LOGINPunto de vista de RobertA la mañana siguiente llegué al Grupo Soltren antes de lo habitual, con la esperanza de que mantenerme ocupado con el trabajo me ayudara a dejar atrás lo ocurrido la noche anterior. Por desgracia, en cuanto entré en mi despacho, la imagen de Bianca subiéndose al coche de Marcus volvió a mi mente. Dejé caer mi maletín junto al escritorio, me aflojé la corbata y me quedé de pie junto a la ventana durante varios minutos antes de obligarme a revisar los documentos que esperaban mi atención.La discusión final del contrato con Sterling International estaba prevista para esa mañana. Era una oportunidad importante para Soltren, sobre todo tras haber perdido el acuerdo con Meridian a manos de Pulse Point Media. Yo mismo había supervisado la preparación de nuestra propuesta, revisado las condiciones financieras y dado instrucciones al equipo para que se asegurara de que todo estuviera listo para la reunión final. No había motivo para que nada saliera mal.Sin embargo,
Punto de vista de RobertMe había pasado la mayor parte de la tarde en una reunión con el equipo directivo, revisando las últimas propuestas de la empresa y debatiendo los próximos pasos para Sterling International. Las conversaciones habían sido productivas, pero mi mente había estado en otra parte más veces de las que me gustaría admitir.Bianca.Habían pasado varios días desde que todo se había venido abajo entre nosotros, pero aún así me sorprendía pensando en ella en momentos en los que debería haberme concentrado en el trabajo. Me preguntaba si estaría comiendo bien, si habría encontrado un lugar cómodo donde quedarse y si estaría empezando a recuperarse de la presión que rodeaba su nombre.Había intentado llamarla más de una vez, pero no había recibido respuesta alguna. No podía obligarla a hablar conmigo, sobre todo después de cómo habían acabado las cosas. Aun así, el silencio se estaba volviendo cada vez más difícil de aceptar.Cuando la reunión por fin terminó, Daniel entró
Punto de vista de BiancaPara cuando terminé de revisar el último documento que tenía sobre la mesa, la mayoría de los empleados de Pulse Point Media ya habían empezado a prepararse para marcharse al terminar la jornada. Miré la hora en mi ordenador y me recosté en la silla, satisfecha con todo lo que había logrado. Volver al trabajo había sido una buena decisión. Después de pasar tantos días alejada de la oficina, estaba empezando a recuperar la confianza que había perdido durante la polémica en torno a mi nombre.Miyana me había ayudado mucho a lo largo del día. Se había asegurado de que entendiera las tareas que se habían llevado a cabo en mi ausencia y me había ayudado a integrarme en el departamento sin hacerme sentir como si me hubiera quedado atrás. Incluso cuando insistí en que podía encargarme de todo yo sola, siempre encontraba una excusa para venir a ver cómo estaba.—Deberías apagar ese ordenador antes de que te pases toda la noche trabajando —dijo, apareciendo junto a mi
Punto de vista de AlexanderMe encontraba de pie frente a los amplios ventanales de mi despacho, contemplando la ciudad a mis pies mientras se reproducía un informe en la gran pantalla situada detrás de mi escritorio.La presentación contenía la información más reciente sobre el Grupo Soltren, incluidos sus próximos proyectos, las conversaciones con los clientes y los planes de negocio para los próximos meses.Había solicitado el informe esa misma mañana. Desde que el acuerdo con Meridian se le había escapado de las manos a Robert Kane, quería saber qué pensaba hacer a continuación. Un hombre como Robert no se quedaría de brazos cruzados ante un revés empresarial. Buscaría otra oportunidad, y yo tenía la intención de enterarme antes de que pudiera cerrar ningún trato.Cogí el mando a distancia y puse la presentación en pausa.—¿Ha habido algún avance significativo desde ayer? —pregunté.Mi asistente ejecutivo, que estaba de pie junto al escritorio con una tableta, consultó la informac
Punto de vista de BiancaEstaba de pie frente a la entrada de Pulse Point Media, con mi bolso en la mano y la mirada fija en el edificio. Habían pasado varias semanas desde la última vez que crucé aquellas puertas y, aunque había pasado una parte considerable de mi vida trabajando allí, volver me resultaba extrañamente diferente. Habían pasado tantas cosas desde mi destino temporal en Soltren. Me habían acusado de traicionar a Robert, me habían echado de la residencia de los Kane, me habían sometido a críticas públicas y me habían obligado a cuestionar casi todo lo que antes creía sobre las personas que me rodeaban. Sin embargo, tras pasar varios días en un hotel y aislada del mundo exterior, finalmente había decidido que no podía seguir escondiéndome.Las palabras de Alexander durante nuestra última conversación se me habían quedado grabadas. Me había recordado que Pulse Point era el lugar al que pertenecía y que allí había gente que aún se preocupaba por mí. No estaba segura de est
Punto de vista de BiancaLa visita de Marcus había sido lo mejor de mi día. No esperaba que volviera a aparecer y, desde luego, tampoco esperaba pasar tanto tiempo riéndome con él. Durante unas horas, me había olvidado de las discusiones, las acusaciones y la atención constante que rodeaba mi nombre. Simplemente había disfrutado de la compañía de alguien que conocía una parte de mi vida que existía mucho antes de que me vinculara a la familia Kane.Después de que se marchara, ordené la habitación, me di una ducha y me puse ropa cómoda. Empezaba a sentirme cansada, pero no estaba lista para dormir. La tarde me había traído recuerdos en los que no había pensado en mucho tiempo, y me sorprendí preguntándome cómo dos personas que en su día habían estado tan unidas podían acabar se







