para que encontraras algo de paz en ese matrimonio.  

Hizo una pausa. Sus dedos se apretaron ligeramente sobre mi rodilla. —Pero necesito preguntarte algo, Ava. Y necesito que seas honesta conmigo.  

La habitación se sintió más pequeña. Sandra se movió en el sofá, pero permaneció en silencio. Clara mantuvo la mirada fija en la ventana, fingiendo observar la calle afuera.  

—¿Has notado algo extraño en Clara últimamente? —continuó mamá, bajando aún más la voz Ha estado callada en la casa. Retirada. A veces la veo mirando su teléfono con una expresión que no sé describir. Sé que toda esta situación ha sido dura para su orgullo. Se suponía que se casaría con Ethan. Todos lo esperaban. Ahora te ve a ti viviendo la vida que una vez creyó que era suya.  

Tragué saliva. La discusión en la calle que vi de camino aquí volvió a mi mente. La mujer cansada gritando sobre engaños y promesas vacías. La forma en que su voz se quebró al hablar de alimentar sola a su hijo.  

—No lo sé —susurré—. Realmente no hemos hablado desde la boda.  

Mamá soltó un suspiro lento. —Amo a ambas chicas más que a nada. Pero la sangre no detiene que crezca la celosía. Veo cuánto ha herido esto a Clara. Sonríe cuando la gente pregunta, pero conozco a mi hija. Me da miedo que algún día haga algo impulsivo. Algo que pueda lastimarte a ti o al bebé.  

Se inclinó más cerca. Su mano cubrió la mía sobre mi vientre. —¿Se ha puesto en contacto contigo? ¿Ethan ha mencionado algo sobre ella? Si algo se siente raro, aunque sea un poco, debes decírmelo. O decírselo a Ethan. Protégete a ti y a ese niño. Este matrimonio pudo haber empezado como un escándalo, pero no tiene por qué terminar en más dolor.  

Clara finalmente giró la cabeza. Sus ojos se encontraron con los míos por primera vez. Estaban calmados en la superficie, pero percibí un destello de algo más frío debajo. Ofreció una pequeña sonrisa que no llegó a sus ojos.  

—Me alegro por ti, Ava —dijo suavemente—. De verdad. Te mereces esta vida.  

Las palabras sonaban correctas, pero golpearon mal en mi pecho.  

Forcé una sonrisa propia y asentí. —Gracias.  

Mamá apretó mi mano una vez más antes de levantarse. —Ven, déjame traerte algo de comer. Te ves un poco pálida.  

Mientras caminaba hacia la cocina, Sandra se acercó y tomó mi otra mano. —¿Estás bien? —susurró.  

Asentí de nuevo, pero mi mente seguía volviendo a la mirada distante de Ethan esa mañana. La forma en que me había besado la frente y se había ido a esa repentina reunión de “negocios”. La mujer en la calle gritando sobre un hombre que no traía nada a casa mientras perseguía a otra persona.  

Clara se levantó con gracia y se excusó para hacer una llamada. En el momento en que salió de la habitación, el aire se sintió un poco más fácil de respirar.  

Me quedé en el sofá, una mano aún sobre mi vientre. El bebé pateaba suavemente, como recordándome lo que realmente importaba.  

Pero en el fondo, una pequeña preocupación había echado raíces. Del tipo que susurra incluso cuando todo parece pacífico en la superficie.  

Mamá regresó con un plato de frutas y té. Lo puso frente a mí y se sentó de nuevo, su voz suave pero firme.  

—Prométeme que tendrás cuidado, Ava. Por el bien del bebé. Y por ti misma.  

La miré y di la única respuesta que podía.  

Lo prometo.  

Afuera, la luz de la tarde comenzaba a desvanecerse. Me pregunté dónde estaría Ethan en ese momento y por qué la paz que habíamos encontrado de repente se sentía tan frágil.  

La puerta principal apenas se había cerrado detrás de mí hace un momento, pero las preguntas ya se acumulaban dentro de mi pecho, silenciosas y pesadas, esperando el momento adecuado para desbordarse.

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • Casada con el Prometido de mi Hermana    Libro dos - Capítulo 14

    Pasé los siguientes dos días intentando enterrarme en el trabajo. La puerta del estudio permaneció cerrada la mayor parte del tiempo, con polvo de carboncillo cubriendo mis dedos y el borde del escritorio. Dibujé hasta que me dolió la muñeca, superponiendo sombras y luces en el gran lienzo, obligando a las líneas a convertirse en algo poderoso en lugar de simples ecos del cuerpo de Damien sobre el mío. La exposición estaba cerca ahora. No podía permitir que Sophia ni todo este desastre la tocaran. Esa parte de mi vida seguía siendo mía.Pero Sophia tenía otros planes.Empezó con un mensaje de un número desconocido mientras lavaba los pinceles en el fregadero. Era una captura de pantalla de una foto antigua de la boda familiar: Damien y yo demasiado cerca durante el baile lento, su mano baja en mi espalda. El mensaje debajo era corto: *La gente debería saber qué clase de chica eres en realidad.*Lo borré rápido, con las manos temblando, diciéndome a mí misma que no era nada. Una amenaz

