LOGINEra mucho que procesar, por eso, era que mi mente estaba intentando alcanzar la velocidad con todo lo que estaba pasando en un día que sentía que no tenía fin. Parece que no tiene fin porque no logro entender cómo es posible que él me diga algo así.
— Lo que acabas de escuchar, señorita Hill. Vine a decirle que quiero… no, necesito que seas mi esposa, entonces, ¿Por qué te encuentro así?— Señor Castagnoli… esto me ha tomado por sorpresa.— ¿Por qué debería tomarte por sorpresa? He estado apoyándote en este momento duro como algo más que jefe. Además, ¿crees que dejo que cualquier mujer este sobre mis piernas? — pregunta mi jefe y yo de inmediato, me levanto reaccionado a su comentario.— Lo entiendo, señor. Pero, eso está lejos de lo que podría significar un matrimonio.— Te conozco y me gusta como eres, eso me parece suficiente para mí. — dice el señor Castagnoli y yo respiro profundo.— Aun así.— No voy a obligarte, si no quieres casarte conmigo, lo entenderé.— No somos novios, mi madre y mi hermana han muerto recién, entiéndame, no puedo aceptar una propuesta que no pensé que me haría.— ¿Por qué no? Eres una mujer y yo un hombre, no entiendo porque haces todo un drama cuando es tan simple. — No lo es, señor. Aunque seamos una mujer y un hombre, nunca se ha acercado a mí con una intención amorosa. A la vista está que no somos novios y… oh, entonces está buscando una esposa porque no quiere seguir pensando demasiado en ello.— Me alegra que lo hayas entendido, señorita Hill.— Pero, ¿Por qué yo? — pregunto confundida.— ¿Por qué no puedes ser tú? — pregunta el señor Castagnoli sonriéndome.— Es que… no lo pensé posible.— Nos respetamos, no hemos tenido un solo inconveniente en estos tres años que llevas trabajando conmigo, creo que podríamos ser buenos compañeros como lo hemos sido hasta ahora.— Pero, sería su esposa.— Solo es un título. Seguiremos trabajando juntos. Estaré cuando lo necesites como ahora y ya. No cambiará nada.— Cambiará todo porque viviremos juntos, señor Castagnoli.— ¿Es eso lo que te preocupa? Creí que estabas intentando matarte porque no podías pensar en la posibilidad de vivir con los recuerdos de tu familia en esta casa. — Aun así…— Si es así como piensas, lo mejor es que vivíamos en otro lugar. Pero, si lo que te preocupa es que te toque, puedo jurarte ahora que no voy a tocarte. Nunca lo haré— Entonces, seremos un matrimonio de mentira— No. Seremos un matrimonio moderno. Nosotros vamos a tratarnos con respeto, tendremos el respaldo de su pareja y serás vista por mi familia como mi esposa. Tendrás todos los beneficios como mi esposa e incluso, vamos a dormir juntos.Mi corazón late con fuerzas y yo siento que voy a morir por lo que acaba de decirme, rápidamente, llevo mis manos a mis mejillas que están muy calientes, porque seguramente estoy roja.— Pero… — digo mirándolo completamente.— No necesitas preocuparte por mis piernas. Yo puedo acostarme solo en la cama y como te he dicho, no voy a tocarte, eso es lo único que nos va a diferenciar de un matrimonio real.— Tampoco habrá amor.— Muchos matrimonios modernos no tienen eso, señorita Hill — dice mi jefe— Eso es triste.— Es la realidad, tú eres quien escoge si es triste o es algo de lo que sentirse aliviado. — dice el señor Castagnoli y yo suspiro profundo.— ¿Quiere complacer a su padre, señor Castagnoli?— Sí, es solo eso.— ¿Qué hay si no le agrado? — pregunto y él se encoge de hombros.— Él solo me ha pedido que me case, no necesito que mi esposa sea aprobada por él, señorita Hill.— Yo hubiese deseado que si me voy a casar, mi madre lo aprobara. — digo limpiando mi mejilla y desviando la mirada para que no me vea llorando.