LOGINEl Avión aterrizó horas después en Las Vegas, mientras volaba el cielo me quedé mirando las luces, los edificios, que por su forma de llamar la atención de la gente, además de la Noria Gigantesca que había, en ese momento me parecía una niña pequeña que le llama la atención todo.
—-- ¿Vamos princesa? si no bajas del avión, no podré enseñarte esta magnífica ciudad —- me dijo Mario sonriendo.
En el aeropuerto nos esperaba un todo terreno, el chofer saludo a Mario, cogió nuestro equipaje, lo guardó en el maletero y arrancó para llevarnos al hotel que previamente la empresa de Mario había reservado nuestras habitaciones. Al llegar a la puerta del Hotel, enseguida acudieron a nosotros el botones recogiendo nuestro equipaje, entramos en el hotel, subimos al ascensor para ir a la planta donde estaban las habitaciones. Primero Mario le dio al botones una buena propina cuando entramos en mi habitación, dejando el hombre el equipaje.
—- ¿Tu habitación está lejos? — le pregunté a Mario.
Pero él abrió una puerta falsa que había y que daba a la otra habitación, quedándome algo extrañada, porque había estado en varios hoteles y nunca vi una puerta falsa como esa.
—- ¿Nos vamos o prefieres refrescarte y cambiarte de ropa? —- me pregunto
—- Prefiero cambiarme, voy vestida muy formal, ¿te importa? —- pregunté, señalando la puerta con mi mano para que él se marchara de mi habitación.
Una vez que Mario me dejo sola, entre en el cuarto de baño para darme una ducha rápida, seque mi cuerpo, me puse unos shorts y una camisa corta, me recogi el pelo, cogi mi bolso y mi teléfono, tocando a la puerta falsa para llamar a Mario. Cuando abrio la puerta, me quede flipando, que guapo estaba vestido, llevaba un polo blanco y unos pantalones vaqueros negros.
—- Estas preciosa, ¿nos vamos señorita? —- me preguntó, ofreciendome su brazo.
Nos fuimos a la calle, llevandome Mario a los Casinos, donde nos entretuvimos con las máquinas bastante tiempo, pero sin ganar nada, comimos por la calle, dado que nos encontramos un puesto de burritos calientes.
—-- Vamos a subir a esas tirolinas —- le dije ilusionada
—- No Rebeca, en ese sitio no me haces subir ni ahora, ni nunca — me dijo
Aunque a Mario le daba miedo le hice subir al FLI LINQ, una noria gigantesca donde me pude divertir, sobre todo viendo las caras que él ponía. Cuando bajamos de la tirolina, nos tuvimos que ir a uno de los tantos bares que había, para que Mario bebiera algo que lo volviera a la tierra, Empezamos la noche en ese bar..
Nos reímos, bebimos demasiado volviendo al hotel tropezando con la gente que se cruzaban con nosotros, entramos en un sitio que nos pareció que era una especie de club y donde la gente salía riendo y tirando al aire pétalos de flores, nos acercamos a un hombre que se parecía mucho a Elvis Presley, mientras nos reíamos, dándonos dos anillos, que nos pusimos cada uno encantados, por el alcohol que teníamos en nuestro cuerpo,
—- Bueno felicidades, ya sois marido y mujer — nos dijo el hombre, pero seguimos riendo, pensando que era todo de broma.
—- Gracias, ya estamos casados, biennnnn —- gritamos Mario y yo.
Nos dio una hoja, guardandola Mario en su chaqueta.
Al dia siguiente me dolia la cabeza como nunca, viendo que la cama donde estaba no era la mía, la de mi habitación, Mario estaba completamente dormido a mi lado, retire la sabana viendo que estaba completamente desnuda, me levanté despacio de la cama, busqué mi ropa, entrando por la puerta falsa a mi dormitorio,
—- Dios mío, ¿qué hemos hecho? ¿no habremos hecho nada de lo que me arrepienta verdad? — me preguntaba.
Entre en el cuarto de baño para ducharme, viniendo a mi cabeza de vez en cuando uno flashbacks, Mario y yo besandonos, el encima de mi haciendo que gritara cuando salía y entraba su duro miembro de mi, Marido diciendo que me amaba, pero que no le hiciera caso pues estaba borracho, al entrar en la habitación los dos besandonos como locos.. De pronto me arrodille en la ducha llorando, cuando de pronto vi un anillo de oro en mi dedo anular. Me fui de la ducha, me tapé el cuerpo con la toalla, abri la dichosa puerta, despertando a Mario a base de golpes.
