LOGINAugust estaba harto del encierro, por supuesto muy debilitado, aunque el refugio tiene comodidades y sustento, él tiene la necesidad abominable de consumir corazones para sentirse saciado, está molesto por haber sido derrotado y no poder castigar a Briana ni haber logrado obtener lo que desea para ser el rey del mundo sobrenatural. No es buena compañía para nadie, su máscara de amabilidad y decencia ha caído y solo queda la necesidad y maldad que lo ha consumido.
Ava ha pagado muy caro por su codicia y es el juguete de un hombre trastornado que solo se entretiene haciéndole sufrir a ella en nombre de Kevin y Briana.
—Tú hubieras deseado ser una Alfa en vez de una Omega, te molesta y llena de odio que una Alfa sea la pareja de un Alfa como Kevin Taylor; bueno querida Ava, esto es lo que yo planeaba para Briana Lewis.
Ava en el suelo llena de sangre espera a que su loba sane las heridas, el dolor que siente es horroroso, pero suplica a su loba curarla con mucha calma o mejor no hacerlo y dejarla morir, porque sabe que August solo espera que esté sana para de nuevo iniciar la tortura.
—Kevin jamás permitiría que tú tuvieras a su mujer, él es un verdadero hombre, él merece ser rey y no tú.
August se echó a reír.
—Quieres que te mate, pero no lo haré, me quedaría sin un juguete para distraerme.
—Cómo no tienes la habilidad de hacer sentir placer a una mujer, entonces torturas.
August volteó a mirarla con odio.
—Cuidado Ava, podría tener voluntad de que disfrutes mientras te follo, no pierdas la esperanza.
Ahora fue Ava quién se echó a reír.
—No tienes ni idea August, no pudiste complacer ni a tu pareja destinada.
August se movió utilizando su velocidad sobrenatural y la levantó por el cabello ensangrentado.
—¿Crees que has sufrido?, no me retes Ava, aún puedo darte más dolor.
—Jamás me darás más dolor del que tú sientes —Ava rio con ironía—, yo rechacé a mi pareja, he sentidos través de él lo que tú sentiste, pero para ti fue peor que para mi mate, porque yo lo rechacé para ser libre, a ti te rechazaron por otro hombre y ese era un vampiro, no cualquier vampiro, el rey, el verdadero hijo de la diosa Selene.
—Callate maliciosa perra —August de una bofetada le aflojó los dientes y Ava cerró los ojos resistiendo el dolor— ¿Quién te ha dicho esas mentiras?, mi mujer fue utilizada y engañada por esa marica de Costel y yo lo maté, la diosa no defendió a su hijo, yo no tengo diosa, ya la he vencido.
—Ay August, no tienes ni idea, mientras estuve en tu harén me enteré de muchas cosas ¿Crees que tienes hechiceros aliados?, tú no tienes seguidores, no eres un líder, solo están contigo para aprovecharse de ti, ¿crees que contabas con Teodora?, ella quería ser reina a tu lado, pero aunque estaba enamorada de ti, igual te utilizaba —Ava rio con maldad—. ¿Te preguntarás por qué no se te levanta como a un lobo común?, Teodora te hechizó para que solo ella pudiera satisfacerte, pero al final tampoco era saciada porque tú solo la ponías a mamartela porque te daba asco follarla.
August tragó grueso.
—Solo quieres provocarme para que te mate, pero no lo haré y mientras más hablas solo sumas sufrimiento a tu tortura.
—Te he sorprendido —Ava sonrió perversa—, tú y yo tenemos mucho en común, Rey de nadie, no tenías ni idea de lo solo que estabas, nadie te quiere o mucho menos te respeta.
Alistair había quedado al mando de los hechiceros oscuros de la corte luego de la muerte de Teodora, insistía en el llamado al inframundo, ellos no tenían poder para liberarse del hechizo de Agata, la naturaleza no les obedecía, pero las criaturas en el inframundo no eran conocidas por su gentileza, cada uno andaba de su cuenta y una pila de hechiceros que servían a un rey licántropo no daba incentivo para ser socorridos.
Sin embargo, Dora, la sacerdotisa expulsada por Zulma escuchó el clamor y quiso investigar, entró al refugio por invitación de Alistair y se sentaron en una ostentosa mesa ella podría salir luego, pero ellos no.
