Masuk20ZAC—¿Por qué fueron los azotes? —preguntó Olivia.—Porque has sido una chica traviesa —respondió Zac—. ¿Quieres más?—He sido una chica muy buena y sí, pero no ahora mismo —dijo Olivia, bostezando.—¿Soy tan aburrido? —preguntó Zac.—No, pero ha sido un día largo. Antes de que Jade y yo saliéramos a correr, descubrí que mi abuela había muerto.—Oh, cariño, lo siento muchísimo. Si quieres volver a casa, iré contigo y te protegeré —dijo Zac.—Sé que lo harías y te lo agradezco, pero no quiero problemas, y lo último que mi abuela querría sería que hubiera problemas. Ella sabe que la amo y, después de todo, los funerales son para los vivos —dijo Olivia.—Eso es cierto —respondió Zac.—Además, creo que siempre estará viva porque tengo todos mis recuerdos de ella. También creo en los fantasmas, así que estoy segura de que, una vez que se instale, vendrá a verme. Ella sabe lo mucho que significa para mí —dijo Olivia, hablando de su abuela en tiempo presente porque la mujer mayor no se ha
19OLIVIADe repente, todo golpeó a Olivia de una sola vez. El pequeño drama con Tami, la muerte de su abuela y luego el ataque y secuestro por parte de Marsden. Era demasiado.Zac se dio la vuelta y la envolvió entre sus brazos, sosteniéndola contra su pecho mientras ella lloraba. Después de unos minutos, Olivia dejó salir todo lo que sentía y se apoyó en él.—Te mojé la camiseta —dijo ella.—Se secará —respondió él.Olivia se apartó, tiró del borde de la camiseta y se la quitó a Zac por encima de la cabeza. Presionó los labios contra su pecho, saboreándolo. Lo rodeó con los brazos mientras sus dedos se hundían en su espalda.—Eres jodidamente sexy —dijo ella.—Nunca te había oído usar esa palabra —dijo Zac, sorprendido.—Normalmente no lo hago, pero es perfecta para la ocasión.—Bueno, entonces diré que tú también estás jodidamente buena —respondió Zac.Ella se puso de puntillas, colocó las manos detrás de su cabeza y lo atrajo hacia sí. Olivia gimió cuando Zac capturó sus labios co
18OLIVIAOlivia tenía el estómago gruñendo cuando se despertó a la mañana siguiente. Unas donas glaseadas con jarabe de arce sonaban perfectas. De hecho, cuanto más pensaba en ellas, más se le antojaban.La tienda de donas estaba al final de la calle. Miró los diferentes dulces y pensó: No sé si Zac ya ha comido, pero quizá le apetezca un capricho aunque ya lo haya hecho.Para ser sincera, Olivia simplemente quería verlo. Casi le aterrorizaba lo atraída que se sentía hacia él. Su alma le decía algo que su mente aún no estaba segura de estar preparada para aceptar. Olivia se estaba enamorando de Zac.Pidió un par de tipos diferentes de pasteles y dos cafés, y fue a su oficina.Tami estaba sentada en su escritorio, frente a la oficina de Zac. Su falda era un poco demasiado corta para la oficina y se le subía por el muslo. Su blusa estaba desabotonada y no dejaba nada a la imaginación. La cambiaformas loba parecía estar allí más para conseguir algo de acción que para trabajar.—Buenos d
17OLIVIAEl estómago de Olivia rugía cuando se despertó a la mañana siguiente. Unas donas glaseadas de arce sonaban perfectas. De hecho, cuanto más pensaba en ellas, más se le antojaban.La tienda de donas estaba calle abajo. Miró los diferentes dulces y pensó: No sé si Zac ya ha comido, pero quizá le apetezca un capricho aunque ya lo haya hecho.Para ser sincera, Olivia simplemente quería verlo. Casi le aterrorizaba lo atraída que se sentía hacia él. Su alma le decía lo que su mente aún no estaba segura de estar preparada para aceptar. Olivia se estaba enamorando de Zac.Pidió un par de tipos diferentes de pasteles y dos cafés, y se dirigió a su oficina.Tami estaba sentada en su escritorio frente a la oficina de Zac. Su falda era un poco demasiado corta para la oficina y se le había subido por el muslo. Su blusa estaba desabotonada y no dejaba nada a la imaginación. La cambiaformas loba parecía más vestida para acostarse con alguien que para trabajar.—Buenos días, Tami. He venido
16ZACIan entró temprano a la oficina de Zac a la mañana siguiente con una sonrisa burlona.—¿Y esa sonrisa de idiota que tienes estampada en la cara para qué es? —gruñó Zac.Aún no había tomado su café y no tenía ganas de estar en la oficina. Un día en el bosque, pescando o pasando el rato con Olivia le resultaba mucho más atractivo.Después de cerrar la puerta de la oficina, Ian se dejó caer en la silla frente a Zac. Se reclinó, entrelazó los dedos detrás de la cabeza y soltó una risita.—Amigo mío, tienes un pequeño problema entre manos.Zac gimió.—Tengo un montón de problemas. ¿A cuál problema específico te refieres?—A un problema de amor —dijo Ian—. Anoche, cuando me iba, Tami me apartó y me preguntó por ti. Dijo que estaba enamorada de ti y quería saber todo sobre ti para poder ganarse tu corazón y alejarte de Olivia.—Por favor, dime que esto es solo una de tus estúpidas bromas —suplicó Zac.—Ojalá pudiera, hermano. Te lo juro por Dios —dijo Ian—. Creo que hasta tenía el tel
15OLIVIAOlivia estaba acostada en su cama, repasando en su mente la conversación que acababa de tener con Zac. ¿Por qué demonios quería hablar sobre compañeros destinados? Estaba bastante segura de que no era algo de lo que la mayoría de los hombres hablara. Era un tema para escritores, cantantes y poetas.¿Qué estaba tratando de decirme? ¿O simplemente sacó el tema porque estábamos hablando de un apareamiento arreglado con Declan?Miró fijamente el techo de su habitación, siguiendo con la mirada los patrones circulares. ¿Qué habría dicho si él le hubiera confesado que creía que ella era su compañera destinada?—Supongo que tendría sentido. Hay algo en su aroma, en su esencia, que tiene un poder sobre mí. Nunca tuve la intención de involucrarme con él y, sin embargo, algo me atrajo hacia él —le dijo a su oso de peluche—. No estoy enamorada de él, pero sí me importa. Puede que me esté enamorando de él, porque dejar Angel's Creek y no volver a verlo me habría dolido. Supongo que tendr