—- ¿Se puede saber que te pasa?¿porque me pegas Rebeca? —- grito.
—- ¿Qué es esto?¿Qué pasó anoche? dime capullo, ¿porque tengo un anillo en mi dedo anular? — segui preguntando.
Mario me miró, se miró su dedo y empezó a reír a carcajadas como si le hubiera dado un ataque de risa, haciendo que me enfadara aún más.
—- Perdona mi amor que me ria, pero creo que estamos casados —- me dijo mientras seguia riendose
— Lo tienes que anular ahora mismo, no quiero estar casada y menos contigo, me hassss engañado por eso me has hecho venir contigo a las vegas, cabron, te odio —- le grite mientras le daba puñetazos
Mario cogió mi cintura con sus manos tirandome a la cama, abriéndose mi toalla de pronto, mirandome el con lujuria mis pechos.
—--- De esto si me acuerdo, de cuando te hice gritar al darte placer, —- me dijo acercando su boca a mis pechos.
—- No se te ocurra volver a tocarme pervertido, tienes que anular este matrimonio hoy mismo, si no —- le señalé con el dedo.
—- Si no ¿que? ya eres mi esposa, así que me tienes que obedecer, tu padre se alegrará mucho cuando lo sepa —- me dijo volviendo a reírse.
—- Nadie lo debe de saber, yo no soy tu esposa, así que deja de una vez de reír, a mi no me hace gracia —- le dije muy enfadada, pero solté sin darme cuenta la toalla volviendo a quedar desnuda delante de Mario.
—- Anda ven aquí, no sigas enfadada, sabes que te amo desde el momento en que te vi, eres mi esposa ¿y que? , ya nada podemos hacer, — me dijo apretando sus labios con mis labios, tumbandonos los dos en la cama, sintiendo y viendo porque estaba desnudo, lo duro que ya estaba.
Estabamos los dos besándonos, mientras las manos de Mario recorrían mi cuerpo desnudo, cuando escuchamos tocar varias veces seguidas la puerta. Mario se levantó, se puso la toalla en su cintura, para abrir la puerta, cuando lo hizo escuche un grito de horror.
—--!! REBECA ESCONDETE ¡¡ —- gritó Mario como si estuviera asustado.
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Tres meses después de nacer mi hijo, mi padre decidió que era hora de celebrar la fiesta que él tanto deseaba hacía mucho tiempo, anunciarme como la nueva Ceo, de la empresa de Topograficas, Todo estaba muy bien organizado, flores, luces, bebidas, invitados, todo perfecto. hasta el escenario que en un principio iba a ser para que mi padre hiciera aquel anuncio. La niñera de mi bebe estaba en el dormitorio cuidándolo, mi madre estaba muy nerviosa y yo estaba mas nerviosa aun que ella, mi lugar en la empresa ya había llegado, ya iba a ser la CEO más importante y más joven de todo Nueva York, claro junto a Duncan, pues él se había ganado el respeto y la admiración de todos nuestros empleados y socios.—-- Cariño, los invitados ya empiezan a llegar, tenemos que recibirlos en la entrada — escuché decirle mi madre a mi padre..—- Ya estoy listo, este día mi amor, será uno de los más importantes de nuestra vida, nuestra pequeña Rebeca ya está lista y preparada para sustituirme, no me creo co
El médico estuvo encima de mí toda la mañana, Mario era puro nervio, mi madre no se separaba de mi lado para nada, pero lo peor fue cuando llegaron Duncan y Henri. Los dos se pusieron de acuerdo en hacer que mi dilatación fuera algo mas rapida y no dejaban de contar chistes verdes, haciendo que no dejará de reirme, sólo se quedaban callados cuando se desencajada mi cara por el dolor, después siguen haciéndose los chistosos.Duncan y Henri se llevaron a mi madre a la puerta de la clínica un momento, pues ella estaba bastante nerviosa, acercándose entonces Mario a la cama donde yo estaba cogiendo mis manos mientras nos mirábamos.— ¿Mi amor como estas? dicen que si haces el amor, el parto se adelanta, ¿que me dices? — pregunto.—- Eso Escuchamos en las clases de pre partos, pero y si me da un dolor, y nos quedamos enganchados ¿que dirian aqui los doctores? — le pregunté, mientras sentía un dolor pero esta vez mucho más fuerte, Apreté hasta quedarme sin fuerzas la mano de Mario, viendo
