Se connecterPOV de Paige—Entonces, ¿podemos verlo ya? —pregunté al médico, con la ansiedad profundamente arraigada en el pecho.—Sí, pero les recomendaría que entraran solo dos personas a la vez —respondió amablemente.—Gracias —agradecí con una pequeña sonrisa.—Es mi trabajo, recuerde. Por favor, venga a mi consultorio cuando termine de ver a su hijo —dijo cortésmente.—¿Hay algún problema? —pregunté, luchando por contener los pensamientos negativos que intentaban apoderarse de mi mente. No había tiempo para eso.—Hablaremos cuando esté preparada —respondió brevemente, dándose la vuelta para marcharse antes de que pudiera bombardearlo con todos mis horribles pensamientos.—¿Qué pasa? —preguntó mamá, al notar mi expresión.—El médico quiere hablar conmigo. ¿Y si algo está mal? —dije con voz temblorosa mientras luchaba contra mis propios pensamientos.—Yo creo que todo está bien. Ahora puedes ir a verlo. Necesitas calmarte. Nosotros esperaremos. Me aseguraré de que nadie entre antes que tú —m
POV de Jace—¿Qué? ¿Cómo es posible? ¿Estaba enferma o algo así? —preguntó Paige, sorprendida. No podía culparla, después de todo, ella no sabía nada al respecto.—Le diagnosticaron cáncer de pulmón, pero yo me enteré hace apenas dos meses —respondí, observando cómo sus ojos se abrían de par en par.—Y no me dijiste nada —me reprochó, mientras su expresión se transformaba lentamente en una de enfado.—Lo siento. Pensé que no querrías saberlo, ya que no estamos precisamente en buenos términos. Además, estabas lidiando con el ataque de Alex y con la búsqueda de Alvin. No quería añadirte más preocupaciones —me defendí, sintiéndome aún peor que antes.—¿De verdad llamas a eso una excusa? —espetó.—Lo siento por no habértelo contado —me disculpé, sin querer decir nada más que pudiera aumentar su enfado.—Deberías ir a verla —dijo, con la voz un poco más calmada.—No hay manera de que deje aquí a mi hijo y a ti mientras él está luchando por su vida —respondí con firmeza.Infló las mejillas
POV de Paige—Sabía que había algo familiar en ella —susurró mamá, más para sí misma que para mí.—Eso mismo pensé cuando la vi. De hecho, fue una de las razones por las que aceptó venir conmigo —respondí, mientras mi mirada se desviaba hacia donde estaba sentada, justo frente a un Carlos muy escéptico que no dejaba de mirarla como si fuera una espía. Aunque, sinceramente, no podía culparlo.—¿Ella lo sabe? —preguntó mamá.—Sí. No se tomó muy bien la noticia —respondí con tristeza.—No esperaba que lo hiciera. Puedo imaginar cómo se siente al saber que no hay nadie a quien regresar —dijo mamá con una expresión de tristeza.—Voy a hablar con ella ahora —informé, dejando a mamá con sus pensamientos. ~~~~~~~—Hola, Claire —la llamé suavemente, tomando asiento a su lado y asegurándome de dejar suficiente espacio para no asustarla.—¿Está bien? —preguntó, con el pánico reflejado en todo el rostro. No hacía falta ser adivino para saber cuánto le importaba Al
POV de Paige—El rescate (Parte final) —¿Alvin? —jadeé, con las lágrimas cayendo de mis ojos al verlo, pero no podía apartar la mirada. ¿Qué clase de monstruo le hace algo así a un niño de seis años? —Alvin —lo llamó Claire, soltándose de mi agarre y corriendo hacia donde estaba atado. Rápidamente le quitó la mordaza de la boca. —Claire —gimió, con la voz ronca, entrecortada e inaudible. —¿Qué te han hecho? —exclamó ella, mientras sus manos limpiaban algunas manchas de sangre de su rostro que logró quitar. Pero no podía hacer mucho. Había sangre por todas partes y ni siquiera podía determinar exactamente dónde estaba herido. Las cuerdas que rodeaban su cuerpo y sus manos parecían estar hechas para matarlo, no simplemente para mantenerlo inmovilizado. Seguramente le dejarían moretones por lo apretadas que estaban. Un niño de seis años ni siquiera llegaría tan lejos si intentara escapar, así que ¿por qué lo habían atado de una manera tan brutal? —¿Qué… estás… haciendo aquí?… Ellos ta
Paige — POV — El rescate (Parte tres)—¿Qué quieres decir con que no está aquí? —pregunté, mientras el miedo se apoderaba de mí. ¿Y si ya lo han matado? ¿Y si hemos llegado demasiado tarde?—Se lo llevaron esta mañana temprano —susurró, interrumpiendo mis pensamientos descontrolados.—¿A dónde se lo llevaron? —pregunté, intentando ignorar el dolor que poco a poco se extendía por todo mi cuerpo.—A donde llevan a los demás —respondió, dejándome aún más confundida.—No entiendo —respondí.—Él no va a volver. Nunca vuelven —continuó, con la voz apagándose al final.—¿Qué quieres decir con que nunca vuelven? Por favor, háblame —supliqué, tratando de contener las lágrimas que amenazaban con caer.—No sé qué les pasa, pero simplemente nunca regresan —respondió.—Entonces, ¿estás diciendo que no volveré a ver a mi hijo? —pregunté, mientras las lágrimas comenzaban a caer lentamente por mis mejillas.—No lo sé —contestó, con la mirada fija en el suelo, como si no pudiera soportar mirarme.—No
Paige — POV — El rescate (Parte dos)—Quédate a mi lado pase lo que pase, ¿de acuerdo? —indicó Carlos en voz baja mientras nos acercábamos a la cabaña. Simplemente asentí, respirando profundamente para mantener la calma.—Como si tuviera opción —respondí, poniendo los ojos en blanco.—Te aconsejo que me hables con un poco de respeto, al menos por ahora —dijo con tono burlón.—Eso quisieras —le respondí, soltando una risita.—Está bien, me quedaré aquí afuera mientras tú entras —dijo de repente, deteniéndose.—Este no es momento para bromas, Carlos —lo advertí, mirando a mi alrededor para asegurarme de que nadie nos hubiera visto ya. Para ser un lugar donde mantienen secuestrados a niños, parecía extraño que no hubiera ninguna cámara ni seguridad alrededor.—Es para evitar sospechas —dijo Carlos de repente.—¿Eh? —pregunté, confundida.—Probablemente te estés preguntando por qué no hay cámaras alrededor —respondió, levantando las cejas.—Ohh, ¿no creen que alguien podría entrar fácilme







