Inicio / Romance / El Heredero Prohibido / El "Arte Contemporáneo" de Alice

Compartir

El "Arte Contemporáneo" de Alice

Autor: Rocio Sofia
last update Fecha de publicación: 2026-03-05 00:11:52

El timbre sonó con la autoridad que solo una persona en el mundo posee. Juliette había llegado de sorpresa desde Ginebra, escoltada por dos asistentes y su aura de hierro. Entró en el gran salón justo cuando Julián intentaba ocultar los restos mal pegados de la estatuilla detrás de un jarrón de flores.

—¿Y mi "Ángel de Ginebra"? —preguntó Juliette, quitándose los guantes de seda—. Ese cristal es el alma de esta casa.

Oliver y Julián se quedaron mudos, pero Alice, con una calma angelical, dio un
Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App
Capítulo bloqueado

Último capítulo

  • El Heredero Prohibido   El Duelo de Coronas (Missiu vs. Don Carlos)

    Mientras Paz lidiaba con sus antojos de mangos y Oliver revisaba los sistemas de seguridad, en el jardín de Lomas de Chapultepec se gestaba la batalla del siglo. Don Carlos, el pavo real del embajador vecino, había cometido el error de saltar la verja para picotear las flores de lavanda de Mía.Don Carlos desplegó su cola, un abanico de plumas azules y verdes que brillaban bajo el sol mexicano, y soltó un graznido ensordecedor que despertó a las gemelas.—¡Ese pájaro otra vez! —gritó Julián desde la ventana—. ¡Va a despertar a todo el vecindario!Pero Missiu Leguau ya estaba en posición. No se escondió. Caminó por el borde de la fuente de cantera con una lentitud calculada, moviendo la punta de su cola negra. Don Carlos, acostumbrado a asustar a perros falderos, sacudió sus plumas con un ruido metálico para intimidarla.Missiu ni pestañeó. Se sentó, se lamió una pata con total indiferencia y luego, con la velocidad de un rayo, saltó sobre el lomo del ave.—¡Santo Dios! —exclamó Ethan,

  • El Heredero Prohibido   El Silencio del Abogado

    El silencio en la habitación fue absoluto. Julián soltó una carcajada tan fuerte que despertó a Missiu Leguau, que dormía a los pies de Mía.—¡Toma ya! —gritó Julián, señalando a Oliver—. ¿Quién es el que tiene el "catálogo de novias" ahora? ¡Bienvenido al club de los padres de princesas, Thorne! ¡Te vas a tragar cada una de tus palabras!Oliver estaba pálido, procesando la información. —¿Tres meses y medio? ¿Me lo ocultaste durante el escape en el Caribe? ¿Durante la auditoría de Vance? ¿Paz, cómo pudiste...?—Soy amiga de los Ferrer, Oliver. Y como ellos manejo el estrés y los secretos mejor que nadie —respondió ella, dándole un beso corto pero firme—. Además, quería ver tu cara cuando te dieras cuenta de que el "rey Leo" va a tener una hermana que lo va a tener bajo su control desde el primer día.Mía se reía desde la cama. —Paz, eres mi heroína. Ahora sí que los hombres de esta familia están acabados. Cuatro niñas contra un niño. ¡Espera! No nos olvidemos de los tres varones de L

  • El Heredero Prohibido   La Batalla de Ethan y el Beso en Reforma

    Mientras la familia celebraba, Ethan estaba en una oficina de cristal en la Avenida Reforma, enfrentándose a un equipo de auditores enviados por Arthur Vance. Estaban intentando congelar los fondos del "Castillo" alegando irregularidades.Fue una batalla de ocho horas. Ethan, impecable en su traje gris, desmontó cada argumento de Vance con una precisión quirúrgica. Al salir del edificio, victorioso y con los fondos liberados, se encontró con Alice, que lo esperaba en la acera con un pequeño ramo de margaritas.—¿Ganaste? —preguntó ella con timidez. —No solo gané, Alice. Los he dejado sin argumentos para los próximos cinco años —respondió Ethan, soltando el maletín y tomándola por la cintura.En medio del caos de la Ciudad de México, entre los coches y la gente que caminaba deprisa, Ethan besó a Alice con una pasión que detuvo el tiempo. —Gracias por ser mi ancla, Alice. Sin ti, este abogado solo sería un hombre amargado en un despacho.Al caer la noche, con los niños dormidos y Missiu