Ya ha pasado mucho tiempo, Mario y yo estamos a punto de ser padres, a Alejandro el juez lo mandó a la cárcel con la sentencia de cadena perpetua, así como a su hija Katia y a Grant, que tampoco saldrán de la cárcel en mucho tiempo. Mis padres están bien aunque mi padre se retiro como Ceo y ahora hasta que mi bebe nazca, será Duncan el que lleve adelante la empresa, Mario ha cambiado mucho, lo digo porque ahora está muy pesado, muy cariñoso, no hace más que hacerme regalos, invitarme a cenas o viajes de luna de miel como dice el, trabaja la mayoría de los días desde casa por no dejarme sola, y por si a nuestro hijo le da por nacer en cualquier momento, pero bueno yo me alegro porque sé que necesito a mi esposo conmigo, ya que yo también estoy algo asustada por el parto, Una mañana nos levantamos de la cama al mismo tiempo Mario y yo, mientras él se duchaba, yo baje a la cocina para preparar el desayuno para Mario y para mi, pero poniendo las tazas en la mesa, me dio un dolor, teniend
Tres días después de la visita de mi madre a la clínica donde yo estaba ingresada, el médico estaba satisfecho con los resultados de mis análisis y decidió darme el alta y dejar que me marchara a mi casa. En la puerta de la clínica la situación para mi fue algo tenso, pues tanto el médico como yo nos teníamos gran cariño y entre lloros y abrazos así me despedí de él. Ya estando los dos en el coche, Mario me hacía reír, pues la velocidad que llevaba el auto era tan despacio, que hasta las hormigas nos adelantaron.—- Cariño, ¿le sucede algo al coche? —- pregunte muerta de risa.—- No le pasa nada al coche ¿porque lo preguntas? — preguntó Mario.—- Parece que le falta fuerza o tu vas muy despacio, venga mi amor, quiero llegar pronto a casa y ver como esta mi padre, a nuestro bebe no le pasara nada, si vas algo más lento jaja — le dije riendo—- ¿Quieres que vaya más lento? eres muy mala Rebeca — contestó sonriendo con esa preciosa sonrisa que teníaCuando aparco Mario el coche en el gar
Me quedé en posición fetal en la cama y bastante dolorida, cuando esos hombres se marcharon de la habitación riendo. Vi como Duncan aun trataba de soltarse de las cuerdas que lo tenían amiantado, pero tumbó el sillon cayendo al suelo, haciéndose daño en uno de sus brazos, Quise ayudarle, pero estaba demasiado mareada así que me quede tumbada en la cama, mirando hacia la puerta. Un rayo de sol entró por la ventana cuando vi que se abría la puerta de la habitación, asustandose la enfermera que entro cayendo de sus manos la bandeja que traía.—- !! Por favor ayuda ¡¡ Que alguien me ayude!---- gritaba la mujer mientras se acercaba a donde estaba Duncan intentando levantar el sillon donde estaba.De pronto vimos entrar a dos enfermeros, el doctor y un administrativo de la clínica, soltaron del sillon a Duncan acercándose él enseguida a mi cama.—- Doctor ayude a Rebeca, quien nos atacó anoche, la violaron varias veces, mire está sangrando en sus partes, —- comentó Duncan.—- Ya veo, pero
Me quedé en la misma puerta de urgencias llorando mientras veía irse la ambulancia donde se llevaban a Mario, destrozada y sin saber si mi amor se pondría bien, hasta que sentí como me rodearon el cuerpo unos cálidos brazos, viendo que era Duncan quien estaba a mi lado..—- Tranquil Mario se pondrá bien, solo le han pinchado una espasmódico, lo dejará paralizado unos dias, ven vamos a tu habitación, ya has tenido demasiados sobresaltos por hoy, si mañana te dan el alta, iremos a ver a Mario — me comentó Duncan.—- Duncan ¿y si lo vuelven a intentar con Mario, él está solo en la clínica?--- pregunte.—- No tranquila, Harri y dos de sus guardaespaldas lo están vigilando, ven vámonos de aquí, esta noche me quedaré contigo en la habitación, si lo han intentado con Mario, no me extraña nada que lo vuelvan a intentar contigo — me respondió Duncan muy serio.Abrazados Duncan y yo nos fuimos hacia mi habitación, entramos sentandome yo en la cama y él en un sillon enfrente mia. De pronto nos