— Lo sé y lamento ello, tú si tuviste una madre presente que te dio amor y con quien quisiste hablar de cosas importantes como estas. Pero, ya no esta y por eso, es momento que comiences a vivir.>> Recordando que todo eso que puedes decirle, ella ya lo sabe, porque no está físicamente, pero, si en tu corazón y mente, esos que ya saben de mi propuesta. Ella ya te está acompañando y esperando que decidas, como yo estoy esperando.— No creo que sea una buena compañera para usted. No debería tomar esto a la ligera.— No lo estoy haciendo, señorita Hill. Si la he escogido, es porque usted es la única mujer a la que le toleraría que este en mis piernas.>> Es solo usted quien permito que este cerca y al momento de pensar que compartiré una cama, no me molesta que sea usted y espero que a usted no le moleste que un paralitico sea quien le proponga matrimonio, señorita Hill.— ¡Yo no pienso así de usted, señor Castagnoli! — digo de inmediato.— Lo sé, porque de todas las personas que he conocido, nunca he visto lastima hacia mí en tu mirada. Nunca me has visto con desagrado, molestia o frustración porque debes trabajarle a un paralitico.— Nunca lo he visto como una molestia, señor.— Eres la única que no me ha mirado así. yo cambiaba constantemente de asistente, porque siempre hablaban de cómo sus carreras se iban al cesto de la basura porque se habían humillado al trabajar con un discapacitado.>> De usted, nunca he escuchado eso e incluso me ha defendido de comentarios así. Por eso, estoy seguro de que usted es la mujer perfecta para ser mi esposa. Así que, por favor, piense mi propuesta y sea mi esposa. — dice el señor Castagnoli.— ¿Cómo sabe todo eso?— Las cámaras tienen sonido, señorita Hill y yo sufro de muchas inseguridades, por lo que, Louis me trae videos cuando hablan bien de mí y las coloca sin mi permiso en casa. Es una molestia, pero, él tiene el control remoto de mi casa inteligente y por mucho que le pida a mi casa que se calle, no lo hace hasta que él me hace escuchar lo que desea.>> Siempre que lo hace, usted es la que está hablando. Por eso, quiero que sea mi esposa, porque es buena, amable y tiene humanidad. Algo que muchas personas no poseen. — dice el señor Castagnoli y yo sonrío— Está bien, señor Castagnoli, acepto ser su esposa. — digo y él me sonríe-— Entonces, ve por tu identificación, hoy mismo debemos registrar nuestro matrimonio. — dice el señor Castagnoli y yo abro mis ojos sorprendida.— ¿Qué ha dicho?— Hoy habías decidido morir, es momento que cambies eso y la mejor manera de renacer es con un matrimonio. Una vida compartida conmigoTres años despuésCorro con mis carpetas de un lado al otro para dejar todo listo. Susan, aunque también está corriendo, me regaña por no estar lista, cuando falta poco para el gran momento e incluso, Danell quien se había llevado a los niños, aparece con ellos manchados de helado de chocolate.— Pensé que ya estabas lista, Dove. — dice Danell.— Estamos a cierre de mes, debo tener todos los detalles antes de irme de luna de miel. Eso tardó mucho más tiempo del que pensé. — digo terminando de arreglar todo.— Y ahora estará más atrasada porque están manchados de chocolate. — dice Susan limpiando sus mejillas con el dedo húmedo de ella por su saliva.— ¡Tía, no seas extraña! — se queja Dana aunque no se aleja del toque de Susan— Si no fuera extraña, no sería Susan
Como lo hemos hablado, le presento mis hijos al hombre que ayudó mucho para que yo tuviera un lugar seguro, comida e incluso, un transporte para salir de la isla. Siendo sincera, Susan y su padre, fueron esa voz de aliento y apoyo que sin esperarlo, pero, necesitándolo, lo tuve.— Te dejaré a solas unos momentos, para que tengas tu espacio. — digo colocando a mi hija en su coche y Dan, toma a Dalton para hacer lo mismo.— Yo también te daré el espacio que necesitas, prima. — dice Dan y es él quien me acompaña hasta la tumba de mi madre, donde limpio la suciedad con mis manos, mientras en mi mente, le digo todas las cosas que he vivido y me han impedido visitarla en el pasado.Con tristeza, veo la tumba de las dos mujeres que son mi apoyo incluso después de muerta y miro a mis hijos que juegan con sus sonajeros.— Aquí esta su abuela y su tía, mis niños. La &