—Tienes poder, eres sacerdotisa, pero no tienes territorio en el plano físico para canalizar tu energía —indicó Alistair aburrido, era la única que había asistido y le faltaba poder—, Una vez fuera de aquí necesitamos poder vincularnos a un territorio y tú eres sacerdotisa.
—No deberían ser tan exigentes, están por completo perdidos, pero yo no vine hasta aquí para hablar contigo, tú solo eres un chupa medias de un licántropo, quiero hablar con él.
Alistair sonrió de lado.
—Debes ser la última hechicera oscura ingenua que existe. El rey de los lobos no nos gobierna, él puede usar la corona, pero ha llegado el momento de que los hechiceros dirijamos el mundo que los lobos y vampiros no merecen, ellos no serían nada si no nos tuvieran a nosotros y lo demostraremos, August nos ve como una herramienta, pero él siempre debió ser el títere y ahora que no está Teodora interponiéndose es pan comido.
Dora sonrió.
—Aún quiero hablar con él.
—No buscaré al rey para entrevistarlo con una sacerdotisa tonta sin poder en el plano físico.
—Yo me encargaré de buscar el poder en el momento que esté en el plano físico, no soy tan tonta para dartelo todo en bandeja y cuando los haga ascender se deshagan de mí.
—Me cansé de perder el tiempo contigo, ¿crees que te llevaré al plano físico como un parásito dentro para que estando allá seas tú quien te deshagas de mí?, estás loca…
—Alistair, quiero hablar con ella —Alistair agrandó los ojos cuando vio a August en la sala.
—Majestad, no se preocupe, esta hechicera solo me ha hecho perder el tiempo.
—¿Por qué no sabía de esta reunión? —preguntó August de mala gana.
Alistair vio con odio a Dora y se levantó ante August.
—Solo lo dejaba reposar, es frustrante no conseguir la ayuda correcta.
—No soy idiota, Alistair, te encerraste a conversar con esta hechicera con un hechizo de ocultamiento, puedo distinguir cuando no quieren que me entere de lo que hacen y sabes que esos hechizos se hacen solo con mi autorización.
Dora sonrió, ella había quitado el hechizo de Alistair.
—Rey August, contrario a lo que cree este hechicero, si puedo ayudarlo, y no solo eso, quiero venganza, eso me da más motivación y a usted le conviene, porque mis enemigos también son sus enemigos.
Alistair, déjanos solos —ordenó August entrando a la sala y se sentó mirando a la hechicera, ambos se midieron mutuamente, se sintieron identificados por la necesidad de venganza.
Alistair dio una mirada de advertencia a Dora para que cerrara la boca.
—No confíe en ella su majestad.
—Debo confiar en ustedes entonces —le dijo August con su habitual tono amable—. Eso he hecho durante mucho tiempo y solo voy de mal en peor.
Alistair se retiró sintiéndose muy nervioso y August miró a Dora intensamente.
—Puedes ver que no soy un licántropo común.
—Eres muy fuerte, pero estás necesitado de la energía oscura que ha cambiado el color de tus ojos.
—¿No te da miedo?
—Soy sacerdotisa y por derecho he gobernado el Rumbex, el mundo más poderoso para mi raza, ver tus ojos rojos no me hacen temer, me hacen dar gracias de no estar en tu dieta.
August sonrió.
—Un lobo puede comerte de muchas maneras, aunque tú no me apeteces.
—Ni nadie —Dora sonrió—. Teodora era una perra que pensó podría escapar del Rubex, se creía reina y quería el mundo sobrenatural para ella al lado de un licántropo, estás hechizado por ella, aunque murió.
—Ella me garantizo que me daba fuerza.
Dora sonrió.
—Me atreveré a asegurar que no quieres gobernar el plano sobrenatural con una reina hechicera a tu lado.
—Claro que no —exclamó August.
Dora con un hechizo liberó a August del hechizo de Teodora, se sentía él mismo de nuevo, sentía que podía acabar con el mundo él solo, ya no necesitaba de Teodora, entendió que realmente estaba hechizado por ella, a cada movimiento antes pensaba en Teodora y nunca se dio cuenta.
—Esto es para demostrarte mi buena fe —dijo Dora.
