Home / Romance / El CEO Necesita un Hijo / 2. La aceptación.

Share

2. La aceptación.

Author: Tina Monzant
last update publish date: 2023-06-16 03:45:17

La oficina se hizo pequeña para Gisselle, estar frente a ellos dos la hacía sentir diminuta y frágil, y no es que no lo fuese, pero nunca lo sintió tan fuerte.

—Yo… no entiendo nada —fue lo que salió de la boca de la mujer que seguía aferrándose al asa de su bolso.

—En primer lugar, necesito que me prometas que lo que se conversará aquí no será divulgado, necesito discreción de tu parte, tanto si aceptas como si no— ella subió y bajó la cabeza de manera apresurada confirmando su silencio—. Ahora. déjame te explico de una manera que no te sientas tan abrumada —Owen se sentó a su lado y tomándole una mano, la cual tenía fría como hielo procedió a calmarla para poder expresarse—. Sé que nos conocimos esta mañana, y a decir verdad, conozco un poco tu situación actual, más allá de tu hoja de vida —la chica lo miró extrañada y confundida—, sí, lo siento, pedí a Recursos Humanos tu información, y digamos que hice ciertas averiguaciones, leí que no eres casada, además vives sola sin compañeros, no ingresaste a ningún familiar en el seguro médico, así que suponemos estás por tu cuenta, también pido disculpas por investigarte fuera de la empresa…

—Es una manía de él —le habló el rubio que hasta ahora se mantuvo al margen—, no se lo tomes en cuenta, aunque debido a las excéntricas circunstancias... sí que era necesario.

—El caso es que, para hacerte el cuento corto, tengo cáncer y quiero tener un hijo lo antes posible.

—¡Owen!, no seas tan brusco, por favor, así no —Roy reprende al CEO, y esté voltea sus ojos con fastidio levantándose de la silla para darle espacio al rubio que es más sensible en cuestión de hablar—. Cariño, respira, lo que dijo Owen es cierto, sufre de linfoma de hodgkin y debe someterse a quimio y radioterapia, el asunto es que su sueño es ser papá y como puedes ver, yo soy su amigo casi hermano, pero no soy el candidato para cumplir con la tarea, eres la primera persona a la que le proponemos este alocado plan. Además, él no es mi tipo —concluyó el rubio en tono jocoso para destensar la situación.

Es imposible predecir el futuro, el más mínimo cambio en una decisión, puede llevarte hacia un lugar distinto. Para Owen, más que para Roy, todo dependía de la decisión de Gisselle, y para ella no será una de las fáciles, como lo es escoger que zapatos se pondrá hoy o si lleva el pelo suelto o recogido.

—Te estarás preguntando, ¿por qué no alquila un vientre de una persona que se dedica a eso? O buscan a alguien cercano a él para lograrlo… —Owen, quien se había levantado de la silla, hace rato, habló desde el vidrio de la ventana con vista al océano—. O quizá la opción más viable, ¿por qué no congela su esperma para esperar a la indicada? —el hombre se gira para enfrentar a la chica de mirada desconcertada y al rubio que lo ve con ojos de pena—. Quiero un hijo que sea mío, aunque parezca machista y retrógrado, de manera natural, quiero por lo menos uno que pueda decir sea sangre de mi sangre y que de alguna manera, esto sí lo hago de forma egoísta, si en un futuro vuelvo a recaer con esta m*****a enfermedad tener la posibilidad o la mera esperanza de salvarme a través de mi hijo, es por eso, que te ofrezco un millón de dólares.

La chica se llevó las manos a la boca con sorpresa, más que por la excesiva cantidad de dinero puesta en la mesa, fue por tan abrumadora verdad, para ella todo se resumió a convertirse en una incubadora de órganos para el tipo rico que no quiere morir. Roy como leyendo sus pensamientos se apresuró a explicar ciertas cosas de la declaración de Owen.

—No cariño, no pienses así, sé cómo se escuchó lo que dijo don gruñón, pero para serte sincero, tener un hijo es mucho más que eso para él, desde muy niño siempre deseó ser padre, y a pesar de una experiencia traumática en su juventud aún mantiene esa ilusión…

—Roy… —lo interrumpe Owen un poco ofuscado—, no creo que deberíamos contar todos nuestros secretos para que ella pueda tomar su decisión. Es simple, tu necesitas el dinero que te resolvería la vida entera, así no quedarte en la calle y poder pagar tus préstamos estudiantiles, o lo que sea y yo un hijo que, si medicamente estas bien, puedes proporcionármelo.

