MasukFueron pasando los dias, pero yo seguia inmovil, lo unico mas bonito que me ocurrió fue cuando mi bebe ya le dieron el alta en la planta de neonatos y su padre Mark, lo bajo a mi habitación, poniendo su carita pegada a la mía, sintiendo los labios de mi bebe chupando mi mejillas, pues seguramente estaba buscando su teta.—- Mark no dejes al bebe en la cuna, voy a preguntarle al médico si su madre le puede dar el pecho —- escuche decir a mi jefa.—- No lo creo, con la medicación que le están poniendo para poder despertar a Bianca, sería malo para mi hijo.Esa palabra que Mark dijo !! MI HIJO ¡¡ fue una sensación tan profunda que por fin empecé a mover las manos, dándose enseguida mi jefa cuenta de mi movimiento.—- Mark, ¿lo has visto? ha movido las manos, el veneno ya empieza a retirarse de su cuerpo —- escuche a mi jefa.—- Hola, que guapo es, se parece mucho a ti Mark, ¿cómo va mi paciente preferida? —-dijo el médico.—- Ha movido las manos doctor, no creo que tarde en despertar mi
Ese mismo día por la tarde, escuché como tocaban el timbre de la casa con insistencia, me alegré porque pensaba que era la policía o algún conocido buscándome, de pronto se abrió la puerta del cuarto viendo entrar a la doctora con una jeringuilla en su mano.—- ¿Qué es eso? ¿que me va a pinchar? — pregunte.Pero no me dijo nada, solo me quitó la cadena que tenía en mi cuello, me hizo salir del cuarto, entramos en el dormitorio, haciendo que entrara en la ducha, pero escuche abrirse la puerta del dormitorio de golpe.—- ¿Dónde está tu señora? —- preguntó un hombre—- Esta duchandose ¿que quieren de ella?, yo soy médico y la estoy cuidando —- dijo la mujer.—- Bianca ¿está usted en la ducha? —- me preguntaron.Cogi una toalla, me tapé el cuerpo con ella y abri la puerta del baño, viendo que la mujer aún tenía la jeringuilla en su mano mirandome muy amenazante.—- Si soy yo ¿que desean? —- pregunte.Pero en ese momento entro con la cara desencajada Mark, se acercó a mí rodeando mi cuerpo
Nada más parar el chofer el coche, Tomas bajo, me cogió del brazo obligándome a entrar en su casa, subimos las escaleras, recorrimos el pasillo, abrió la puerta del cuarto prohibido tirandome a la cama que había, poniendo mi esposo sus brazos a cada lado de mi cuerpo acercando su boca a milímetros de mi boca.—- ¿Que tengo que hacer contigo, para que te quedes a mi lado? —- me pregunto.—- Tratarme como lo que soy, tu esposa y no como si fuera tu fulana —- le conteste.Tomas se puso de pie sin dejar de mirarme, se acercó a la puerta del cuarto parándose para mirarme antes de salir. No se el tiempo que tardó en volver, pero vino acompañado de una mujer, que se sentó a mi lado en la cama—- ¿Quién eres?¿Tomas que hace esta mujer aquí?¿qué quiere? —- pregunte pero nadie me respondió.—- Tranquila soy doctora, voy a examinarte para saber como está el bebe, tumbate por favor y abre las piernas, quiero saber si ya estás dilatando — me dijo.—- Tomas es muy pronto, ¿queréis provocar el parto
Dos meses sin salir de aquel piso me estaba volviendo loca, no me gustaba estar tanto tiempo encerrada, pero un dia despues de ducharme, entre en mi dormitorio y me puse uno de los bonitos vestidos que Angel me compro, me pinte un poco la cara y me fui al comedor mirandome Angel algo asombrado—- ¿Vamos a algún sitio? —- me pregunto extrañado.—- Angel tengo que salir de aquí aunque sea tomar un café a la cafetería de enfrente, me estoy volviendo loca de estar tanto tiempo encerrada —- le comente.—- Esta bien, espera que me cambie de pantalones y nos vamos a donde quieras —- me dijoÁngel se levantó del sillon donde estaba, pero al pasar por mi lado, chocaron nuestros brazos, sintiendo como se me erizaba todo el cuerpo, espere a que entrara en su dormitorio, acercandome después quedando apoyada en el marco de la puerta mirándole.—- ¿Que haces hay?¿te gusta lo que ves? — pregunto.riendo.—- Si bastante — le dije dando unos lentos pasos mientras entraba en el dormitorio.—- No lo haga
Con la taza de café en mi mano, volví al comedor sentandome en el sofá, aunque Ángel me hizo el desayuno, no pude comer nada, estaba demasiado nerviosa y el estómago no me permitía que comiera, me quede sentada, cogi una revista que tenia encima de la mesita y bebiendo mi café me puse a ojear tranquilamente.—- Buenos dias Bianca, espero que hayas descansado —- escuche su vozEstaba tan absorta en la revista que no me di cuenta de que Angel ya se había levantado, me quedé mirándolo, fijandome en que no se parecía nada al chico que me salvó de dormir en la calle la noche anterior, ahora estaba muchisimo mas guapo, su pelo mojado y revuelto, sus abdominales duros marcados con la pelusilla que tenía, la toalla alrededor de su cintura aun marcando sus encantos, retirando enseguida mi mirada..—-- Buenos días, la verdad que si gracias, he dormido muy bien, la cama era cómoda y he podido descansar —- le respondi viendo como él se sentaba a mi lado para desayunar.—- ¿Te gustó el desayuno q
Me quedé sentada con mi cabeza entre mis piernas, llorando como si fuera una niña pequeña hasta que la voz de un hombre, me hizo sobresaltar.—-- Señora, ¿se encuentra bien? soy policía la puedo ayudar si quiere —- me dijo.Me gire viendo que vestia de policia y que tendria la misma edad que yo, alto moreno, con pomulos bien marcados y unos preciosos ojos de color verde..—- Por favor ayúdeme, pero voy desnuda —- le dije.—- No se preocupe, tome mi chaqueta, usted la necesita más que yo, está embarazada ¿verdad? — comentó.Me ofreció su mano ayudándome a levantarme, poniendome la chaqueta, puso su brazo en mi cintura ayudándome a andar por aquel pedregal, cogiéndome en brazos antes de llegar al coche patrulla, sentandonos los dos en los asientos traseros.—- ¿Eres Bianca, verdad? la esposa de ese mal nacido de Tomas ¿me equivoco? —- pregunto.—- No se equivoca agente, quisiera marcharme, pero se que me va a encontrar donde vaya y no se ya que hacer, solo soy su puta para él y sus amig







