Home / Hombre lobo / EL CORAZÓN DE ALPHA DRACO / CAPÍTULO 4: PESADILLA Y HORROR

Share

CAPÍTULO 4: PESADILLA Y HORROR

last update publish date: 2026-02-15 19:05:22

“¡Haz que se detenga!” grité, mi voz quebrándose hasta volverse ronca e irreconocible.

Un violento temblor recorrió mis piernas. Intenté arrastrarme para alejarme, pero otra ola de agonía me golpeó, aplastándome contra el suelo frío y fangoso. Mis muslos ardían mientras los músculos se desgarraban y reconstruían—más gruesos, más fuertes—remodelándome contra mi voluntad. Mis rodillas se doblaron hacia atrás con un crujido espantoso, y otro alarido desesperado brotó de mi garganta.

La lluvia caía sobre mí, mezclándose con barro, sangre y lágrimas, mientras mi cuerpo se retorcía en algo que ya no era humano. Cada gota punzaba mi piel, pero el dolor de la transformación era mucho más agudo, absoluto.

Apreté la mandíbula cuando un dolor punzante se extendió por mi rostro. Mis dientes latieron dentro de mis encías antes de forzarse hacia afuera. Volví a gritar, pero el sonido se deformó a mitad de camino en un gruñido ahogado, áspero y animal.

“No… no… esto no es real…” sollozaba, sacudiendo la cabeza mientras la presión aumentaba dentro de mi cráneo. El pánico me desgarraba por dentro, asfixiando mis pensamientos.

Sentí mis oídos desplazarse hacia arriba, estirándose y afilándose. Mi nariz ardió al ensancharse, y mis sentidos estallaron de golpe. El olor de la tierra mojada, hojas podridas, agua de lluvia y animales lejanos me golpeó al mismo tiempo, abrumándome.

Mi visión se nubló… y luego se volvió anormalmente nítida. El bosque tormentoso ya no parecía oscuro. Podía ver cada gota de lluvia al tocar el suelo, cada hoja doblándose bajo el peso del agua. Todo se grababa en mi mente con una claridad aterradora.

Otro espasmo atravesó mi columna. Sentí que se alargaba, expandiéndose mientras mi postura descendía instintivamente, preparada para cazar o huir.

El pelaje se extendió con rapidez, cubriendo cada centímetro de mi piel como fuego descontrolado. Brillaba plateado con vetas negras, reluciendo bajo los relámpagos. Cada hebra parecía viva.

Mis gritos se transformaron en gemidos rotos… luego en sonidos guturales que apenas reconocía como míos. Dentro de mí hervía algo salvaje, indomable.

Finalmente, el dolor disminuyó. Mi cuerpo tembló violentamente antes de desplomarse en el barro, exhausto. Apenas podía mantener los ojos abiertos.

Entonces lo oí.

Un golpeteo rítmico, pesado.

Caballos.

Entre el caos de la tormenta distinguí un relincho y el crujido de ruedas sobre el lodo. Una carreta.

Alguien venía.

Pero no podía moverme.

Las voces comenzaron a rodearme.

“¿Qué hace una mujer lobo aquí abajo?” preguntó una voz, sorprendida.

“¿Está viva?” murmuró otra.

“Enciérrenla. La llevaremos con nosotros,” ordenó una tercera voz.

La palabra mujer lobo resonó débilmente en mi mente antes de que la oscuridad me envolviera.

Sentí manos ásperas levantándome y arrojándome sobre una superficie metálica. El dolor atravesó mis huesos.

Y todo se volvió negro.


Desperté de golpe cuando agua helada cayó sobre mi cuerpo.

Mi cuerpo se sacudió mientras jadeaba. Estaba dentro de una jaula de hierro.

¿Qué está pasando ahora?

Miré hacia abajo. No había pelaje. Solo moretones, músculos adoloridos y un dolor de cabeza punzante.

Pero los sonidos seguían allí.

Y el olor.

Levanté la vista… y me estremecí.

Un hombre alto y de complexión robusta estaba frente a mí.

Su cabello negro caía en mechones gruesos sobre sus hombros. Sus ojos azul hielo me observaban con intensidad perturbadora. Su piel era pálida, casi fantasmal.

“¿Dónde dijiste que la encontraste?” preguntó con voz grave.

“En lo profundo del bosque, cerca del río de la Costa Este,” respondió otro hombre.

Este era alto y delgado, con cabello teñido de plata y ojos plateados a juego.

“¿Y dices que es una mujer lobo?”

“Sí, jefe.”