—N-No es así de fácil, tal vez para ustedes proponerle eso a alguien en mi situación les resulte igual a cambiarse de corbata —Owen endureció su expresión con el comentario de la chica e intentó hablar, mas, ella lo detiene con un gesto—, pero, aunque necesite el dinero de manera desesperada, es mi cuerpo, yo nunca… yo… —tenía demasiados pensamientos corriendo por su mente—, no creo poder, necesito un poco más detalle.

Roy se levantó para ofrecerle un poco de agua y darles un respiro, la tensión en la oficina podía cortarse con una hojilla.

—De acuerdo, haz las preguntas. —Owen, fue al grano, era un hombre que le gustaba resolver las cosas rápido y si complicaciones, un toma y dame y listo.

—Cómo se-sería el proceso, es decir, si-si acepto… ¿qué pasará a continuación…?

—Bueno, aún no hemos ideado nada más allá de la propuesta, pero de manera irrevocable estarás viviendo en casa de Owen, mientras puedes ir y venir a tu antojo, excepto los días en los que ya sabes, tu fábrica esté funcionando, cubriríamos todos tus gastos a parte del dinero que fijaremos por la subrogación, ya que al nacer firmarías los papeles de la patria potestad.

—¿Y e-el procedimiento? —con esta pregunta a Gisselle se le subieron los colores imaginándose escenas no aptas para menores.

—¿Procedimiento…? —inquirió Owen sin comprender en un principio a lo que se refería, no al menos hasta que vio sus mejillas arder como el fuego vivo.

—Owen, no la avergüences —lo reprendió el rubio notando también el rubor de la chica—, cariño, lamento decirte que en ese aspecto Owen sí es un macho retrógrado y quiere hacerlo a su manera, a la vieja usanza, pero en su defensa puedo asegurarte, que será por lo menos divertido —Roy se rió a carcajadas intentado una vez más relajar la situación con sus bromas.

La chica se levantó como accionada por un resorte al comprender que no sería una inseminación médica, sino todo lo contrario. En realidad, estaba sopesando la posibilidad de aceptar a pesar de nunca haber intimado con ningún hombre, pero, de paso, siendo así, el feto sería también su hijo.

—Y-Yo de-debo pensarlo…, ¿puedo pensarlo…?

—Claro que puedes, pero no tengo tiempo Gisselle, recuerda eso…

***

Pasó una semana, siete días en los cuales el dolor abdominal de Owen aumentó debido al estrés añadido por la espera, se encontraba irritable y mucho más gruñó de lo normal. Se prometió no ir a la cafetería de la empresa para que Gisselle no se sintiera presionada; sin embargo, de vez en cuando se encontró yendo en su dirección para robar pequeños vistazos de la chica, era hermosa, delicada y se le veía desenvuelta y tranquila, no iba a negar que esa aura fue lo que lo impulsó a hacerle la propuesta, en el fondo, la chica le gustaba.

Al final de la tarde de ese viernes, por fin el teléfono le sonó con la llamada que esperaba.

—¿Gisselle…?

—Sí, soy yo... y sí, acepto.

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • El CEO Necesita un Hijo   Epílogo

    Una semana después del parto Roy regresó al set de grabaciones, por muy popular y querido que fuera entre los fanáticos que agolpan los cines, la producción y la directiva encargada de las películas no podian esperarlo eternamente, así que dejó a los tórtolos al cuidado de su madre y se fue a seguir con su vida. Todo estaba normal, sin embargo, Roy se sintió vacío, su mayor amor la actuación ya no lo llevaba, la fama y el ver a miles de personas gritar su nombre al pasar, por primera vez en su vida no se sintió como la felicidad plena que experimentó meses atrás cuando estaba con ella... —¡No! —exclamó sin aceptar el nombre que le susurró su subconsciente, por lo que alejó esos pensamientos para seguir actuando frente a los flashazo de las cámaras. Al final de la jornada era lo mismo, ir a su tráiler para descansar, aunque lo que menos hacia era descanzar, las botellas de alcohol vacías apiladas debajo de la cama estaban de colección, una tras otra cada noche, adormecian el vacio y

  • El CEO Necesita un Hijo   40. El fin.

    A pesar de las apariencias de estar en un sueño idílico, Owen presentía que no duraría para siempre, algo en el fondo le decía que la estadía de la madre de Gisselle, no era para nada bueno y no tardó en comprobar que era del todo cierto.Le bastaron dos semanas de vida familiar feliz para comenzar a notar el ambiente raro, desde el primer momento que Gisselle pisó su casa, puso a su disposición una cuenta para sus gastos, cosa que él se aseguraba de que cada mes el dinero asignado estuviese en esa cuenta; por otro lado, en los quince días en los cuales su suegra estuvo con ellos, vió a Gisselle melancólica en lugar de feliz.Owen no le quiso comentar nada al respecto; sin embargo, desde el primer momento él noto algo raro con su suegra, la avaricia y la ambición eran algo con lo que Owen llevava años tratanto, sabía cómo se veía la gente sin escrúpulos, y esperaba con todo su ser que Gisselle se diee cuenta más temprano que tarde.Y cuando llegó el día dieciséis, le apareció una noti

  • El CEO Necesita un Hijo   39. El reencuentro.

