INICIAR SESIÓNMi jefa se puso a mi lado con los brazos en jarra, mientras nos miraban los CEOS.
—- Bianca ¿que ha sucedido? ¿no habrás molestado a estos señores? —- me pregunto.
—- No Se preocupe, ella no ha hecho nada, solo se le ha caído una taza de café, pero no la castigue, ya pasó el susto, gracias por traernos las cereza señorita, ya nos volveremos a ver, por cierto antes de irnos, por favor tráigame la cuenta, nos tenemos que marchar ya. —- dijo el que se llamaba Mark.
—Bianca vete a recoger las mesas, yo les traigo a estos señores la cuenta —- me dijo mi jefa.
Mi jefa me mandó recoger las mesas que habían con restos y eso hice, aunque me marche bastante enfadada . Al mediodía entraron en el bar algunos obreros para comer, siendo yo la que tenía que recoger los pedidos, pero al empezar a servir las comidas, uno de los obreros rodeo mi cintura con sus brazos.
—- Señor por favor suélteme —- le dije amablemente.
—- Venga muñeca, dame un poquito de lo que sabes, solo un besito guapa, estoy muy cansado alegrarme un poco —- me dijo.
—- Por Favor le aconsejo que me deje, aquí no queremos chulos de putas, que se creen que todo el mundo tiene que obedecer, suéltame es la última vez que te lo digo —- le grité intentando soltarme de su agarre.
—- !!Suelte a la señorita¡¡ ya la has escuchado o quedas despedido —- escuche gritar a Mark
—- Jefe solo queríamos divertirnos con la muchacha, no iba a hacerle nada malo —- dijo ese hombre.
—- ¿Bianca te ha hecho daño? — me pregunto.
—- No señor, que aproveche la comida, señores — les dije a los obreros volviendo a la barra.
—- Chica que suerte tienes con ese CEO, has visto cómo ha cerrado los puños cuando ese hombre te tenía cogida por la cintura —- me dijo mi compañera Victoria.
—- Me da igual, ese tío me va a dejar en la calle, no se que hacer Viki — le die.
—- Descansa ahora tu Bianca, tu compañera servita las comidas, creo que ese hombre quiere hablar contigo —- me dijo mi jefa señalando con el dedo a Mark.
Me quité el delantal, me fui a la calle por la puerta de servicio, me senté en una silla que teníamos fuera dispuesta a ver mi móvil, cuando de pronto me taparon el sol que me daba.
—- Hola Mark, ¿qué desea? — le dije sin mirarlo.
—- ¿Podemos hablar? ¿o, aun sigues enfadada conmigo porque te voy a echar a la calle? — me pregunto.
—- Yo no tengo nada que decir, me quedaré en el trastero del bar si me deja mi jefa, no necesito tu compasión — respondí.
—-Eres una chica dura por lo que veo, —- me comentó.
—- Bueno me voy para dentro, adios —- le dije,
Pero cuando me levanté, Mark me cogió del brazo con su mano para que no me fuera, mirándonos los dos fijamente.
—-- Bianca quiero hacer un trato contigo, creo que te conviene escucharme y así no te quedarías en la calle — me dijo.
—- Lo siento señor, pero no me acuesto con los clientes, si esa es su propuesta ya lo sabe, ahora suéltame —- le dije
Pero me quedé mirándolo, fijandome en sus labios que eran demasiado deseables, el verde de sus ojos, se me estaban clavando en mis ojos, los pectorales los tendría duros por lo que estaba viendo debajo de su camisa y su abdomen bien marcado, sería el placer de algunas mujeres, pero lo que más me llamó la atención, fueron sus pómulos, pues los tenía muy bien marcados,
—-- ¿Me puede soltar, por favor? tengo que seguir trabajando — le dije, soltandome Mark mi brazo
Volví a entrar en el bar, acercándose mi jefa sonriendo.
—- ¿Qué te ha dicho Bianca? ¿te ha pedido en matrimonio? —- me pregunto riendo
—- Ni loca jefa, ese hombre no puede tener sentimientos por nadie, cuando se atreve a tirar a la gente de sus casa, solo quería hacerme una propuesta, pero no he querido escuchar lo que quería decirme — le comente.
