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last update publish date: 2026-09-01 08:28:53

Nuevamente empezó a empacar, miró a sus bebés y sonrió.

—Nuevamente a empezar de cero, mis pequeños. Pero tranquilos, que mamá no dejará que ustedes pasen necesidades. Vamos a salir adelante. Juntos. Como la familia que somos.

Habló mientras Isabella la observaba atenta como si entendiera cada palabra.

El día del viaje llegó con el equipaje listo. Llamó un Uber y fueron a la estación en compañía de Elena, quien la despidió al llegar. Abordaron el tren de Roma a Suiza. Ya instalada en su vagón,
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  • Devuélveme a mis trillizos CEO arrogante    67

    Rodrigo empezó a explicar.Oriana los escuchaba.Y al otro lado del cristal, Guillermo seguía con la palma apoyada en el vidrio con esa expresión de quien no quiere quitar la mano por miedo a que si la quita algo cambie.En otra habitación, Isabella sus ojos estaban en Bruno.Héctor tenía los ojos en Oriana.Y en esa distribución de miradas específica de quién miraba a quién en ese pasillo de orfanato, estaba ya la forma de lo que vendría.Todavía sin nombre.Todavía sin resolución completa.Pero con una forma que los cinco que estaban en ese pasillo y los tres que estaban al otro lado del cristal podían sentir aunque todavía no pudieran describirla del todo.La forma de algo que finalmente estaba en el lugar correcto.Oriana deseaba llevarse a los niños ya, no quería estar un minuto más en ese lúgubre lugar. —Rodrigo. Quiero llevarmelos hoy mismo. —insistió Oriana.—Tenemos que seguir el procedimiento. —dijo Rodrigo.—Oriana, tenemos que casarnos para sacar a nuestros hijos de aquí.

  • Devuélveme a mis trillizos CEO arrogante    66

    Fue a la ventana.Lyon, afuera, con su luz de la tarde que no le importaba a nadie en esa habitación.-¿Cuánto tiempo estuvo Oriana buscando a Sandra antes de rendirse? -preguntó sin girarse.-No se rindió. -dijo Rodrigo.Bruno se giró.-¿Qué?-Oriana nunca dejó de buscar no porque deseara el pago, quería saber porque el abandono de los niños. -dijo Rodrigo. -Como abogado que la representaba hice todo con los recursos insuficientes para continuar. Oriana siguió. Con lo que tenía después. Con el tiempo decidió quedarse con los niños. No buscar más y empezar de nuevo en otro país, aquí había perdido todo, su madre, su casa. Todo.Bruno miró el recuerdo de Oriana miró sin que hubiera nadie a quien que mirar.-¿Y las deudas? -preguntó Adriano.Rodrigo abrió otra sección.-El banco que le prestó el dinero para la cirugía de su madre inició proceso ejecutivo cuando Oriana no pudo seguir pagando las cuotas. -dijo. -El apartamento donde vivía, que era también el de su madre, fue embargado.

  • Devuélveme a mis trillizos CEO arrogante    65

    Maira miró a Sandra.—Y si regresamos a París, y regresamos cuando esté completamente recuperada.Sandra miró. Maira achicando los ojos.—¿Por qué allá? —preguntó.—¿Y por qué no en Francia? —responde Maira, con el tono de quien pregunta por información y no por confirmación de lo que ya sabe.—Pues por qué no —dijo Sandra.—Alguien presentó una respuesta a la denuncia. Con documentos que refutan lo que presenté.—¿Quién?—Eso estoy averiguando —dijo Sandra, con algo en la voz que Maira identificó como la primera señal real de que el plan de Sandra tenía fisuras que Sandra todavía no podía ver completamente.—¿Y qué quieres que haga yo? —preguntó Maira.—Que llames a Bruno —dijo Sandra.—Que le digas que estás bien. Que le preguntes dónde está. —Una pausa.—Y que le digas que Oriana te contactó. Que te amenazó. Que te dijo que si Bruno no dejaba de buscar a los niños iba a hacer algo.Maira la miró.Era la instrucción más explícita que Sandra había dado.Y también la más imposible de

  • Devuélveme a mis trillizos CEO arrogante    64

    Bruno recibió nuevamente datos sobre las pistas de Oriana, y todas eran completamente falsas. Había recibido más mensajes de la cuenta de Oriana y había transferido millones a la cuenta asignada sin cuestionarlo demasiado porque cuando uno tiene miedo por sus hijos la lógica cede ante el instinto y el instinto decía que si pagaba habría respuesta.No hubo respuesta.—¿Rastreaste esa cuenta? —preguntó Bruno.—Efectivamente está a nombre de Oriana Serra. —respondió Adriano, mirando la pantalla de su ordenador con esa expresión de quien presenta información que sabe que no va a gustar.—¿Cómo es posible? —Bruno miró el informe. —La cuenta fue abierta hace seis años. —dijo Adriano. —Con documentación que coincide con la identidad de Oriana Serra. Pero. —¿Qué?—La dirección de registro de la cuenta es la misma dirección es de una empresa, y la empresa no existe.Bruno se quedó completamente quieto.—La dirección falsa. —dijo.—La misma. —confirmó Adriano.Bruno miró el techo.Tres meses

  • Devuélveme a mis trillizos CEO arrogante    63

    Seis meses atrás.Bruno llegaba a Zúrich nuevamente. Sandra tenía un día entero de ventaja y aún no encontraban pista sobre los niños. Como todo lo que había planeado meticulosamente, había logrado que toda la culpa recayera sobre Oriana.Una semana había transcurrido. Los mensajes de Oriana seguían sin respuesta.—Bruno. Maira está en un departamento en Ginebra —dijo Sandra.—Lo creí conveniente hasta encontrar a Héctor.—Gracias, Sandra. En estos momentos no tengo cabeza para Maira.—¿Alguna pista de Oriana? —preguntó, y Bruno la miró.—¿Cómo sabes de ella?—Te escuché dar instrucciones sobre ella.—Bruno —continuó Sandra, extendiendo una carpeta.—Recibí un correo con estas fotografías. Oriana está en Zermatt. Está en este hotel.Adriano entregó la información a Bruno, que sin pérdida de tiempo subió al helipuerto.Sandra los vio desaparecer.Sacó su teléfono y miró el mensaje que recién había llegado."Tengo el teléfono en mi poder."—¿Dime que la desapareciste? —preguntó Sandra e

  • Devuélveme a mis trillizos CEO arrogante    62

    No porque no tuviera nada que decir.Sino porque las palabras y las lágrimas llegaron al mismo tiempo y las lágrimas fueron más rápidas.—Mis hijos se los llevó Bruno. Rodrigo, no pueden ser ellos.—Y si no se los llevó Bruno.Oriana se levantó, se masajeó la frente de un lado a otro. Miró a Bruno.—¿Por qué crees que Bruno desapareció? Porque él se los llevó.Ana María estaba en la cocina.Oriana la escuchó detenerse.Luego escuchó sus pasos acercarse.Ana María apareció en el umbral de la sala con la expresión de quien ha escuchado todo.—Hija, desde hace meses me pregunto lo mismo que el abogado.—¿Y si el señor Franco no se los llevó? ¿Y si todo es obra de esa doctora loca?Oriana se puso de pie.Con esa lentitud nueva de los meses.Con la mano en el vientre de manera involuntaria, ese gesto que había vuelto a instalarse sin pedir permiso igual que la primera vez.Oriana no dijo nada por un momento, estaba procesando esa información que jamás se le pasó por su cabeza.Miró a Rodri

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