INICIAR SESIÓNPRISCILA LÓPEZ
No entiendo porque me mira así.
Estoy frente a Máx en mi primer día de clases y el solo me ve fijamente y su cara no tiene precio, así que sorprendiendo a todos sacó mi teléfono y le tomó una foto, eso hace que el reaccione a lo que sonrío tiernamente.
— ¿ Qué se te comió la lengua el ratón? — pregunto descaradamente — Cuando alguien saluda, debes saludarla también — el parpadea constantemente
— Es hermosa — oigo decir al chico que se presentó como Deivi — ¿Tienes novio? — se atreve a preguntar y yo solo sonrío
— Si hay cupo para ti, te avisaré —
— Habla Máx, todos nos están viendo — le dice Gaby en voz baja, el mira alrededor, carraspea y habla
— Wow, a los años que nos vemos — asiento
— Si, pareciera que ha sido una eternidad —
— Lo que me sorprende es que ya no eres fea — todos en el pasillo exclaman de asombro
Teodoro imbécil.
— ¿Cuándo te crecieron las bubis? — pregunta señalando mi pecho, algunos ríen
— Al mismo tiempo que a ti las bolas — respondo borrando su sonrisa de inmediato, todos ríen. Literal, todos en el pasillo ríen.
Toma esa, Máximo Capwell.
— Cómo sea, vámonos — dice molesto, le sonrío y sale de mi vista
— Eso fue increíble — dice Gaby
— Pues, ya notaste, no será fácil estar cerca de él. Quise ser educada y todo, pero salió con eso y tuve que atacar —
— Te entiendo y fue… Épico, eres mi idola — engancha su brazo con el mío — Sabes que te hará la vida imposible ¿verdad? —
— No te preocupes Gaby, si lo hace, ten por seguro que responderé — y así nos encaminamos al salón
MINUTOS DESPUÉS.
En el aula entra el profesor, un hombre de unos 36 años, de tez morena, cabello negro, y lentes en su rostro. Nos sonríe y comienza a presentarse y dictar las reglas de su clase, luego hace lo típico de todos los maestros en el primer dia6de clases, presentarnos cada uno.
— Me llamo Marcos, soy nuevo, vengo de Londres, tengo 17 años y ya — toma asiento, rio porque no dijo todo lo que él profesor pidió, pero el no le exige y ya me cae bien
— Me llamo Susan, soy la capitana de las porristas y la más popular de aquí —
¿Qué tiene que ver eso?
— Si quieres ser mi amigo debes pasar el test, soy novia de Máximo Capwell y nadie hará que terminemos — noto que me mira por unos segundos — Tengo 17 años, me gusta la música e ir de compras — toma asiento
— Gracias Susan — el maestro me señala, suspiro y me pongo de pie
— Me llamo Priscila López, llegue recién ayer con mamá, me gusta mucho dibujar, también soy muy buena en todas las materias. Solo quiero graduarme para entrar a la universidad, conseguir un trabajo, mi meta es tener mi propia galería y vender mis cuadros y dibujos — tomo asiento
— Que sueño tan estúpido — oigo y miro a Susan, ella ríe
— No me provoques Susan — todos en el salón se asombran
¿ Qué, hice algo mal?
— No te he dado autorización para hablarme — ahora me río yo
— ¿Qué eres el presidente del país? ¿El primer ministro, o qué?. Yo solo veo a una estudiante más, puedes ser capitana de las porristas y de todos los club aquí en esta escuela, pero si yo quiero hablarte lo haré, no tienes que darme permiso para eso, porque mi boca es mía preciosa, y la uso cuando yo quiera —
— Te dije qu… —
— No nena — la callo — Tal vez no te enseñaron modales, cuando alguien habla hay que callar, y yo estoy hablando ahora, así que te lo repetiré de nuevo. No me provoques porque no te conviene Susan, no sé que te he hecho, pero déjame en paz —
Cuando termino de hablar todos tienen sus ojos en mi, están asombrados de lo que dije, al parecer nadie le habla así a ella, pues ya llegó quien lo haga, jamás he dejado que me digan que hacer y eso no cambiará.
Miro a Susan, le guiño un ojo y miro al profesor
— Puede continuar maestro — el parpadea un par de veces y sigue con las presentaciones, algo me dice que lo que acabo de hacer me traerá problemas.
Perfecto.
¿Qué sería de la vida sin problemas, sorpresas y más?
Cuando la clase termina, me pongo de pie y salgo por el pasillo, en realidad quedé a verme con Gaby porque no se ni donde estoy parada, soy nueva aquí, a lo lejos oigo mi nombre y miro al chico nuevo.
