LOGINPunto de vista de XavierSalí de la piscina y me quedé de pie un momento sobre las baldosas mojadas, con el agua resbalando por mis brazos y mi pecho. Diego todavía me observaba desde la tumbona. No dije nada al principio. Simplemente lo miré, luego tomé la toalla que había dejado sobre la mesa auxiliar.Mi cabello pesaba más de lo habitual, con los mechones oscuros pegados a mi frente y a la parte posterior de mi cuello. Me pasé la toalla por él con fuerza y luego otra vez con más cuidado, hasta eliminar la mayor parte del agua. Cuando bajé la toalla, pasé ambas manos por los mechones, echándolos hacia atrás y acomodándolos como siempre. Ordenados y bajo control, con casi ningún mechón fuera de lugar. Ese era el mismo orden que imponía a todo lo demás.Mientras me tomaba mi tiempo con todo aquello, Dieg
Punto de vista de Tercera PersonaLa sala de conferencias parecía más pequeña de lo habitual. Chen estaba de pie en la cabecera de la mesa, con ambas manos apoyadas firmemente sobre la superficie de madera pulida, mirando fijamente a los tres responsables de relaciones públicas sentados frente a él. Sus carpetas estaban abiertas. Sus propuestas ya estaban escritas en pulcros puntos enumerados, pero ninguna de ellas era lo que Chen quería escuchar.—Recomendamos emitir un comunicado oficial negando cualquier relación previa —comenzó el responsable principal—. Podemos presentar las fotografías antiguas como simples muestras de cortesía profesional y hacer hincapié en que el divorcio se formalizó mucho antes de…—¡No me importa! —La voz de Chen atravesó la sala y cortó sus palabras.El hombre se quedó callado a mitad de la frase. Los otros dos mantuvieron la mirada fija sobre la mesa. Chen se apartó del borde de la mesa y caminó una vez detrás de su silla antes de detenerse.—No quiero u
Punto de vista de CamillaAbrí la boca, pero al principio no salieron palabras.—Ehm, yo… —empecé, y me detuve otra vez.Xavier levantó una ceja, esperando.—¿Tú qué?Forcé las palabras a salir.—Lo siento. No sabía que el público iba a escarbar tan profundo. No era mi intención que nada de esto te afectara. Nunca quise arrastrarte a mi lío.Él no me interrumpió, así que seguí. Le conté cómo las noticias habían explotado durante el fin de semana, las fotos antiguas que habían salido a la luz y cómo la gente seguía hablando aunque lo peor ya se hubiera calmado un poco. Le expliqué que el Grupo Liyang ya estaba recibiendo el golpe, y que si aparecíamos juntos la próxima semana, las cámaras también se centrarían en él. Su nombre, su empresa, todo lo que había construido podría verse envuelto en un escándalo que no tenía nada que ver con él.Todo el tiempo que hablé, estuve esperando el momento en que me cortara y dijera que el contrato se había terminado. Que había traído demasiados prob
Punto de vista de CamillaLa encargada de RR. HH. se puso de pie y me estrechó la mano.“Bienvenida a bordo.”“Gracias, señora. No la voy a defraudar.”“No creo que lo hagas.”Al salir de la oficina de Recursos Humanos me sentí más ligera de lo que había estado en mucho tiempo. El corazón se me llenaba de una alegría inmensa.Cuando volví a la oficina general, todas las miradas se volvieron hacia mí. Todos querían saber qué había pasado allí dentro.Lucy levantó la vista primero. “Ahí estás.” Frunció el ceño con tono juguetón. “¿Qué quería RR. HH.?”Dejé el sobre pequeño que llevaba sobre el escritorio antes de mirarlos a todos.“He terminado la incorporación.”“¿Incorporación?”“Sí”, respondí.Daniel sonrió. “Felicidades.”“Y…” Dudé lo justo para crear un poco de suspenso.“El lunes me presento en la División de Ingeniería de Vuelo.”Por un segundo nadie dijo nada. Luego los ojos de Lucy se abrieron de par en par.“Espera… ¿Has dicho ingeniería de vuelo?”“¿Ya nos dejas?” preguntó ot
Punto de vista en tercera personaCamilla tosió con tanta fuerza que estuvo a punto de derramar el vaso de agua que tenía en la mano. Rápidamente lo dejó sobre la mesa de centro y tomó una servilleta, cubriéndose la boca mientras luchaba por recuperar el aliento.Xavier se detuvo a mitad de camino hacia la escalera y se volvió para mirarla.—¿Estás bien?Camilla asintió rápidamente, todavía tosiendo.—S-Sí...Respiró hondo una vez más antes de lograr serenarse por fin.—Estoy bien.Xavier la observó durante un segundo, con la misma expresión tranquila de siempre.—¿Qué pasa?Camilla lo miró con incredulidad.—¿Tú... todavía quieres que asistamos juntos a un evento público la próxima semana?—Eso acabo de decir.—No... quiero decir... —buscó las palabras adecuadas—. ¿Después de todo lo que ha pasado?Un leve surco apareció entre las cejas de Xavier.—¿Después de qué?Camilla parpadeó.—Las noticias.—¿Qué noticias?La pregunta salió de él con tanta naturalidad que ella simplemente se q
Punto de vista en tercera personaLa mañana del sábado llegó bajo un cielo gris que parecía reflejar el ambiente que se cernía sobre el Grupo Liyang.Aunque era fin de semana, la sede de la empresa estaba muy lejos de estar tranquila. Se había convocado una reunión de emergencia de la junta directiva. Autos de lujo entraban uno tras otro al estacionamiento subterráneo. Altos ejecutivos cruzaban el vestíbulo con expresiones tensas, mientras los asistentes se apresuraban de un departamento a otro cargando carpetas y tabletas. El ambiente se sentía más pesado de lo habitual.Dentro de la sala de conferencias, la gran pantalla mostraba el desempeño de la empresa en el mercado. Nadie hablaba. Varias miradas permanecían fijas en las cifras rojas que cubrían la pantalla.Llegó una nueva actualización y los números volvieron a caer. Uno de los ejecutivos se aclaró discretamente la garganta antes de apagar la pantalla justo cuando se abrió la puerta de la sala de conferencias.Chen entró. Su r







