INICIAR SESIÓNERIK
Al entrar a casa, el aroma de jitomates asados y especias golpeó mi nariz, hacía un tiempo que nadie cocinaba en esta casa, no desde que Emily se habia ido, e incluso desde antes, a veces yo lo hacía, pero era un poco a lo que saliera, aún asi era comida. Entré y vi a los gemelos sentados en la barra de la cocina, tenian la cara manchada de salsa de tomate y reian con Tessa, sus platos vacios contaban lo sucedido. - ¡Papá! - exclamaron al mismo tiempo. - Tomen niños. La señorita. . . Tessa les dió una servilleta de papel para limpiar sus rostros antes de abrazarme. - Veo que ya comieron. - Tessa nos cocinó pasta con queso - dijo Liam. - ¡Estaba deliciosa! - exclamó Lara. - Disculpe señor, es que tenian hambre, además le guardé un poco - señaló un recipiente con una sonrisa tensa. - No tenía porque hacerlo, siempre pedimos comida, y a veces viene mi madre y cocina algo. - Lo siento señor, ah, creo que ya debo irme, ¿quiere que mañana los lleve al colegio de nuevo? - Claro, me sería de mucha ayuda. - Me voy entonces. - Gracias, Tessa. Cuando salió, me asomé por la ventana y vi como se alejaba en su auto, me recordaba mucho a Emily, aunque su caracter era más libre, más espontáneo, más. . . desafiante. . Me quité el saco y la corbata y los puse sobre el sofá, doble mis mangas y después tomé asiento en la barra, mientras los gemelos jugaban con los cubiertos a modo de espadas, me serví un poco de pasta en un plato y la probé. - Esto esta muy bueno. - Te lo dijimos, Erik tambien lo comió. - ¿Y dónde está? - En su habitación. Mi hijo Erik se habia vuelto reservado, la muerte de su madre nos habia dejado a todos en shock, porque a pesar del tiempo que había pasado, no nos habiamos recuperado del todo. La extrañabamos, cada día era un reto, por eso me concentraba en el trabajo, era mi forma de evadir el dolor. Guardé el resto de la comida, lavé los platos usados y fui a su habitación. - Erik, - toqué - ¿todo bien en Dinamarca? Me abrió la puerta. - Todo bien, pa'. No entré, solo me crucé de brazos, recargándome en la puerta, esperando que dijera algo más. - Se parece a mamá, con su cabello color miel y sus ojos tambien sonrien al mirarte ¿por eso la contrataste? - No fui yo, fue la señora Hard. - Ella no es mamá. - Lo sé. Me acerqué y lo abracé, estaba en una edad difícil, y yo necesitaba algo de ayuda, él estaba creciendo, aunque era muy maduro para su edad, y ya casi era tan alto como yo. - Haz tus deberes y duerme temprano, mañana vendrá Tessa a buscarlos. - Si papá - dijo entrando nuevamente en su habitación. Hacía un tiempo que no tenia personal de servicio, solo estaba el jardinero que venia dos veces por semana, y se encargaba de las rosas de Emily, para que no dejaran de crecer y la niñera, que acababa de renunciar sin previo aviso, después de varios años conmigo, dejándome en apuros. Mi madre, Emma, casi no me visitaba, decía que mis hijos ibam a descontrolarse sin su madre y ella no estaba dispuesta a sacrificar su vida para cuidarlos. Mi vida podría parecer ideal, desde afuera, pero la realidad era muy distinta. Con tres hijos y una compañía que dirigir, la tenía difícil. Pensé en Tessa. Creo que debía hacer algo por su medio de transporte, su auto, aunque funcional, no era seguro si es que iba a llevar a mis hijos, la compañía tenia una política de uso de autos, podría darle uno en préstamo, mientras trabajara para mi. Era una buena idea. Mañana me encargaría de eso. Volví con los gemelos, supervisé sus tareas, y más tarde se ducharon y se prepararon para dormir. Ya en sus camas, sus ojos se cerraban por el cansancio. - Nos gusta Tessa, necesitas una novia papá. - Ella es mi empleada. - Pero también puede ser tu novia. Negué con la cabeza, no podia concebir la idea de estar con alguien que no fuera Emily. - A dormir. Les di un beso en la frente a cada uno de ellos, y les dejé encendida una tenue luz en su lámpara de noche, para que no sintieran miedo. Ya en mi habitación, la fotografía de mi esposa me miraba siempre sonriente. Asi me gustaba recordarla. Asi queria ella que la recordara. Su enfermedad fue un proceso tedioso, largo y doloroso, que apenas podía controlar al final con los medicamentos. 