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Capítulo 2 Bambi

Autor: Katja Brook
last update Data de publicação: 2026-01-02 21:23:34

Él le sonrió, pero la joven no lo miró y pasó de largo como si realmente Matt fuera invisible. Eso picó aún más el interés del joven empresario. Las mujeres generalmente morían por estar con él y eso era desde antes incluso de ser millonario.

Brandy atravesó el pasillo que la conducía a los ascensores con paso decidido. Odiaba un poco ese atuendo, pero a la vez le daba la confianza requerida para estar allí.

Necesitaba llegar al despacho de su padre y no tenía tiempo para distracciones, aunque vió de perfil la sonrisa seductora de uno de los dos hombres que estaban, supuso anunciando su llegada, en la recepción.

Matt no podía creerlo, era la primera vez en toda su vida que una mujer lo ignoraba por completo. Estaba asombrado.

—¿Quién es esa joven? —le preguntó a la recepcionista sin ningún tipo de reparo—. ¿En qué área de la empresa trabaja exactamente? — cuestionó.

—No lo sé. — le dijo con el ceño fruncido la mujer—... honestamente es la primera vez que la veo. Hace poco que estoy aquí — le confesó con una sonrisa tímida pero a la vez seductora. Aunque Matt ya no le prestaba atención. Su cabeza estaba en una rubia de infarto que lo había muy abiertamente ignorado sin ningún tipo de reparo.

Brandy estaba esperando con nerviosismo que llegara el elevador mientras golpeaba el suelo con uno de sus zapatos. No pisaba ese lugar desde que entró a la universidad. Entonces tenía dieciocho años y se había presentado de sorpresa para encontrarse al bastardo infiel de su padre cogiendose a su secretaria. Hacía un mes que su madre estaba internada por depresión en un neuropsiquiátrico pero él siempre fue el mismo infeliz, por eso su madre terminó allí.

Era el cumpleaños de su madre y ella pasó a buscarlo para ir a visitarla al hospicio, solo que llegó temprano. Demasiado, para su mala suerte.

Cuando abrió la puerta de la oficina presidencial se había encontrado a la secretaria haciéndole una mamada. Así como si tal cosa.

El ascensor finalmente llegó, las puertas se abrieron y ella subió sin perder más tiempo.

Tocó el piso y se miró en el espejo aún recordando con una nostalgia dolorosa la última vez que estuvo en ese odioso lugar.

Ese día se prometió que no iría nunca más a la empresa donde estaba su padre, pero su madre con los años se había deteriorado más. Tuvo varias internaciones hasta que quedó definitivamente en un caro hogar para personas mayores.

Finalmente su pobre corazón ya no resistía tanto desamor del hombre que ella siempre amó. Era algo de años...pero ahora a su madre le quedaba poco tiempo, eso le había dicho el doctor...necesitaba hablar con su padre, intentar ...algo, no sabía qué, quizá encontrar en él un poco de compasión o amor...

Cuando lo llamó para hablar él se excusó diciendo que estaba contrariado por la compra del paquete accionario mayoritario por parte de Jones Corporation, como si a ella le importara eso.

Su padre siempre había sido un egoísta de m****a, si no eran las mujeres era su empresa pero ya había sido suficiente para ella. Así que ahí estaba. Dando su último manotazo de ahogado. O algo así.

La joven se le había escapado metiéndose rápidamente al elevador sin darle ningún tipo de chance a nada más.

Mientras se dirigían hacia los elevadores precisamente y ya esperando al siguiente, miró a Clark y no pudo evitarlo.

— Se me escapó...— le dijo con una mezcla de curiosidad y pesar.

Su empleado sonrió sin poder contenerse al ver el gesto en el rostro de su jefe. Él conocía muy bien a Matt. Las mujeres generalmente lo rodeaban como abejas a la miel y aunque él lo había conocido teniendo dinero, estaba completamente seguro que de no tenerlo no habría diferencia. Su jefe tenía lo que le llamaban ese 'no se qué' que lo hacía magnético. Con solo entrar a un lugar la gente se daba vuelta para mirarlo independientemente de su género un orientación sexual. Clark sabía de lesbianas que incluso sucumbieron a su encanto, así que claramente que una mujer lo ignorara como si fuese completamente invisible debería ser algo a la vez escalofriante y novedoso para él.

— Debe ser la primera vez que una mujer rehuye así de ti, ¿no? — le dijo sonriendo sin poder contenerlo

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