Share

59

last update publish date: 2026-10-14 08:46:31

Se quedó en el pasillo con la hoja en la mano y el sobre en la otra y ese silencio del hotel a su alrededor que ahora tenía una calidad completamente diferente a la de antes.

Oriana sintió que sus piernas no la sostenían.

—Hija, ven, vamos adentro. —dijo Ana María abriendo la puerta y ayudándole a caminar.

—Siento que voy a enloquecer, Nana, mis hijos. Bruno se los llevó. —dijo.

Ana María leyó la nota detenidamente, le costaba creer todo lo que estaba sucediendo.

—¿Quién la mandó?

—No lo sé. —O
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter

Latest chapter

  • Devuélveme a mis trillizos CEO arrogante    69

    La hora que tardaron los documentos fue la más larga de todas las horas largas que Oriana había vivido en los últimos meses.Más larga que las noches de hospital.Más larga que los trayectos en tren buscando orfanatos que no llevaban a ningún lugar.Más larga que los cinco meses juntos porque en esa hora sabía exactamente lo que esperaba y la espera de lo concreto es siempre más difícil que la espera de lo incierto.Se sentó en la sala de visitas con los niños.Los tres juntos en el banco habitual.Guillermo pegado a su costado izquierdo con esa manera suya de ocupar el espacio que le pertenecía completamente.Isabella en su costado derecho con el libro cerrado por primera vez en horas, lo cual era en Isabella el indicador más claro de que algo importante estaba ocurriendo.Héctor frente a ella, en la silla que había arrastrado hasta quedar exactamente enfrente, mirándola con esa atención de su padre.—¿Hoy nos vamos? —preguntó Guillermo.—Hoy mi amor. —dijo Oriana.—¿Seguro?—Seguro.

  • Devuélveme a mis trillizos CEO arrogante    68

    Específicamente cálido.Bruno escuchó en silencio.Guillermo apoyó la cabeza contra el hombro de Oriana sin decir nada.Isabella miró hacia otro lado con ese gesto suyo que era la versión discreta de lo que en otra persona habría sido emoción visible.Héctor siguió mirando a Oriana.-¿Ella me habría querido? -preguntó Héctor.-La abuela Florencia.Oriana lo miró.Pensó en Florencia que había cuidado a Valentina como si fuera suya. Que había atendido a pacientes que no podían pagar. Que había tejido botines para nietos que no había podido conocer.-Los habría querido -dijo Oriana. -Sin preguntar nada. Desde el primer segundo.Héctor asintió.Con esa seriedad de siempre.Luego dijo algo que Oriana no esperaba.-Yo también la quiero a ella. -dijo. -Aunque no la conocí.Oriana lo miró.Y algo en su pecho, algo que había estado apretado durante cinco meses de búsqueda y de miedo y de caminos que no llevaban a ningún lado, se aflojó completamente.-Perdóname mi amor. -¿Porque mami? -Porqu

  • Devuélveme a mis trillizos CEO arrogante    67

    Rodrigo empezó a explicar.Oriana los escuchaba.Y al otro lado del cristal, Guillermo seguía con la palma apoyada en el vidrio con esa expresión de quien no quiere quitar la mano por miedo a que si la quita algo cambie.En otra habitación, Isabella sus ojos estaban en Bruno.Héctor tenía los ojos en Oriana.Y en esa distribución de miradas específica de quién miraba a quién en ese pasillo de orfanato, estaba ya la forma de lo que vendría.Todavía sin nombre.Todavía sin resolución completa.Pero con una forma que los cinco que estaban en ese pasillo y los tres que estaban al otro lado del cristal podían sentir aunque todavía no pudieran describirla del todo.La forma de algo que finalmente estaba en el lugar correcto.Oriana deseaba llevarse a los niños ya, no quería estar un minuto más en ese lúgubre lugar. —Rodrigo. Quiero llevarmelos hoy mismo. —insistió Oriana.—Tenemos que seguir el procedimiento. —dijo Rodrigo.—Oriana, tenemos que casarnos para sacar a nuestros hijos de aquí.

  • Devuélveme a mis trillizos CEO arrogante    66

    Fue a la ventana.Lyon, afuera, con su luz de la tarde que no le importaba a nadie en esa habitación.-¿Cuánto tiempo estuvo Oriana buscando a Sandra antes de rendirse? -preguntó sin girarse.-No se rindió. -dijo Rodrigo.Bruno se giró.-¿Qué?-Oriana nunca dejó de buscar no porque deseara el pago, quería saber porque el abandono de los niños. -dijo Rodrigo. -Como abogado que la representaba hice todo con los recursos insuficientes para continuar. Oriana siguió. Con lo que tenía después. Con el tiempo decidió quedarse con los niños. No buscar más y empezar de nuevo en otro país, aquí había perdido todo, su madre, su casa. Todo.Bruno miró el recuerdo de Oriana miró sin que hubiera nadie a quien que mirar.-¿Y las deudas? -preguntó Adriano.Rodrigo abrió otra sección.-El banco que le prestó el dinero para la cirugía de su madre inició proceso ejecutivo cuando Oriana no pudo seguir pagando las cuotas. -dijo. -El apartamento donde vivía, que era también el de su madre, fue embargado.

  • Devuélveme a mis trillizos CEO arrogante    65

    Maira miró a Sandra.—Y si regresamos a París, y regresamos cuando esté completamente recuperada.Sandra miró. Maira achicando los ojos.—¿Por qué allá? —preguntó.—¿Y por qué no en Francia? —responde Maira, con el tono de quien pregunta por información y no por confirmación de lo que ya sabe.—Pues por qué no —dijo Sandra.—Alguien presentó una respuesta a la denuncia. Con documentos que refutan lo que presenté.—¿Quién?—Eso estoy averiguando —dijo Sandra, con algo en la voz que Maira identificó como la primera señal real de que el plan de Sandra tenía fisuras que Sandra todavía no podía ver completamente.—¿Y qué quieres que haga yo? —preguntó Maira.—Que llames a Bruno —dijo Sandra.—Que le digas que estás bien. Que le preguntes dónde está. —Una pausa.—Y que le digas que Oriana te contactó. Que te amenazó. Que te dijo que si Bruno no dejaba de buscar a los niños iba a hacer algo.Maira la miró.Era la instrucción más explícita que Sandra había dado.Y también la más imposible de

  • Devuélveme a mis trillizos CEO arrogante    64

    Bruno recibió nuevamente datos sobre las pistas de Oriana, y todas eran completamente falsas. Había recibido más mensajes de la cuenta de Oriana y había transferido millones a la cuenta asignada sin cuestionarlo demasiado porque cuando uno tiene miedo por sus hijos la lógica cede ante el instinto y el instinto decía que si pagaba habría respuesta.No hubo respuesta.—¿Rastreaste esa cuenta? —preguntó Bruno.—Efectivamente está a nombre de Oriana Serra. —respondió Adriano, mirando la pantalla de su ordenador con esa expresión de quien presenta información que sabe que no va a gustar.—¿Cómo es posible? —Bruno miró el informe. —La cuenta fue abierta hace seis años. —dijo Adriano. —Con documentación que coincide con la identidad de Oriana Serra. Pero. —¿Qué?—La dirección de registro de la cuenta es la misma dirección es de una empresa, y la empresa no existe.Bruno se quedó completamente quieto.—La dirección falsa. —dijo.—La misma. —confirmó Adriano.Bruno miró el techo.Tres meses

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status