—Por favor querida, haz esta reunión privada, tú y yo tenemos mucho que conversar.
Dora hizo el hechizo de ocultamiento para que hablaran sin que nadie más escuchara.
—Mi nombre es Dora y era la sacerdotisa del Rumbex hasta que Zulma me echó al inframundo, todo porque un licántropo llamado Bradley entró al Rumbex ayudado por Agata y su pareja.
—Agata —murmuró August con anhelo perverso—, si algún día la tengo a mi alcance, esa traidora me las pagará por encerrarme aquí.
—Lo sé, porque la energía que llevó a ese lobo a mi mundo tenía esta firma que te mantiene preso.
—Entonces tenemos intereses comunes, aunque matar a Bradley me gustaría hacerlo yo mismo puedo dejartelo —comentó August y cruzó los dedos bajo su barbilla y apoyó los codos en la mesa.
—¿Cómo se supone que nos sacarás de aquí?
—Para mí como sacerdotisa es fácil, el problema está en que al llegar al mundo físico, no tengo cuerpo en condiciones, como comprenderá el mío ya está hecho polvo, llevo cientos de años muerta.
—Quieres ir en el cuerpo de unos de mis hechiceros entonces —afirmó August, por eso me revelaste esta reunión, no vienes como aliadas de ellos, si no como mía.
—Usted tampoco debería confiar en ellos —espetó Dora cruzando los brazos en su pecho—. A mí no me importan sus hechiceros, tampoco me interesa si usted logra dominar el mundo físico, de hecho me interesa que en una guerra mate a muchos hechiceros, eso le da fuerza al Rumbex y es lo que yo quiero y usted me ayudará a recuperarlo .
—Me parece bien, el único inconveniente es que a mis hechiceros los quiero muertos, a mí nadie me traiciona y vive si está a mi alcance.
—Pero yo necesito un cuerpo.
—Te tengo a quién podrás utilizar —dijo August sonriendo.
Briana y Kevin como Alfas supremos tenían muchas ocupaciones en el mudo entero, no fueron reyes que exigieron respeto e impuesto a todos para ellos pasear con una corona en la cabeza, por el contrario, en persona apoyaron donando muchísimo dinero para organizar nuevas manadas, todos los lobos se inclinaban solo al verlos, esta vez no eran reyes elegidos por el pueblo, si no impuestos por la diosa Selene. —Kevin nos toca ir a Siberia —vio Briana en el itinerario que le había enviado Emma que estaba en Alaska con Arthur reconstruyendo Luna de Hielo, ahora fusionada con la manada Celeste. Briana y Kevin estaban en su casa de New York, ella en el escritorio siempre organizada y Kevin con su traje de corbata porque debía ir a la empresa e iba a despedirse. —Bueno, si te llega el celo en Siberia, Baly disfrutará mucho con Kila. Briana casi escupe el agua que tomaba riendo. —No puedo creer que esa gente se niegue a tomar su forma humana, pero con este calor me agradará ¿tú no tienes calor
Más tarde Briana, Emma y Rhiannon estaban con Sophia que estaba muy emocionada, el largo cabello lo peinaron hasta dejarlo brillante y lacio, la túnica blanca era de un color blanco muy bonito. —Hija que hermosa te ves —expresó Thalia mirándola desde la puerta—. Ahora sin esas sombras oscuras que te pones que creías que te hacen ver mayor, pues te digo que hoy así vestida de blanco te veo como una mujer muy hermosa. Zulma entró con la cara muy seria, Sophia aún no la había visto, cuando la miró lloró de emoción y llamó con desesperación para que ella se acercara. —Zulma, por favor ven conmigo, ¿estás viva de nuevo? —No, me quedé por tu primera transformación, pero tengo deberes en el siguiente plano a este —respondió Zulma aun seria. —Pero Zulma, yo te necesito más que los muertos. —¿Cuándo dejarás de ser tan egoísta y verás las necesidades de otros? Sophia bajó la cara. —¿Por qué todos ven tan fácil mis defectos y ninguno ve lo que yo sufro? Zulma abrazó a