    La noticia del nacimiento de los gemelos del CEO de Clark Enterprise corrió como pólvora en todos los periódicos y redes sociales, el nombre de Gisselle se mencionó como "La Cenicienta moderna", que obtuvo su final feliz, no faltaron los comentarios maliciosos a los cuales Owen se enfrentó con mano de hierro, poniendo a su equipo legal y de marketing a cubrir el ataque.En las afueras de la clínica abundaban los periodistas dispuestos a lo que sea, por una fotografía de la familia, otro asunto de lo que se encargó sin demora, contrató a un equipo de seguridad para que se mantuviesen vigilantes y que nadie que no fuera personal médico lograra acceder al sitio sin autorización.Antes de la salida, tanto Owen como Gissel lograron ponerse de acuerdo en el nombre para los gemelos, no quisieron repetir ninguno suyo ni los de sus abuelos, por lo que pensaron en unos acordes y fuera de lo común, entonces la niña se llamaría Naia y el niño Liam. A ambos les encantó la elección, lo mejor de todo

  • El CEO Necesita un Hijo   38. La calma

    Gisselle abrió los ojos y la luz cegadora la obligó a cerrarlos con rapidez, no recordaba ni qué día era o cómo se llamaba, en su segundo intento de abrir los ojos todo volvió a ella como una locomotora a su máxima velocidad. El secuestro, el dolor, la angustia, el parto, el susto, la emergencia, la expresión de terror y preocupación en la cara de Owen, los médicos y enfermeras apresurados atendiendola y el pitido incesante de las máquinas de monitoreo descontroladas de fondo, para Giselle fue todo un caos hasta que le colocaron la mascarilla de la anestesia y ya no sintió nada solo un alivio, un sueño y por último el silencio.Ahora las máquinas de monitoreo se escuchan tranquilas, calmadas y ese pitidos la relaja; en ese momento nota ella su mano tibia resguardada entre otras manos más grandes, más fuertes, espero a que poco a poco sus ojos se adaptasen a la luz, estando ya consciente de su situación, pudo ver una cabellera negra y corta recostada en el borde de su cama.Tenía que se

  • El CEO Necesita un Hijo   37. El futuro.

    Los bebés se atendieron con todo el rigor y la dedicación que implicaba ser un paciente exclusivo de la doctora Liz y diez minutos más tarde descansaban en una cuna en el área neonatal.En cambio, Giselle se encontraba en la sala de recuperación, según los estudios todo estaba bien; sin embargo, la espera a que abriera los ojos estaba llevando al límite a Owen. Se supone que en menos de dos horas la anestesia debió dejar su cuerpo y permitir que el CEO viera una vez más esos hermosos ojo azules. El pasillo fuera de la habitación seguro tendría que arreglarse luego, ya que Owen dejó las suelas de sus zapatos en su ir y venir.—No entiendo por qué aún no la pasan al cuarto... Ya van cuatro horas y nada que sale, ni siquiera tu madre dice nada...Owen le reclamo a Roy sin saber que más hacer, mientras el actor por su parte solo le quedó levantar sus manos en rendición antes de responder.—Hermano, no porque yo sea su hijo quiere decir que sepa más o menos que tú, ¿soy actor recuerdas? La

  • El CEO Necesita un Hijo   36. La angustia

    "Todo está yendo muy rápido". —Fue el único pensamiento de Gisselle que ni el dolor de ellas contracciones logró despejar de su cabeza. La señora Liz corrió hacia ella no antes de que Owen la tomara entre sus brazos y comenzara a ordenar el caos.—Roy, ve y enciende el auto —el actor acató la orden sin chistar—, Liz, en la habitación de los bebés están los bolsos necesarios para ir a la clínica, ve por ellos mientras ayudo a Gissel a cambiarse y la llevo a Gisselle hasta la entrada.Como todo una locomotora con sus engranajes y piezas engrasada, lista para trabajar, funcionaron en favor del parto de los niños, y más aparecía que lo ensayaron con anterioridad. A la llegada de ella clínica el dolor para Gis, era intenso y las contracciones ocurrían cada cinco minutos, según el reloj de Owen.—Todo estará bien, no te preocupes —el CEO intentó calmarla, el terror se reflejó en su rostro y era algo que Gisselle no podía evitar sentir—, estás en buena manos y ya viste que todo estaba bien c

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status