  • Casada con el Prometido de mi Hermana    El umbral que se cruzó

    **Punto de vista de Ava**La luz de la mañana se filtraba suavemente a través de las cortinas entreabiertas, suave y dorada, pero no aliviaba en absoluto el peso que me oprimía. Estaba acostada en la cama, rodeada de las almohadas que Ethan había apilado con cuidado detrás de mi espalda, con la mano descansando sobre la curva de mi vientre. El bebé se movía en lentos y constantes giros, cada patada un pequeño consuelo en la habitación silenciosa. Pero el dolor en mi costado se había vuelto más pesado durante la noche. Ya no venía en oleadas: se quedaba ahí, una presión constante y opresiva que hacía que cada respiración se sintiera un poco más deliberada.Ethan llevaba un rato despierto. Estaba sentado en la silla junto a la cama, con el portátil abierto sobre las rodillas, pero su atención no dejaba de desviarse hacia mí. Tenía ojeras marcadas. Apenas había dormido en los últimos días. Cada vez que me movía o me quejaba en sueños, él estaba ahí, frotándome la espalda o hablándole sua

  • Casada con el Prometido de mi Hermana    La noche que lo puso a prueba

    **Punto de vista de Ava**Las luces del penthouse se mantuvieron bajas durante toda la tarde. Estaba acostada en la cama, rodeada de las almohadas que Ethan no dejaba de ajustar, con el cuerpo pesado por ese tipo de cansancio que viene de no hacer nada más que descansar. El dolor en mi costado se había convertido en una presión constante y pesada que nunca desaparecía del todo. Se intensificaba con cada pequeño movimiento, cada vez que intentaba cambiar de posición, cada risa que se me escapaba. Mantenía una mano sobre mi vientre, sintiendo las patadas del bebé como pequeñas reafirmaciones de que todavía seguíamos luchando.Ethan había acercado su silla justo al lado de la cama. Tenía el portátil abierto sobre las rodillas, pero no había escrito nada en los últimos veinte minutos. Sus ojos no dejaban de desviarse hacia mí, observando el subir y bajar de mi respiración, la forma en que mis dedos descansaban sobre mi vientre. Extendió la mano y cubrió la mía con la suya, con el pulgar t

  • Casada con el Prometido de mi Hermana    Las noches que contenían el aliento

    **Punto de vista de Ava**Las luces del penthouse habían estado bajas durante horas. Estaba acostada en la gran cama, rodeada de las almohadas que Ethan no dejaba de ajustar, con el cuerpo pesado por ese tipo de cansancio que viene de no hacer nada más que descansar. El dolor en mi costado se había instalado en una presión profunda y constante que nunca desaparecía del todo. Se intensificaba cada vez que me movía, cada vez que reía, cada vez que el bebé pateaba con particular fuerza. Mantenía una mano sobre mi vientre, contando los movimientos como si fueran lo único que me mantenía anclada.Ethan había acercado su silla justo al lado de la cama. Tenía el portátil abierto sobre las rodillas, pero no había escrito nada en los últimos veinte minutos. Sus ojos no dejaban de desviarse hacia mí, observando el subir y bajar de mi respiración, la forma en que mis dedos descansaban sobre mi vientre. Extendió la mano y cubrió la mía con la suya, con el pulgar trazando lentos círculos sobre la

  • Casada con el Prometido de mi Hermana    La presión que se acumula

    **Punto de vista de Ava**La luz de la mañana se filtraba suavemente a través de las cortinas que Ethan había corrido a medias. Estaba acostada en la cama, apoyada contra las almohadas, con la mano descansando sobre la curva de mi vientre. El bebé se movía en lentos y perezosos giros, cada patada un pequeño consuelo en la habitación silenciosa. El dolor en mi costado se había vuelto más pesado durante la noche. Ya no esperaba a que me moviera. Se quedaba ahí, una presión constante y opresiva que hacía que cada respiración se sintiera un poco más deliberada.Ethan estaba sentado en la silla junto a la cama, con el portátil abierto sobre sus rodillas. Apenas había dormido. Podía ver el cansancio en las líneas alrededor de sus ojos, pero seguía trabajando, contestando correos y tomando llamadas en voz baja. Cada pocos minutos su mano se extendía para descansar sobre mi vientre, comprobando si había movimiento, o se levantaba para traerme agua o ajustar la manta.—¿Necesitas algo ahora? —

  • Casada con el Prometido de mi Hermana    El peso de la espera

    **Punto de vista de Ava**El penthouse se había convertido en una burbuja silenciosa donde el tiempo transcurría de forma diferente. Pasaba la mayor parte del día acostada en la cama, apoyada por la montaña de almohadas que Ethan ajustaba con manos cuidadosas cada pocas horas. El dolor en mi costado ya no era algo que iba y venía: se había instalado como una presión constante y pesada que se intensificaba con cada pequeño movimiento, cada risa, cada vez que intentaba incorporarme demasiado rápido. Mantenía una mano sobre mi vientre, sintiendo las patadas del bebé como pequeñas reafirmaciones de que todavía seguíamos luchando.Ethan apenas salía de la habitación. Trabajaba desde la silla junto a la cama, con el portátil abierto, contestando llamadas en voz baja mientras su mano libre permanecía cerca de mí. Cada media hora hacía una pausa, me traía agua fresca o un pequeño bol de fruta cortada y me observaba el rostro como si pudiera leer el dolor que intentaba ocultar.—¿Necesitas alg

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status