Días despuésDespués de días pensando en lo que debería ser, avanzo un paso hacia el lugar donde tanto temí volver. Con mis dos hijos en sus respectivos coches infantiles, camino por el solitario lugar donde, muchas personas están descansando. Oh bueno, su cuerpo material descansa, mientras su alma está donde debería encontrarse.Suspirando profundo y recordándome que debo hacer esto en cualquier momento, avanzo hasta llegar a las dos tumbas que tiene el apellido Hill en sus lápidas. Después de haber enterrado a mi madre y a mi hermana, no había vuelto a este lugar.Han pasado más de dos años desde que ellas murieron y siento como si hubiesen pasado más de cinco décadas, desde la última vez que las vi antes de irse al aeropuerto para tener las vacaciones que tanto había deseado vivir.En silencio, observo sus lápidas y comien
Lo observo finamente, pero, Danell huye de inmediato, mirando a los pequeños que están en sus tapetes didácticos jugando, mientras bostezan un poco. Por lo que, Danell se baja de la silla de ruedas y toma al pequeño Dalton que se acomoda en sus brazos, listo para ser dormido.— Danell…— Vamos a dormir a los chicos primero. Tenemos muchas cosas de las cuales conversar. — dice Danell y yo asiento sabiendo que lo mejor es que los bebés no estén despiertes.— Está bien, hagamos eso. — digo con seriedad.Danell y yo nos encargamos de dormir a los niños y yo me marcho hacia la habitación de ellos, donde dejo a mi hija, para después buscar a Dalton, cuando se lo quito, él se coloca en su silla de ruedas y me extiende sus manos, para después recibir al pequeño que se mueve un poco por el cambio constante de brazos.Él mismo lleva a
La tristeza me invade cuando él me dice ello, porque yo más que nadie sé que no soy la mujer que aceptó casarse con su jefe. Las experiencias vividas, me han hecho paranoica y aunque me recuerdo que todo está bien, para no hacer ello más grande, las heridas siguen en mí.— No soy pura, hace tiempo deje de serlo, Felipe. Es solo que no lo ves porque me ves con ojos de admiración. Pero, no es así, Felipe. Solo Jesucristo pasa por el mal no es contaminado, yo soy solo una humana que sobrevive a todas las cosas que nos han pasado.>> Así como tú lo haces. Porque aunque tienes tu marca física, estoy segura de que tienes muchas más internamente, unas que intentas sanar, pero, te cuesta. A todos nos cuesta, Felipe. Porque intentando hacer las cosas bien, terminamos sufriendo. — digo y Felipe sonríe.— Usted siempre sabe cómo se sienten todos, se&nt
Suspiro aliviada por sentir que la carga ahora es compartida y le pido disculpas a Carl por haber esperado tanto para unirme a su hermano en la búsqueda de su cuerpo, que quizás, pudo haberse logrado ya si nos hubiésemos concentrado solo en ello.‘Pero, Carl, donde sea que estes, debes entender que hemos pasado por mucho. Ahora si vamos a hacernos cargo de ti.’ Me digo mentalmente.— Me alegra mucho que este sea el hogar de los bebés. — dice Danell y yo miro a mi alrededor.— Intento que sea lo más acogedor posible y que en el proceso, no se lastimen. Aunque es un poco complicado, porque Dana golpea mucho a su hermano y él le responde empujándolo. — digo y Danell sonríe.— Parece que Dana es la ruda y buscadora de peleas. — dice Danell sonriente. — Como su padre.‘Padre, una palabra que tiene tanto poder, que a muchos hombres les queda grande e