—Ayuden a Briana por favor —exclamó Kevin sujetando a Briana mirando a los hechiceros. Todos los hechiceros comenzaron a hacer todo lo que sabían e incluso combinaron sus fuerzas, aunque más que Zulma que estaba consagrada a este territorio no podía hacer. —Kevin, no quiero morir, pero no tengo miedo de hacerlo, por favor, no sufras mucho tiempo por mí —Briana apenas podía hablar, porque sus pulmones estaban llenos de sangre—. No quiero que sientas que te ahogas en un mundo sin mí. —Yo no puedo vivir sin ti Briana. —Kevin, me pediste que yo lo hiciera por ti. —Pero yo no soy tan fuerte como tú —Kevin lloraba desconsolado—. Pensé que ya te habías dado cuenta que eres más valiente que yo. —Viviste más de quinientos años sin mí, podrás con quinientos más, pero espero que no siendo un cretino, esa fue mi misión, ya salvé tu vida, ahora cambiaste nuestro mundo y debes ver que haces con ello. Todos se acercaron a ver a los Alfas líderes sufriendo, menos Jay que no se d
Kevin más allá escuchó la voz de Arthur impaciente por atacar. —Espere —pidió Kiara a Kevin—, mi Alfa, Zulma nos ha dado otra ventaja, la sacerdotisa Dora quiere tanto su venganza que no sabe el error tan grande que cometió al dejarse llevar por August. —Kiara dile a Dragos que viene llegando que esté atento con sus hombres, no están los hechiceros que esperábamos, estará muy contento. —Enseguida Alfa… Detrás de August y Ava, o más bien Dora, salió un ejercitos de lobos rogues, tenían cerca del tamaño de un Alfa, pero estos tenían ojos por completo negro y un olor a azufre los impregnaba, algunos atacaron la primera linea convencidos que esto sería una masacre. Kevin esperó su momento para aparecer y Briana ardía de empezar a pelear, pero esperaba la aprobación de Kevin. Bradley luchaba como sabía hacerlo, sin saber que ahora contaba con un don que jamás creyó posible, se dio cuenta cuando estuvo en medio de dos lobos y él se duplicó, él fue el primer sorprendido, pero s
Ryan saludó a su gente y atendió a los necesitados, Kevin y Briana necesitaban reunirse con su manada. —¿Dónde están los hechiceros? —preguntó Kevin. —Justo a tiempo —dijo Zack apareciendo junto a ellos con Agata, Kiara y Thalia con Sophia y Carrey con la pequeña Cassie—. Dragos viene con una legión de vampiros y los siberianos en avión. —Yo conseguí a varios híbridos que estaban escondidos y nos apoyarán —declaró Gerald y sonrió negando con la cabeza—. Los lobos nunca confiaron en mí, pero sin buscarlos, los híbridos me aceptaron cómo líder. —Pues debemos movernos, August se dará cuenta que algo pasa y no podemos perder el factor sorpresa —dijo Kevin y recibió el abrazo de su madre, dio un beso a la pequeña Cassie y ya Ryan las esperaba. —Alfa Kevin, estás hermoso de nuevo y ya nos extrañas, que bello —expresó Agata contenta y le dio un beso en la mejilla y Briana la haló del brazo. —Suelta a mi macho, bruja. Agata se echó a reír y abrazó a Briana. Bradley vio
—¿Qué quiere decir? —preguntó Kevin molesto. Briana se mantenía con la cabeza gacha . —Cree que es un error emparejar a dos Alfas —musitó Briana. —Eso no tiene sentido, Rhian y Gerald están bien —declaró Kevin—, Briana es quién le da sentido a mi vida, antes no tenía rumbo, solo es cuestión de adaptarnos. —Rhiannon y Gerald se convirtieron en algo que no conocían y eso los une, están descubriendo sus nuevos poderes y no les importa quién manda, ambos confían en ustedes para eso, pero ahora ustedes son humanos y todos han quedado sin guía —les indicó Selene. —No nos devolverá a nuestros lobos entonces —inquirió Kevin. Dragos chasqueó la lengua. —Deje de dar vueltas, ¿les dará sus lobos o no? Selene negó con la cabeza. —Solo he conseguido sufrimiento para todos mis hijos imponiendo lo que sé que es correcto para cada uno, traté de dejarlos elegir y mi hijo quiso acabar conmigo, los castigué y hubo una guerra, he perdido a muchos, ya basta. —Lo que queremos