“Muy bien.”

Se volvió hacia mí otra vez, y algo oscuro brilló en su mirada.

“No puede controlar su lado lobo. Se transformaba en el camino,” explicó el de cabello plateado.

No entendía todo… pero sabía algo con certeza aterradora.

No estaban allí para salvarme.

“Consíganle ropa,” ordenó el de ojos azules con indiferencia. “Llévenla a la taberna. Tendremos visitantes esta noche. La usaré como entretenimiento… y luego la venderé.”

Su sonrisa se volvió grotesca.

“Y pónganle un collar.”

Lo dijo como si hablara de ganado.

El hombre de cabello plateado abrió la jaula.

El pánico me invadió.

“¡No! ¡Aléjate de mí!”

“¡Cállate, perra!” gritó.

Me agarró del cabello y me arrastró fuera de la jaula. El dolor explotó en mi cuero cabelludo.

“¡Por favor! ¡Ayuda!” lloré.

Me arrastró por el suelo sucio de lo que parecía una cabaña abandonada. Astillas y tierra rasgaron mi piel.

Me obligó a arrodillarme y me dio una bofetada brutal.

La habitación apestaba.

Y entonces lo vi.

Cabezas cercenadas colgaban del techo. Brazos. Piernas.

Y jaulas.

Otros prisioneros.

Flacos. Sucios. Cubiertos de moretones.

Sus ojos estaban vacíos.

¿Qué clase de pesadilla era esta?

Ella prometió ayudarme…

Prometió darme venganza…

Entonces ¿por qué estoy aquí?

“No quiero oír otro sonido tuyo,” gruñó el hombre de cabello plateado, tirando de mi cabello otra vez. “A menos que quieras terminar como ellos.”

Pero ya no tenía fuerzas.

No grité.

No luché.

Solo dejé que me arrastrara mientras lágrimas silenciosas caían por mis mejillas.

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • EL CORAZÓN DE ALPHA DRACO    CAPÍTULO 6: EN LA CASA DE PUB 2

    —Alpha Draco, ¿ha despertado ella tu interés? —preguntó Lord Lucien mientras se colocaba a mi lado, su voz tan traviesa como siempre.Así que por eso me invitó desde el principio.—¿Es algo de lo que te gustaría que nos deshiciéramos? Aunque sería una pena que toda la sala no pudiera divertirse un poco con ella —continuó.La chica se estremeció de inmediato ante la presencia de Lord Lucien, encogiéndose sobre sí misma como si incluso su sombra quemara.Esta no era mi Elowen.No es ella — aunque se parece exactamente a ella.Mis ojos recorrieron su cuerpo expuesto. Moretones florecían sobre su piel pálida como crueles flores oscuras. Cortes. Marcas de dedos. Evidencia de crueldad. Mi mandíbula se tensó, pero no pude obligarme a apartar la mirada.Lord Lucien lo sabe.Sabe que esta mujer lobo se parece exactamente a mi difunta compañera. Por eso su sonrisa se estira tan amplia. Finalmente tiene mi atención.Me giré para enfrentarlo mientras la multitud comenzaba a susurrar entre sí, sus

  • EL CORAZÓN DE ALPHA DRACO    CAPÍTULO 5: EN LA CASA DEL PUB

    Me arrastraron a otra habitación donde él me empujó un vestido a las manos con brusquedad. La tela estaba tan sucia y hedionda como parecía, manchada con cosas que ni siquiera quería imaginar. El asco me revolvió el estómago, pero no discutí. No luché.Simplemente hice lo que me ordenaron.Mis manos temblaban mientras me ponía el vestido sobre el cuerpo adolorido. La tela áspera raspaba mis moretones, y cada movimiento enviaba punzadas de dolor por mis extremidades. Me tragué cada gemido que intentaba escapar.Luego vino el collar.La pesada cadena de hierro estaba helada cuando la cerró con fuerza alrededor de mi cuello. El metal presionaba mi piel, dificultándome respirar. El peso era sofocante, un recordatorio constante de que ya no era humana… ya no era libre.Después encadenó mis muñecas y tobillos. El hierro mordía mi carne mientras tiraba de mí sin cuidado, obligándome a avanzar.Mis piernas seguían débiles. Cada paso era una tortura. A los pocos metros, mis rodillas cedieron y