— Hola Priscila, soy Marcos —
— Lo sé, te acabas de presentar — el acomoda sus lentes y ríe
— Cierto, oye se que eres nueva y la verdad no conozco a nadie, y estoy aterrado de andar solo en el primer día. ¿Puedo acompañarte? —
— Claro Marcos, no hay problema — afuera está Gaby y me mira con los ojos bien abiertos
— Marcos ella es Gaby, Gaby el es Marcos — los presento
— Hola — dice Gaby amable
— Wow — es lo que él dice mirando a Gaby, sonrío porque se lo ve gracioso — Hola — responde sonrojándose y acomodando sus lentes
— No puedo creer lo que le dijiste a Susan —
— ¿Qué? ¿Cómo lo sabes si no estabas en esa aula? — ella ríe
— Es obvio que eres nueva — rueda los ojos — En internet está la página de la escuela, ahí subieron un video de ti, y se ve lo que le dices a Susan y debo decir que es increíble — aplaude como niña pequeña
— Solo di mi punto de vista y me defendí —
— Eso jamás ha pasado. Entiende que Susan es como la reina en esta escuela, es la capitana de las animadoras, su padre es millonario, es súper hermosa aunque dicen que sin operaciones, y nadie le habla si ella no lo autoriza —
— De eso me di cuenta, pero no importa — le resto importancia
— Créeme esto te traerá problemas con ella, es malvada —
— No me preocupa, puedo con ella y más —
— Bueno, sea lo pase tienes mi apoyo —
— Y el mío — habla Marcos y rio
— Gracias chicos — suena la campana
Todos salen de sus salones y para mi sorpresa miran sus teléfono y luego a mi, me miran con asombro y curiosidad, mi hazaña con la “Reina Susan” me ha hecho notar en mi primer día de clases. Los cuchicheos, rumores y habladurías no se hacen esperar, ya me hago una idea de lo que será este año escolar.
Bueno, así se inicia Priscila.
PRISCILA.— Son unos idiotas— dice Susan y ruedo los ojos—Han pasado dos años desde que decidieron terminar porque iban a estar lejos y todas las estupideces que se les ocurrieron — Maxríe—TranquilaSusan, estamos bien—ella bufa—¿O no Priscila? —miro a Max fijamente y el amípor unos segundos¿Estamos bien?¿Acaso no em extraña?—Si, estamos bien—respondo con una sonrisa, Max baja la mirada—Ni ustedes se lo creen, peroalláustedes ysus mentiras— sale de la video llamada y Max yyonos quedamos solos—¿Ycómoestás? —pregunta—En, en unos meses tendré mi primera 
PRISCILAAbro los ojos lentamente y aunque la luz fuerte me molesta, lo abro para ver donde estoy, al principio mivisiónes borrosa, perodespuésnoto las paredes blancas, los artefactos de medicina y veo mi cuerpo, quiero moverlamano,pero el dolor es muy fuerte que me quejo, miro a mi hombro y noto que tengo unas vendas que cubren todo el brazo.—¿Qué? — pregunto asustada—Tranquila—giro mi rostro aloíral señor Capwell, está sentado en elsofáy mesonríe—Hola— una sonrisa se forma en mis labios—¿Mamá? —pregunto en un susurrorecordándolaen el piso—Ella... —el señor Capwell baja la mirada—No — mis ojos se
MAXIMO.— Pizza, si — Priscila aplaude como niña pequeña— Como te gusta, con extra queso y pepperoni — le doy su vaso de gaseosa —Disfrútalo——Podríaacostumbrarme a esto — la miro — A que vengasdespuésde clases, hagamos la tarea, luego tengamos sexo y porúltimocomamos o veamostelevisión— asiento—Igual yo — muerdo la pizza y cierro los ojossaboreándola—Terminémi solicitud y la envié — miro a Priscila —Espero que me acepten, me esforcémuchísimopara conseguir los requisitos ——Lo harán, no cualquiera consigue que su escuela tenga unprogramade intercambio, ni consigue unsalón&nbs
PRISCILA— Me alegro por tiPris—sonrío— Si, fue maravilloso ——Ay,mírate—hablaGab—Estas toda tonta— la miro mal— Igualtú, el amor nos tiene tontas —reímos—Salud por estar tontas — chocamos bebidas y pasamos la tarde juntasDIAS DESPUES.— El señor Alex Avery, es declarado culpable de sus delitos yestaráen lacárcelpor seis meses y luego debe hacer servicio comunitario pordosaños, sin mencionar que debe disculparsepúblicamentecon el señorMáximoCapwell y la señorita PriscilaLópez, y pagarles la cantidad de quinientos mildólaresa cada uno en
MAXIMO.DIAS DESPUES.— Estoy sorprendido —es lo que digo cuando me entero de lo que mamá hizo, no puedo creer que pagara la fianza del padre de Priscila, con el fin de que le arruine la vida a Priscila y su madreMeentristeceun poco saber que ella y papá no estarámasjuntos, ya que como todo hijoaunteníauna pequeña esperanza de quevolviéramosa ser una familia felizcomoloéramosen el pasado, pero ya no.— Yo aun me sorprendo de que mi mamá y tu papáesténjuntos —ríentodos y yo miro a los mencionados que tienen las manos entrelazadas, y es ahí que me doy cuentaSi no recuerdo mal, Priscila me dijo que su madre y mi padre tuvieron algo en el pasado y al parecer eso n
PRISCILALlegamos a casa del señor Capwell y suspiro,mamá al ver donde estamos me mira aterrorizada, tomo su mano paratranquilizarla,pero ella me ve confundida.— Tranquila, yotambiénestoy aterrada — el señor Capwell suspira—Yasomostres, vamos —abre la puerta del carro— Priscila — miro a mamá — ¿Qué estamos haciendo aquí? — pregunta— Necesitamos estar aquí, necesitamos descubrir cosas aquí — miro a la casa, la puerta del auto se abre ymamá toma la mano del señor Capwell y baja del auto, al hacerlo yo, toma de nuevo mi mano ycaminamosa la casaRegresar aquídespuésde tanto tiempo me hace sentir extraña,séque vine hace unas







