分享

48. Ataque.

作者: S. Lorie
last update publish date: 2025-10-11 10:50:44

Amina ya lo tenía todo planeado. El informante que Malik había contratado para vigilar a Sarada y a Khaled le había dado una pista crucial. Sarada había salido con el bastardo... así se refería Amina despectivamente hacia el pequeño, ambos salieron de esa casa de campo para encontrarse con alguien.

Ese fue el único detalle que alcanzó a escuchar, pero para Amina fue más que suficiente. Sarada no se encontraba en la casa con Khaled y eso significaba que era el momento perfecto para actuar.

Sin
在 APP 繼續免費閱讀本書
掃碼下載 APP
已鎖定章節

最新章節

  • El Heredero del Jeque. Zamir Voss   56. Epílogo.

    Años después.Durante el último año, el país de Zafirya había experimentado un notable crecimiento gracias al liderazgo del jeque Khaled y al inquebrantable apoyo de su esposa, la primera dama Sarada Voss, una elegante y admirable alemana. Sarada no solo era vista como un ícono de estilo y nobleza, sino que también había conquistado el corazón del pueblo con su empatía, inteligencia y creatividad. Su tienda de ropa, donde fusionaba la elegancia europea con la riqueza cultural de Zafirya, se había convertido en un referente internacional. Juntos, su esposo, él y Sarada eran una pareja admirada y respetada, no solo como líderes, sino también como padres amorosos.Su hijo, Zamir, quien ya tenía seis años, era la luz de sus vidas. Contra todo pronóstico, el pequeño había logrado vencer la amenaza de la leucemia que lo había azotado desde temprana edad. Los nuevos tratamientos médicos que recibió, sumados a una operación de trasplante de células madre, fueron determinantes. A pesar de que

  • El Heredero del Jeque. Zamir Voss   55. Desmascarando

    El salón del palacio estaba en completo silencio cuando el jeque, firme y decidido, alzó la voz ante todos los presentes.— Está tarde he llamado a todos, los miembros del parlamento. Para notificarles que he recuperado la memoria y sobre todo desmascarar a los culpables.En ese momento todos empezaron a murmurar. Amina abrió los ojos con fuerza y asustada, desde cuando Khaled ya había recuperado la memoria y ella no sabía.— Amina —Mencionó dirigiéndose a ella. —Fuiste tú quien provocó el atentado ¡Quisiste acabar con la vida de mi esposa y de mi hijo! Pero no lo vas a conseguir —declaró con furia contenida, mirandola directamente.Amina estaba en shock.El padre de ella incrédulo, dio un paso al frente. —¿Estás loco? ¿Estás seguro de lo que estás diciendo?—¡Eso es mentira! —Grito Amina tratando de defenderse.—Tú y Malik se confabularon hacerle daño a Sarada —continuó el jeque, sin pestañear— Y tu padre, provocaste que por año pensara que Sarada me era infiel con mi primo. Pero po

  • El Heredero del Jeque. Zamir Voss   54. Recuperando la memoria

    Khaled reaccionó con rapidez. Un leve hilo de sangre descendía por su frente, producto del golpe, pero estaba consciente. Sarada, al verlo herido, sintió que el mundo se le derrumbaba. El miedo le oprimió el pecho, y ella tomó el rostro entre sus manos y le dio un beso en la mejilla, con lágrimas en los ojos.—¿Estás bien? —preguntó, temblando. — Ricardo llama una ambulancia. El guardia asintió marcando el número de urgencias.En ese instante, como si un relámpago le atravesara la mente, miles de imágenes se agolparon en la memoria de Khaled: su boda sencilla con Sarada en la isla, la risa de su hijo, los momentos compartidos como familia. Y su pasado con ella, cuando la conocío por primera vez en el Aeropuerto. Se llevó una mano a la cabeza, jadeando, con la mirada nublada por la emoción.—Sarada… —murmuró, como si viera por primera vez a quien siempre había amado—. Eres tú… mi amor.—Khaled, estas bien. No me asustes así.Del coche un hombre bajó apresurado.—¡Discúlpeme, señor! ¡N

  • El Heredero del Jeque. Zamir Voss   53. Tratando de recordar.