  • EL CORAZÓN DE ALPHA DRACO    CAPÍTULO 4: PESADILLA Y HORROR

    “¡Haz que se detenga!” grité, mi voz quebrándose hasta volverse ronca e irreconocible.Un violento temblor recorrió mis piernas. Intenté arrastrarme para alejarme, pero otra ola de agonía me golpeó, aplastándome contra el suelo frío y fangoso. Mis muslos ardían mientras los músculos se desgarraban y reconstruían—más gruesos, más fuertes—remodelándome contra mi voluntad. Mis rodillas se doblaron hacia atrás con un crujido espantoso, y otro alarido desesperado brotó de mi garganta.La lluvia caía sobre mí, mezclándose con barro, sangre y lágrimas, mientras mi cuerpo se retorcía en algo que ya no era humano. Cada gota punzaba mi piel, pero el dolor de la transformación era mucho más agudo, absoluto.Apreté la mandíbula cuando un dolor punzante se extendió por mi rostro. Mis dientes latieron dentro de mis encías antes de forzarse hacia afuera. Volví a gritar, pero el sonido se deformó a mitad de camino en un gruñido ahogado, áspero y animal.“No… no… esto no es real…” sollozaba, sacudiend

  • EL CORAZÓN DE ALPHA DRACO    CAPÍTULO 3: EL RÍO DE SANGRE

    “¿El corazón de quién?” pregunté, sin entender lo que quería decir.“De un Alfa. ¿Aceptas o no?” respondió, su voz sin rastro alguno de compasión o paciencia.Miré a la mujer frente a mí y noté lo inhumana que parecía. Su piel era pálida, casi antinaturalmente perfecta, y sus ojos brillaban con un dorado similar al de un diamante. Se veía divina… casi como una diosa… pero había algo en su presencia que me revolvía el estómago con una inquietud inexplicable.Pero ¿qué estaba esperando? Yo era un espíritu errante. ¿De verdad esperaba encontrar humanos aquí también?Volví a mirarla antes de bajar la vista hacia mí misma.Aún llevaba el camisón blanco sin mangas que había usado la noche en que Callum me empujó dentro de aquella caja. La sangre manchaba la tela de un rojo oscuro, y aun así se veía perturbadoramente fresca, como si no hubiera pasado ni un solo día desde mi muerte. La visión hizo que mi pecho se oprimiera con dolor.El olor metálico de mi propia sangre seca me invadió de rep

  • EL CORAZÓN DE ALPHA DRACO    CAPÍTULO 2: UN TRATO CON EL DIABLO

    POV de LilyLa ira ardía dentro de mí como un incendio descontrolado mientras los recuerdos de mi pasado con Callum emergían violentamente a la superficie. Llegaban en fragmentos—momentos de risas, promesas susurradas y sueños que alguna vez compartimos bajo noches iluminadas por la luna. Éramos jóvenes, locamente enamorados, y tan seguros de que nuestro futuro estaría lleno de felicidad. Hablábamos sin parar sobre hijos—cuántos tendríamos, cómo los criaríamos y cómo nuestro hogar siempre resonaría con risas.En aquel entonces, creía que un amor como el nuestro podía sobrevivir a cualquier cosa.Pero entonces llegó Melody… y todo se hizo pedazos.Al principio fue sutil. Callum comenzó a llegar tarde a casa, sus excusas descuidadas y poco convincentes. Dejó de comer las comidas que yo preparaba. Dejó de mirarme como antes. Luego, apenas semanas después de que ella apareciera en su vida, la mudó a nuestra casa con la excusa de que sería algo temporal.Temporal.Esa palabra se convirtió

  • EL CORAZÓN DE ALPHA DRACO    CAPÍTULO 1: ESCAPÁNDOSE

    POV de LilyEl cielo había estado cargado de nubes ese día, oscuro y sofocante, como si el propio mundo me estuviera advirtiendo que algo terrible estaba a punto de suceder. En ese momento no entendí la sensación. Solo sabía que un peso inquietante se había instalado en mi pecho, negándose a desaparecer.Para cuando estuve frente a Callum y Melody, ese peso se había transformado en terror.Melody sollozaba dramáticamente, sus lágrimas cayendo sin fin mientras relataba cómo había quedado atrapada dentro de un ascensor en el entrepiso. Describía cada segundo de su supuesto sufrimiento como si estuviera reviviendo una pesadilla. Yo permanecía paralizada, escuchando, confundida y asustada por la forma en que la expresión de Callum se oscurecía con cada palabra que ella pronunciaba.Su simpatía por ella se transformó en algo aterrador.Rabia.Y toda estaba dirigida hacia mí.Mi cuerpo temblaba bajo su mirada. Sus ojos—que antes eran cálidos cuando me miraban—ahora estaban afilados, ardiend

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status