—- Pues ahora quédate en la barra, los obreros ya están terminando de comer, pero nena dentro de una hora yo me marcho, os quedáis Victoria y tú para servir los cafés a los clientes — me comentó..
Mi compañera Victoria y yo empezamos a recoger las mesas y servir los cafés que nos pedían, cuando ya quedaba una hora para marcharnos, entraron otra vez los cinco Ceos, pero esta vez se quedaron sentados en la barra.
—- Buenas tardes señores, ¿que les pongo? —- les pregunté.
—- Cinco vasos de whisky dobles con hielo, pero esta vez quédate detrás de la barra —- me dijo el que por la mañana le queme los huevos con el café, viendo como se reían sus compañeros.
Les serví lo que me pidieron y segui con lo que estaba haciendo, cuando de pronto quise limpiar un poco la barra, pero Mark me cogió de la muñeca sin apartar su mirada de mi.
—- Por favor estoy trabajando ¿qué quieres? —- pregunte.
—- Dame la cuenta, recuerda que te voy a esperar cuando termines de trabajar —- me dijo.
—- Muy bien señor, con todas las mujeres que habra en la calle deseando que un hombre se fije en ellas, ¿porque yo? —- pregunte.
—- Porque se que eres la indicada, toma este billete, quédate con la propina, nos vemos dentro de un momento —- me dijo.
Llegó la hora de cerrar el bar y entre mi compañera y yo dejamos todo el local limpio y preparado para el día siguiente, Nos fuimos a los vestuarios para cambiar nuestras ropas, marchandonos después hacia la calle, cerrando la persiana del bar entre las dos. Nos despedimos marchándose mi amiga al coche de su novio, y yo dando un paseo para llegar a mi casa, cuando me di cuenta de que un coche daba las luces, viendo en la parte del volante al CEO, que salió del coche apoyándose en él mientras me miraba sonriendo.
Esa noche fui la sirvienta de mi suegra en la cena, siempre con una sonrisa falsa en mis labios, pero por lo menos no escuche mas insultos por parte de ella, mirandome mi esposo como si estuviera orgulloso de mi actuación, aunque Mani me miraba como si estuviera avergonzada, pues nos íbamos conociendo muy bien.—- Lo siento si me disculpan, quisiera retirarme al dormitorio, ha sido un día muy largo— les dije levantandome de la silla.—- Cariño, dentro de un momento subo yo contigo —- me dijo Tomas.—- Buenas noches Bianca, descansa —- me dijo Mani.Subí las escaleras y entré en el dormitorio, me fui quitando la ropa mientras entraba en la ducha, abri los grifos dejando que corriera el agua,, volví al dormitorio cogi mi teléfono de la mesita y marque el numero de telefono de mi jefa, —-- Bianca ¿donde te metistes? criatura ¿no me digas que ese imbécil de Tomas te tiene encerrada en su casa? ¿Qué pasa si Mark se despierta y no te ve a su lado? —- me pregunto.—- No tengo mucho tiempo,
El médico se marchó del dormitorio, cerrando con llave Tomas la puerta, quitándose la ropa mientras se iba acercando a la cama, que era donde yo estaba, sin dejar de mirarme. Una vez ya estaba desnudo se sentó en la cama mirandome pero sonriendo.—- ¿A qué esperas? hazlo, no dire nada, solo quiero salvar al hombre que realmente amo —- le dije, viendo como cambiaba los gestos de su cara.—-- Me hizo tumbarme en la cama, poniendose el de rodillas entre mis piernas, acerco sus labios a los miosis dándome un beso feroz, desesperado y desesperado de hambre dejandome sin aliento. Cuando volvió a mirarme, pero su su mirada estaba ensombrecida, —-- Abrázame, eres mi esposa —- me dijo.Cuando enterró su miembro dentro de mí, rodeé sus caderas con mis piernas, rodeando también su cuello con mis brazos, sintiendo como salía y entraba de mi cuerpo, teniendo a su boca en mis pechos, succionando mis pezones, arañando su espalda con mis uñas, gimiendo por el placer. —--- Asi, siiii muévete, ere
Tomas abrió la puerta del cuarto, dejando que saliera yo primero mientras sonreía, me cogió de la mano marchando hacia el hall de la clínica para subir a la planta donde estaba Mark ya ingresado. Entramos los dos en la habitación mirandome mi jefa algo extrañada al verme con Tomas.—- Niña ¿donde te habías metido? te he estado buscando por el hall — me dijo mi jefa.—- Me he encontrado con Tomas y le he dicho lo que le ha sucedido a Mark, me ha pedido acompañarme y por supuesto le he dicho que si, él también se ha preocupado por Mark —le dije.Me acerque a la cama, bese a Mark en los labios, mientras le acariciaba la mejilla.—-- Marc por favor despierta, te echo de menos, no me dejes sola, te necesito y te amo —- le dije.Tomás me cogió de los hombros con sus manos dándome un beso en mi cabeza, haciendo que me apoyara en su pecho, Me encontraba bastante mal, el hombre que amaba estaba en mis manos, que viviera o que Tomas lo dejara vegetal depende de mí y ahora si me encontraba sola.