    El taxi se detuvo justo frente a un gran predio cercado. Khaled bajó del vehículo con cierta incertidumbre y miró a su alrededor. Todo parecía familiar, pero a la vez desconocido. Caminó hacia el portón y tocó el timbre. Justo entonces, un guardia apareció del otro lado de la reja.—Jeque.—¿Es usted el que llamó? —preguntó Khaled con desconfianza.—Sí, jeque fui yo. Me atrevi a llamarlo, lo siento.—Esta bien, pero quie...—¡Papi! —se escuchó la voz de un niño desde el interior de la propiedad.El guardia sonrió y le abrió el portón.—Pase, esta es su casa de campo.Khaled entró despacio, aún desconcertado. Miró hacia todos lados mientras una oleada de emoción lo invadía sin saber por qué. Entonces, el pequeño corrió hacia él a toda velocidad. Khaled, sin pensarlo, abrió los brazos, y el niño se lanzó a abrazarlo con fuerza, plantándole un beso en cada mejilla.—¡Papi! Pensé que no ibas a venir. Te extrañamos. Mami ha estado llorando mucho estas dos semanas... y nos prohibieron ir al

  • El Heredero del Jeque. Zamir Voss   52. ¿Tengo un hijo?

    Khaled no entendía nada de lo que estaba ocurriendo. Frente a él, un niño pequeño sonreía con ternura y estiraba los brazos, pidiendo que lo cargara.—¿Quién eres tú? —preguntó Khaled, visiblemente desconcertado, con los ojos clavados en el pequeño.—¡Papi! Soy yo, Zamir, tu hijo. ¿Qué te pasa? ¿Por qué no nos hablas? —respondió el niño con un tono herido—. Llevas más de dos semanas sin saber de nosotros, sin llamarnos, sin ir a la casa de campo... ¿Qué está pasando?Khaled retrocedió, con la expresión paralizada, sin emitir palabra. En ese instante apareció su padre, colocándose entre su hijo y los visitantes. Su rostro mostraba incomodidad, como si supiera más de lo que quería admitir.—No entiendo nada de esto —dijo Khaled, llevándose una mano a la sien.—No deberían estar aquí —intervino su padre con firmeza, intentando mantener el control de la situación—. Están alterando a mi hijo. Les pido que se vayan.Sarada dio un paso al frente, intentando acercarse a Khaled, pero Amina se

  • El Heredero del Jeque. Zamir Voss   51. Confusiones de una mentira.

    Khaled miraba en silencio a través de la ventana de su habitación. El inmenso pais que se extendía frente a su habitación —más parecida a un mansión que a una habitación — parecía ajeno a su realidad. No sabía quién era exactamente, ni si las personas a su alrededor eran verdaderamente su familia. Tampoco estaba seguro de si aquella mujer, que insistía en que era su prometida, decía la verdad. Su mente era un torbellino de confusión.Había pasado una semana desde que despertó en esa habitación en el hospital, pero los recuerdos seguían sin regresar. Solo un vacío persistente lo atormentaba, como si una parte de él supiera que faltaba algo importante. Un recuerdo huidizo lo perseguía: la voz de un niño pequeño llamándolo, la sensación de una caricia, una necesidad inexplicable de huir de ese lugar. ¿Quién era en realidad? ¿Por qué todo le resultaba tan ajeno, tan falso?Sus pensamientos se interrumpieron cuando la puerta se abrió. Era esa mujer rubia, alta, vestida con un elegante conj

更多章節
探索並免費閱讀 優質小說
GoodNovel APP 免費暢讀海量優秀小說,下載喜歡的書籍,隨時隨地閱讀。
在 APP 免費閱讀書籍
掃碼在 APP 閱讀
DMCA.com Protection Status