'Ella no es Emily' me dije. "Puede decirme Tessa" no debía permitirme ser tan informal con ella, debía mantener la distancia. Ponerme mi máscara de frialdad, aunque estaba seguro de que Tessa ya no me vería con los mismos ojos, habia visto mi lado paterno, y esta parte era muy íntima. Me duché, fui hasta mi cama y después trabajé un rato en mi portatil en una idea para la publicidad de una compañia de ropa deportiva, cuya estrella, eran unos tenis de última generación, plasmaba las ideas y luego, con el equipo creativo, las llevabamos a cabo. Luego recordé el comentario de la paleta de colores del otro proyecto, una publicidad exclusiva para paginas web, lo cambié a como ella lo habia expresado y quedó fantástico. - Creo que si sabe lo que hace - me dije - después la probaré. En el buen sentido. Esa chica, aunque era varios años mas joven que yo, estaba dando muestras de tener una gran capacidad y mucha creatividad. Terminé de trabajar, guardé todo y me fui a dormir, y mi último pensamiento, sin querer, fue para Tessa.ERIK Los padres de Emily ofrecieron su granja para realizar la boda y Tessa estuvo fascinada con la idea. Los gemelos fueron los pajes, aunque eran un poco desordenados, lo hicieron muy bien, con sus canastas arrojando pétalos de rosas blancas por todo el camino al altar, donde yo la esperaba, mientras ella caminaba tomada del brazo de su padre por la larga alfombra roja que se habia colocado. Mi hermosa esposa, con su vestido largo color marfil, estaba radiante, tenía un brillo en su mirada que la hacía verse única. Bueno, ella era única, creo no pude haber escogido a una mejor compañera más que ella para mi vida. Erik, mi hijo mayor, era todo un galán, llevaba un traje gris sin corbata y estuvo hablando todo el tiempo con Inés, la hija del señor García, una joven muy hermosa e inteligente, creo que ahí se estaba cocinando algo. Por fin habia conocido al otro hermano de Tessa, Leo, que era militar y junto con Xander, me arrinconaron y me amenazaron con golpearme si alguna
TESSA Después de nuestra pelea, Erik no me llamó ni fue a buscarme a casa y tampoco yo, si él estaba furioso, yo lo estaba aún más. Entendía sus prioridades, pero eso no era lo que me molestaba, queria que viviera con él, en la que habia sido la casa de su esposa, y eso me hacía sentir muy incómoda. Solo que no se lo habia dicho porque tenia miedo de que no lo entendiera, pero lo extrañaba, aunque solo me buscara para tener sexo. * Habia llegado a la agencia un nuevo compañero, de mi edad, era especialista en la red y estaba aprendiendo mucho de él, era muy simpático y enseguida trabamos amistad. - Así que estuviste trabajando con el hombre de hielo, se dicen muchas cosas de él. - Es muy bueno en lo que hace, no te lo imaginas. - Pero su actitud deja mucho que desear. - Solo es amable con las personas cercanas a él, la verdad es que ha recibido muchas decepciones. Nos detuvimos un momento afuera de la agencia, y hablamos un poco más. - Parece que lo conoces muy
