MasukCAPÍTULO 0091 – LUÍSAMe desperté con el sol atravesando las pesadas cortinas de la habitación del hotel e iluminando mis ojos, que todavía permanecían cerrados. Tardé unos segundos en comprender dónde estaba, hasta que giré la cabeza sobre la almohada y me encontré cara a cara con Vlad.Dios mío... ¡Qué hombre!Estaba acostado de lado, con un brazo fuera de la cama y la sábana caída, dejando al descubierto la mitad de su abdomen. Tenía el cabello despeinado, los labios ligeramente entreabiertos y la respiración pausada. Parecía una escena de un anuncio de perfume de lujo. Solo que yo sabía muy bien que aquel cuerpo no era únicamente cuestión de estética, sino un auténtico paraíso.Un recuerdo ardiente me atravesó como una descarga eléctrica. Su cuerpo pegado al mío, el sonido grave de sus gemidos contra mi piel y la intensidad con la que me había tomado durante toda la noche. Tuve que morderme los labios para no soltar una carcajada, porque la imagen de nosotros casi destrozando la m
CAPÍTULO 0091 – VLADLa noche era cálida y la ciudad parecía palpitar al ritmo de los bajos de la música que retumbaba en la discoteca. Respiré profundamente mientras caminaba por el salón con un vaso de whisky en la mano. La misión estaba clara: localizar a Sophie. Ethan me había encargado esa tarea y el objetivo era sencillo: descubrir de una vez por todas si realmente había pasado la noche con él o si todo no era más que una estrategia de manipulación. Necesitaba sacarle toda la información posible, cada detalle. Y eso significaba que no podía cometer errores ni distraerme... aunque, en aquel instante, no estaba muy seguro de poder mantener la concentración.El estruendo de la música resonaba en mi pecho y, mientras bebía, intentaba observar cada rincón del lugar, cada rostro y cada movimiento sospechoso. Sophie estaba por allí. Lo sabía. Me había informado previamente y sabía que solía frecuentar aquel sitio todos los días, con su habitual actitud provocadora, repartiendo encanto
CAPÍTULO 0090 – KATHERINE SALLESMe desperté temprano, incluso antes de que el sol se alzara por completo sobre la ciudad. La noche había sido corta y agitada, y mi sueño se había visto interrumpido muchas veces por pensamientos que insistían en girar alrededor de Ethan. Él había sido absolutamente sincero conmigo al contarme la verdad sobre Sophie. La supuesta traición, que ahora parecía casi irrelevante frente a su honestidad. Y, aun así, mi corazón parecía negarse a aceptar cualquier razonamiento lógico.Los celos me consumían. Una ardiente sensación de posesividad, irracional, pero imposible de ignorar, se apoderaba de mi pecho. Sentía como si Ethan fuera exclusivamente mío y nadie más tuviera derecho a tocarlo. Pero, al mismo tiempo, me consideraba una tonta por dejarme arrastrar por aquellos sentimientos. Él había sido claro, había demostrado tener principios y, por alguna misteriosa razón, confiaba lo suficiente en mí como para contarme la verdad. Aun así, una punzada de ansied
ETHAN LANCASTER - CAPÍTULO 0089El día, como de costumbre, se prolongó mucho más de lo que había planeado. La gala del Instituto Joseph Lancaster fue impecable, exactamente como a mi abuelo siempre le gustaba organizarla: elegante, repleta de personas influyentes, con negocios que se discutían a espaldas de los demás entre copas de champán y sonrisas calculadas. Eso sin contar el momento en que nos sorprendió a Katherine y a mí en plena faena, mientras teníamos sexo en una de las salas. Mi abuelo no tenía remedio; parecía disfrutar sorprendiéndome en situaciones comprometedoras. Sin embargo, lo que más me había afectado era el momento en que encontré a Katherine en la habitación de los bebés. Aquella imagen suya, de espaldas a mí, con los hombros temblorosos y los ojos llenos de lágrimas frente a los recién nacidos, no conseguía salir de mi cabeza.Ahora, de regreso en la mansión, la silueta de Katherine subiendo las escaleras seguía presente en mis pensamientos. El vestido largo se m
KATHERINE SALLES - 0088Eran casi las diez de la mañana.Una luz dorada entraba por las cortinas de seda del dormitorio que compartía con Ethan, iluminando cada detalle del ambiente. Yo estaba frente al espejo, ajustándome el vestido que Helena había enviado para mí en nombre del señor Joseph, por supuesto. El señor Lancaster no dejaba pasar nada; incluso el color del vestido, los accesorios y el peinado habían sido aprobados previamente.Pero nada de eso importaba. No ese día.Ese día estaba intentando no volverme loca.Porque, al mismo tiempo que quería lucir deslumbrante ante la alta sociedad, solo podía pensar en una cosa: conquistar el corazón de Ethan y conseguir que, poco a poco, se enamorara de mí.Y estaba dispuesta a utilizar cada pequeño gesto para comprobar hasta dónde podía llegar.Crucé lentamente una pierna sobre la otra, dejando que la abertura del vestido se deslizara sutilmente. Fingí acomodarme los pendientes mientras deslizaba la mano por mi cuello hasta la clavícul
ETHAN LANCASTER - CAPÍTULO 0087Abro la puerta del apartamento de Vlad con la llave que tengo desde que él decidió confiar en mí «para emergencias».Pues bien, aquella era una maldita emergencia.No quería ir a la empresa sin antes desahogarme con alguien. Después de salir de casa y dejar a Katherine con aquella sonrisa en el rostro, todavía sosteniendo la cesta con flores, chocolates y el maldito osito que había comprado para apaciguar mi propia culpa, solo podía pensar en una cosa: necesitaba un consejo.Y solo había un hijo de puta en el mundo capaz de escucharme sin hacer un drama.Vlad.Entro sin ceremonias, atravieso la sala y voy directamente a su habitación. Ya estoy hirviendo por dentro, así que no llamo. Simplemente abro la puerta de par en par.—¡Vlad! —prácticamente grito, tirando del cobertor que lo cubre—. ¡Despierta, carajo! Necesito un consejo.Él se mueve, con los ojos entrecerrados y una expresión malhumorada en el rostro.Solo entonces noto a una rubia completamente







