로그인Dicen que cuando uno está al borde de la muerte recuerda su vida como si fuese un tráiler de película, en mi caso, recuerdo todos los momentos con mi madre, desde los más lindos hasta los más dolorosos y son esos los que me hacen experimentar un dolor en el pecho tan grande, que duele y me hace regresar a la realidad que es tan cruda, hostil y desgraciada como la recordaba cuando era humana. — Se los dije: no era el momento. — escucho decir a Brandon. — ¿Y entonces cuando iba a serlo? Ya los doctores dijeron que cada minuto ya es un milagro, mi madre ya no puede más. — responde Louis. — Traerla no fue buena idea. — dice mi padre. Varias personas hablan al mismo tiempo, teniendo como tema de conversación que yo tenga conocimiento del estado de mi madre y no su tratamiento para que se mantenga con vida y eso, ya con solo escucharlo es indignante. — ¿Crees que Thalía se perdonaría no despedirse de mi madre? — Es mejor que se culpe unos días a que se desmayara como lo hizo. Tuvo una
Los doctores hablan de una forma que aunque es mi idioma, es una terminología de la que necesitaría un diccionario médico, por lo que, miro a los demás, implorando que me expliquen lo que sucede. Alan, sin esperar que le digan algo, intenta usar su fuerza vital, pero, antes de siquiera intentarlo se derrumba cayendo sobre sus rodillas, con evidente agotamiento. — Ya es suficiente, hermano. — le dice Louis a su mejor amigo. — Puedo… — No, no puedes. Ya no podemos, lo siento, Louis y Thalía. ya no podemos hacer más. — dice su hermana y yo siento como mi labio inferior tiembla. El dolor es evidente en ambos, por lo que, aunque quiero concentrarme en mi madre, mi cuerpo reacciona antes que mis pensamientos y por eso, abrazo a los hermanos que intentan ayudarse unos a otros, están en el suelo. — Han hecho demasiado por mi familia. Con ambos tengo una deuda pendiente que sin duda, en cualquier momento que me necesiten, pueden acudir a mí o a mis hijos para recibir ayuda. — O a la man
La escena es divertida, tanto que me saca una sonrisa y alegra mi alma recordar que siguen estando de mi lado, incluso cuando Brandon tiene una razón de peso para tomar la decisión que tomó, pero, yo no me quedo a ser parte de la escena.Una que ya es muy conocida para mí como divertida y todo, porque en mi corazón, esa sensación extraña ya tiene nombre y la mentira que me habían vendido para calmarla, se ha esfumado.Durante estos meses todos nos hemos concentrado en sanar, no solamente nosotros como núcleo familiar, si no, todos los que de forma directa o indirecta, experimentaron terribles momentos durante el enfrentamiento, cerraron sus puertas y se confinaron en casa para lidiar con el castigo sin espectadores o simplemente recuperarse.Incluso la universidad adelantó las vacaciones con el fin de tomar el tiempo correspondiente para sanar y por eso, tanto los abuelos como los lobos de la manada, se volvieron más familiares para mí, desde preguntarnos como íbamos con las heridas h
Seis meses después La calma es algo que tenemos a diario, afortunadamente, ninguno de los enemigos que tanto se esforzaron en destruir mi familia, aparecen y yo he podido disfrutar de mis hijos sin pensar en los gastos económicos o el acoso que mis hijos puedan tener porque yo soy su madre. Todas esas preocupaciones, no son más que algo del pasado, ya que, Brandon nos protege y nuestros lobos, están al pendiente de cualquier necesidad que pueda tener. De Jerry y los lobos que tanto han querido tenerme destruida, no tengo información en lo más mínimo. Ya que, lo poco que he escuchado es que están como indigentes. Mis hijos, crecen bien. Los dos pequeños se desarrollan adecuadamente y para mi fortuna, he podido mantener mi beca estudiantil, aunque no ha sido necesario, porque la abuela me tiene una cuenta para mis gastos. — Señora Thalía, tengo información que darle. — dice un omega, con preocupación. — ¿Qué pasa? ¿Sucede algo malo? — pregunto preocupada al ver el rostro cargado de
Como la diosa Luna lo mencionó, apenas los dos bebés se encuentran, ambos brillan levemente de un color rojo que hace que todos contengan la respiración, mientras yo me esfuerzo por ni siquiera parpadear, porque no quiero perderme algo de este maravilloso momento. — Thalía… — Brandon. — digo con un susurro quebrado debido a tantos sentimientos encontrados. — Lo hemos logrado, cariño. — dice Brandon y nadie se sorprende cuando el hombre autoritario, llora como un niño pequeño mientras con manos temblorosas, rodea la cabeza de nuestros hijos. Solo logro asentir, mientras la vista se nubla ante la felicidad que siento. Finalmente, después de tanto sufrimiento, mi familia que se había roto hace meses, se encuentra completa gracias a la misericordia de la diosa Luna. Los bebés, ajenos a lo que sucede, bostezan casi al mismo tiempo y se duermen, mientras yo lloro siendo abrazada por los abuelos, Kelly y Carlos, quienes también nos ayudan a sostener los bebés que sabemos que están aquí
Ni siquiera puedo escuchar algo más, solo observo como se encuentra mi niño en esa burbuja y todo a mi alrededor deja de importar. Las lágrimas continúan fluyendo y aunque quiero decir muchas palabras de agradecimiento, estás se me quedan en la garganta siendo imposible para mí decir algo más. Mi corazón late frenéticamente de la felicidad y aunque siento que estoy muy agotada, el saber que mi pequeño, ese que perdí va a volver, me deja con una euforia indescriptible que hace que el dolor quede en un segundo plano. — Mi pequeño… mi dulce amor. — digo con mis manos temblando mientras la burbuja flota sobre mi mano. — Thalía, es momento de marcharnos. — dice Brandon, pero, casi de inmediato, se desploma, asustándome. — ¡Brandon! — grito asustada. — No se preocupe, se ha desplomado porque usó su sangre para invocar a la diosa Luna, el precio es alto. — dice uno de los lobos que hacen parte de nuestra manada. Aunque dudo de su palabra, ver como corre a ayudarlo, hace que disminuya u