  • El Heredero Prohibido   La Cena de las Serpientes

    Arthur Vance insistió en ofrecer una cena de "cortesía" en la cubierta de su yate, el Gilded Cage. Paz, con su instinto de loba de negocios, aceptó solo para ganar tiempo mientras los mecánicos revisaban el avión.—Mantén a los niños en la villa con Alice, Oliver —susurró Paz—. Mía y yo iremos a ver qué quiere este tiburón.Durante la cena, mientras Vance intentaba deslumbrarlas con champán de mil dólares y promesas de "paz corporativa", Paz dejó caer su servilleta. Al agacharse, notó algo extraño bajo la mesa de caoba: un receptor de señal satelital de alta frecuencia. Aprovechando un descuido de Vance, escaneó un código QR en la base del equipo con su anillo inteligente.—Mía, no es una cena, es una transmisión —le susurró Paz al oído—. Martina está escuchando todo desde Nueva York en tiempo real. Este yate es una estación de espionaje flotante.Mía, que no pierde la elegancia ni con contracciones leves, sonrió a la cámara oculta en el centro de mesa. —Espero que estés tomando notas

  • El Heredero Prohibido   El Fragmento del Delito

    El Fragmento del DelitoLlegó el día de la inauguración de la Academia de Arte de Alice. Juliette estaba radiante, paseando entre los caballetes de los niños. Julián, nervioso por el evento, sacó un pañuelo de su bolsillo para secarse el sudor, y con él, voló un pequeño objeto brillante que rebotó en el suelo de parqué, deteniéndose justo en los pies de la abuela.Era un fragmento de cristal azul, perfectamente reconocido como la "mano derecha" del Ángel de Ginebra.Juliette lo recogió con dos dedos, su mirada se volvió de acero y miró fijamente a Julián, que se puso del color del papel. —Así que... "estudio de la luz", ¿verdad? —dijo Juliette mirando a Alice, que intentaba esconderse tras un cuadro.—Abuela, yo... —empezó Paz a intentar defender a Julián. —Silencio —sentenció Juliette—. Sé perfectamente lo que pasó esa noche con Alvear. Sé que rompieron mi estatuilla. Pero también sé que Alice mintió para proteger a este par de inútiles —señaló a Julián y Oliver— y

  • El Heredero Prohibido   El "Arte Contemporáneo" de Alice

    El timbre sonó con la autoridad que solo una persona en el mundo posee. Juliette había llegado de sorpresa desde Ginebra, escoltada por dos asistentes y su aura de hierro. Entró en el gran salón justo cuando Julián intentaba ocultar los restos mal pegados de la estatuilla detrás de un jarrón de flores.—¿Y mi "Ángel de Ginebra"? —preguntó Juliette, quitándose los guantes de seda—. Ese cristal es el alma de esta casa.Oliver y Julián se quedaron mudos, pero Alice, con una calma angelical, dio un paso al frente sosteniendo un boceto.—Abuela, no está en su sitio porque me he tomado el atrevimiento de "descomponerlo" —dijo Alice con una sonrisa dulce—. Estoy trabajando en una nueva serie de esculturas abstractas para la galería de San Telmo. He usado los fragmentos para estudiar cómo la luz de Buenos Aires atraviesa el cristal de los Ferrer. Es un proyecto sobre la resiliencia: la belleza que surge de lo que parece roto.Juliette miró a Alice, luego a los fragmentos brillantes y finalmen

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status