Unos días después temía, porque todo estaba demasiado tranquilo, Tomas no volvió a molestarme, pero había algo que no me gustaba y me tenía intranquila, tenía un mal presentimiento. Mark me llevo una tarde al bar donde yo trabajaba, Al entrar y verme mi jefa y mi amiga Viki, enseguida se acercaron a nosotros, besos, abrazos y saludos de los clientes que habían en el bar y que ya me conocían, sentandonos Mark y yo en la mesa donde ellos se ponían cuando venían al bar.—- ¿Qué tal os van las cosas? espero que esta vez pueda ir a vuestra boda, !! pero enserio ¡¡ no la boda en el juzgado como hicisteis la otra vez, tramposos —- me dijo mi jefa haciéndonos reír.—- No tranquila, esta vez la boda será sonada y será como Bianca desee —- comentó Mark.—- Esperar voy a traeros alguna bebida.--- nos dijo, levantandose de la silla, donde mi jefa estaba sentada.Mark me cogió la mano mirandome muy enamorado, cuando la puerta del bar se abrió vimos entrar a Tomas que se acercó a nosotros estrecha
Después de tomarme la infusión que Mark me preparo, empeze a sentir sueño, el se dio cuenta enseguida, y en vez de hablarme me cogió en sus brazos llevandome al dormitorio, me dejó suavemente en la cama, me tapo con la ropa, pero cuando se iba a girar para irse le cogi del brazo, mirandome Mark extrañado..—- Por favor, mañana comprame la pastilla del dia despues, no quiero quedarme embarazada de Tomas, por favor Mark—- le pedí-—- Sabes que tenías que esperar dos semanas, según te dijo el medico —-- contesto—-- Se lo dije a Tomás, pero a él le dio igual, solo quería dejarme embarazada para conseguir que le diera un hijo, lo que yo le dije, eso no le importo, Mark por favor ¿la compraras mañana? —- pregunte.—- Claro que sí cariño, confía en mí, ahora duerme y descansa, ahora vengo —- me respondió.La mañana siguiente cuando desperté, Mark ya no estaba a mi lado en la cama, me fui a levantar y vi una notaen la mesilla, la ccogi viendo que estaba firmada por él, Me decía que ;;;;!!!
Por la noche, estuve esperando a que mi esposo se durmiera aunque no fue fácil mantenerme yo despierta, Me Levanté de la cama despacio, asegurandome de que Tomas estuviera totalmente dormido, me vesti en el dormitorio, cogi mi bolso y mi móvil, abriendo después la puerta del dormitorio despacio sin dejar de mirar a mi marido, me asegure de que toda la casa estuviera a oscuras, baje las escaleras de uno en uno y cuando llegue a la entrada vi las llaves del coche de Tomas, las cogi, marchando de la casa, cerrando despacio la puerta. Me fui donde estaba el coche, subí a el, arranque dirigiéndome hacia la comisaría, mi cuerpo tenía demasiadas marcas de maltrato gracias a que engañe a mi esposo con el juego de la sumisa y me pego creyéndose que eso lo deseaba.Llegué a donde estaba la comisaría, aparqué el coche y entré, acercándose a mi uno de los agentes.—-- Buenas noches señora, ¿qué le sucede? —- me pregunto.—- Por favor necesito poner una denuncia por violencia de género, mi marido