ERIK Silvia había ido a la oficina, quería disculparse conmigo por lo sucedido, la dejé hablar, pero ya no me parecía la persona sincera que siempre creí que era. Me recargué al frente de mi mesa, con los brazos cruzados sobre mi pecho. - Yo no puedo darte más que mi amistad, Silvia, lo siento, siempre fuiste como una hermana para mí, asi ha sido siempre desde que te conocí y eso no va a cambiar. - ¿Es por tu asistente? - No es por ella y tampoco fue por Emily y lo sabes, y también quiero que sepas que Tessa y yo estamos juntos. Secó bruscamente las lágrimas, y se levantó del asiento, su gesto cambió de consternada a enfadada. - Adios Erik. Exhalé, nunca creí que fuera tan difícil tratar con alguien a quien no puedes corresponder. Después llamé a Tessa. - "Espero no interrumpir nada. - Estaba tomándome un café. - ¿Qué harás más tarde?. - Tengo que terminar un proyecto. - ¿Puedo verte esta noche?. - ¿Los niños? - Se quedan con la niñera" * Salimos a
TESSA ¡Me habia quedado dormida! Ya era de mañana y aún seguía en la cama de Erik, me levanté y me vestí de prisa, él no estaba en la cama, pero lo escuché en la ducha, asi que corrí a mi habitación, busqué mi ropa de cambio y también me duché. Me rugia el estómago, la noche anterior no habia comido nada, y toda la actividad, me dejó hambrienta, tenia que buscar algo o pasaría la vergüenza de mi vida en público. - ¿Tessa, ya estás lista? - murmuró Erik suavemente, detras de la puerta. Le abrí y lo dejé pasar, traía un café en la mano y un bocadillo de galleta. - ¿Porqué eres tan atento? Moría de hambre. Abrí el paquete y di un mordisco a la galleta. - Lo sé, soy de lo que no hay mi amor. ' Mi amor' Terminé de vestirme, y caminamos juntos por el pasillo, doblamos en la esquina, se detuvo ante otra puerta y tocó. - Solo un momento - murmuró - Leslie, ya es hora. Una mujer joven abrió la puerta - ya estoy lista señor Frost. Nos miró atentamente. - Ella es Tessa Clark, y
ERIK Sabia que podía encontrarme con Tessa en la convención, pero nunca crei tenerla tan cerca. Era algo perturbador, lo único que queria, era correr hacia su habitación, y besarla hasta dejarla sin aliento. Pero me habia jurado que nadie volvería a entrar. * Al dia siguiente, dí otra charla, acerca de los diferentes medios de difusión, cuándo terminé, no pude evitar buscar su rostro entre la gente. Pero no la vi durante todo el dia, cuando llegué a mi habitación, me atreví a tocar a su puerta y me abrió. - Tessa, ¿te gustaría tomar algo conmigo?. - ¿Sabes porqué renuncié? - dijo - Porque no confiaste en mí, y no solo renuncié al puesto, también renuncié a tí. Fruncí el ceño, no esperaba esa respuesta, y aunque no lo quisiera, me dolió. Me acerqué, por fin estaba frente a ella, mirándola a los ojos. - Debí saber que alguien como tú, no podría hacer eso. - Ya es un poco tarde,¿no crees? - Nunca será tarde para pedirte perdón. Acaricié su mejilla con mis n
TESSA Había encontrado empleo en una pequeña agencia de publicidad, no tenia el alcance de Frost Mk, pero, por algo tenía que empezar. Supe que cuando dí mis referencias, el mismisimo Erik respondió a la llamada y al parecer habló bien de mí, era lo mínimo que podía hacer. * En un par de semanas habría una convención para un evento de marketing digital, consulté la página y vi que Erik dará unas platicas acerca de las nuevas herramientas digitales para publicidad. Me habria escabullido, pero mi nueva jefa insistió en que debiamos asistir. Tendría que viajar, ya que al ser un gran evento, era en la capital del país, reservé un vuelo, y una habitación en un hotel de tres estrellas, algo más cómodo para mi bolsillo. Estaría más emocionada si no fuera porque iba a ver a Erik, aunque estaba segura de que él ni siquiera me veria a mí. Mi jefa, Daniela, su asistente Laura, y mis compañeros Sara y Jack, también irian al evento. * Estaba en el centro comercial por unas co







