MasukCapítulo 261|| POV de Anastasia ||Su expresión era afilada, sus ojos ardían con una furia que rara vez había visto tan descontrolada.—Tengo todas las pruebas, Anastasia —dijo, con la voz baja pero cargada de veneno—. Ricco es mi hijo. Y merece estar conmigo. Es mi heredero, y nada ni nadie cambiará eso.Parpadeé, intentando procesar sus palabras, pero una risa escapó de mí antes de poder contenerla. No era una risa de alegría, sino amarga, incrédula.—¿Tu heredero? —repetí, dejando que el sarcasmo impregnara cada sílaba—. ¿Eso es todo lo que ves, Reinaldo? ¿Que este niño es solo un título, una pieza más en tu juego real?Di un paso hacia él, sintiendo el calor de las lámparas rozar mi piel mientras la rabia crecía dentro de mí.—Hablas de preocuparte por él, de su derecho a estar contigo… pero ¿qué hay de lo que necesita? ¿Qué hay de lo que quiere?La mandíbula de Reinaldo se tensó, y su presencia se volvió casi asfixiante.—No me des lecciones —espetó, avanzando hasta imponerse fr
Capítulo 260|| POV de Anastasia ||Me senté en el borde del sofá, el tenue resplandor del televisor reflejándose débilmente en mis ojos. La voz de la presentadora llenaba la sala, tranquila pero cargada con el peso de una tormenta que había temido durante tanto tiempo.Mis manos temblaban ligeramente mientras sostenía el control remoto, paralizada entre el impulso de apagarlo y la necesidad de escuchar cada palabra.“En un anuncio impactante realizado hoy más temprano, Su Alteza Reinaldo declaró públicamente que ha asegurado a su heredero”, dijo la presentadora, y esas palabras me golpearon como un impacto físico. Mi corazón dio un salto y mi garganta se tensó. Siempre supe que este día podría llegar, pero enfrentarlo en la realidad era insoportablemente duro.Presioné las palmas contra mi rostro, intentando estabilizar los latidos acelerados de mi corazón. Mi mente empezó a correr de inmediato, repasando cada precaución que había tomado durante los últimos meses para proteger a Ricc
Capítulo 259|| PUNTO DE VISTA DE REINALDO ||Apenas me había acomodado en el sillón de cuero de mi oficina privada cuando mi asistente llamó a la puerta, con un golpe cauteloso, casi temeroso, como si ya supiera la tormenta que sus palabras podrían desatar.“Su Alteza,” dijo, sosteniendo una tablet en una mano mientras la otra se pasaba nerviosamente por el cabello, “hemos encontrado los documentos que solicitó… sobre Ricco.”Sentí cómo el aire cambiaba de inmediato. El pecho se me apretó sin aviso, una mezcla de anticipación y de una esperanza largamente reprimida que me carcomía desde hacía meses.“Muéstramelos,” dije, con la voz más firme de lo que realmente me sentía. Extendí la mano para tomar la tablet, los dedos temblándome levemente al recibirla.La pantalla brilló suavemente en la tenue luz de la oficina. Allí estaba: un registro de un hospital en Italia, fechado hace cuatro años. Mis ojos recorrieron los detalles, confirmando todo lo que había deseado oír, pero que apenas m
Capítulo 258|| PUNTO DE VISTA DE REINALDO ||Había visto muchas cosas en mi vida: traiciones, derramamiento de sangre, lealtades que se torcían como cuchillos… pero nada, absolutamente nada, me había preparado para el momento que se desplegaba ante mis ojos. Todo mi cuerpo quedó inmóvil, como si el mundo mismo se hubiera detenido, como si el tiempo hubiera dudado solo para dejar que la crueldad de ese segundo se hundiera profundamente en mis huesos.Me quedé allí, incapaz de respirar con normalidad, mientras el niño—pequeño, frágil, inocente—corría directo hacia Marcello sin siquiera mirarme y se acomodaba en sus brazos como si fuera lo más natural del mundo. Como si perteneciera allí. Como si Marcello fuera su hogar.“Papá…” llamó el niño, su voz diminuta resonando más fuerte que cualquier disparo que haya escuchado jamás. Mi pecho se apretó con tal violencia que sentí que algo dentro de mí se rompía.Mis oídos comenzaron a zumbar, ahogando todo lo demás, pero aun así lo escuché—esa
Capítulo 257|| POV de Marcello ||Estaba de pie junto a la ventana cuando Anastasia entró en la habitación, sus pasos silenciosos pero firmes, los mismos que siempre me hacían notar su presencia incluso antes de verla. La luz del exterior se estaba desvaneciendo lentamente, proyectando largas sombras sobre el suelo, y por un instante, todo parecía demasiado quieto, demasiado controlado, como la calma antes de algo inevitable.Me miró con esa misma expresión serena que siempre llevaba, pero la conocía lo suficiente para notar la ligera tensión en sus ojos.—¿Viene alguien? —preguntó, directa, sin titubeos.No respondí de inmediato. En su lugar, me giré ligeramente y exhalé lentamente, considerando cuánto podía decirle. La verdad era simple: no podía arriesgarme a que supiera más de lo necesario. No esta noche. No cuando todo ya estaba al borde de romperse.—Sí —finalmente respondí, manteniendo un tono neutro—. Un invitado.Me estudió por un segundo más, como intentando leer lo que no
Capítulo 256|| PUNTO DE VISTA DE REINALDO ||Cuando regresé al palacio, la ira que había sentido en el parlamento no había desaparecido. Solo había cambiado de forma. Dentro de esa cámara, había sido fría y controlada, el tipo de furia que podía vestir como un traje, abrochado hasta la garganta.Había pasado demasiado tiempo de mi vida escuchando lo que un hombre en mi posición debía hacer, lo que un príncipe debía llegar a ser, lo que un futuro rey debía a personas que nunca pagarían el precio de esas exigencias. Y hoy habían ido demasiado lejos.Brutal, tal vez, pero claro. Ella ya no esperaría más. Bien. Eso debería haber traído alivio. En cambio, solo sentí un cansancio más profundo, ese que se sienta detrás de las costillas y hace que respirar sea un esfuerzo. Entré en mi oficina sin hablar con nadie, aflojé la corbata y me quedé junto a la ventana varios segundos, con ambas manos apoyadas sobre el borde del escritorio.Otro golpe sonó en la puerta, esta vez más cauteloso. “Adel







