Share

Capítulo 526

Penulis: Violeta
Celia no respondió. Eric tomó aire y miró a Olaya.

—Tú también, pídele disculpas.

Olaya se sorprendió, mirándolo con incredulidad.

—¿Quieres que me disculpe con ella?

—¡Hazlo!

Al ver la expresión de Eric, Olaya ya no se atrevió a replicar. Finalmente, con evidente disgusto, le dijo a Celia:

—Lo siento.

Como madre e hijo se habían disculpado, sin importar si eran sinceros o no, ella tenía que aceptarlo por las apariencias. Sonrió levemente.

—Señor Bustos, por respeto a usted, consideremos el asunto ya saldado.

Eric suspiró, aliviado.

—Gracias por su amabilidad, señorita Rojas. Sin duda logrará grandes éxitos en el futuro. Espero que algún día podamos colaborar.

—Por supuesto.

Tras todo esto, Eric se fue con su familia, sin causar más molestias. Enzo se tocó la barbilla, pensativo.

—¿Po qué Eric Bustos se mostró tan… humilde?

Él simplemente no podía creerlo. ¿Acaso salió el sol por el oeste? Celia se acercó por detrás y le masajeó los hombros.

—Papá, ¿no fue por respeto a ti y a Be
Lanjutkan membaca buku ini secara gratis
Pindai kode untuk mengunduh Aplikasi
Bab Terkunci
Komen (1)
goodnovel comment avatar
Claudia Serrano
Te equivocaste! los tíos de Celia en especial águila y su esposo querían que Celia ocupará el lugar de su hija lluvia.
LIHAT SEMUA KOMENTAR

Bab terbaru

  • Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró   Capítulo 528

    Ben salía de la villa cuando su celular sonó. Era el hospital. —¿Es usted familiar de la señorita Celia Sánchez? Ben se tensó y arrugó el entrecejo, preocupado.—Sí, lo soy. ¿Qué le pasa?Después de escuchar lo que decía la persona al otro lado de la línea, su expresión se ensombreció y se dirigió rápidamente al garaje.—Entendido. Voy de inmediato.***En el hospital, en la sala de urgencias, una enfermera terminó de vendar la mano de Celia y le dio algunas instrucciones. Ella salió, sosteniendo su brazo. Al levantar la mitrada, vio a Ben acercándose rápidamente hacia ella.—¡Celi!—¿Ben?—¿Estás bien?La expresión de Ben era tensa y seria, llena de preocupaciones.—¿Qué pasó exactamente? ¿Cómo ocurrió el accidente?Celia bajó la mirada y estaba a punto de decir algo cuando dos agentes de tránsito se acercaron. —Disculpen, ¿cuál de ustedes es la señorita Celia Sánchez?—Soy yo —respondió Celia.—Señorita Sánchez, somos los investigadores del accidente. Necesitamos tomar su declarac

  • Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró   Capítulo 527

    Al anochecer, Celia llegó a la puerta de la suite donde se hospedaba César, cargando varios regalos costosos. Dudó un momento antes de tocar el timbre.No pasó mucho tiempo antes de que él la abriera. Acababa de salir de la ducha. Su cabello estaba húmedo, y la bata de baño que llevaba aún desprendía un vapor cálido, mezclado con el aroma del gel de baño exclusivo del hotel de lujo.—Estas cosas son para ti. —Celia le extendió las bolsas.Él bajó la mirada para examinarlas.—¿Qué son?—Regalos de agradecimiento.Él alzó la mirada y arqueó una ceja.—¿Agradecimiento por qué?—La familia Bustos fue hoy a disculparse. Seguro tiene que ver contigo, ¿no?Después de pensarlo bien, la única persona que encajaba era él. César se hizo a un lado.—Pasa, déjalos adentro.Celia solo planeaba dejar los regalos e irse. Pero al darse la vuelta, se sobresaltó al encontrarlo justo detrás de ella. Retrocedió, golpeando el borde de una mesa y casi cayendo. César, con reflejos rápidos, la sujetó por la ci

  • Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró   Capítulo 526

    Celia no respondió. Eric tomó aire y miró a Olaya.—Tú también, pídele disculpas.Olaya se sorprendió, mirándolo con incredulidad.—¿Quieres que me disculpe con ella? —¡Hazlo!Al ver la expresión de Eric, Olaya ya no se atrevió a replicar. Finalmente, con evidente disgusto, le dijo a Celia:—Lo siento. Como madre e hijo se habían disculpado, sin importar si eran sinceros o no, ella tenía que aceptarlo por las apariencias. Sonrió levemente. —Señor Bustos, por respeto a usted, consideremos el asunto ya saldado.Eric suspiró, aliviado.—Gracias por su amabilidad, señorita Rojas. Sin duda logrará grandes éxitos en el futuro. Espero que algún día podamos colaborar.—Por supuesto.Tras todo esto, Eric se fue con su familia, sin causar más molestias. Enzo se tocó la barbilla, pensativo.—¿Po qué Eric Bustos se mostró tan… humilde? Él simplemente no podía creerlo. ¿Acaso salió el sol por el oeste? Celia se acercó por detrás y le masajeó los hombros. —Papá, ¿no fue por respeto a ti y a Be

  • Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró   Capítulo 525

    Lía esperó unos momentos en el pasillo exterior hasta que Celia salió. Se acercó rápidamente y le preguntó: —¿Cómo te fue? Celia suspiró aliviada y levantó los documentos que sostenía. —¡Listo! ¡Y todo gracias a ti! Lía caminó a su lado.—No pensé que conocieras a Aitana. Cuando hay conexiones previas, las cosas son más fáciles.Celia miró los documentos en sus manos, sin decir nada. Sin importar la profesión o industria, los contactos realmente eran cruciales.*** De regreso en el instituto, Celia entregó el proyecto a Nicolás. Dylan, a su lado, tomó los papeles y los revisó con sorpresa. —¿Ya está hecho? Antes de que Celia respondiera, Lía, con los brazos cruzados, dijo con orgullo: —Cuando mi cuñada se pone manos a la obra, nada sale mal. —Espera… ¿cuñada? —Dylan miró a Celia—. ¿Cuándo te convertiste en su cuñada? —Ella es… —César Herrera es mi primo. ¿Qué tiene de malo que la llame cuñada? —dijo Lía, poniendo las manos en las caderas. —Ah, conque eres pariente de los He

  • Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró   Capítulo 524

    El instinto la llevó a acariciar su cara. La sensación que sintió era completamente distinta a la que recordaba. Esa sutil diferencia fue como una aguja fina, clavándose inesperadamente en la parte más vulnerable de su corazón, provocándole un dolor agudo y punzante. ¿Era esa la razón por la que aún llevaba la máscara frente a ella? Celia volvió en sí de repente. ¿Acababa de… compadecerse de él? Intentó retirar la mano, pero su muñeca fue atrapada con más fuerza, con una presión innegable. —¿Te da asco? —preguntó él. Ella se quedó paralizada un momento antes de responder con exasperación: —¿A los hombres también les preocupa su cara? —¿Por qué no les preocuparía? —César tomó su mano suave y jugueteó con ella—. Mi cara es el cartel para atraerte. Celia puso sus ojos en blanco otra vez… Forcejeó para liberarse de su abrazo y regresó a su asiento, guardando silencio. *** Al llegar a Colina Serena, Celia bajó del auto y vio a Ben saliendo a recibirla. Sus pasos se detuvieron un in

  • Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró   Capítulo 523

    Mientras tanto, Celia y César habían llegado a un restaurante. Sorprendentemente, él no había reservado todo el local ni un salón privado, sino una mesa para dos en el salón principal. Quizás porque era entre semana, no había muchos clientes.—Mamá, ¿por qué ese señor lleva máscara? ¿Está haciendo cosplay? —preguntó un niño en la mesa contigua, señalando a César con curiosidad.Su madre lo reprendió y bajó la voz.—No hables tan alto. Es grosero.Celia miró a César, con un destello de picardía en sus ojos. Apoyando la barbilla en la mano, le sonrió al niño.—Sí, sí. Aunque ya es mayor, le encanta jugar a los disfraces.—A mi papá también le gusta. Él y mamá siempre juegan…El niño no pudo terminar, porque su madre le tapó la boca. La mujer les sonrió, avergonzada. —Este mocoso siempre habla sin pensar. Espero que disfruten de su tiempo de pareja.Celia parpadeó, sin esperar su última frase, mientras César no podía evitar esbozar una sonrisa.—Los niños no tienen malas intenciones. No

Bab Lainnya
Jelajahi dan baca novel bagus secara gratis
Akses gratis ke berbagai novel bagus di aplikasi GoodNovel. Unduh buku yang kamu suka dan baca di mana saja & kapan saja.
Baca buku gratis di Aplikasi
Pindai kode untuk membaca di Aplikasi
DMCA.com Protection Status